Durante estos tres años, Sofía siempre se sintió presionada por su suegra, quien insistía en que debía tener un hijo cuanto antes. Si no quedaba embarazada pronto, tendría que aceptar que su esposo se casara de nuevo para tener descendencia.
Carlos, como esposo de Sofía, por supuesto se sentía incómodo con los consejos de su madre, porque amaba profundamente a su esposa.
Sin embargo, con el paso del tiempo, se reencontró con una mujer que había sido su novia en el pasado. Y ahora, esa mujer se convirtió en su secretaria personal.
“Un viejo amor renace”, sería la forma más correcta de decirlo. Porque en secreto, Carlos comenzó a retomar su relación con Valeria, su exnovia. Incluso, su relación empezó a sobrepasar ciertos límites.
Mientras todos estos problemas ocurren, el vientre de Sofía empieza a albergar una nueva vida. Al mismo tiempo, Valeria también está embarazada del hijo de Carlos.
Alegría mezclada con tristeza. ¿Qué sucederá en la vida de Sofía a partir de ahora?
NovelToon tiene autorización de Mommy R para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 5
Por segunda ocasión, Sofía no tomó en serio el mensaje. Prefirió dejar su celular y acostarse al lado de su esposo.
Pero apenas cerró los ojos, de repente el celular de Carlos sonó. Carlos se despertó de inmediato y contestó la llamada forma corta y directa.
Sofía no sabía de quién era ni de qué hablaban. Pero después de recibir la llamada, Carlos se apresuró a arreglarse y tomó las llaves del coche.
—¿A dónde vas, Carlos?
—Tengo que irme, hay un asunto urgente, amor.
—¿No puedes quedarte conmigo esta noche, Carlos?
—¡Lo siento, cariño! Tengo asuntos de la oficina que debo resolver esta misma noche.
—¿No puede ser mañana? ¡Ya es muy tarde!
—No o se puede, debo irme. Descansa, ¿sí?—Carlos besó rápidamente la frente de Sofía.
—¡Espera, Carlos!
—¿Qué más quieres? Tengo prisa, Sofía...
—Tu cuerpo está sudoriento, Carlos,¿No deberías ducharte primero?
—¡Agh! ¡No tengo tiempo! Me ducharé en la oficina cuando termine—Carlos dijo en un tono elevado, haciendo que Sofía se callara y no pudiera decir nada más.
El coche que acababa de estacionarse ya se había ido de nuevo, mientras que Sofía solo podía ver a su esposo alejarse con el corazón desgarrado, tan doloroso. No sin razón, ahora Sofía comemzaba a creer en los mensajes desconocidos que llegan a su celular.
Llegó la mañana.
Cuando Sofía se despertó, Carlos ya estaba a su lado. No sabía a qué hora había regresado su esposo, pero por su ropa, parecía que Carlos no se había aseado, porque la ropa que llevaba su esposo era la misma de la noche anterior.
—Carlos, despierta...
—Cariño...
—¿A qué hora volviste anoche, Carlos? ¿Por qué no me despertaste?
—No me fui por mucho tiempo, cuando volví, ya estabas dormida. No tuve el valor de despertarte, parecía que estabas cansada, dormías muy profundamente.
Sofía sonrió con tristeza, era la primera vez que no creía en las palabras de Carlos. Sí, porque Sofía no pudo dormir en toda la noche pensando en todos los problemas que estaba enfrentando. Especialmente la sospecha de la infidelidad de su esposo, la mantuvo despierta toda la noche y solo pudo cerrar los ojos después de la oración del alba.
Sofía deliberadamente no cuestionó de inmediato la sospecha de la infidelidad de Carlos. Fingió creer simplemente porque quería encontrar pruebas reales para que no la acusaran de acusar sin fundamento.
...****************...
Mientras los días pasaban, las actividades de los miembros de su familia también seguían la rutina como de costumbre. Pero no la actitud de su suegra, ya que cada día Sofía se sentía más presionada por el deseo de tener un nieto de parte de ella.
—¡Ya no puedo esperar! ¡Escuchame bien, Sofía! Solo tienes un mes para embarazarte. Si en este mes no quedas embarazada, entonces quieras o no, deberás aceptar que Carlos se casa de nuevo.
—¡Señora Margarita!
Antes de que Sofía pudiera continuar, sonó el timbre de la puerta. Como la suegra no quería discutir mucho con su nuera, prefirió abrir la puerta.
—¿Quién es?
—¿Señora Margarita?
—Sí, soy yo.
—¿Señora Margarita, no se acuerda de mí?
Margarita intentaba recordar, pero no podía reconocer a la mujer tan hermosa que estaba enfrente de ella.
—Soy Valeria, señora Margarita.
—¿Valeria? ¿La exnovia de Carlos?
Valeria asintió.
—¡Dios mío, Valeria! ¡Vaya, has cambiado mucho! Realmente no te reconocí.
—¿En qué he cambiado, señora Margarita? Sigo siendo la misma de antes.
—¡Nooo! ¡Te has vuelto más hermosa! Mira tu apariencia, ¡Wow! Te vistes a la moda y con mucha clase.
—¡Ay, señora! Usted si que sabe.
—¿Y qué haces aquí? ¿Estás buscando a mi hijo? Aunque Carlos está en el trabajo.
—No, señora. Vine aquí para recoger unos documentos que Carlos dejó olvidados, ¡Oh! Quise decir, el señor Carlos.
—¿Documentos? ¿Por qué los recoges tú? ¿Acaso trabajas para el?
—Sí, señora. Soy la secretaria del señor Carlos desde hace aproximadamente un mes.
—¿En serio? ¿Por qué mi hijo nunca me lo contó?
Valeria solo se encogió de hombros.
—Y dime, Valeria, ¿Ya te casaste?
—Sí, señora, pero mi matrimonio no funcionó bien. Mi esposo siempre me golpeaba y abusaba, no pude soportarlo, por lo que preferí el divorcio.
—¡Sí! ¡Es mejor dejar a un esposo así! Tranquila, eres una mujer hermosa y con clase, seguramente habrá muchos hombres que todavía te quieran y seguramente mejores que tu exmarido—refunfuñó la señora Margarita.
—Eso espero, señora Margarita.
—¡Qué lastima que te hayas reunido con Carlos ahora que está casado! Si el no lo estuviera, estoy segura que sería a ti quien el haría su esposa.
—¡Señora Margarita, no diga eso! Ahora solo soy una empleada de su hijo.
—Sí, ahora eres una empleada. Pero, ¿Quién sabe? Tal vez mañana puedas convertirte en la esposa de Carlos. Nadie sabe el destino, todas las posibilidades pueden sucede. Tal vez Carlos aun te ama, ¿Antes eras la mujer que el más amaba, no?
Valeria se limitó a sonreír levemente, aunque en realidad era una sonrisa astuta oculta detrás de su hermoso rostro. Sus ojos miraron triunfalmente hacia una pared donde Sofía estaba detrás.
Obviamente, Sofía se sorprendió al escuchar toda la conversación entre Valeria y su suegra.
No esperaba que la nueva secretaria que había contratado su esposo fuera aquella mujer que su esposo una vez había amado tanto.De nuevo solo pudo contener el dolor, le preguntaría a su esposo en esa misma noche, después de que el regresara del trabajo.