Tras tantos fracasos tome la decisión más descabellada de todas y esas es meterme en la cama de mi rival. Puede que vuelva a morir, pero espero que está sea la última vez que vuelva a empezar de nuevo
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Capitulo 7
Capitulo: 7 El inicio de la venganza
Estaba en el baño mirando el maquillaje tan delicado que había realizado mi doncella. Ya había pasado una semana desde la última vez que me encontré con Alexander y aún no superaba que mi cuerpo haya actuado de esa manera por el toque del hombre que me mato no una vez, sino tres veces
Me molestaba tanto ese hecho, que cada vez que lo recuerdo deseo meterme en un hueco y desaparecer, Pero ya no se podía hacer nada, hoy era el día en que me unía a él en matrimonio y cuando mi venganza se pondría en marcha. así que debo dejar los pensamientos malos atrás y poner todo de mi para no volver a cometer un error como este
Sergio: ¿Cariño? - Salgo del baño al escuchar la voz de mi padre, él al verme sonríe ampliamente - Te ves realmente hermosa - Sonrió ampliamente ante su halago - Igual de hermosa como cuando tu madre camino hacia el altar para unir su vida a la mía - Mis ojos se llenan un poco de lágrimas, ya que ellos dos se casaron totalmente enamorados y yo lo estoy haciendo por razones diferentes. Él nota mis ojos llorosos y pasa su dedo por debajo de mis ojos - Sabía que tú madre era la mujer con quién queria estar desde el primer momento en que la conocí, este sentimiento en el pecho no me engaño y agradezco haber seguido ese sentimiento. Se que no estás segura de tu elección, pero yo confío en el duque de que él jamás te haría daño - Me río por la ironía de sus palabras, ya que él ya me ha hecho bastante daño
Serafina: Padre no más, me harás llorar - Él ríe un poco y acaricia mi mejilla
Sergio: Confía en este viejo hombre, yo sé lo que digo. Alexander Es la mejor elección y lo se porque conozco sus antecedentes mejor que nadie - Asiento, no tenias ganas de seguir con esta conversación. No quiero escuchar lo genial que es el hombre que me mato una y otra vez
Serafina: Mejor vamos padre, conociéndolo como lo hago si nos tardamos más, es seguro que se aparece aquí a buscarnos - Él ríe pensado que es un chiste mis palabras, pero por lo poco que conocí en mi vida pasada y en esta estoy segura de que lo haría. Me sacaría de esta casa y me llevaría al altar para realizar la ceremonia aun si me arrepiento a mitad de camino
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En cuanto llegamos y las puertas del templo se abrieron mire a todas las personas presentes, algunas caras conocidas, algunas no tanto. El lugar estaba decorando con mis flores favoritas y el camino hacia el altar con un sendero de arcos. Es igual que siempre imaginé mi boda, la primera vez deseaba algo así, pero mi esposo era alérgico a las flores, en mi segunda boda mi suegra organizo todo y la decoración parecía las ferias que realizan los pueblerinos y en la tercera no llegue ni siquiera al altar cuando fui interceptada por Alexander y asesinada nuevamente por él, pero por los vagos recuerdo que tengo de las decoraciones que eligió mi madre y suegra estoy segura de que jamás se hubiera visto como esto
Mi mirada se encuentra con Alexander el cual viste un traje blanco hecho a la medida, su mirada no se apartaba de mí (quizás y hasta puso guardias en la entrada para evitar que huya), giro el rostro sutilmente y evidentemente. Allí estaba su hombre de confianza custodiando la puerta, solté una risa baja la cual desaparece en un segundo (¿que es lo que me pasa? ¿en qué me momento dejo de parecerme un loco para volverse adorable? Creo que tantas reencarnaciones me fundieron el cerebro. No debes perder el enfoque, entrar en su lugar seguro y acabar con él y sin levantar sospechas). Ante ese pensamiento sonrió levemente y tomo la mano que me ofrece, al andar tanto tiempo metido en mis pensamientos, habíamos llegado al altar y no me había percatado
La ceremonia fue bastante rápida o eso me pareció a mi tal vez porque volví a divagar en mis pensamientos, tratando de conectar mi mente, con mi cuerpo, corazón y razón; ya que al parecer estos tres no se ponen de acuerdo cuando de este hombre se trata
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Alexander: ¿que sucede? - Alzo la mirada y veo un atisbo de preocupación en sus ojos, pero algo que desaparece muy rápido - ¿te sentiste incómoda por algo? - Abrí la boca y la volví a cerrar sin saber que decir para luego soltar un suspiro y negar con la cabeza. Su mirada me evaluó unos segundos y luego me tomo de la cintura y jalo hacia sentándome en sus piernas
Serafina: ¿Que haces? - Pregunto avergozada, ya que por su acto solté un grito y me preocupaba lo que pensara el chófer del carruaje
Alexander: Ahora eres mi esposa, no dudes decirme si algo te incomoda ¿bien? - Me lo quedé mirando unos segundos y asentí, ante ese gesto el sonrió ampliamente - Den llevanos al ducado del norte - abrí los ojos ante su orden
Serafina: Pero ¿que dices? Todos nos están esperando en el salón para celebrar el banquete - Él acerca mi rostro al suyo y deja un rápido beso en mi mejilla para luego susurrar en mi oído
Alexander: No somos la primera pareja en desaparecer luego de la boda y tampoco seremos la última. Debo y necesito darte un beso por última vez - Arrugó el cejo ante sus palabras, ya que claramente dijo última vez (¿acaso iba a pasar algo malo?) - ¿Por qué la duda? No sabes mejor tú, lo que pasará está noche? - Niego con la cabeza y él soltó una risa seca y fría, que de solo escucharla te hiela los huesos. Enredo su mano en mi cabello y pego mi rostro más al suyo - Bien, entonces solo disfrutemos del corto tiempo en parejas que nos queda - Dice para empezar a besarme de manera salvaje y apasionado, pero era tanto que no podía tomarle el ritmo, pero eso no evito que en ninguno momento lo alejara y no era porque no podía simplemente no quería