una guerra entre el bien y el mal....
un amor que intentará desafiar todo o morirá...
traiciones, amistades, pero por sobre todas las cosas ellos, amándose cuando deberían haberse matado el uno al otro.
la luz no acepta la oscuridad y la oscuridad aborrece la luz.
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capitulo 6
¿cómo es posible que durante tanto tiempo aún no hayamos podido destruir a los celestiales?- el grito de Casius resonó por todo el salón principal del castillo del infierno.
Mientras él estaba sentado en el trono, sus cuatro hermanos estaban a su lado mirando a todos los seguidores que se arrodillaban ante ellos.
Mi señor, la luz que ellos emanan es peligrosa y nos pulverizan, sus espadas sagradas nos matan con apenas cortarnos- le dijo un hombre lobo.
¿Esa es tu excusa? Les dimos a todos hechizos defensivos y aun así tanto ellos como esa peste de resistencia humana siguen vivos- un látigo salió de su mano y dio un golpe en la cabeza del súbdito haciendo que sangrara.
Señor hemos encontrado un refugio de la resistencia- dijo un vampiro acercándose al pie de la escalera que daba al trono.
¿Y por qué no están matando a todos?- pregunto con asco y el vampiro comenzó a tartamudear.
Uno de los hijos del Arcángel supremo custodia el lugar- le respondió otro vampiro.
Perfecto, esto es perfecto. No los podemos matar cuando están todos juntos, entonces haré que se maten entre ellos. Escuchen todos, quien me traiga vivo a ese hijo, le daré todos los vicios que desee por toda la eternidad- se escuchó el grito de felicidad de todos los súbditos quienes de inmediato salieron corriendo del lugar.
¿para qué quieres a uno de ellos?- pregunto Lorcan aburrido.
Para dominarlos, hace tiempo encontré un hechizo que sirve para atar un alma a otra y de esa manera hacer que su voluntad sea nula. Quiero que me traigas a ese celestial Lorcan, lo usaremos en su contra y haremos que mate a los suyos- dijo sonriendo cínicamente.
¿Padre está de acuerdo con esto?- pregunto Kindra mirando fijamente a su hermano mayor.
Padre me cedió la victoria de esta guerra y se hará su voluntad- le respondió sin mirarlo.
Cancerbero- grito Lorcan y de las sombras apareció un gigante perro de tres cabezas -iremos de caza- como si el can entendiera, dejo caer la cabeza del medio para que el demonio se suba a su lomo y sin esperar una sola palabra más desapareció en una nube negra.
Necesito hablar con padre- dijo Ciel mientras acariciaba la rata que estaba sentada a su lado.
Padre está en su despacho, dijo que a menos que fueran noticias de la dominación de la tierra, nadie lo molestara- contesto indiferente.
Ciel miro de reojo a Kindra, hacía tiempo que habían querido hablar con su padre sobre todo esto y al llegar al despacho y golpear la puerta lo único que recibían del otro lado era silencio. Por respeto jamás se habían atrevido a entrar, todos los hijos de Lucifer sabían que si el no permitía el ingreso lo tenían estrictamente prohibido, pero esta guerra a sus dos hijos pequeños le parecía rara. Sabían que su padre era sumamente poderoso y que disfrutaba de torturar las almas nuevas que llegaban al averno, pero también sabían que la tierra era el lugar más amado por su madre y él jamás hubiese querido que ella la viese así de destruida. Sobre todo los campos de flores, nadie sabía que había ocurrido con Lilith, los demonios culpaban a los celestiales, mientras que ellos culpaban a los demonios. La única verdad es que cuando ella había conseguido por fin un hechizo para liberar a su hijo del infierno, desapareció sin dejar ningún rastro.
¿Puede tu cuervo ver algo del futuro?- Le pregunto Casius a su hermano Valak.
Mares de sangre, dos almas condenadas, pero más allá de eso, mi guardián nada más puede ver- le respondió de forma tranquila mientras acariciaba a su amigo que posaba en su brazo.
Que lastima, creí que ya podría ver mi triunfo- suspiro Casius y se levantó del trono, saliendo de la sala del palacio.
¿qué ve realmente tu cuervo?- pregunto Kindra acercándose a su hermano.
Una traición que terminará con nuestra familia como la conocemos, dos hermanos caídos y la tierra renaciendo de las cenizas- le respondió de forma sincera.
Espero que Casius sea uno de esos hermanos- suspiro Ciel.
No todo está predicho, por alguna razón, mi amigo no puede ver cosas ya definidas, solo trazos de un destino que puede cambiar- le dijo dándole una sonrisa.
Todo esto es raro, pero el edicto que llego aquella vez estaba firmado con la sangre de padre- dijo Kindra.
Es cierto, supongo que se cansó de no saber de su madre y ahora que vio la oportunidad de destruirlo todo, la aprovecho- dijo Valak intentando convencerse así mismo.
Ninguno de los hermanos quería desafiar el pergamino que hace dos años había aparecido en el trono, su padre ordenaba la matanza completa de la raza humana y de todo aquello que respirara, hablaba de una puerta que pronto se abriría para darles paso a todos ellos a la tierra y les obligaba a destrozar y aniquilar todo lo que se pusiera a su paso, incluyendo a todos los celestiales, pero eso había sido todo lo que habían sabido de su padre en todo este tiempo. Si bien Lucifer no era de aparecerse siempre, al menos cuatro veces al año, compartía con sus hijos las torturas a los condenados y creaba nuevas criaturas. Esta vez, se había encerrado en su despacho y ni siquiera contestaba las llamadas de sus hijos, solamente Casius era el que se comunicaba con él y luego dictaba sus órdenes a los demás. Kindra, que era el más tranquilo de los cinco hermanos, una vez se escondió para ver si Casius realmente hablaba con su padre y se sorprendió cuando escucho que él golpeaba la puerta y su padre respondía del otro lado, entonces ¿por qué a ninguno de los otros cuatro los dejaba entrar? ¿Acaso estaba molesto con ellos por algo?
Los tres hermanos se quedaron un poco más allí, debatiendo internamente sus teorías, pero sin compartirlas entre ellos, por alguna razón las cosas no se sentían bien, si ellos eran demonios, amaban torturar, masacrar y destrozar a las almas que caían allí, pero destruir la tierra y luchar contra los celestiales era algo que iba más allá de su entendimiento.