NovelToon NovelToon
El Karma del Marido Desleal

El Karma del Marido Desleal

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Mujer despreciada / Completas
Popularitas:619.6k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Miss Ra

Sin dinero, sin familia y con el corazón destrozado, Valentina huyó a un pequeño pueblo donde nadie la conocía. Ahí, entre las manos ásperas de mujeres solidarias y el llanto de su hijo recién nacido, construyó desde cero lo que nadie creyó posible: un negocio propio, una nueva vida y un amor que jamás imaginó.

Mientras tanto, el karma no descansaba.

Todo lo que Sebastián le hizo se le devolvió con intereses: la traición de su amante, la caída de su imperio, la soledad más profunda. Y cuando por fin comprendió el peso de sus errores, ya era demasiado tarde para recuperar lo que destruyó.

Pero la vida guarda sorpresas para todos. Incluso para quienes no las merecen.

NovelToon tiene autorización de Miss Ra para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Episodio 3

La noche fría había dado paso a una mañana bochornosa y asfixiante. Valentina no fue lejos. Después de salir del apartamento la noche anterior, solo pudo alquilar un cuarto en un hospedaje barato a pocas cuadras, porque su cuerpo de casi nueve meses de embarazo ya no estaba en condiciones de negociar.

Esa mañana, con las fuerzas que le quedaban, se plantó al borde de la avenida principal, a unos cientos de metros de la entrada del lujoso edificio que alguna vez llamó hogar.

La mano derecha aferraba con fuerza el mango de la maleta, mientras la izquierda le sostenía la cintura, que parecía a punto de quebrarse. El sol de la capital comenzaba a castigar, quemándole la piel pálida por el desvelo. Esperaba un taxi que no terminaba de llegar, mientras el sudor empezaba a empaparle la frente y el cuello.

—Paciencia, mi amor... ya casi nos vamos de aquí —susurró Valentina al bebé, que de pronto se movía sin parar, como si percibiera la angustia de su madre.

De repente, un auto deportivo blanco que conocía de sobra salió por la entrada del edificio. El corazón de Valentina se disparó. Era el auto de Sebastián.

El vehículo frenó justo frente al vestíbulo del edificio, no lejos de donde estaba Valentina. Se quedó inmóvil. A través del cristal transparente, vio a Sebastián bajar con una camisa entallada azul claro, el rostro radiante, en un contraste brutal con la cara demacrada de ella.

La puerta del copiloto se abrió. Una mujer con un vestido rojo encendido y unos lentes oscuros enormes bajó del auto. Clarissa. Soltó una risa fresca y sin ningún pudor se colgó del brazo de Sebastián.

Sebastián le respondió con una sonrisa abierta, de esas sonrisas genuinas que llevaba meses sin dedicarle a Valentina.

Valentina apartó la mirada, intentando respirar aunque sentía el pecho aplastado por un mazo. Así que es cierto, no perdió ni un segundo en reemplazarme, pensó con amargura.

Sebastián, que le estaba abriendo la puerta a Clarissa, barrió con la vista hacia la avenida sin querer. Sus ojos capturaron la silueta de una mujer embarazada bajo el sol abrasador, cargando una mochila pesada en la espalda y arrastrando una maleta.

Era Valentina.

Sebastián se detuvo un instante. Vio a su esposa luciendo tan miserable. La bata de maternidad arrugada, el pelo recogido a las prisas, el rostro enrojecido por el castigo del sol.

Por una fracción de segundo, algo incómodo le rozó el pecho a Sebastián. Pero Clarissa se encargó de borrarlo de inmediato.

—Cariño, mira eso. ¿No es Valentina? Vaya, de verdad se fue. Yo pensé que solo te estaba amenazando anoche —dijo Clarissa con un tono burlón que elevó a propósito.

Sebastián volvió a mirar a Valentina. Al verla de pie, erguida a pesar de la fatiga, su ego se inflamó otra vez. Recordó la soberbia de Valentina la noche anterior al rechazar todas sus joyas.

—Se quiere hacer la heroína, déjala. Quiere demostrar que puede vivir sin mí, ¿no? —respondió Sebastián con frialdad.

—Pero pobrecita, parece una indigente. ¿Por qué no le das una propinita? —Clarissa soltó una carcajada, echándole más leña al fuego.

Sebastián esbozó una sonrisa torcida. Quería darle una lección a Valentina. Quería humillarla hasta el fondo de la tierra para que entendiera que desafiar a Sebastián Montero era el peor error de su vida.

Sebastián subió al asiento del conductor. Encendió el motor, que rugió con potencia. Valentina, al notar que el auto comenzaba a moverse hacia ella, intentó retroceder unos pasos.

Sabía que Sebastián no se detendría a ayudarla, pero no imaginaba lo que estaba a punto de hacer.

Justo frente a Valentina, había un charco profundo y lodoso, residuo de la lluvia de la noche anterior. En vez de frenar, Sebastián hundió el acelerador a fondo.

El auto deportivo golpeó el charco a toda velocidad. El agua sucia y el lodo salieron disparados hacia arriba, empapando a Valentina de la cabeza a los pies.

La bata de maternidad de color claro se tiñó de un marrón sucio. Hasta la cara y los ojos le alcanzaron las salpicaduras de esa agua fétida.

Valentina se sobresaltó, casi perdió el equilibrio. Tosió, tratando de limpiarse el agua lodosa de los ojos.

Por el espejo retrovisor, alcanzó a ver a Clarissa muerta de la risa dentro del auto, mientras Sebastián seguía de largo sin tocar el freno una sola vez.

El mundo pareció dejar de girar para Valentina. Se quedó petrificada al borde de la avenida, convertida en el espectáculo de los transeúntes. Dolía más que el divorcio mismo.

Esto ya no era cuestión de un amor perdido, sino de la humanidad que se había extinguido en el corazón del hombre al que alguna vez veneró.

—¡Señora! ¿Está bien? —una vendedora ambulante corrió hacia Valentina y trató de secarle la ropa con una toallita pequeña—. ¡Qué desalmado ese ricachón, sabiendo que hay una embarazada y le avienta el agua a propósito!

Valentina no respondió. El cuerpo le temblaba entero. No de frío, sino de una rabia que le hervía por dentro. Clavó la mirada en el auto de Sebastián, que ya había desaparecido al doblar la esquina.

Basta, Sebastián. Basta, gritó por dentro.

Valentina se acarició el vientre, que de pronto se le puso duro como piedra.

—No tengas miedo, mi amor. El lodo se lava, pero los pecados de tu padre no se borran jamás.

En ese momento, un taxi se detuvo frente a ella. El conductor bajó enseguida y le ayudó a meter la maleta en la cajuela con cara de lástima.

—¿A dónde la llevo, señora? —preguntó con suavidad.

Valentina miró el edificio imponente del otro lado de la calle por última vez. Ahora le parecía una prisión espantosa.

No iría a casa de sus padres para que su madrastra la humillara. Tampoco se quedaría en la capital para ser el blanco de las burlas de Sebastián.

—A la Estación Central, señor —respondió Valentina con firmeza. La voz ya no le temblaba.

—¿A la estación? ¿Va de regreso a su pueblo?

Valentina asintió despacio.

—Sí. Voy a volver a un lugar donde la gente todavía tiene corazón.

Dentro del taxi, Valentina sacó el celular. Borró todas las fotos de Sebastián, bloqueó su número, eliminó todas sus redes sociales y partió la tarjeta SIM en dos pedazos.

Tiró los fragmentos por la ventanilla del taxi mientras el auto se abría paso entre el tráfico de la capital.

Sebastián creyó que había ganado al humillar a Valentina. Creyó que ella sufriría y terminaría arrastrándose de vuelta a sus pies. Lo que no sabía era que, en el instante en que el agua lodosa golpeó el cuerpo de Valentina, la última gota de amor que quedaba en el corazón de esa mujer se desprendió y se fue con la mugre.

La Valentina dulce y tierna había muerto al borde de aquella avenida. Y la que ahora viajaba rumbo a la estación era una madre con la venganza más serena que jamás existió.

1
Luz Felisa Zamora
buena la historia.
Norvelys Del Valle Atopo Macayo
pajuo que ridículo
Noiraly Tovar
Buena historia aunque un poco repetitiva buen desenlace
Marina Camacho
Era hablarle al doctor
Bea Tastro
que bonita esa frase: "la oración de una madre se movía por los cielos" hermosa frase.
Lydia Beltran Beltran
de que me perdí?
Nancy De Castro
/Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile/
LectoraPR
Ay autora, que pasamos a la ridiculez. Adrián ponle un alto a V, que está necia y torpe.

Si un marido en la vida real aguanta estas }#+*£¥@€\^{*€, por favor háganle un altar, 😂😂😂.
Leticia Contreras
que tiernos Sebastian y Natalia ya tienen un bebe en camino ahora Santi sera hermano mayor por partida doble viva la felicidad de estas dos parejitas y sus reton̈os 🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Leticia Contreras
demaciados an̈os para que Santi sepa quien es su papa pero ahorita es muy pequen̈o para entender la situacion Dios les de sabiduria hasta entonces
Leticia Contreras
la pura felicidad con Sebastian y Natalia y poco a poco la de Adrian y Valentina junto a sus hijos 🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Leticia Contreras
no todos los prematuros reaccionan de la misma manera yo tube un nietecito que nacio prematuro y lucho por un mes y al final fallecio despues de sufrir mucho 😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭
Leticia Contreras
ojala y Valentina se recupere pronto y puedan ir ella y Adrian con sus dos pequen̈os a visitar a Sebastian y Natalia y puedan ser amigos por Santi 🥰🥰🥰🥰🥰
Leticia Contreras
creo que don̈a Sara no a ido a conocer a Santi por respeto a su nueva familia pero se llegara el dia que lo conosca
Leticia Contreras
ya Clarissa se fue al otro mundo no hay nada con ella tu Natalia eres el precente de Sebastian y Valentina entre la vida y la muerte ojala y se salven tanto ella como su bebe y al fin sean felices los 4
Leticia Contreras
por fin se comprometieron Sebastian y Natalia espero y que sean muy felices por siempre
Leticia Contreras
ya cae mal Valentina con sus disque antojos se pasa y Sebastian mas que listo para ser feliz con Natalia en ora buena
Leticia Contreras
Ahu Valentina te pasas con tus antojos pobre de Adrian te aprovechas porque te quiere como a Sebastian no le hiciste tus teatros
Leticia Contreras
creo que Valentina se chipilo como ahora si tiene quien la concienta se aprobecha porque con Sebastian no paso lo mismo
Leticia Contreras
por fin se decidio Sebastian a pedirle matrimonio a Natalia despues de tocar fondo y lebantarce desde cero creo que de verdad si cambio para bien
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play