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¡¿Y Que Si Ahora Soy Una Mujer?! Sigues Siendo Mío

¡¿Y Que Si Ahora Soy Una Mujer?! Sigues Siendo Mío

Status: Terminada
Genre:Omegaverse / ABO / Reencarnación / Enfermizo / Completas
Popularitas:3.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Ruczca

Novela +18
Dante, un poderoso Alfa y líder de la mafia, entrega su vida para salvar a su amado omega, Kael, durante una sangrienta guerra entre organizaciones criminales.

Sin embargo, la muerte no fue el final.

Al abrir los ojos, descubre que ha reencarnado en el cuerpo de Elizabeth, una joven Alfa universitaria que murió durante el despertar de su poder. Ahora, atrapado en el cuerpo de una mujer, Dante solo tiene un objetivo: recuperar al omega que juró proteger y amar.

Pero todo ha cambiado.

Kael ya no es el omega indefenso del pasado. Ahora es un frío y brillante CEO, marcado por un accidente que lo dejó paralítico. Y, para empeorar las cosas, rechaza rotundamente a Elizabeth, pues asegura que jamás podría enamorarse de una mujer.

Dante no piensa rendirse.

No importa si ahora posee un cuerpo diferente, si el mundo entero está en su contra o si Kael lo odia. Para él, Kael sigue siendo su omega... y jamás permitirá que otro Alfa lo reclame.

Porque, aunque haya renacido como...

NovelToon tiene autorización de Ruczca para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 13 — ¡LÁRGATE DE MI HABITACIÓN!

Cuando el sol terminó de ocultarse, los tres regresaron al hotel.

Después de ducharse y cambiarse de ropa, bajaron al elegante restaurante.

Una mesa junto a los enormes ventanales los esperaba.

Desde allí podía contemplarse el mar iluminado por la luna.

El ambiente era tranquilo.

Un pianista interpretaba una melodía suave mientras los huéspedes conversaban en voz baja.

El mesero apareció poco después con los platillos que cada uno había pedido.

Colocó primero el plato de Dael.

Después el de Elizabeth.

Finalmente dejó frente a Kael un exquisito filete acompañado de verduras salteadas.

Elizabeth apenas le dirigió una mirada.

Y, de inmediato, frunció ligeramente el ceño.

—Un momento.

El mesero se detuvo.

—¿Sí, señorita?

Elizabeth señaló el plato de Kael.

—Lléveselo.

El hombre parpadeó confundido.

—¿Hay algún problema con la preparación?

—Sí.

Su voz permanecía tranquila.

—Tiene cebolla.

El mesero bajó la vista.

Efectivamente.

Había pequeños trozos de cebolla mezclados entre las verduras.

—Lo siento mucho, señorita. Lo cambiaré enseguida.

—Que preparen otro completamente nuevo.

—No solo retiren la cebolla.

El mesero asintió varias veces.

—Por supuesto.

Tomó el plato y desapareció apresuradamente hacia la cocina.

Kael había permanecido completamente callado durante toda la escena.

Giró lentamente la cabeza hacia Elizabeth.

Ella bebió tranquilamente un sorbo de agua.

Después, como si nada hubiera ocurrido, dijo con naturalidad:

—Tranquilo.

—Lo volverán a preparar.

Hizo una breve pausa antes de añadir:

—Sé que eres alérgico a la cebolla.

Kael sintió que el tiempo parecía detenerse.

Sus ojos se fijaron en ella.

Una expresión de sorpresa cruzó fugazmente su rostro antes de desaparecer.

¿Cómo...?

Aquello...

Muy pocas personas lo sabían.

Kael permaneció observando a Elizabeth.

Ella seguía cenando con absoluta tranquilidad, como si acabara de mencionar el clima.

¿Cómo demonios lo sabe?

Su mente comenzó a buscar una explicación.

Recordó que Elizabeth llevaba ya varios días trabajando en la mansión.

Era perfectamente posible...

Que hubiera preguntado a los chefs por sus restricciones alimenticias.

O que alguno de ellos se lo hubiera comentado al explicarle las rutinas de la casa.

...Debe ser eso.

Negó levemente para sí mismo.

Era la explicación más lógica.

Y, sin embargo...

Aquella incómoda sensación volvió a instalarse en su pecho.

Porque Elizabeth no había revisado el plato.

Ni siquiera había dudado.

Bastó un solo vistazo para descubrir algo que cualquier otra persona habría pasado por alto.

Kael desvió lentamente la mirada hacia el inmenso mar que se extendía tras el ventanal.

Elizabeth...

Sus dedos golpearon suavemente el reposabrazos de la silla.

Cada día me das una razón más para sospechar de ti...

......................

La suite de Kael estaba en penumbras, solo iluminada por la luz plateada de la luna que entraba por los ventanales.

El silencio del hotel era absoluto; Dael dormía profundamente en su habitación y el asistente había sido enviado a descansar.

Kael, sentado aún en su silla de ruedas junto a la cama, solo llevaba un pantalón ligero de pijama. Intentaba quitarse la camisa cuando sintió un leve mareo que ya le resultaba familiar.

—Maldita sea… —murmuró, frustrado. No podía llegar solo hasta la bañera amplia de mármol.

Entonces la puerta se abrió con suavidad. Elizabeth entró, descalza, vestida solo con una bata de seda negra que apenas cubría sus muslos.

—Al parecer necesitas ayuda… —dijo con voz baja y ronca.

Kael levantó la mirada, furioso.

—¿Qué demonios haces en mi habitación? ¡Sal de aquí ahora mismo!

Elizabeth sonrió con lentitud, ignorando por completo su orden.

Cerró la puerta tras de sí y avanzó.

Una energía verde brillante empezó a emanar de su cuerpo, envolviendo el aire como hilos de niebla esmeralda.

La energía se deslizó hacia Kael, penetrando su piel.

Él se dio cuenta al instante.

—¡No…! —gruñó, intentando retroceder con la silla—. ¡Detente, maldita sea!

La energía verde se hundió en su torrente sanguíneo.

Un calor abrasador explotó en su bajo vientre.

Su respiración se volvió pesada, su piel se erizó y su pene empezó a endurecerse dolorosamente contra la tela del pantalón.

Llevaba días sintiéndose extraño: mareos, sudores fríos, un apetito sexual constante que no lograba calmar. Ahora entendía por qué.

—Elizabeth… te juro que si no te largas… —intentó sonar amenazante, pero su voz salió entrecortada, traicionada por el deseo que crecía contra su voluntad.

Ella se acercó hasta quedar frente a él.

Sus ojos brillaban con un hambre salvaje.

—Kael… ya no puedo soportarlo —susurró, la voz temblando de necesidad—. He sido tan paciente estas semanas… viéndote, oliéndote, deseándote. Pero ya no puedo más.

—Quiero hacerte mío nuevamente.

—Estás diciendo tonterías —escupió él, apretando los dientes—. ¡Lárgate!

Elizabeth no respondió con palabras.

Se inclinó rápidamente, sujetó su rostro con ambas manos y lo besó con violencia.

Kael mordió su labio inferior con fuerza, intentando apartarla, pero ella gimió de placer ante el dolor y profundizó el beso ensangrentado, devorándolo.

Su lengua invadió su boca mientras la energía verde intensificaba el calor en el cuerpo de Kael, haciendo que sus músculos se contrajeran de placer involuntario.

—Mmhh… —gruñó él contra sus labios, luchando.

Elizabeth se separó solo para morder su mandíbula.

Con una fuerza sorprendente, lo levantó de la silla de ruedas como si no pesara nada y lo llevó hasta la bañera ya llena de agua tibia.

Lo sentó en el borde ancho de mármol, colocándose entre sus piernas abiertas.

—Elizabeth… para… —jadeó Kael, pero su cuerpo lo traicionaba. Su pene estaba completamente erecto, palpitando, la punta ya húmeda.

Ella le arrancó la camisa de un tirón y atacó su cuello con besos húmedos y mordiscos. Bajó por su pecho, lamiendo y succionando sus pezones hasta que quedaron duros y enrojecidos.

Kael arqueó la espalda, un gemido ronco escapando de su garganta.

—Ahh… maldición…

Elizabeth metió la mano dentro de su pantalón, envolviendo su miembro caliente y duro. Empezó a masturbarlo con movimientos firmes y lentos, pasando el pulgar por la cabeza sensible, extendiendo el precum.

—Tan duro para mí… —ronroneó contra su piel—. Tu cuerpo ya me reconoce, Kael.

Lo besó de nuevo, devorando sus gemidos mientras aceleraba la mano. Luego, con la otra mano, bajó el pantalón lo suficiente y deslizó dos dedos húmedos hacia su ano, presionando y penetrando lentamente.

Kael tembló violentamente, el placer atravesándolo como electricidad.

—No… ahí no… —jadeó, pero sus caderas se movieron por instinto hacia sus dedos.

Elizabeth sonrió con satisfacción oscura.

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inuyasha/ Tomoe🦊
10/10
Ruczca🐈‍⬛🌸: Gracias por tu calificación y comentario, me hacen muy feliz.🫂
total 1 replies
Anajely Franco
Excelente bonita historia muy buena la trama
Ruczca🐈‍⬛🌸: Gracias por tu comentario y calificación, me hacen muy feliz.
total 1 replies
Anajely Franco
que bonita historia y que bien que también lexon encontró el amor
rosanyelis mendoza
hermosaaa lindo final
Ruczca🐈‍⬛🌸: Gracias por tu comentario y calificación, me hacen muy feliz.
total 1 replies
🖤💜it's.me.ednerline🩵
ay mi pobre Lexon 😭😭😭
🖤💜it's.me.ednerline🩵
Me agrada mucho Lexon 🤭
🖤💜it's.me.ednerline🩵
ooooh pero q golosa 🤭🤭
🖤💜it's.me.ednerline🩵
Con Dael ,kael nunca podría decir que no
🖤💜it's.me.ednerline🩵
no me gusta 🤭me encanta 👏🤭
rosanyelis mendoza
me siento ofendida cuando me dejan en suspenso 😂😂😂
rosanyelis mendoza
oyeee porque me lo dejaste solito, 😭
tampoco así, debe haber una forma de que le diga que es dante sin que no se vuelva loco
🖤💜it's.me.ednerline🩵: siii😭😭
total 1 replies
Anajely Franco
me gusta 👏
🖤💜it's.me.ednerline🩵
waaah😭 tan rápido terminé de leerlo
🖤💜it's.me.ednerline🩵
esta muy bueno 👏
Anajely Franco
una disculpa pero una cosa no me gusta y es que te refieres a el cómo ella cuando también es hombre aunque sea un Omega
rosanyelis mendoza: en el mundo del omergaverse, es normal que el el niño llame madre al padre gestante, por ese motivo ella investigo.
a algunos les incomodara, pero es una de las cosas normales dentro del mundo omergaverse, ya depende de la autora que desee modificarlo y ajustarlo a sus formas

pero Omega es madre y alfa o hasta beta es padre, ya que casi los únicos que pueden gestar son los Omega
total 6 replies
rosanyelis mendoza
bueno criatura como te va a dar explicaciones si estabas MUERTO MUERTESITO
Anajely Franco
está bueno el comienzo
Anajely Franco
vamos 👏
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