Hijo mayor de la mafia Costello, Gabriel asumió el lugar de su padre poco después de que Henrique Costello se retirara, entregándole así el trono y todas las responsabilidades de la organización al hijo. Gabriel, quien siempre había tenido control sobre su vida, se enfrenta ahora a una situación de su pasado que lo hace replantearse su futuro.
El destino cruza su vida con la de Alice Taylor, una joven que lucha por sobrevivir junto a su familia. Alice descubrirá todo el mundo oscuro en el que Gabriel se mueve. ¿Será posible que incluso un hombre sin corazón aprenda a amar?
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Capítulo 7
*Gabriel
Llego a casa pasadas las 19 horas, subo directo a mi habitación, estoy tan cansado que solo quiero dos cosas, ducharme y dormir, lleno la bañera, resuelvo relajarme un poco en el hidromasaje, me quito la ropa y entro, apoyo mi cabeza hacia atrás y cierro los ojos sintiendo el agua calentita abrazar mi cuerpo tenso, estos son los únicos momentos de paz en mi vida. Allí perdido en pensamientos me acuerdo de un acontecimiento del pasado.
(Pensamiento on)
Un viaje de negocios hace 5 años, fui solo, faltaban pocos meses para asumir el trono de la mafia, el viaje había sido para resolver un asunto de uno de nuestros aliados que nos estaba traicionando, aun no estando al frente de la mafia yo y Gustavo ya hacíamos parte, estábamos más que involucrados en toda la podredumbre de la mafia. Llegué a un club nocturno no muy lujoso en Brooklin, local donde mis "aliados" movían sus negocios, el servicio fue rápido, maté al jefe y su familia en frente de sus aliados, clientes y funcionarios para dejar bien claro que quien se metiera con los Costellos no saldría vivo para contar la historia.
Después de un buen ajuste de cuentas tomé mi coche y fui en dirección a un bar, necesitaba beber y enfriar la mente, pido un trago y me quedo mirando el movimiento a mi alrededor y es cuando mis ojos se posan en ella, una camarera de cabellos rojizos, la piel blanca como la nieve, ella se aproxima para tomar una bebida en el bar para un cliente y yo no consigo quitar mis ojos de ella, ella nota que la estoy encarando e intenta no voltear en mi dirección, cuando voy a aproximarme ella sale. Paso la noche entera allí esperando un momento para hablar con ella.
Barman - Disculpe que me entrometa, pero si yo fuera el señor no perdería mi tiempo, Nick no suele prestar atención a nadie.
Gabriel - ¿Nick es su nombre?
Barman - Eso mismo, trabaja aquí hace un mes, pero nunca la vi dando bola a algún cliente.
Doy una sonrisa, me gusta así bien difícil...
(Pensamiento off)
Respiro hondo y abro los ojos, no me gusta pensar en mi pasado, tiene mucha cosa que no necesita ser recordada, me levanto de la bañera y coloco la toalla en la cintura, tomo la otra y seco mi cabello, voy hasta el closet y escojo una ropa para vestir, tomo una ropa interior y un pantalón de chándal, después desciendo hasta la cocina y veo que Valéria dejó comida para mí en la nevera, retiro la comida y coloco para calentar, después de pronta yo coloco en la mesa y tomo una botella de vino, estaba comiendo distraído cuando Boris entra en la cocina con una cara nada buena.
Boris- Señor tiene una mujer en la puerta con una niñita, dijo que necesita hablar con el señor.
Gabriel - ¿Una mujer? ¿Quién es ella?
Boris - Ella no dijo quién es, solo me dijo que es urgente.
Entrecierro los ojos y bebo el vino de una vez.
Gabriel- Deje entrar, registre y después lleve para mi oficina, voy a tomar una camisa.
Boris sale de la cocina dejándome solo, me quedo pensativo, ¿quién será esta mujer que vino a mi casa a estas horas? Dejo las cosas en el fregadero de la cocina y subo para el cuarto tomo una camisa y desciendo para la oficina, así que llego veo a la mujer sentada con una niña en el colo que está durmiendo, al mirar para la mujer no la reconozco de lugar alguno, Boris estaba en la puerta yo paro a su lado.
Boris- Ella está limpia señor.
Gabriel - Gracias Boris.
Entro y paso por ella que me mira un poco desconfiada, me siento en mi silla y la encaro.
Gabriel - Me gustaría saber por qué una mujer con una niña tocan mi puerta a esta hora de la noche? Yo no la conozco, entonces voy a preguntar apenas una vez, ¿quién es usted y qué quiere?
La mujer traga en seco y me encara.
Mujer- Disculpe señor, yo soy Joana Maltés, yo vine de Nueva York por que necesitaba encontrarlo.
Entrecierro mis ojos.
Gabriel - ¿Para qué usted quería encontrarme?
Joana- Yo era vecina de Nick, Nick Anderson.
Cuando ella habla ese nombre mi cuerpo todo se queda rígido, la mujer hace una pausa y continua.
Joana- Yo no tengo mucho tiempo señor, y no voy a tomar mucho del suyo, estoy aquí a pedido de Nick, ella hizo esta carta y pidió para que yo entregara personalmente al señor junto con Nicole.
Ella estiende la mano y coloca la carta encima de la mesa, mis ojos van de la carta para la niña en sus brazos que ahora sé que se llama Nicole.
Joana - Nicole es su hija.
Mi mundo paralizó en aquel momento, ¿cómo así hija?
Gabriel - ¿Usted está bromeando conmigo?
Mi voz sale arrastrada, llena de amenazas, la mujer agranda los ojos y sostiene la niña con más fuerza.
Joana- Yo juro por Dios señor, por todo en el mundo que no estoy mintiendo, yo solo vine por que Nick murió, y antes de morir ella me hizo prometer que vendría aquí a dejar a Nicole.
Cierro mis ojos intentando no pensar demasiado en la situación, mas era mucho para procesar, una hija que yo no conocía, Nick muerta, ¿qué más me falta que suceda?!
Joana- Yo no tengo mucho tiempo, yo solo vine aquí para dejar a Nicole como prometí a la madre de ella, todo que necesita saber está en la carta que ella me pidió para entregarle, mi vuelo para Nueva York sale en una hora yo no puedo perderlo.
Gabriel- ¿Usted cree que es la primera en llegar aquí y decirme que tengo un hijo? ¿Qué te hace pensar que yo voy a creer en esa historia?
Mi voz sale un poco alterada y la niña se remueve en el colo de la mujer y luego abre los ojos, con la mirada perdida y confusa por el sueño ella me encara y lo que veo hace mi corazón parar por un momento.
Gabriel - No puede ser.
Mi voz sale como un susurro.
Nicole- Tía Jo, ¿dónde estamos?
Ella pregunta bajito con su voz dulce, yo estoy sin reacción en este momento, Boris me mira confuso mas atento a todo.
Joana- Está todo bien querida, no tenga miedo.
La mujer acalenta la niña que se voltea para mí y me mira curiosa.
Nicole - ¿Quién es él tía Jo?
Un silencio se instala en aquel momento.
Joana Maltés - 44 Años
Nicole Anderson - 4 Años