María solo quería llegar a tiempo a la facultad. Pero después de un accidente, despierta en un mundo que debería existir únicamente dentro de las páginas de una novela.
Ahora es Livia, la hija del medio de una de las familias más poderosas de Nivaria.
Y hay un pequeño problema...
Conoce la historia.
Sabe que su vida está destinada a convertirse en un infierno, que un príncipe terminará destruyendo todo a su alrededor y que alguien que debería haber sido un gran rey acabará muriendo por una traición.
Pero Livia no piensa quedarse de brazos cruzados.
Si el destino ya escribió su final...
ella piensa reescribirlo. ❄️👑✨
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6
Livia se quedó mirándolo.
Por unos segundos, se olvidó completamente de lo que estaba haciendo.
Así que ese era Cael.
El primogénito del rey.
El mismo personaje que había conocido primero a través de las páginas de una novela.
En persona, era todavía más llamativo de lo que había imaginado.
Su cabello era completamente blanco, casi plateado, y contrastaba con sus ojos celestes, claros y penetrantes. Su piel era muy pálida y sus facciones tenían una belleza difícil de ignorar.
Era alto, de postura firme y movimientos tranquilos.
No necesitaba hablar demasiado para llamar la atención.
Livia lo observó unos segundos más.
Bueno...
El libro se quedó corto.
—¿Pasa algo? —preguntó Cael.
Livia parpadeó.
—¿Qué?
—Me estás mirando.
—Yo... estaba pensando.
—¿En qué?
Livia buscó rápidamente una respuesta.
—En tu magia.
Cael la observó en silencio.
—Claro.
Livia apartó la mirada.
Perfecto. Primer día y ya me descubrieron mirando al protagonista.
Excelente comienzo, Livia.
...****************...
El entrenamiento comenzó poco después.
Y Livia descubrió algo bastante importante:
entrenar magia era mucho más difícil de lo que parecía desde afuera.
Al principio apenas conseguía sentir aquella extraña energía dentro de su cuerpo.
Darian intentó ayudarla.
—No intentes forzarla.
—¿Entonces qué hago?
—Concéntrate.
—Estoy concentrada.
—No parece.
—¡Estoy haciendo mi mejor esfuerzo!
Cael soltó una pequeña risa.
Livia lo miró indignada.
—¿Qué?
—Nada.
—Te estás riendo.
—Un poco.
—Qué amable.
Continuó intentando.
Una vez.
Dos veces.
Tres.
Hasta que finalmente consiguió sentir algo.
El aire comenzó a moverse alrededor de ella.
Primero fue apenas una brisa.
Después, una corriente.
Las hojas que estaban en el suelo comenzaron a levantarse.
Darian dejó de sonreír.
Cael también.
Livia no se dio cuenta.
Estaba demasiado concentrada.
La corriente de aire aumentó.
Su cabello comenzó a moverse.
Las hojas giraron a su alrededor.
Y entonces una ráfaga salió disparada desde sus manos.
Livia perdió el equilibrio y cayó sentada.
—¡Ay!
Darian corrió hacia ella.
—¿Estás bien?
—Sí...
Livia respiraba con dificultad.
Estaba agotada.
Había utilizado más energía de la que imaginaba.
Pero entonces levantó la mirada.
Darian y Cael no estaban mirando hacia ella.
Se estaban mirando entre ellos.
Y sus expresiones habían cambiado.
—¿Qué pasa? —preguntó Livia.
Ninguno respondió inmediatamente.
Cael fue el primero en hablar.
—Esa magia...
Darian terminó la frase.
—Es viento.
Livia frunció el ceño.
—¿Y?
Darian la miró seriamente.
—No es cualquier magia de viento.
Livia sintió un pequeño escalofrío.
Cael se acercó.
—Es muy parecida a la mía.
Ella miró sus manos.
—¿Eso es malo?
Darian intercambió otra mirada con Cael.
—No.
Hizo una pausa.
—Es peligroso.
...****************...
Poco después, Darian y Cael fueron directamente a hablar con Marcus.
El archiduque los escuchó en silencio.
Cuando Darian terminó de explicarle lo ocurrido, la expresión de Marcus cambió.
—¿Están seguros?
—Sí —respondió Cael—. Lo sentí claramente.
Marcus se levantó lentamente.
—¿Qué tan poderosa?
Darian respondió:
—Lo suficiente como para preocuparnos.
Marcus caminó hasta la ventana.
Durante unos segundos no dijo nada.
Finalmente habló.
—Nadie fuera de esta familia debe saberlo.
Darian frunció el ceño.
—¿Ni siquiera la Corona?
Marcus negó con la cabeza.
—Especialmente la Corona.
El silencio llenó la habitación.
Porque todos entendían lo que significaba.
Si el rey descubría que la hija de los archiduques poseía una magia de viento tan poderosa...
Livia podía dejar de ser simplemente una futura princesa.
Podía convertirse en un recurso.
O peor aún...
En una amenaza que la Corona quisiera controlar.
Y ninguno de ellos estaba dispuesto a permitirlo.
de ser así q cael sea el salvador...😅
lo estás haciendo increíble y tú historia me a enganchado....
no pares 👍🏽 lo haces genial y lo importante esq tú lo disfrutes siempre
ánimo y bendiciones
😊