En un mundo donde la magia y la traición se entrelazan, Valeria, una joven moderna, encuentra su vida truncada tras un fatal accidente. Al despertar, descubre que ha reencarnado en el cuerpo de la villana de una novela que acababa de leer. Con el rostro de la malvada que muere trágicamente, Valeria decide cambiar su destino. En lugar de seguir el camino de la oscuridad, planea reconciliarse con su media hermana, deshacer su compromiso con el héroe y recuperar el ducado que le pertenece por derecho. Sin embargo, en su búsqueda de venganza y redención, se verá atrapada en un romance inesperado con el verdadero villano de la historia. Entre intrigas y magia, Valeria deberá enfrentarse a sus propios demonios mientras intenta forjar un nuevo futuro.
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Capítulo 06
La discusión con Lady Elara. El regreso de la media hermana. Eso lo recordaba del libro. Seraphina había estado furiosa por el regreso de Elara, considerándola una intrusa y una amenaza a su posición. Y luego, el desmayo… en la novela, no se mencionaba ese desmayo con tanto detalle, solo una breve referencia a la "fragilidad" de Seraphina debido al estrés. Pero ahora, para Valeria, era una conveniente excusa para su amnesia y su cambio de personalidad.
—Ya veo —Valeria intentó componerse, forzando una expresión que esperaba fuera indiferente, como la de Seraphina—. Mi cabeza… todavía me siento un poco… aturdida. Mi memoria es un poco borrosa.
La sirvienta se acercó, sus manos pequeñas y suaves, palpando la frente de Valeria.
—Es normal, mi señora. El médico dijo que el agotamiento puede causar eso. No os esforcéis demasiado. ¿Deseáis algo? ¿Un poco de té, quizás? O un baño tibio.
Valeria sintió un nudo en el estómago. No era Valeria. Era Seraphina. Tenía que actuar como Seraphina. ¿Cómo actuaba Seraphina cuando se sentía indispuesta? Probablemente con irritación y exigencia.
—Un baño —dijo, la voz adquiriendo un tono un poco más autoritario de lo que pretendía—. Y ropa limpia. Y… tráeme una bandeja de frutas frescas. Y un pergamino y pluma.
La sirvienta se inclinó, una expresión de alivio reemplazando la preocupación.
—Enseguida, mi señora. Me alegra que vuestro espíritu esté recuperado. Mi nombre es Lily, por cierto. Estaré a vuestro servicio.
Lily salió de la habitación, sus pasos ligeros y rápidos. Valeria se quedó sola de nuevo, el diario aún en sus manos. Lily. También recordaba a Lily del libro. Era la sirvienta personal de Seraphina, una joven bondadosa y un poco ingenua, que a pesar de los abusos verbales de su ama, permanecía leal. La culpa la invadió. ¿Seraphina había tratado mal a esta chica? ¿Ella también lo haría?
La idea de ser cruel con Lily, o con cualquier persona, la revolvió por dentro. Valeria no era así. No era una villana. Siempre había sido una persona amable, aunque a veces reservada. La idea de adoptar la personalidad de Seraphina, de encarnar su maldad, era repugnante.
Pero si no lo hacía, si actuaba como Valeria, ¿qué pasaría? La gente de este mundo se daría cuenta de que no era la verdadera Seraphina. Y quién sabía qué destino le esperaba a un impostor en un mundo de magia e intrigas. La muerte, probablemente, o algo peor.
Mientras esperaba el baño, Valeria intentó ordenar sus pensamientos. Estaba en el cuerpo de Seraphina von Drakenburg. Era la villana de "Corazones de Ceniza". Y, según el libro, estaba destinada a morir trágicamente.
Un escalofrío helado le recorrió la piel. No. Eso no iba a pasar. No, si ella podía evitarlo. Había leído el final. Sabía lo que venía. Y por primera vez en su vida, la perspectiva de reescribir una historia, de cambiar un destino, se sentía no como una fantasía, sino como una misión de vida o muerte.
La imagen de Seraphina en el cadalso, la multitud abucheando, la hoja del verdugo reluciendo… ese era el final que la esperaba si seguía el camino de la Seraphina original. No podía permitirse eso. Tenía que sobrevivir. Tenía que cambiar las cosas.
Mientras Lily y otras dos sirvientas entraban con cubos de agua humeante, Valeria cerró el diario, sus ojos violetas fijos en la nada. La habitación se llenó del sonido del agua al caer en una tina de mármol que se alzaba en un rincón. El aroma a lavanda y rosas comenzó a llenar el aire.
En el baño, mientras las sirvientas la ayudaban a desvestirse y se sumergía en el agua tibia y perfumada, Valeria sintió una sensación extraña. La piel que las manos de Lily tocaban era la piel de Seraphina, pero las sensaciones eran las suyas. Era una disonancia, una separación entre el recipiente y el contenido. Era como si su alma, la esencia de Valeria, hubiera sido injertada en este cuerpo ajeno.
—Mi señora, ¿está la temperatura a vuestro gusto? —preguntó Lily, su voz suave y deferente.
—Perfecta, Lily, gracias —respondió Valeria, intentando sonar lo más "Seraphina" posible, pero con una amabilidad subyacente que esperaba no delatara a su verdadera persona.
Lily asintió, su rostro iluminado por la gratitud. Era evidente que la verdadera Seraphina no solía ser amable. La culpa la volvió a invadir. Esta chica no merecía ser tratada mal.
Mientras el agua cubría su cuerpo, Valeria repasó los detalles clave de la vida de Seraphina en el punto actual de la novela:
Prometida al Duque Kaelen: El héroe de la historia, a quien Seraphina ama obsesivamente, pero él la odia y está enamorado de Elara.
Media hermana Elara: La heroína, recién llegada al ducado, dulce, pura, y el objeto del afecto de Kaelen.
Familia Drakenburg: Un padre distante y manipulador, una madrastra ambiciosa y un hermano mayor cruel. Todos la ven como un peón para sus propios intereses.
Ducado de Drakenburg: El título le pertenece a ella por derecho de nacimiento, pero su padre lo maneja, y ella tiene poco poder real.
El Villano: El Duque Lysander de las Sombras, un personaje misterioso y poderoso, ocasionalmente aliado con Seraphina.
Valeria salió del baño, se vistió con la ayuda de Lily, eligiendo un vestido de seda azul profundo, un color que sentía que la Seraphina original no usaría a menudo, ya que prefería el verde o el rojo. Quería empezar a hacer pequeños cambios, sutiles al principio, para no levantar sospechas.
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Aquí os dejo el capítulo de ayer. 🌸💞