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Sere La Esposa Del Villano : La Heroína Cambiara El Destino

Sere La Esposa Del Villano : La Heroína Cambiara El Destino

Status: Terminada
Genre:Reencarnación / Romance / Escuela / Completas
Popularitas:27.5k
Nilai: 5
nombre de autor: EspirituCreativo

Sara murió luchando contra el hombre más temido del mundo: Augustus Reinold, el tirano que destruyó naciones y esclavizó a la humanidad.

En sus últimos segundos, hizo un deseo desesperado: si pudiera regresar al pasado, daría la mitad de su vida para detenerlo.

Su deseo fue escuchado.

Sara despierta quince años atrás, cuando tiene diecisiete años y Augustus aún no es el monstruo que ella conoce. Pero el sistema le revela una regla imposible: no puede matarlo.

Si quiere salvar el mundo, deberá cambiar su destino antes de que sea demasiado tarde.

¿El método?

Enamorar al futuro villano.

Sara se niega a enamorarse del hombre que la asesinó.

Pero cuanto más conoce al joven que algún día será Augustus, descubre que detrás del monstruo existió un muchacho que todavía podía ser salvado.

Y solo tiene dos años para lograrlo.

NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cinco mil dólares y unas rosas

El fin de semana llegó como un respiro que Sara no sabía que necesitaba.

Sus padres intentaron pagar la habitación del hospital. Todas las formas. Tarjeta, efectivo, transferencia. Pero cuando su padre vio la factura, se quedó mirando el papel como si fuera una sentencia judicial.

—Hija... este muchacho pagó todo.

Sara, desde el sofá, lo observó. Luego, con disimulo, cogió el papel cuando su madre lo dejó sobre la mesa.

Ya en su habitación, lo desdobló.

Cinco mil dólares.

Una noche.

Su padre ganaba eso a duras penas en un mes de trabajo.

Sara se quedó mirando el número. Lo miró un rato largo. Luego dobló el papel y lo guardó en el cajón de la mesa de noche, junto a la tableta que el sistema le había regalado.

Se metió en la cama. Cuarto rosa. Peluches. Sábanas de lavanda.

El celular vibró.

Un mensaje.

La imagen de perfil hizo que se le paralizara el corazón. Julian. Traje elegante de jugador de fútbol. Sonrisa ladeada.

> *¿Cómo estás?*

> *¿Todo salió bien?*

> *¿Ya te dieron el alta?*

> *¿Estás durmiendo?*

Cuatro preguntas. Seguidas. Como si no supiera cuál era la correcta y tirara todas a ver cuál pegaba.

Sara miró la pantalla. *Estoy texteándome con el tirano que me cortó la cabeza.*

> *¡Uy, heroína! Has captado la atención del hijo del destino. ¡Aprovecha, aprovecha!*

—¿Cuál aprovecha, sistema? Lo mandaré a rodar.

> *¡No, heroína! No seas tonta. El hijo del destino te ha escrito. Tiene interés en ti. No cortes esa magia.*

Sara miró la pantalla del sistema. Miró el mensaje de Julian. Respiró.

Escribió:

> *Ya me dieron de alta. Estoy en casa. Todo bien. Gracias por ayudarme.*

Envío.

Silencio.

Ninguna respuesta.

*Ah. Lo corté por lo sano.*

Dejó el celular en la mesa. Se acostó. Cerró los ojos.

El timbre sonó.

Su madre abrió.

—¡Oh, Dios mío! Sí, sí, aquí vive. ¿Dónde firmo?

—¿Mamá? ¿Qué pasa?

La puerta del cuarto se abrió. Un ramillete de veinticuatro rosas rojas entró cargado por su madre, que apenas podía ver por encima de los tallos.

—Mira, hija. Te lo manda ese muchacho, Julian. Con un "recupérate". ¡Ay, qué lindo es ese niño!

Sara miró las rosas. Veinticuatro. Rojas. Perfectas.

—Mamá, déjalas en la sala. Son tan hermosas que merecen un lugar especial.

—¡Ah! Y también esto.

Le entregó una caja. Chocolates. Suizos. Edición limitada.

—Cómelos, mi niña. Tu madre fue curiosa y ya se comió uno. Está riquísimo.

Y salió tarareando.

Sara abrió la caja. Efectivamente, faltaba uno. Jaló otro. Lo mordió. Estaba *ridículamente* bueno.

Agarró el celular. Buscó el precio de la caja.

Mil dólares.

Edición limitada. Chocolatería suiza. Solo a pedido. Cacao ciento por ciento.

Mil dólares. En chocolate. Y Julian lo había mandado como quien regala un llaverito que encontró en la calle.

Le tomó una foto a las rosas. Al chocolate. La envió.

> *Gracias. Eres muy amable.*

Respuesta inmediata.

> *De nada. Espero que te recuperes pronto.*

Sara dejó el celular en el pecho. Miró el techo.

*¿Era este el mismo tirano que mató a tantos de mis amigos?*

La pantalla del sistema se encendió. Suave. Casi tierna.

> *Has regresado al momento en que la vida del hijo del destino empezó a desviarse. Lo que culminó en el tirano que conoces.*

Sara cerró los ojos.

*Así que era cierto.*

> *Julian se sentía solo. Oprimido. Bajo la envidia de todos los que lo rodeaban. Ahí fue donde empezó a ver a los demás como menos. No nació siendo un monstruo, heroína. Lo hicieron.*

Sara apretó los labios.

*Un niño solo. Un niño al que nadie miraba. Un niño que decidió que si nadie lo veía, obligaría al mundo a mirarlo de rodillas.*

Se giró en la cama. Miró las rosas desde la puerta. Veinticuatro. Rojas. Perfectas.

*No sabe decir "me preocupé por ti". No sabe decir "me alegra que estés viva". Así que manda flores de cien dólares y chocolate de mil. Porque el dinero es la única forma que conoce de decir "me importas".*

El celular vibró otra vez.

Sara lo miró.

> *¿Tienes tiempo para hablar?*

El corazón le dio un vuelco.

> *¡Heroína! ¡Responde! ¡No lo dejes en visto!*

Sara miró el mensaje. Miró las rosas. Miró sus manos jóvenes, sin callos, sin cicatrices.

Escribió:

> *Sí. Te espero a una cuadra de mi casa. En un parque.*

> *OK.*

Una palabra. Seca. Inmediata.

Sara se levantó. Se miró al espejo. Se arregló el pelo. Se cambió la blusa. Se la volvió a cambiar.

Su madre apareció en el marco de la puerta.

—¿A dónde vas?

—Julian me citó. Seguro para entregarme apuntes de clase.

Su madre sonrió. Una sonrisa extraña. Cómplice.

—Ve, ve, hija.

Sara salió. Detrás, escuchó a su madre reír mientras limpiaba la mesa del comedor.

—Ay, el amor. El amor entre jóvenes es tan lindo. Aún recuerdo cuando a su edad conocí a su padre.

Sara cerró la puerta del departamento. Bajó las escaleras.

El parque estaba a una cuadra.

Y Julian ya estaba ahí.

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EspirituCreativo
Lo siento lectora... No quise hacerte sufrir
Black swan
Todas estamos llorando 😭😭😭
Dora Guzman Pacherres
Tiene razón en parte hay personas que se desvían del camino por traumas que pasan o ven y otros que nacen así con ese delirio veremos qué pasa. Vas bien autora👍
EspirituCreativo: Gracias lectora
total 1 replies
yue
me encantó el final superó todas mis expectativas
EspirituCreativo: Gracias lectora me complace leer que te gustó
total 1 replies
DJM 💜
🥰🥰🥰🥰
EspirituCreativo
Corregido gracias lectoras estas herramientas de autor aun me confunden
EspirituCreativo
Me atrapaste... Jeje
EspirituCreativo
Que gusto lectora
Carolina Giraldo Franco
🤣 me reí mucho con este cap esta hermosa la historia gracias 🤭
Hye-Ahn
🤣🤣 No me lo puedo tomar enserio, cuando su diálogo me recordó a la letra de la canción Celos de Fanny Lu🤣🤣
Hye-Ahn
Tan rápido se le olvidó que le metió tremenda cachetada/Smug//Gosh/
Hye-Ahn
Esta muy bien el capítulo. Me gustó mucho pero se supone que Julian es una año mayor que Sara, entonces porque él está en las mismas clases que ella. Se pone que iba en un grado más arriba que ella.
Hye-Ahn: Si me imagino. Cuando uno escribe más escenas entre los dos protagonistas para darle ya sea más intensidad o drama, se va un poco los errores 😅
total 3 replies
silvia oviedo
si Julián se llega a comer a la heroína no dejará de comérsela 🔥😈🔥
Hye-Ahn
Al principio pese que era el sistema. En esta parte. Creo que debes corregir está parte autor
yue
es una obra maestra que me atrapó desde el primer capítulo
EspirituCreativo: Gracias lectora
total 1 replies
EspirituCreativo
Si muy comprensible lectora gracias por tus comentarios
Dulce
Una solución muy efectiva, eh
Dulce
Casual...
Dulce
Comprensible
Dulce
Uy, comienzo tremeendo
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