—¿La tienes grande?
Nieves jamás se atrevería a hacerle semejante pregunta a un hombre cara a cara. Pero detrás de su cuenta anónima de TikTok puede decir todo lo que desea… incluso confesar las cosas más sucias que le gustaría hacer con un desconocido irresistible que nunca muestra el rostro.
Lo que no sabe es que ese hombre es Gael.
El chico más deseado de la universidad.
Y el compañero que está sentado justo a su lado.
Gael descubre su identidad cuando cada uno de sus mensajes hace vibrar el celular de Nieves sobre la mesa. Ella no sospecha nada, así que continúa provocándolo, preguntándole por su cuerpo y revelándole fantasías que jamás admitiría en persona.
Él podría decirle la verdad.
En cambio, decide seguirle el juego.
Porque ahora conoce cada uno de sus deseos secretos… y está dispuesto a cumplirlos todos.
NovelToon tiene autorización de maria para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 7
Capítulo 7
Para consultar varias revistas extranjeras necesitábamos entrar mediante el portal de la biblioteca.
Mi cuenta de primer ingreso todavía no tenía activado el acceso remoto. En vez de esperar a soporte técnico, compré en Marketplace una supuesta extensión para descargar artículos académicos. Seguí las instrucciones, pero el programa ni siquiera abrió.
Renata y Mateo trabajaban con fuentes mexicanas. Solo Gael y yo necesitábamos los artículos internacionales.
Lo miré por encima de la pantalla. Estaba concentrado en su laptop, con la mandíbula tensa y una expresión que parecía advertir que no aceptaba interrupciones.
Intenté resolverlo sola. Al final descubrí que la extensión estaba bloqueada por el antivirus. El vendedor me devolvió el dinero, pero ya no quería perder otra hora buscando alternativas.
—Gael…
Levantó los ojos sin mostrar molestia.
—¿Tienes acceso a las bases de datos internacionales? Necesito descargar dos artículos y mi cuenta de biblioteca todavía no funciona.
—Sí. Dame unos minutos.
Volvió al teclado. Poco después me indicó que revisara WhatsApp.
Había enviado cinco archivos PDF.
—Descargué también los que sirven para tu apartado.
—Muchas gracias.
Sonreí y él bajó la mirada. La página que tenía abierta permaneció inmóvil bastante tiempo.
Las fuentes eran mucho más precisas de lo que yo habría encontrado. Empecé a leer y a copiar las ideas útiles en una ventana aparte.
Mi inglés era bueno, pero los textos académicos estaban llenos de conceptos y oraciones interminables. Pasaba del PDF al traductor de inteligencia artificial y cada resultado parecía más extraño que el anterior.
—¿Hay algún problema? —preguntó Gael.
—Varias partes no se entienden. La traducción automática cambia el sentido.
—Mándamelas.
Le envié capturas. Mientras esperaba, giré el cuello y bostecé detrás de los dedos.
Cuando Gael levantó la vista, su mirada se detuvo un instante en mi boca. Su nuez se movió.
—Revisa WhatsApp.
Había traducido cada párrafo y añadido una explicación gramatical.
—Ahora sí tiene sentido. Eres buenísimo en inglés.
—No es para tanto.
—Viviste allá muchos años. ¿Sacaste puntuación perfecta en el TOEFL?
—Casi.
—Yo presenté IELTS en verano y solo obtuve 6.5.
—¿Quieres estudiar fuera?
—No. Mi mamá insistió en que lo hiciera.
Seguimos hablando. Descubrí que Gael no era tan inaccesible como aparentaba; respondía todo lo que le preguntaba.
—¿Cuánto tiempo viviste en Estados Unidos?
—Desde el final de la primaria hasta terminar la preparatoria.
—¿Por qué regresaste?
Me arrepentí de inmediato.
—Perdón, no tienes que responder.
—No me molesta. Mis abuelos están mayores y el trabajo de mis padres volvió a concentrarse en México.
Asentí y regresé a la laptop.
El cursor no se movía.
Presioné varias teclas. Nada.
—¿Qué pasó? —preguntó Gael.
—Se congeló. Voy a reiniciarla.
La pantalla quedó negra y aparecieron líneas de error.
—Tal vez la extensión traía malware.
—Déjame ver.
Gael rodeó la mesa y se colocó detrás de mí. Antes de que pudiera apartarme, apoyó una mano junto a la laptop y la otra sobre el panel táctil. Su cuerpo quedó inclinado alrededor del mío sin llegar a tocarme.
El aroma limpio de su ropa me envolvió. Si retrocedía un centímetro, mi espalda chocaría contra su pecho.
—Sí, instaló un proceso malicioso.
Su voz vibró sobre mi cabeza.
—¿Se puede arreglar?
Giré un poco la cara. Un mechón de mi cabello rozó su mandíbula y Gael tragó antes de volver a la pantalla.
—No es grave.
Sus dedos se movieron con rapidez. Las venas de la mano resaltaban bajo la piel y el reloj negro reflejaba la luz.
—Listo.
La laptop arrancó con normalidad.
—¡Funcionó! En serio, eres increíble.
—Tienes el almacenamiento saturado. Puedo limpiarlo.
—Siéntate aquí.
Intenté levantarme, pero volvió a inclinarse detrás de mí.
—No hace falta.
El calor de su pecho quedó aún más cerca.
—¿Estos archivos van en Documentos?
—En la carpeta de la universidad.
—¿Y estos?
—Ya no sirven.
Cada pregunta sonaba junto a mi oído. Nerviosa, tomé el primer café que encontré y bebí por el popote.
—Ese es el mío.
Miré la etiqueta: americano frío.
—Perdón. Te compro otro.
—No hace falta. Ya terminé.
Gael volvió a su asiento. Después levantó el mismo vaso y bebió exactamente del lugar donde habían estado mis labios.
El calor me inundó la cara.
Mientras sostenía el popote entre los labios, él me miró por encima del vaso. Su expresión seguía siendo tranquila, pero había algo provocador en sus ojos.
Me refugié detrás de la laptop y moví el cursor sin rumbo.
¿Qué pretendía?
Desayuno, bolsa, artículos, computadora y ahora aquello. Tal vez era un experto seduciendo mujeres inexpertas.
Me obligué a recordar a qmqm123 y su cuerpo perfecto. No podía perder la cabeza solo porque Gael estuviera cerca.
Noté que observaba mis mejillas rojas mientras contenía una sonrisa.
En internet era valiente; en persona, una mirada bastaba para desarmarme.
Entonces sonó una videollamada de WhatsApp.
Era mi madre.
Super recomendable.
Apoyen a la autora con calificación 5 ⭐
Likes 👍
Votos semanales 🎟️🎫
Comentarios, Regalitos 🎁🎁
solo una observación no lo tomes a mal en este capítulo y en el interior repetiste párrafos. Deberías checar porque se confunde la lectura ☺️☺️☺️