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El Amor No Lo Es Todo

El Amor No Lo Es Todo

Status: En proceso
Genre:CEO / Amante arrepentido / Mujer poderosa
Popularitas:9.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

Durante cinco años viví convencida de que el amor entre mi esposo y yo era indestructible. En el camino dejé atrás mi carrera, mis amigos y a mi propia familia, volcando todas mis fuerzas en sostener un hogar que hoy lo entiendo, solo existía en mi imaginación. Mis dos hijos son mi mundo entero y mi mayor orgullo. Sin embargo, nunca imaginé que en cuestión de días todo lo que construí con tanto sacrificio se vendría abajo, ni que el hombre con quien compartí mi vida terminaría mostrando su verdadero y frío rostro. Ahora me toca descubrir que el amor no lo es todo... y que es momento de reconstruirme.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo XXI Invitación no esperada

Punto de vista de Alberto

Tres meses habían transcurrido desde que acepté firmar los primeros documentos para Fernández. Aunque al principio el insomnio y el pavor a ser descubierto por las autoridades me carcomían las entrañas, hoy puedo decir con orgullo que he alcanzado la cúspide del éxito, ya no le temía a nada lo que me dio mucha más confianza.

Las ganancias que he percibido por blindar las sociedades fachada han sido colosales, más que suficientes para liquidar hasta el último centavo de mis antiguas deudas y complacer el más mínimo capricho de mi fascinante esposa. Mantener a una mujer de la belleza y exigencia de Camila jamás ha sido económico, pero ver la admiración en los ojos de mis colegas al tenerme a su lado vale cada dólar invertido.

Entré al vestíbulo de nuestra residencia sosteniendo con delicadeza un sobre de papel hilo con grabado en relieve.

Era una invitación formal de la corporación del Grupo Durán. Christopher Durán no solo era una leyenda en las altas finanzas internacionales; era el hombre más influyente del sector corporativo. Si lograba captar su atención y conseguir que me delegara la asesoría jurídica de alguna de sus filiales locales, mi estatus quedaría blindado para siempre.

—Cariño, te tengo una sorpresa extraordinaria —anuncié en voz alta, viendo a Camila descender majestuosamente por la gran escalera.

—¿De qué se trata, Alberto? —preguntó con una ceja alzada y esa sonrisa calculadora que me fascinaba—. ¿Acaso finalmente me compraste la gargantilla de diamantes que te mostré en la revista?

—Es algo infinitamente mejor que un collar —dije, mostrándole el grabado dorado de la tarjeta—. Fuimos invitados a la gala de inauguración de la nueva sede ejecutiva del Imperio Durán.

Camila se llevó las manos a la boca, soltando un leve ahogo de emoción mientras sus ojos brillaban con ambición pura.

—¡Dios mío, Alberto! —exclamó, bajando los últimos escalones a toda prisa para arrebatarme la tarjeta de las manos—. ¡A esa recepción solo asiste la élite más exclusiva del continente! Es la oportunidad perfecta para que todos vean quiénes somos. Además, los rumores dicen que la nueva prometida de Christopher Durán es una mujer deslumbrante que tiene al hombre más poderoso de la ciudad a sus pies.

—Te aseguro que nadie en ese salón será más bella que tú, mi amor —comenté con suficiencia, tomándola suavemente por la cintura—. Nadie va a opacarte. Esta noche seremos la envidia de la alta sociedad.

—Necesito ir a la boutique ahora mismo —sentenció Camila, mirando fijamente la invitación—. Tengo que mandar a traer un vestido de alta costura que deje a todo el mundo con la boca abierta.

Saqué mi tarjeta de crédito de cupo ilimitado y se la entregué en la mano con una sonrisa de satisfacción. En este exclusivo círculo social, las apariencias lo eran absolutamente todo, y yo no escatimaría en gastos para consolidar la imagen de éxito, poder y elegancia que tanto me había costado construir.

Punto de vista de Fernández

En la otra cara de la ciudad, en la penumbra de mi despacho privado, la atmósfera era sofocante.

El cenicero de cristal estaba a punto de desbordarse y el aroma rancio del tabaco saturaba el aire. Llevaba horas caminando de un extremo a otro de la habitación, sintiendo que la vena de mi sien iba a reventar en cualquier momento. La ira me devoraba por dentro.

Tres meses. Tres malditos meses sin una sola pista de la Doctora Elena Torrealba.

—¡Es imposible que un ser humano se evapore de la faz de la tierra sin dejar un maldito rastro! —rugí, lanzando el vaso de whisky contra la pared de piedra. El líquido se derramó como una mancha oscura sobre el tapiz.

Rivas, mi mano derecha, ni siquiera pestañeó. Permaneció firme junto a la puerta, con los brazos cruzados a la espalda.

—Señor, mis hombres registraron la casa de sus padres, los tribunales locales, las fronteras terrestres y los aeropuertos internacionales —informó Rivas con voz fría y metódica—. Ningún registro de inmigración muestra que haya salido del país de manera legal. Sin embargo, su residencia habitual está completamente vacía. La hipótesis más probable es que usó identidades falsas y escapó al extranjero la misma noche del tiroteo.

—¡No me salgas con hipótesis de imbécil, Rivas! —lo encaré, clavanándole un dedo en el pecho—. Esa mujer no es una cobarde ordinaria; es una rata astuta. Sabe que si pone un pie en un aeropuerto internacional, mis contactos me avisarían de inmediato. Se está escondiendo... o alguien la está protegiendo aquí mismo, en esta ciudad.

—Si sigue en el país, señor, está viviendo bajo tierra —insistió Rivas—. No ha usado tarjetas de crédito, no ha firmado escritos legales y su familia cercana se mudó a una ubicación desconocida sin dejar rastro de arrendamiento.

Me pasé las manos por el rostro, apretando los dientes hasta que me dolieron las mandíbulas. La paranoia me carcomía. Cada día que esa abogada permanecía respirando era un día en que mis operaciones corrían el riesgo de ser descubiertas. Si lograba conectar las nuevas empresas fachada que Fábregas estaba registrando con mis antiguas cuentas internacionales, estaría acabado.

—Escúchame bien, Rivas —murmuré con un tono cargado de amenaza y veneno—. No me importa cuántos miles de dólares tenga que quemar en esto. Vas a duplicar la recompensa en el mercado negro. Triplica los hombres en las calles, vigila los colegios, las clínicas privadas y las propiedades de lujo.

Quien la encuentre, se vuelve millonario. Y si descubres quién la está escondiendo... los destruyes a los dos.

—Entendido, jefe. No me detendré —asintió Rivas antes de dar media vuelta e irse.

Me acerqué al ventanilla que daba a los rascacielos iluminados de la ciudad, sosteniendo un nuevo vaso de licor. Un mal presagio me oprimía el pecho. Elena Torrealba no era un fantasma; era una bomba de tiempo. Y si no la encontraba antes de la gran gala de esta semana, presentía que la tormenta explotaría directamente en mi cara y ese era un riesgo que no podía permitirme.

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Jesus Castro Montero
Ahora Ekena tiene sus dos gemelos y su niña que felicidad ⁸
Jesus Castro Montero
Elena te topaste con un gran hombre qye es Christopher y el te ayudo a sanar tus herodas
Jesus Castro Montero
Eres una rata Camila por que no llamas a tu papá para que te ayude y te sal e de tu miserable vida
Jesus Castro Montero
Camila la vida de cobro todo lo que le hiciste y todavía falta más
Jesus Castro Montero
Alberto tu te lo buscaste Elena no tiene culpa de nada ahora que harán su madre y hermana
Jesus Castro Montero
Elena ya fue Christopher a salvarte a ti y a tu bebé hojala ese Fernández se muera de una vez
Jesus Castro Montero
Elena igual cuidate de Fernández ese hombre es muy peligroso
Jesus Castro Montero
Alberto eres un estúpido ya perdiste todo deja en paz a Elena ahora ella es feliz con Duran
Jesus Castro Montero
Elena yo creo que estas embarazada déjate cuidar por Christopher un bebé de los dos es fantástico los gemelos van a estar súper felices por que van hacer los hermanos mayores de ese bebé hojala sea una niña
Jesus Castro Montero
Elena de verdad eres una mujer increíble vas ayudar a las personas que más daño te an echo pero tu no les guardas rencor escritora tu novela nos enseña mucho que no hay que guardar rencor en nuestros corazones
Jesus Castro Montero
Elena tienes un corazón de oro apesar que Alberto te hizo mucho daño no le deseas la muerte excelente novela ye felicito escritora
Ysabel Correa: Muchas gracias. Da gusto leer tus comentarios 🫂
total 1 replies
Jesus Castro Montero
Fernández eres un ingenuo crees que Elens es una mujer que no se va a dejar pisotear ya no ya bastante la humillaron en el pasado así que atente a las consecuencias
Jesus Castro Montero
Así se hace Elena que el podrido de Alberto se muera en el intento de destruirte el es el va terminar en el fango del barro podrido buena novela gracias escitora
Jesus Castro Montero
Elena tienes que tener cuidado por que el baboso de Alberto te quiere hacer daño gusto con Fernández así que prepárate para que los destruyas a esos dos
Jesus Castro Montero
Por fin Elena encontró la felicidad al lado de Christopher ella y sus gemelos tendrán paz
Jesus Castro Montero
Que lindo Elena pusiste a esos dos en su lugar se les acabó la farsa
Jesus Castro Montero
Elena eres una gran mujer por eso Dios te a premiado conocer a un gran hombre como Durán le has perdonado a Melissa todas sus fechorias eso es tener un alma buena
Jesus Castro Montero
Bien Elena que bueno que le contaste a Durán tu pasado así el puede defenderte a ti y tus hijos
Jesus Castro Montero
Así se hace Elena esis dis que queden como dos tristes payasos esos son Akberto y Camila jajaja
Jesus Castro Montero
Alberto eres un mal hijo eres un desgraciado ye has olvidado de tu madre aunque ella se merece lo que le está pasando pero igual es tu madre Alberto 👏😂☺️🤭😭🤣🥰
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