Mi nombre es Aleh Tainova, soy un duque de 20 años que vio morir a su madre a manos del rey, con solo 9 años vi morir a mi madre a manos de su espada y nadie pudo salvarla, ni mis padres, ni mi abuelo y yo tampoco pude hacerlo porque solamente era un niño...
Luego de 11 años de ese incidente me he dedicado junto a mi hermana Mikaelis y mi abuelo Oleh Tainova a derrocar al rey y entronar en su lugar al príncipe heredero Julian, hemos dedicado años en moldear al príncipe Julian y hacerlo la marioneta de nuestra familia, necesitamos que confíe ciegamente en mi para lograr nuestro golpe de estado y matar al rey así como él mató a mi madre y ensucio su reputación y memoria ¿será que pueda lograrlo?
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Llamada imperial
...Aleh luego del momento extraño que todos presenciaron el día anterior en el banquete fue convocado por el rey para verlo en su despacho, estaba extrañado de que lo haya llamado tan pronto, quizás estaba molesto de los comentarios de las personas, él no estaba muy enterado de lo que se decía pero seguramente el rey debió haber recibido algún chisme. Suspiró y decidió que iría ahora mismo, estaba desayunando pero mejor iría donde el rey lo más pronto posible, estaba curioso por saber lo que ese maldito hombre diría, subió a su caballo y se dirigió al palacio imperial mientras su abuelo lo observaba irse...
-majestad, el ministro de guerra está aquí- anuncio el guardia
–que entre- ordenó
-saludos a su majestad el rey, espero haya despertado con mucha salud- dijo hipócritamente, en realidad hubiera deseado que amanezca muerto, aunque sabía que era imposible, ese tipo de hombre era difícil de morir
-por tu rostro se ve que no deseas realmente eso- dijo sonriendo burlesco
-no sé de qué habla majestad...- dijo desviando la mirada para que no notara su desagrado
-sabes que en todo el reino se habla de lo que hiciste ayer?- preguntó mirándolo fijamente, analizando cuidadosamente la respuesta que vaya a dar
-lo que hice o lo que usted hizo majestad? Usted fue quien me agredió de la nada ayer en MI banquete de presentación, simplemente salve su reputación y la mía, no deje que esos tipos se salieran con la suya- respondió alzando la mirada molesto, aquella rebeldía hizo sonreír a Felix, definitivamente Aleh era una copia de su madre
-te pusiste a tocar el violín y eso me recuerda a Alicia, no sabía que esa canción era tu canción de cuna... Así que usaron esa presentación en tu contra y para dejarme en ridículo a mi también, dime quiénes fueron- dijo Felix acercándose al joven
-fue obra del duque William Smith, él planeo todo eso junto a su hermana Coraline Smith- dijo seguro de si mismo, sabía que los otros estaban implicados pero quería derribar primero al pez gordo, aunque, sabía que esto no sería suficiente pero sería un buen golpe para ser el primero de tantos que le esperan al moreno
-asi que fue él, pensé que lo de ustedes había sido una pelea de niños, siguen con lo mismo?- preguntó algo disgustado, esto era demasiado infantil
-pelea de niños? Ese tipo se burla de la muerte de mi padre y planea la mía también, usted realmente cree que esto es pelea de niños?- dijo Aleh molesto frunciendo el ceño
-cómo que se burla de la muerte de Alicia?- preguntó molesto, no permitiría que nadie ensuciara la memoria de su amada
-guardias! Traigan aquí al duque William Smith y a la joven Coraline Smith ahora mismo!- ordenó furioso
-ja... Qué piensa hacer?- preguntó bufandose, él fingiendo preocupación por su madre era lo más hipócrita que había visto y escuchado
-claramente voy a castigarlo por su ofensa- respondió el rey
-castigará una ofensa pero fue usted quien le quitó la vida a mi madre a sangre fría... Qué castigo hay para usted? Contra usted qué hará? Usted es su asesino después de todo- soltó Aleh sus palabras de desprecio que llevaba aguantando desde hace mucho, el rey sonrió con amargura, era obvio que ese niño lo odiaría el resto de su vida por matar a su madre, podrían haber pasado 11 años y obviamente no lo olvidaría así como él tampoco olvidaba que la asesino en un momento de arrebato
-es muy obvio que ibas a odiarme hasta ahora, no me sorprende y te entiendo, yo también me odio a mí mismo, pero soy el rey... No puedo deshacerme de mí mismo como si nada, todo un reino depende de mi, mi mayor castigo es vivir largamente con este arrepentimiento, aun así... No sé por qué pensé que podríamos llevarnos bien, es muy obvio que todos ustedes me odian- dijo el rey acercándose cada vez más
-usted se complica la vida solo majestad, sí puede castigarse, podría morir lejos del palacio y abdicar, el trono estará en buenas manos de Julian, el pueblo y el reino que tanto dice proteger y por el cual se aferra a su vida sí tienen salvador, usted se hace creer a si mismo que no la hay, Julian siempre fue el rey perfecto, solo que no quiere aceptarlo, tanto se arrepiente pero aun así no es capaz de renunciar a su vida- dijo Aleh sonriendo burlesco, el desprecio era tan obvio que ya no estaba disimulando, cosa que debía de hacer si quería que los planes de su abuelo salieran bien
-asi que eso es lo que desean los Tainova... Con que ese era su plan, quieren cometer traición y coronar a Julian como rey, jajajaja puff! Que estupidez- se burló el rey de forma sarcástica mirando al pelinegro
-sabias que lo que planeas es traición contra tu rey?- dijo el rey cambiando abruptamente su semblante, ahora era sombrío, casi siniestro, como si se hubiera convertido en otra persona, tomó a Aleh del cuello sujetándolo fuertemente, Aleh sintió que no podía respirar e intento safarse del agarre pero no podía, perfectamente podría atacarlo pero sería traición y no debía arruinar nuevamente los planes
-majestad no puedo respirar...- dijo murmurando por lo bajo esperando que ese loco recobrara la consciencia, no podía morir de una forma tan estúpida
-la única razón por la cual perdono siempre tu vida es porque te pareces demasiado a tu madre, si no fuera así ya te hubiera matado hace mucho tiempo- dijo cara a cara mirándolo con frialdad a los ojos, Aleh podía sentir la respiración del rey en su rostro, aquella mirada llena de odio lo tomó por sorpresa, era como si lo odiara pero a la vez lo quisiera
-majestad suélteme, está lastimando mi cuello- dijo mordiendo sus labios molesto, casi rechinando los dientes al hablar, era algo humillante para él no poder defenderse simplemente porque el otro era el rey, también se sentía bastante vulnerable
-ustedes no se saldrán con la suya... Dale mi mensaje al duque Oleh Tainova, jamás logrará su cometido de hacer rey a Julian, antes de que eso suceda prefiero matarlo, después de todo solamente está vivo para que los otros reinos no nos ataquen, aun así eso no lo hace intocable, puedo embarazar una concubina y tener un nuevo heredero, no crean que me quitarán el poder tan fácilmente, Julian debe saberlo, así que él recibirá un castigo por desafiarme y querer rebelarse ante su rey- dijo molesto volviendo a presionar su cuello
-basta majestad, Julian no sabe nada, no se desquite con él, él es inocente, si realmente es un rey que su pueblo necesita entonces sea sabio y justo, castígueme a mi por mis palabras traicionera pero no ataque al príncipe, él no tiene la culpa de mi lengua larga- dijo en un tono desesperado, no podía permitir que atacaran a su amigo, aunque era una pieza de ajedrez le había tomado bastante cariño, también porque debía de proteger al principal peón del tablero, incluso si debía renunciar a su vida debía mantener a Julian con vida y que su abuelo lo entrone. Felix al ver como defendía tan desesperadamente a Julian empezó a sentir una molestia en su pecho, como si odiara que el joven se pusiera de lado del príncipe, sentía ¿celos? Le recordaba a las veces que Alicia lo despreció por Mike y prefería irse a su lado y defenderlo, sin darse cuenta de sus acciones apretó más el cuello del joven y lo jaló hacia él plantándole un beso que dejó completamente atónito a Aleh

...Aleh quedó sorprendido por unos segundos hasta que finalmente reaccionó y se daba cuenta de lo que estaba pasando ¡este maldito loco! Pensó y rápidamente lo apartó con todas sus fuerzas mirándolo incrédulo, el rey lo observaba extrañado sin decir nada, ni siquiera él sabía por qué había hecho eso, se dejó llevar por un impulso de su corazón. Aleh rápidamente dió la vuelta prácticamente huyendo del despacho del rey, mientras que Felix ni siquiera lo siguió porque estaba procesando lo que había hecho, temía estarse volviendo loco...
...Mientras tanto Aleh caminaba apresuradamente por los pasillos hasta que chocó con alguien, al alzar la vista notó que se trataba nada más y nada menos que de William Smith, de tantas personas justamente tenía que encontrarse a ese idiota, iba a avanzar pero el moreno se interpuso en su camino mirándolo con una ceja arqueada, William pudo notar el rubor en su rostro, el nervio de sus manos y las marcas en su cuello, claramente parecía una escena de aventura prohibida, por la dirección venía de ver al rey, con que ese motivo lo defendía tanto y le dió el puesto de ministro y concejal de guerra, también era bastante claro el por qué rechazaba a las jóvenes nobles, quiere decir que su pequeña y rata amante era el joven Aleh de la casa Tainova, pero que gran sorpresa...
-acaso vienes escapando de una escena de amantes?- preguntó burlesco
-todavía me hablas de esa forma tan informal? Se te olvida que soy el minis- fue interrumpido por el moreno
-sisisi, ya sé lo que dirás, eres el ministro y concejal de guerra y por eso te debo respeto y blablabla, con que de este modo conseguiste este puesto eh- se burló descaradamente mirándolo de menos
-qué insinuás?- preguntó molesto, suficiente tenía con el loco del rey como para aguantar a este
-asi que eres el amante del rey... Dime cómo lo conquistaste? Siendo su perrita?- se burló y sin esperarlo Aleh le soltó una fuerte bofetada que lo hizo flaquear
-así, así conseguí mi puesto, dándoles una lección al que se atreva a meterse conmigo, agradece que está vez fue solo una bofetada, la próxima será tu cabeza, imbécil- dijo molesto alejándose del lugar, lo que faltaba... Ahora harían rumores estúpidos sobre él y el rey
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
-oh príncipe! Que gusto verlo, el rey nos solicitó a mi hermano y a mi, me podría acompañar al despacho del rey? Creo que me perdí- dijo Coraline Smith corriendo hacia Julian que venía del jardín después de practicar esgrima con sus guardias
-señorita coraline, creo que no podré acompañarla- dijo desviando la mirada rascando su nuca, no le gustaba cuando se topaba con esa chica
-por qué majestad? Simplemente le pedí guiarme, que descortés!- dijo ofendida, si no podía conseguir que la llevara a las buenas lo haría por medio de chantajes, después de todo un príncipe no puede ser descortés con ninguna dama a pesar de que ésta no sea de su agrado
-por qué yo...- dijo tratando de buscar una excusa
-porque él ya tiene planes conmigo, iremos a comer pasteles a su alcoba tal y como me lo prometió, lo siento señorita pero todos los miércoles el príncipe me acompaña, no puede faltar- dijo Mikaelis acercándose salvando a Julian, no era cierto, lo único cierto era que comían pasteles, más nunca hubo tal promesa
-oh Julian terminaste mucho antes de lo acordado, menos mal, te extrañe!- dijo Mikaelis abrazando al príncipe frente a ella, eso hizo que la morena hirviera de rabia, aquella estúpida pueblerina abrazaba tan descaradamente al príncipe y él no hacía nada, aunque Mikaelis lo hizo por ayudarlo en el corazón de Julian era diferente, él desde hace mucho la miraba diferente, con otros ojos... Ya no como una hermanita
-eso es impropio de una señorita y un príncipe, que vulgares haciendo esto a plena luz del día, no les da vergüenza?- dijo molesta, su rostro arrugado por la molestia hacía a Mikaelis sonreír satisfecha, había logrado su cometido de enfadar a esa mocosa estirada
-oh lo siento, ya nos vamos, no vamos a molestarla con nuestro comportamiento de hermanos- dijo barriendola de arriba a abajo con la mirada mientras tomaba a Julián del cuello y se iban abrazados sonriendo mientras ella los miraba irse, no pudo evitar maldecir a esa estúpida pueblerina pelirroja

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...Cuando Coraline Smith y William Smith llegaron al despacho del rey fueron severamente reprendidos por lo que habían hecho, el rey les contó todo lo que sabía y que descubrió que ellos habían tendido una trampa a Aleh y lo habían utilizado de sebo, les dijo que jugar con el rey era castigado con la muerte pero ambos se arrodillaron pidiendo perdón y que harían lo que sea para que él perdone sus vidas y que jamás volverían a hacerlo, aunque lo que más les sorprendió es que solamente ellos fueron acusados, aún cuando sabían bien que los Tainova se dieron cuenta de que Jacob Lafayette y Alejandro Volkov también estaban implicados y aun así no los involucraron, claramente este era un ataque directo a la casa Smith y eso los hizo enfadar...
...El rey les dijo que para perdonarlos y no mandarlos a la carcel y luego a la ejecución debían hacer una carta de disculpa y enviar dotes al ducado Tainova como muestra de su arrepentimiento, también que debían hacer donaciones a la fundación de la Reina madre difunta y expiar sus culpas ayudando en las escuelas, ambos aceptaron no muy contentos ya que no les gustaba estar cerca de los pobres, era simplemente algo inaceptable, aun así debían salvar sus vidas así que irían pero sus guardias harían todo, no dejarían que esos niños pobres se acerquen a ellos y los puedan contagiar de algo...
...Aunque William no planeaba quedarse como si nada sin contraatacar a Aleh, le dijo al rey que aceptaban su petición pero que tuviera mucho cuidado con el ministro de guerra, él era un zorro astuto que lo estaba engañando con encantos y engaños, que era un tipo falso que solamente quería llevarlo a la ruina, que tenerlo como amante era darle una oportunidad al enemigo, que si quería un amante él conseguiría uno para su majestad, aquello enfadó tanto al rey que fue furioso hasta donde él dándole una fuerte bofetada, luego le dió una a Coraline y luego le dió otra a William, lo miraba completamente furioso por lo que había dicho, no quería que lo involucraran en esas cosas...
...El rey lo reprendió rápidamente por estarlo calumniando por tener un amorío con un hombre, estaba tan molesto que hasta saco su espada, William al ver que comió un error rápidamente se puso de rodillas suplicando clemencia, le pidió perdón por mal interpretar las cosas, le explicó el estado en el que vio a Aleh al salir del despacho y que incluso lo agredió y por eso pensó aquello, pero que jamás ofenderia al rey, aquello dejó a Felix pensando acerca de la actitud de Aleh luego del beso y decidió que ambos hermanos salieran de su vista antes de matarlos con su espada, antes de que pudiera siquiera reaccionar ambos hermanos corrieron fuera de su despacho, no querían perder la cabeza...