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Reencarnada Para Limpiar Mi Nombre

Reencarnada Para Limpiar Mi Nombre

Status: En proceso
Genre:Época / Reencarnación / Venganza
Popularitas:7k
Nilai: 5
nombre de autor: Jisieli

Fui obligada a casarme con un Duque y después de ello me inculparon de haberlo asesinado!!

- ¡Pero si yo no fui!

Gracias al cielo por darme una segunda oportunidad.
¡Esta vez no seré la dulce Viollet, me vengaré y limpiaré mi nombre!

NovelToon tiene autorización de Jisieli para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12: El peso de la corona II

Viollet

El fuego me sigue en los sueños.

No es el fuego de la cueva, con su olor a aceite quemado y a madera derrumbándose. Es otro fuego, más antiguo, más frío: el de las antorchas que alumbraban mi camino hacia la guillotina, el de las miradas de la multitud que me devoraba con los ojos mientras el verdugo ajustaba el collarín alrededor de mi cuello.

En el sueño, siempre estoy a punto de morir. Pero justo antes de que la cuchilla caiga, aparece Rubén. No el Rubén de la primera vida, frío y distante, sino el Rubén de ahora, con el rostro enrojecido por el humo y los brazos cubiertos de quemaduras. Me toma de la mano y me dice: “No esta vez.”

Y entonces despierto.

La mañana siguiente al incendio amaneció gris y lluviosa, como si el cielo llorara por lo que habíamos perdido. Nuestro campamento improvisado en la posada del puerto era un lugar miserable: paredes de madera que filtraban el viento, camas duras como piedras, y un olor a pescado rancio que se colaba por las rendijas. Pero era seguro. Lars había apostado guardias en cada entrada, y el rey, según los mensajeros que llegaron al amanecer, había enviado una escolta para acompañarnos de regreso a la capital.

Rubén dormía a mi lado, con el pecho vendado y un brazo sobre mi vientre. El médico de la posada había dicho que sus quemaduras eran superficiales, que sanarían en unos días, pero yo había visto cómo se interponía entre las llamas y yo, cómo la viga había caído sobre su espalda mientras me protegía con su cuerpo. Si Lars no hubiera llegado a tiempo, si la capa mojada no hubiera apagado las llamas…

No. No podía pensar en eso. No ahora.

Me levanté con cuidado, deslizándome fuera de su abrazo sin despertarlo. Mis propias heridas eran menores: cortes en las manos por los cristales rotos, un esguince en el tobillo derecho, y el dolor en el pecho de haber respirado demasiado humo. Nada que no pudiera soportar.

El diario de mi madre estaba sobre la mesita de noche, junto al cofre con los documentos que habíamos rescatado de la cueva. Lo tomé y lo abrí por la página donde me había quedado la noche anterior, leyendo a la luz de la vela temblorosa.

“El rey Emilio sabe lo que Sergio planea. Me lo ha confesado en secreto, con lágrimas en los ojos, jurándome que hará justicia. Pero las promesas de los reyes son como el viento: van y vienen, y nunca sabes en qué dirección soplarán cuando más las necesitas. No confío en él. Pero no tengo a nadie más.”

Cerré el diario y apoyé la frente en la cubierta chamuscada. Mi madre. Una mujer que había sido violada, encerrada, asesinada por un hombre que debía protegerla. Una mujer que había confiado en el rey y que había muerto esperando una justicia que nunca llegó.

No iba a cometer el mismo error.

—¿No puedes dormir?

La voz de Rubén me sobresaltó. Estaba incorporado en la cama, con los vendajes asomando por el cuello de la camisa, y sus ojos grises me miraban con esa intensidad que ya empezaba a conocer demasiado bien.

—No —respondí, dejando el diario a un lado—. El sueño se me escapa.

—A mí también. Desde que Darell murió, el sueño y yo somos enemigos.

Se levantó de la cama con un gemido de dolor que trató de disimular, y se sentó a mi lado en el borde de la cama. Sus dedos encontraron los míos, y los entrelazó con una ternura que contrastaba con la dureza de sus manos callosas.

—¿Qué estás pensando? —preguntó.

—En mi madre. En el rey. En lo que haremos cuando volvamos a la capital.

—El rey nos recibirá con honores. Has recuperado el tesoro de su padre, los documentos que demuestran la conspiración de los nobles. Te convertirá en la heroína de la corte.

—¿Y después? —me volví hacia él, buscando en sus ojos la respuesta que temía—. ¿Después qué? Mi padre sigue libre. Grecia también. Y el rey… el rey ha sabido la verdad desde el principio, Rubén. Sabía que mi madre fue asesinada, sabía que mi padre conspiraba, y aún así permitió que me casaran contigo. ¿Por qué?

Rubén enmudeció. En sus ojos vi cómo la misma duda que me corroía a mí empezaba a hacer mella en él.

—No lo sé —admitió al fin—. Pero voy a averiguarlo.

—¿Y si la respuesta no te gusta? ¿Y si el rey no es nuestro aliado, sino otro enemigo que tenemos que enfrentar?

Me miró largo rato. Luego, con una lentitud que me pareció eterna, llevó mi mano a sus labios y la besó.

—Entonces enfrentaremos a otro enemigo —dijo—. Somos buenos en eso.

Sonreí, a pesar de todo. Y cuando él me atrajo hacia su regazo, fui sin resistencia, apoyando la cabeza en su hombro sano mientras sus brazos me envolvían.

—¿Qué pasó en la cueva? —preguntó de repente—. Dijiste algo… algo sobre morir. Sobre una primera vez.

Mi cuerpo se tensó. Había hablado sin pensar, dejando que la verdad se filtrara entre las grietas de mi máscara. No estaba preparada para contárselo. No aún.

—No es el momento —dije, apartándome con suavidad—. Algún día te lo contaré todo. Te lo prometo. Pero ahora necesito que confíes en mí, aunque no entiendas.

Él me observó con esos ojos grises que parecían ver más allá de lo que mostraba.

—Confío en ti —dijo, y la sencillez de sus palabras me desarmó—. Más que en nadie.

Le besé, y el beso fue largo, profundo, cargado de todas las promesas que no podía pronunciar. Cuando nos separamos, sus ojos brillaban con un deseo que el dolor de las quemaduras no lograba apagar.

—Viollet —murmuró, con la voz ronca—. Te necesito.

—También te necesito —respondí, desabrochando su camisa con cuidado para no lastimar las vendas—. Pero tienes que prometerme que si te duele, me lo dices.

—Duele más no tocarte.

Sonreí, y esa sonrisa era la más sincera que había dado en toda mi vida. Lo recosté sobre la cama con una lentitud deliberada, besando cada centímetro de su piel que las vendas dejaban al descubierto. Sus gemidos, contenidos al principio, se fueron haciendo más profundos a medida que mis labios descendían por su pecho, su vientre, sus caderas.

—Viollet… —jadeó, con los dedos enredados en mi cabello—. Vas a matarme.

—No voy a dejarte morir —respondí, alzando la vista hacia él—. Nunca.

Cuando por fin me deslicé sobre él, sintiendo su cuerpo tensarse y luego relajarse bajo el mío, supe que no había vuelta atrás. No solo por el placer, que era inmenso, sino por lo que venía después: la certeza de que éramos uno solo, que nuestras vidas estaban entrelazadas de una forma que ni la muerte podría desatar.

Nos movimos juntos al ritmo de la lluvia que golpeaba las ventanas, despacio al principio, después más rápido, hasta que el mundo se redujo a los puntos de contacto entre nuestros cuerpos. Cuando el orgasmo me alcanzó, fue como romper una ola gigante, dejándome sin aliento, temblando en sus brazos mientras él se perdía dentro de mí con un gemido ronco.

Después, nos quedamos abrazados, con el sudor secándose en nuestra piel y la respiración volviendo poco a poco a la normalidad.

—Esto —dijo Rubén, con los dedos acariciando mi espalda—. Esto es lo único que tiene sentido en mi vida.

—Para mí también —respondí, apoyando la cabeza en su pecho—. Pero hay algo más, Rubén. Algo que tenemos que hacer antes de que podamos vivir en paz.

—¿Qué?

—Encontrar a mi padre. A Grecia. Y hacer que paguen por lo que le hicieron a mi madre. A Darell. A nosotros.

Rubén me apretó contra él.

—Lo haremos —dijo—. Pero primero, volvemos a la capital. Presentamos las pruebas. Y luego, cuando el rey nos dé su bendición, saldremos a cazarlos.

—¿Y si el rey no nos da su bendición?

—Entonces la tomaremos.

Sonreí contra su pecho. Ese era el hombre del que me había enamorado. No el duque frío que todos veían, sino el guerrero que quemaría el mundo por los suyos.

—Te amo —dije, y las palabras salieron antes de que pudiera detenerlas.

Rubén enmudeció. Su corazón latía con fuerza bajo mi mejilla, y por un instante temí haber dicho demasiado. Pero luego su brazo me apretó contra él con una fuerza que me robó el aliento.

—También te amo —respondió, y en su voz había algo que nunca había oído: vulnerabilidad—. Y no sé qué hacer con eso.

—No tienes que hacer nada —dije, alzando la cabeza para mirarlo—. Solo sigue así. Conmigo.

Me besó, y el beso fue suave, casi tímido, como si acabáramos de conocernos.

—Siempre —susurró contra mis labios—. Siempre contigo.

 

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DAISY VARGAS
el reencarno también 🤔
Iliana Curiel
Vaya autora me encantó este capítulo, me enamoré y me encanta que haces que vea cada lugar y sentimientos de los protas, que bonito gracias 🥰🥰🥰
inuyasha/ Tomoe🦊
estoy pérdida el rey que sería? es Emiliano?
inuyasha/ Tomoe🦊
quiero ver la caída del Rey, esperen Emilio que es el hermano de la madre de ella. el sería el rey?
🦋Akiro🦋
👏
noem
este capítulo no debería ir antes 👀👀
osea si está bien publicado o se publicó primero uno y después el otro
por qué a como medio entendí se supone este iba antes (osea este vendría siendo el caso 9 ) o da igual ?
Jisieli: tengo q revisar
total 1 replies
noem
gracias por publicar
Alberto Ayala
interesante 🥰se va poniendo muy interesante 🤭
(˃̣̣̣̣̣̣︿˂̣̣̣̣̣̣ )SOMEBODY
Me E N C A N T A 😌💅 DIVA EMPODERARA💅😌💅💅
Beatriz Diaz
👏muy bien gracias buenas imágenes
inuyasha/ Tomoe🦊
ya necesito la declaración de que ella renació y el de una cierta manera también pero sin recuerdos
inuyasha/ Tomoe🦊
AHHH necesito más capítulos o me va agarrar algo lo jurooooo
autora un maratón está joya se merece un maratón 🔥🔥🔥
Iliana Curiel
ahhhhh dios mío está ansiedad por leer más jajajaja ya me quedé sin uñas autora,
gracias mil gracias me encanta tu novela eres una escritora maravillosa ❤️❤️🥰🥰
Iliana Curiel
dios mío autora me mori, me regresé y me derretir por ese beso ansiado. ❤️❤️❤️❤️
Iliana Curiel
Esa hermana espero y sufra por lo que hizo
Iliana Curiel
me encanta tu historia autora 🥰🥰🥰🥰
Jisieli: Muchas gracias ❤️✨
total 1 replies
inuyasha/ Tomoe🦊
AHHH me tiene tan Atrapada necesito más capítulos plisss
Jisieli: Ya van en Camino 🤭
total 2 replies
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