NovelToon NovelToon
TOME SU LUGAR

TOME SU LUGAR

Status: En proceso
Genre:Venganza / Escuela / Mujer poderosa
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Yesid Cabas

Se burlaron. La humillaron. La destruyeron.
Pero cometieron un error…
Nunca supieron que tenía una gemela.
Y ella no perdona.

NovelToon tiene autorización de Yesid Cabas para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 19: LA GRIETA

Toda mentira tiene una grieta.

No importa qué tan perfecta parezca, no importa cuánto tiempo logre sostenerse, siempre existe un pequeño error, un detalle olvidado, una pieza fuera de lugar que alguien, tarde o temprano, termina encontrando.

Y Mateo…había dejado de actuar desde la rabia.

Ahora estaba pensando.

Eso lo hacía más peligroso.

Lo noté desde la mañana, en la forma en que no me miró al entrar, en cómo no buscó confrontarme, en cómo se mantuvo demasiado callado, demasiado quieto, como si por fin hubiera entendido que enfrentarse directamente conmigo no funcionaba.

Ese silencio…no era rendición.

Era cálculo.

Adrián lo notó también.

—Está raro —murmuró a mi lado.

No aparté la vista del frente.

—Está aprendiendo.

Silencio.

Eso bastó.

Porque ambos entendimos lo mismo.

Mateo no iba a atacar de frente.

No esta vez.

Y eso significaba una cosa.

Iba a buscar.

La clase pasó más lenta de lo habitual, no por el tiempo, sino por la sensación constante de que algo se estaba moviendo detrás de la aparente calma, como si hubiera una corriente silenciosa avanzando por debajo de todo.

Y la había.

Lo confirmé al final de la jornada.

Salí del salón y lo vi al fondo del pasillo, hablando con la secretaria académica.

Eso…me hizo detenerme por un segundo.

Solo uno.

Pero suficiente.

Estaba preguntando.

O quizá…mi primer error real.

No podía acercarme.

No ahí.

No con tantos ojos.

Así que observé.

Esperé.

Mateo recibió un documento pequeño.

No parecía importante.

Pero la forma en que lo guardó…lo hacía todo.

Adrián apareció a mi lado.

—¿Lo viste?

Asentí.

—Está buscando registros.

Silencio.

Eso cambió el aire entre nosotros.

Porque ya no era solo sospecha.

Era investigación.

Y si seguía por ese camino…podía llegar demasiado lejos.

Esa noche no pude dejar de pensar en ello.

Sara.

Su expediente.

Su traslado.

Los documentos.

Todo estaba en orden.

O al menos eso creía.

Hasta que recordé algo.

Una fecha.

Una fecha que no coincidía.

Mi respiración se detuvo apenas un segundo.

La solicitud de permanencia.

Sara la había firmado en una fecha en la que ya no estaba en la ciudad.

Silencio.

Eso…era la grieta.

La pieza fuera de lugar.

A la mañana siguiente, Mateo no apareció en clase.

Eso fue peor.

Porque significaba que estaba haciendo algo.

No me equivoqué.

Al salir al descanso, lo encontré en la biblioteca, revisando archivos escolares junto a una carpeta abierta.

Y entonces…lo vi.

Una foto.

La fotografía del expediente.

No era reciente.

Era antigua.

Sara.

Mi hermana.

Su rostro.

Y debajo…la fecha.

Mateo levantó la mirada lentamente.

Y sonrió.

No con seguridad.

Con descubrimiento.

—Ya entendí —dijo.

Silencio.

Caminé hacia él.

Sin apresurarme.

Sin cambiar la expresión.

—¿Entendiste qué?

Mateo sostuvo mi mirada.

—No eres ella.

Esa frase…cayó como una piedra.

Pesada.

Directa.

Peligrosa.

Pero no reaccioné.

No podía.

—Estás confundido —respondí.

Mateo negó lentamente.

—No —dijo—. Tú no eres Sara.

Silencio.

Sentí la presencia de Adrián acercándose detrás de mí.

Tensión.

Perfecto.

—¿Y qué vas a hacer con eso? —pregunté.

Mateo se puso de pie.

Esta vez no había rabia.

Había algo más.

Poder.

O la ilusión de él.

—Ahora sí vas a caer.

Sonreí.

Leve.

Fría.

—¿Estás seguro?

Silencio.

Mateo levantó la carpeta.

—Tengo pruebas.

Eso…era un problema real.

Porque esta vez no se trataba de rumores.

Ni de audios.

Ni de miedo.

Era identidad.

Era secreto.

Era todo.

Adrián dio un paso al frente.

—Baja la voz —dijo.

Mateo lo miró.

—¿La estás protegiendo?

Adrián no respondió.

Eso fue suficiente.

Mateo sonrió.

—Entonces es verdad.

Silencio.

Un segundo.

Dos.

Y entendí.

El juego había cambiado otra vez.

Ya no era solo venganza.

Ahora era supervivencia.

Porque si él hablaba…todo podía romperse.

Lo miré fijamente.

Sin pestañear.

—Ten cuidado con lo que crees haber encontrado.

Mateo sostuvo la carpeta con más fuerza.

—No es una creencia.

Silencio.

Retrocedí un paso.

No por miedo.

Por estrategia.

Porque ahora necesitaba pensar.

Necesitaba moverme primero.

Y rápido.

Porque Mateo ya tenía la grieta.

Y una grieta…puede destruirlo todo.

Porque el secreto más peligroso no es el que ocultas… sino el que alguien está a punto de revelar.

1
Rubiia sanz
no dejes que caiga sube maaas
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play