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Exigida

Exigida

Status: Terminada
Genre:Matrimonio contratado / Posesivo / Mafia / Dominación / Completas
Popularitas:227.5k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Mary Mendes

Nikolai Ivánov es un hombre forjado en el dolor, de ojos duros y manos de hierro. No tolera mentiras y aprendió desde joven que el amor es la mayor debilidad del ser humano.

Envuelto en un frío implacable y pasos calculados, vio en una alianza de sangre solo poder… y cree que nada puede romper su control sobre el mundo.

Helena Lombardi, adelantada a su tiempo, cree en el amor con la misma intensidad con la que vive su libertad. Cada gesto suyo rebosa coraje y determinación, desafiando todo lo que Nikolai considera inquebrantable.

Cuando dos mundos tan opuestos chocan, las certezas se transforman en dudas, y los deseos que antes parecían imposibles irrumpen como una tormenta. Entre dolor y entrega, pasión y desafío, alguien tendrá que ceder…

Pero nadie saldrá ileso.

NovelToon tiene autorización de Mary Mendes para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 34

Helena

Casi no pude dormir esta noche. La ansiedad me mantuvo despierta, cada minuto arrastrándose, y ahora ya amaneció. Faltan apenas unas horas para la consulta, y estoy sentada en la cama, abrazando mis piernas, sintiendo mi corazón acelerarse con cada pensamiento.

Golpecitos suaves en la puerta me hacen mirar hacia arriba. Es Natalia. Ella entra con esa manera firme y cuidadosa que solo ella tiene, y se sienta a mi lado. Su olor, su presencia, me da un poco de consuelo, pero no consigue apagar la tensión que siento.

Ella aprieta mi mano con fuerza, mirando mis ojos, y dice:

—Me enteré de que Nikolai va contigo al médico.

Mi pecho se aprieta, y casi trago saliva. Ella continúa, con un tono honesto, sin rodeos:

—Él está diferente.

Natalia suspira, dejando la frase flotar en el aire.

—No lo estoy defendiendo — completa

—Pero… tú verás. Observa cómo está.

Siento mi corazón latir más rápido, una mezcla de miedo y expectativa. ¿Observar? ¿Qué significa eso? ¿Será que él cambió? ¿Será que aún existe alguna chance? Mi mano se aprieta en la de ella, buscando fuerza, mientras intento prepararme para lo que está por venir.

Natalia sale del cuarto dejándome sola con mis pensamientos y el peso que me acompaña desde que desperté. Camino en silencio, casi arrastrando los pies, hasta el baño. El calor del baño me envuelve, pero no consigue llevarse la ansiedad.

Después, comienzo a arreglarme. Elijo un vestido simple, cómodo, pero elegante lo suficiente para el día de la consulta. Mi ropa normal ya no me sirve; mi cuerpo cambió, y cada curva nueva parece recordarme la vida que crece dentro de mí.

Mientras me visto, mi madre entra en el cuarto. Ella se detiene por un instante, analizando mi rostro con atención, como si intentara leer cada emoción que intento esconder. Una sonrisa leve se escapa de ella, y comenta:

—Estás feliz.

—Estoy… —comienzo, hesitando, las palabras pesando en la garganta —… estoy feliz.

En este instante, mi celular vibra en la mesa. Pido coraje y contesto. La voz de él invade el otro lado de la línea y mi corazón se dispara sin pedir permiso. Cada palabra, cada sílaba suena familiar y dolorosamente necesaria.

—Estoy aquí afuera… esperándote — dice él, firme, pero con algo indefinible en la voz.

Salgo de casa con pasos hesitantes, el corazón acelerado, cada movimiento cargado de expectativa y miedo. Mi madre, percibiendo mi tensión, toma mi mano por un instante y dice:

—Cualquier cosa, me llamas, Helena.

Asiento, sin conseguir decir nada, y sigo hasta la calle. Y entonces lo veo: él apoyado en el auto, la postura firme, pero la sonrisa que abre al verme es imposible de ignorar. Mi corazón se dispara, y por un instante yo casi correspondo… pero resisto, manteniendo distancia dentro de mí.

Él percibe mi silencio y, con naturalidad, abre la puerta del auto.

—Puedes entrar — dice, simple, como si fuera la cosa más natural del mundo.

Obedezco, sentándome al lado de él. Su olor, su presencia, todo es intenso demás. Él va hacia la dirección y, sin perder la mirada de mí, pregunta:

—¿Estás bien?

—Sí

El camino hasta la clínica es silencioso. Mi corazón se dispara en cada curva, preso entre ansiedad y nerviosismo.

Al llegar, la enfermera nos recibe, pero percibo que mira descaradamente a Nikolai. Un frío recorre mi espina dorsal; no consigo ignorarlo. Mi mirada se fija en él, firme, como si dijera que nadie invade nuestro espacio así.

Nikolai percibe y me lanza una breve mirada, casi una sonrisa contenida. Mi pecho se aprieta, y aún con todo entre nosotros, él aún consigue dejarme vulnerable.

Finalmente soy llamada. Entro al consultorio, aún con el corazón acelerado, y la doctora me recibe con una sonrisa.

—¿Cómo te estás sintiendo? — pregunta ella.

—Estoy bien — digo, intentando parecer calma — Pero cuando me pongo nerviosa el bebé se agita… y a veces siento la barriga temblar.

Ella me escucha con atención, haciendo algunas anotaciones, y entonces dice:

— Embarazo y nervios no combinan, Helena, los bebés sienten todo.

—Vamos a hacer un examen de imagen para ver cómo él está.

La ecografía comienza, y luego percibo el movimiento frenético en la pantalla. La médica suelta una risa leve:

— ¡Mira! ¡Ese bebé se mueve mucho!

Siento los ojos de Nikolai sobre mí todo el tiempo mientras la ecografía acontece. Cada movimiento del bebé en la pantalla hace su mirada profundizarse, fija, casi hipnotizada. Puedo ver su respiración cambiar, el pecho subir y descender más rápido, y un brillo diferente invade sus ojos — mezcla de espanto, orgullo y una ternura que raramente deja traslucir.

Cuando la médica comenta que el bebé se mueve mucho, él suelta una sonrisa casi imperceptible, pero yo consigo sentir el calor de él invadir mi pecho. Es como si, por un instante, él se hubiera olvidado de todo: rabia, distancia, dolor… solo existe aquel pequeño ser, nuestra vida en movimiento, allí entre nosotros.

Él inclina levemente el cuerpo hacia adelante, como si quisiera tocar, pero se contiene, respetando mi espacio. Aún así, puedo sentir cada emoción de él vibrando en mi dirección. Mi corazón se aprieta, no solo por el amor que siento por nuestro bebé, sino también por percibir que, incluso después de todo, Nikolai aún está conectado a nosotros de una forma que ninguna barrera consigue separar.

Y en aquel instante, con él allí, yo siento una extraña mezcla de miedo y esperanza — miedo por lo que vendrá, esperanza por lo que aún podemos ser. Cada movimiento del bebé parece reforzar eso, y yo no consigo dejar de sonreír, incluso con lágrimas escurriendo silenciosas por mi rostro.

La médica finaliza el examen, y yo siento mi cuerpo relajarse un poco, aunque la tensión aún no se haya ido. Nikolai se aproxima y me ayuda a levantarme de la camilla. Mi cuerpo se eriza con el toque de él — es una sensación que me domina, mezcla de confort, calor y recuerdo de todo lo que vivimos.

La médica comienza a mexer en la tablet, analizando los registros con atención. Miro para la pantalla junto con ella, pero es el toque de Nikolai en mi mano que mantiene mi corazón acelerado.

—El bebé está bien — dice ella, firme, pero con un tono que no esconde la preocupación

—Pero esta agitación que él tuvo… no es buena. Necesitas mantenerte calma.

Desvío la mirada para Nikolai, procurando apoyo, y percibo que él también está atento, tenso. La médica continúa, casi naturalmente, con una sonrisa leve:

— La madre carga, y el padre cuida.

Ella mira para él

— No deje que ella pase nervios.

Las palabras me alcanzan de forma inesperada. Es como si, en aquel instante, todo lo que yo sentía — miedo, ansiedad, añoranza — se mezclase con la presencia de él, con la seguridad que él transmite, incluso sin hablar nada. Mi bebé se mueve nuevamente, y yo me permito respirar hondo, sabiendo que, por más complicado que sea, no estoy sola.

La médica continúa observando atentamente mientras anota algo en la tablet. Miro para la pantalla con una mezcla de preocupación y cansancio, pero es su voz que me hace prestar atención:

—Ganaste poco peso — dice ella, seria, pero sin alarmar —. Y aún no vencimos la anemia. Atención en la alimentación.

Siento una apretón en el pecho, consciente de que necesito cuidarme de mí para cuidar del bebé. Ella continúa, tomando una nueva prescripción:

—Voy a pasar otro suplemento vitamínico.

Asiento, sintiendo el toque de Nikolai en mi mano nuevamente. Es silencioso, pero me da fuerza.

— Liberada Helena, nos vemos dentro de 15 días. Cualquier emergencia me llama.

Nikolai toma la receta, abre la puerta y vamos en dirección al estacionamiento.

Ya dentro del auto, siento Nikolai encender el motor y seguir por otro camino. Miro para él, sorprendida, y pregunto:

—¿Para dónde estamos yendo?

Él desvía los ojos de la carretera por un instante y responde, calmo:

—Voy a comprar el suplemento y después iremos a almorzar. Ya pasó de la hora del almuerzo.

Casi siento el calor de la impaciencia subir, y digo, rápida:

—No precisa… yo como en casa.

Él apenas finge que no oyó, mantiene las manos firmes en el volante y la mirada concentrada al frente. Siento una mezcla de frustración y curiosidad. Él está insistiendo, pero hay algo por detrás de esta insistencia, algo que yo no consigo descifrar completamente.

1
Ana Cortes
al final no se supo que pasó con Dmitry
Ana Cortes
escritora tienes que leer los capitulos qué vas escribiendo ya que no calzan algunos tiempos cuando Helena describió que estaba embarazada la bebe tenía 7 meses en una parte dice que ella está corriendo después dice que tiene 8meses la verdad no se entiende no creo que ella tenga dos meses de embarazo asi que me perdí en las fechas ya que no cuadran
Ana Cortes
Helena es demasiada mimada ya no es el primer hijo es el segundo y Nikolai le a demostrado que la ama y las protege pero ella no lo comprende a él ya que él tiene que trabajar y ella se porta como una niña malcriada
Ana Cortes
tanto teatro si solo va a parir es verdad que duele pero exagera tanto
Ana Cortes
todos estos italianos viven en un caos para nada es envidiable su vida
Isabel Martín
Excelente historia, felicidades autora 🤗👏👏👏
Patricia Romero
se ve a una niña caprichosa y mimada,
Patricia Romero
por favor,no hay imaginación en los autores,copian de otros y siempre cae en lo mismo,estamos siglo 21,una mujer del siglo 20 todavía,en serio autor,?dale,una mujer llorona,débil,no se vale por ella misma, obsesionada por un hombre,naaaa...!!!!
Patricia Romero
no entiendo,porque los padres de helena la hicieron tan débil,con la vida que llevan,debieron haberla preparado para estas cosas,una mojigata no sirve de nada.autora pilas
Julimar Berrios
Buena
Llado Auad Ana
Muy linda historia aunque se me hizo un poco larga sin sentido. Pero la historia en si estaba muy linda.
Hiradia Cohen
no termino de Entenderla o sea después de que la madre muere salta sin pena ni gloria a una relación que no se entiende si empezó
Yinet Leonor: Te invito a leer mis obras y a que expreses tu franca opinión sobre ellas. Autora Yinet Leonor.
total 1 replies
Dilia Contreras
Como harán las mujeres que Portugal razón u otra las pobres paren solas? por favor Elena déjate de tantas tonterías. el proceso ee parte es igual para todas las que tienen la dicha de poder parir, porque a otras tienen que hacer cesárea y punto.
Alma Rosa Dominguez Martinez
escritora felicidades muy buena novela
Yinet Leonor: Te invito a leer mis obras y a que expreses tu franca opinión sobre ellas. Autora Yinet Leonor.
total 1 replies
Dilia Contreras
Deberían de haberla dejado allí, inmadura y obstinada, ella tiene rabia y sale sin nada. pero siempre llega alguien a socorrer.
Dilia Contreras
Esto se irá en llorar, Nicolas tiene trauma primero polo que vivió mientras su mamá estuvo viva, luego el dichoso juramento a su mamá, Nicolas mínimo pertenece a la mafia.
Dilia Contreras
Esto se irá en llorar, Nicolas tiene trauma primero polo que vivió mientras su mamá estuvo viva, luego el dichoso juramento a su mamá, Nicolas mínimo pertenece a la mafia.
Anastasia Mirian Barrios
para mi no tiene centido cuerpo ella se empezó la nena tenía 7 mese ahora apenas 8 mese y ya camina y ya tiene 4 meses de embarazo 🤭😂😂😂
Dulce Perez
felicitaciones, excelente 👏👌👏
Yoki Romero
/Rose//Good/
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