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Mi esposo escucha mis pensamientos indecentes

Mi esposo escucha mis pensamientos indecentes

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Telepatía / Completas
Popularitas:53.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Irin_Kokh

Ximena Blanco solo debía cumplir una misión: ocupar el lugar de su hermana gemela, casarse con Cristian Montalvo y aguantar el papel de esposa perfecta hasta que pudiera desaparecer con el dinero prometido.
El problema era Cristian.
Frío, rico, impecable y peligrosamente guapo, el heredero Montalvo parecía hecho para arruinarle la concentración. Ximena sonreía como una dama obediente, servía café, bajaba la mirada y fingía no sentir nada.
Pero por dentro era otra historia.
Ay, no. Ese hombre debería traer advertencia. Con esa camisa, esos hombros y esa cara de hielo, una mujer honesta pierde la dignidad.
Lo que Ximena no sabe es que Cristian puede escuchar cada pensamiento suyo.
Cada queja. Cada insulto. Cada fantasía vergonzosa sobre tocarle el pecho, quitarle la corbata o verlo perder el control por ella.
Al principio, Cristian solo quiere descubrir quién es en realidad esa mujer que finge ser tranquila mientras su mente arde sin descanso. Pero cuanto más la escucha, más le cuesta mantenerse lejos. La esposa falsa empieza a parecerle demasiado real. Sus pensamientos indecentes empiezan a gustarle demasiado. Y el hombre que juró no enamorarse termina obsesionado con la única mujer que no puede mentirle por dentro.
Pero Ximena guarda un secreto más peligroso que sus deseos: ella no es la novia que Cristian debía recibir en el altar.
Cuando la verdad salga a la luz, el matrimonio falso, la pasión escondida y todos los pensamientos que nunca debieron escucharse podrían destruirlos... o volver imposible que se separen.

NovelToon tiene autorización de Irin_Kokh para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 33

Capítulo 33: El hielo se rompe

Cristian descubrió a MC Blanco por accidente.

O eso decidió decirse.

La verdad era menos elegante: después de tres días de guerra fría, había abierto la computadora a medianoche y buscado "concurso nacional arte pirotécnico primer lugar" con la expresión de un hombre que no estaba investigando a su esposa, sino "verificando información ambiental".

La página apareció de inmediato.

Primer lugar: MC Blanco.

Pieza: "Ceniza que florece".

Había un video.

Cristian lo reprodujo.

La pantalla se oscureció primero. Luego una línea blanca subió al cielo y se abrió casi sin sonido. Después, filamentos dorados cayeron como lluvia lenta. La secuencia roja apareció desde abajo, no agresiva, sino viva, como pulso recuperado. El final azul y verde no buscaba aplauso fácil. Respiraba.

Cristian se inclinó hacia la pantalla.

Conocía ese ritmo.

No porque entendiera de pirotecnia.

Porque lo había visto en la libreta negra de Ximena.

La nota de la hoja suelta volvió a su mente: el silencio antes del último disparo importa más que el ruido.

En el video, justo antes del final, había un segundo de oscuridad absoluta.

Luego el cielo florecía.

Cristian reprodujo el video otra vez.

Y otra.

Julián, al entrar a la mañana siguiente, encontró a su jefe con café frío, tres pestañas abiertas y una carpeta de proveedores pirotécnicos en la pantalla.

—¿Debo preguntar?

—No.

Julián dejó unos documentos sobre el escritorio.

—Entonces no preguntaré por qué está investigando fuegos artificiales a las ocho de la mañana.

—Bien.

—Tampoco preguntaré quién es MC Blanco.

Cristian levantó la mirada.

Julián sonrió apenas.

—Eso sí lo investigué porque estaba en su pantalla.

—¿Qué encontraste?

—Seudónimo reciente. Ganó un concurso nacional con muy buena recepción del jurado. No hay rostro, no hay datos públicos. Solo un correo de contacto administrado por la organización.

Cristian giró la pantalla hacia él.

—Mira el diseño.

Julián lo hizo.

—Es bueno.

—No digas "bueno" como si hablaras de una minuta.

Julián ajustó los lentes.

—Es muy bueno.

Cristian volvió a mirar el video.

No entendía por qué esa confirmación le produjo una mezcla tan extraña de orgullo y enojo. Orgullo porque Ximena era mucho más de lo que mostraba. Enojo porque nadie, ni él, parecía haberlo visto a tiempo.

—Busca concursos anteriores, menciones, proveedores que hayan usado diseños parecidos. Sin tocar su correo.

—¿"Su" correo?

Cristian guardó silencio.

Julián comprendió.

—Entendido.

Al mediodía, Julián volvió con una carpeta breve.

—No hay mucho, pero lo que hay es consistente.

Cristian la abrió.

Dentro había capturas de comentarios del jurado, una nota de prensa de un medio especializado y una lista de empresas que habían felicitado públicamente a MC Blanco por la propuesta. Nadie sabía quién era. Eso, en vez de tranquilizarlo, lo irritó.

—La llaman "promesa técnica" —dijo Julián—. No solo artista. Técnica. Al parecer, el diseño era viable en condiciones reales y bastante seguro para montaje.

Cristian leyó una línea subrayada: "La autora muestra comprensión profesional de ritmo, distancia, presión sonora y manejo visual del humo."

Autora.

Profesional.

Ximena, que en casa fingía que solo dibujaba a veces.

—¿Hay relación con algún proveedor?

—Nada público. Pero varios proveedores pequeños reaccionaron a la publicación. Uno de ellos es Pirotecnia Estrella Dorada.

Cristian levantó la mirada.

—¿Quiénes son?

—Empresa mediana. Tradicional. Buena licencia, finanzas inestables, reputación técnica decente. Podría valer la pena revisarla si el tema le interesa.

Cristian cerró la carpeta.

El tema le interesaba.

Demasiado.

—Déjala aquí.

Julián no sonrió, pero sus ojos sí.

—Por supuesto.

Esa noche, la casa seguía en guerra fría, pero menos helada.

Ximena apareció en la puerta del estudio con un plato de fruta en las manos y una expresión de dignidad herida.

—Traje esto.

Cristian no levantó la mirada del documento.

—Déjalo ahí.

Ximena parpadeó.

Había esperado hielo.

Pero no tanto hielo.

*Muy bien. Está en modo estatua de museo. Yo vine en son de paz, con fruta decente, no con esa pera asesinada que él me dio. Respira. No se la avientes. Tiene buen perfil incluso siendo insoportable.*

Cristian leyó la misma línea del documento sin entenderla.

—¿Necesitas algo más? —preguntó.

Ximena apretó el plato.

—No.

*Sí. Necesito que dejes de castigarme con esa voz. Necesito que me mires. Necesito que no me importe que no me mires.*

Cristian sostuvo la pluma.

Podía dejarla ir.

Podía alargar un poco la guerra y hacerla sufrir lo suficiente para que Mauricio dejara de parecer una buena idea.

También podía recordar el video de "Ceniza que florece" y aceptar que la mujer frente a él no era un problema que se corregía con silencio.

Ximena dejó el plato sobre la mesa auxiliar.

—Buenas noches.

Se dio la vuelta.

Cristian la llamó antes de que saliera.

—Ximara.

Ella se detuvo.

No giró de inmediato.

*No corras. No sonrías. No parezcas cachorro abandonado porque el hombre dijo tu nombre. Dignidad, mujer.*

—¿Qué?

—Ven.

—¿Para qué?

—Ven.

Ximena giró despacio, desconfiada.

Cristian cerró la carpeta sobre la computadora antes de que ella pudiera ver la página del concurso. No era momento.

Todavía no.

—Siéntate.

—Mi tobillo...

—Aquí.

Se levantó, caminó hasta el sillón junto a la ventana y le acomodó un cojín para elevar la pierna.

El gesto fue tan natural que Ximena perdió un poco de fuerza en la defensa.

—¿Ya no estás enojado?

Cristian la miró.

—Sí.

—Qué tranquilizador.

—Pero menos.

*Eso, para él, es casi una serenata.*

Ximena se sentó con cuidado. Cristian acercó la mesa con la fruta.

—¿Y tú?

—También.

—¿Menos?

Ella tomó una uva.

—Depende de cómo te portes los próximos cinco minutos.

Cristian casi sonrió.

El aire entre ellos seguía cargado, pero ya no cortaba.

—No voy a disculparme por Mauricio —dijo Ximena.

—No te pedí que lo hicieras.

—Pero quieres.

—Quiero muchas cosas que no pido.

El silencio cambió de temperatura.

Ximena bajó la mirada a la uva.

*No digas eso con esa voz. Esa voz debería tener permisos especiales.*

Cristian apartó los ojos primero.

—La casa puede usarse para la grabación.

Ximena lo miró, sorprendida.

—¿En serio?

—Con condiciones.

—Claro.

—Tú no vas sola.

—Cristian...

—Es una producción. Habrá gente entrando y saliendo. No es por Mauricio.

No era del todo mentira.

Tampoco del todo verdad.

Ximena lo observó un segundo más.

—Está bien.

*Acepto porque necesito las llaves y porque ya no quiero pelear. Y porque cuando se pone protector sin sonar dueño, me dan ganas de perdonarle demasiadas cosas.*

Cristian tomó una mora azul del plato.

—La fruta está mejor que la mía.

—Mucho mejor.

—No era necesario decirlo tan rápido.

—La verdad también sana matrimonios.

Esta vez, Cristian sí sonrió.

Pequeño.

Pero suficiente para que Ximena sintiera que la guerra fría acababa de perder una batalla.

El video de MC Blanco seguía minimizado en la computadora.

Cristian no lo abrió.

No esa noche.

Por ahora, se conformó con verla comer fruta en su estudio, con el tobillo elevado y la guardia un poco más baja, mientras la primera chispa de respeto se convertía en algo más peligroso que la curiosidad.

1
Mer Agrás
La historia en general me había gustado aunque me recordó otra donde también el esposo escuchaba los pensamientos de su esposa pero la trama es muy diferente.

Desafortunadamente todos hablan igual, el humor negro, sarcasmo, el estilo de Ximena parece que se los transmitió a todos, que la amiga lo hiciera suele pasar pero la suegra, la mamá Tencha hasta el suegro en las pocas participaciones que tuvo, así los demás personajes.

La historia se alargó de más, relleno innecesario y pésimo final con esa dimensión alterna. Todo lo bueno se fue perdiendo al final.
Mer Agrás
Pésimo final, que pena de una historia que en general venía bien.
Mer Agrás
¡No arruines la historia! 🥹
Mer Agrás
Ya se siente relleno.
Mer Agrás
La historia a estas alturas ya la empiezo a sentir muy larga 😒
Mer Agrás
¿Cuándo se reconciliaron?
Mer Agrás
¿Ya no es Mauricio?
Mer Agrás
Valeria estaba en Guadalajara y Ximena en cdmx haciendo videollamada ¿en qué momento se fue Ximena a Guadalajara?
Mer Agrás
Como que ya es exagerado.
Mer Agrás
Emiliano ya lo sabe.
Mer Agrás
La historia me gusta pero creo que ella ya está abusando de la paciencia de él.
Mer Agrás
Creo que ya definitivamente no es Julián.
Mer Agrás
No entendí, no tomó el celular de Ximena, llamó del suyo pero aún así le dice que no tome llamadas que no son para él, más bien Cristian le marcó a Emiliano o entendí mal 😒
Mer Agrás
Ella también mintió 😒
Mer Agrás
¿No iban juntos en el carro?
Mer Agrás
Y dale con Mauricio 😒
Mer Agrás
Creo que ya empieza a parecer un comportamiento infantil.
Mer Agrás
Tampoco hay que ser grosera 😒
Kira Javan
ella es ximena, pero el doctor la llamo xiomara, entonces no tiene hermana gemela? interpreta dos mujeres distintas...ya me enredé 🙈
Kira Javan
todo va bien y pues son un matrimonio normal entre comillas, aquí es cuando la hermana regrese qué va a pasar? y si queda embarazada, hijole pobrecita...
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