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Amor Y Sombras De Obsesión

Amor Y Sombras De Obsesión

Status: Terminada
Genre:Romance / Brujas / Edad media / Completas
Popularitas:6.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Lelixi

En el reino de Aethelgard, Jasmín, una joven reina de ancestral estirpe de brujas, sufre el tormento del distanciamiento de su esposo, el frío y calculador rey Dante. Tras un mes de matrimonio intacto y un lecho compartido solo en apariencias, la desesperación la lleva a suministrarle un elixir de amor supremo para someter su corazón. Al ver la repentina y desenfrenada voracidad pasional de Dante, Jasmín celebra su triunfo creyendo haber tomado el control. Lo que ella ignora es que el brebaje no tuvo efecto alguno: Dante la amaba con una obsesión despiadada desde antes de coronarla, y la poción solo fue la excusa perfecta para desatar su verdadera e insaciable devoción.

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CAPÍTULO 13: El Pabellón del Lago y la Sombra de los Celos

​El éxito de la excursión a las ruinas cambió de forma definitiva la dinámica entre los monarcas. Jasmín ya no estaba dispuesta a pasar días enteros en la biblioteca, y Dante, habiendo descubierto el inmenso placer de tener a su esposa a solas fuera de la rígida etiqueta cortesana, comenzó a organizar escapadas frecuentes hacia los dominios privados de la corona.

​Una semana después, la pareja real se trasladó al Pabellón del Lago, una elegante residencia de verano construida en medio de una pequeña isla en el centro del Lago de Cristal, a una hora de marcha de la fortaleza principal. Para acceder al pabellón solo existía un largo puente de piedra custodiado por arcos defensivos.

​El día era despejado y la brisa del agua traía un frescor agradable. Mientras los sirvientes terminaban de acomodar las estancias privadas, Jasmín decidió caminar por los embarcaderos de madera para contemplar los cisnes negros que habitaban las orillas.

​Fue entonces cuando Lord Dorian, que continuaba en el reino coordinando los detalles finales del envío de las caravanas de seda antes de su partida definitiva, se cruzó en su camino. El diplomático, al ver a la reina paseando sin la escolta habitual de cuatro guardias armados, se apresuró a acercársele, haciendo una reverencia impecable.

​—Su Majestad —saludó Dorian con voz suave y educada—. Veo que el aire del lago le ha sentado de forma espléndida. Lucéis verdaderamente radiante hoy.

​Jasmín, manteniendo la cortesía propia de una soberana, le dedicó una leve inclinación de cabeza.

​—Agradezco vuestras palabras, Lord Dorian. El lago ofrece una paz de la que el castillo carece.

​—Si me permitís la sugerencia, Majestad —continuó el noble con entusiasmo ignorante del peligro—, en las provincias del sur poseemos jardines flotantes que superan con creces la belleza de este estanque. Sería un honor inconmensurable para mi casa si algún día el rey y vos honraran nuestras tierras con una visita oficial.

​Jasmín iba a responder con una frase diplomática cuando notó que una sombra densa caía sobre ellos.

​Dante había salido del pabellón. No caminaba con prisas, pero cada uno de sus pasos transmitía una amenaza tan abrumadora que el aire alrededor de la madera del embarcadero pareció volverse pesado. El rey no llevaba túnica real ni insignias; solo una camisa ligera y la mano derecha posada en el pomo de su daga de combate.

​Llegó al lado de Jasmín y, sin decir una sola palabra a Dorian, pasó un brazo musculoso por la cintura de la reina, pegándola violentamente contra su costado. Su mano se asentó firmemente en la curva de la cadera de ella, en una demostración pública de posesión que bordeaba lo descarado.

​—Lord Dorian —dijo Dante con una voz tan helada que hizo que el diplomático diera un paso atrás por instinto—. Pensé que vuestras carretas partían al mediodía.

​—M-majestad... estaba simplemente expresando mis respetos a la reina ante la belleza del entorno... —balbuceó Dorian, palideciendo visiblemente al notar la mirada asesina con la que el monarca lo examinaba.

​—La reina no necesita que ningún diplomático del sur le señale la belleza del paisaje —dictaminó Dante con lentitud despiadada—. Y la paz de este lago se verá seriamente interrumpida si vuestra presencia continúa en esta isla en los próximos cinco minutos. Jeison lo escoltará hasta la orilla opuesta.

​Dorian volvió a hacer una reverencia apresurada, temblando de pánico, y prácticamente huyó hacia la entrada del puente donde el capitán Jeison ya lo aguardaba con una sonrisa irónica.

​Jasmín se giró para mirar a su esposo cuando el noble estuvo fuera de vista. Hace tres semanas, esa actitud territorial la habría llenado de alarma por la brusquedad del rey. Pero hoy... algo oscuro y adictivo había cambiado en la psique de la reina.

​Observó la vena que latía en el cuello de Dante, la rigidez de su mandíbula y el fuego feroz de celos que ardía en sus pupilas. Lejos de enfadarse, Jasmín sintió un hormigueo eléctrico recorrerle la espalda. Se pegó aún más al pecho de él, alzó la mano y le acarició la mejilla con lentitud.

​—¿Te molesta que hablen conmigo, mi Rey? —provocó ella con una voz susurrada y coqueta, disfrutando del poder que creía tener sobre la mente de la bestia.

​Dante la miró hacia abajo, reduciendo la distancia entre sus rostros hasta que sus alientos se mezclaron.

​—Me molesta que respiren el mismo aire que tú —confesó él con una brutalidad honesta que hizo que el pulso de Jasmín se disparara—. Me enferma la idea de que cualquier hombre ponga sus ojos en lo que es solo mío. Si por mí fuera, te encerraría en esta isla y quemaría los puentes para que nadie más vuelva a verte jamás.

​Las palabras de Dante, cargadas de una obsesión pura, encendieron una chispa de placer perverso en el corazón de Jasmín. La reina sonrió con complacencia, enredó los dedos en el cabello oscuro de su esposo y lo atrajo hacia sus labios en un beso apasionado justo allí, en el embarcadero, a la vista de los sirvientes del pabellón.

​Se había acostumbrado a la posesividad del rey; ahora, estaba aprendiendo a disfrutar enormemente de la excitación que le producía provocar los celos de su guardián.

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daniela mercado ortiz
Le van a dar como cajón que no cierra,🤭 Duro y contra el muro, hay tienes tu tomate para hacer salsa🤭🤣
daniela mercado ortiz
🤭Hay que pillo👏😂
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