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La Chica Gorda de la Mafia

La Chica Gorda de la Mafia

Status: Terminada
Genre:Mujer poderosa / Mafia / Grandes Curvas / Completas
Popularitas:409.9k
Nilai: 4.9
nombre de autor: AUTORAATENA

Ella no debía cruzarse en su camino.

Isabella Moretti es hija de un soldado —no de un Don, ni de un Caporegime, ni de nadie lo suficientemente importante para marcar la diferencia en ese mundo de oro podrido y sangre seca. Creció a la sombra de la Cosa Nostra sin pertenecer jamás a ese mundo de verdad, y precisamente eso la mantuvo libre. Reía cuando quería, decía lo que pensaba, escondía su Kindle debajo de la almohada, como si los romances que leía fueran su mayor pecado —y sonreía sola, divertida por ello.

Soñaba con el amor. De ese que duele de bonito, de ese que te elige por completo.

Leon Ravelli también soñó, una vez. Tenía dieciocho años y creyó que el mundo cabía en el corazón de una mujer. Aprendió de la forma más cruel posible que no era así. Que la traición solo tiene una sentencia. Que las lágrimas en el rostro son debilidad, y la debilidad mata antes de que llegue el enemigo.

Desde esa noche, se convirtió en otra persona.

El hielo se derrite. Él se convirtió en mármol.

NovelToon tiene autorización de AUTORAATENA para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

31

— Leon

Llegué al galpón antes del amanecer.

No había dormido. Me había quedado en el despacho con el dossier, con el whisky, con aquel rostro rubio grabado en la memoria al que todavía no lograba ponerle nombre pero que estaba llegando —lo sentía, de la forma en que siento cuando estoy a punto de cerrar algo, esa presión específica de respuesta que aún no llega pero que viene en camino.

Enzo no estaba.

Esa fue la primera señal.

Cuando Enzo tiene una entrega urgente no espera —aparece antes que todos, ya con el material listo, esa puntualidad suya que era casi irritante de tan consistente. El galpón estaba con mis otros hombres, con el movimiento normal de la madrugada, pero Enzo no estaba por ningún lado.

Me extrañó. Lo guardé. Seguí adelante.

Entré a la oficina de Damian y me detuve.

Estaba sentado con la cara que solo se le pone así cuando la noche fue larga del modo equivocado —no de trabajo, sino de casa. Tenía un vaso en la mano que claramente no era el primero de la mañana y una expresión de hombre que estaba cargando pelea doméstica como si fuera ladrillo.

—Don. ¿Problemas en casa?

Me miró con ese cansancio.

—Sí, carajo. Mil de ellos. Mariana quiere otro hijo y cada vez que le digo que espere a que los gemelos crezcan se vuelve motivo de gritos, motivo de pelea, me está acabando.

—Entiendo. —No me metía en eso. —¿Enzo llamó?

—No. Su celular está apagado.

Aquello apretó algo por dentro.

—Raro. Hablé con él anoche, estuvo en línea hasta como las tres y media de la mañana.

—Yo lo vi pero no logré hablar con él.

—Entiendo. —Me levanté. —Voy a mi oficina. Después hablamos.

---

Al mediodía en punto, nada.

Ninguna señal de Enzo. Celular apagado, ningún mensaje, ningún hombre de su grupo que supiera decir dónde estaba. Eso no era Enzo —Enzo desaparecía a veces por alguna misión, pero nunca sin avisar, nunca sin dejar rastro para quien necesitara encontrarlo.

Me levanté. Fui a la oficina de Damian, toqué una vez y abrí.

—Damian. Enzo hasta ahora no llegó y sigue fuera de área.

Dejó el vaso y me miró diferente ahora —el cansancio doméstico había desaparecido, era otro Damian enfrente, el Damian que yo conocía.

—¿Rastreaste el celular?

—Sí. Sé que no está en el lugar que la ubicación mostró. Lo conozco hace demasiado tiempo.

—Ven. —Se levantó. —Vamos a rastrear su reloj.

Puse a Dievo a trabajar. Cinco minutos —el reloj de Enzo tenía un rastreador que pocos sabían que existía, colocado por precaución después de una misión que había salido mal tres años atrás.

Dievo me mostró la pantalla.

Me quedé mirando el punto en el mapa.

—Damian. —Hablé despacio. —¿Qué está haciendo Enzo en las propiedades del bosque de los Marinho?

El silencio que vino después de aquello duró menos de dos segundos.

—Vamos.

---

Una hora y media de carretera. El carro cortando el bosque a esa velocidad que Marco sabía que yo quería sin necesidad de que le dijera nada. Damian al lado en silencio con esa tensión contenida que era su manera de estar furioso sin dejarlo notar.

Yo lo estaba dejando notar. El volante lo sintió.

Tumbamos la puerta.

Entramos.

Y ahí estaba Enzo —encadenado a una silla de madera pesada, la cabeza caída, el rostro con esa palidez de hombre que llevó demasiado tiempo sin agua y sin comida. Cuando oyó la puerta levantó los ojos y esbozó una media sonrisa que le salió torcida y pequeña pero que me dijo que estaba vivo de verdad.

Fui hasta él. Damian fue a buscar agua.

Enzo intentó hablar. No pudo —la garganta demasiado seca, los labios partidos. Cuando Damian volvió con agua se bebió el vaso entero en segundos sin parar.

Me miró fijo después.

—Es Giovanni, Leon. —La voz le salió ronca y difícil pero salió. —Hijo de Antonio Marinho. Vio nuestros mensajes en el celular allá en el antro. Me atrajo hasta aquí y me iba a dejar morir de hambre y sed.

El nombre cayó encima de mí con un peso que yo ya estaba esperando sin saber que lo estaba esperando.

Giovanni Marinho.

El rostro rubio de las fotos. El hijo del Consigliere. Creció dentro de la famiglia, conocía cada regla, cada persona, cada punto ciego del sistema.

—Ve, Leon. —Enzo me miró con esa urgencia que le costaba esfuerzo mantener en la voz debilitada que tenía. —Antes de que llegue hasta ella. Ve, carajo.

Salí corriendo.

---

En el carro con el celular ya en la mano llamando al jefe de seguridad del edificio antes de cerrar la puerta.

Contestó al segundo timbrazo.

—Señor Leon, pensé que estaba baleado.

Aquello me frenó por medio segundo.

—No. ¿Quién dijo esa mierda?

—Giovanni. Vino a informarnos y pidió llevarse a la señora Isabella a un lugar seguro mientras usted estaba siendo atendido.

El silencio que vino después de aquello fue del tipo que antecede algo muy malo.

—Estás muerto. —Hablé con esa frialdad que llega cuando la rabia pasa de cierto nivel y se convierte en otra cosa completamente. —Desgraciado pendejo.

Colgué.

Respiré.

Por dentro estaba explotando —queriendo golpear algo, queriendo gritar, queriendo regresar el tiempo cinco horas y haber llegado más temprano, haber rastreado más rápido, haberle puesto nombre a Giovanni antes de que él se diera cuenta de que yo me le estaba acercando.

Pero explotar no la traería de vuelta.

Respiré hondo otra vez.

Y recordé.

El anillo.

Cuando nos casamos yo le había puesto uno —un rastreador microscópico incrustado en el metal, procedimiento estándar que yo hacía con cualquier persona que estuviera bajo mi protección. Ella no lo sabía. Nunca había sido necesario activarlo.

Llamé a Dievo.

—Rastrea el anillo de Isabella. Ahora. Mándame la ubicación en tiempo real.

—Sí, señor.

Me quedé con el celular en la mano mirando a la nada por la ventana del carro con el bosque pasando afuera y ese frío en el estómago que no sentía desde que era demasiado joven y todavía aprendía lo que era tener miedo de perder algo.

Bella.

Sostenía el celular esperando que Dievo mandara la ubicación con esa contención de quien sabe que soltar el control ahora no le sirve a nadie —especialmente no a ella.

Pero por dentro había una sola certeza que crecía con cada segundo que pasaba.

Giovanni Marinho iba a encontrarse conmigo antes de que imaginara que yo venía en camino.

Y se iba a arrepentir de haberla tocado.

1
Elvia Ramona Barreto
Está bien buena la trama, espero que haya emoción y acción,
Nancy Liliana Ayrala Gaeta
hermosa historia 😍😃
GenesisYD
🤣🤣🤣🤣 Él sólo quería saber el chisme.
GenesisYD
jajajajjas tenía rato queriendo tocarla y está usando ésto de excusa 🤣🤣🤣
GenesisYD
🤣🤣🤣🤣 No importa quién sea, si tienes plata, tu esposa usará tu tarjeta 🤭🤭
Saysa
!!!!Felicidades!!!! Una historia maravillosa, corta, profunda y concreta. Me gustó muchísimo.
Irma Rocha Cruz
excelente.... maravilloso tema....muy...muy sentimental 😍😍😍... gracias por ése recorrido interno al corazón 💖💖❤️❤️💖💖...
Irma Rocha Cruz
nooooooo....yo quería más....😭😭😭...mucho más 😭😭😭😍😍😍🤩...😭😭😭..
Irma Rocha Cruz
qué bellos!!!..., ambos se aman....😍😍😍💕💕💕💕
Irma Rocha Cruz
😍😍😍 ése hombre es mío.... mío... mío 💕💕🤩🤩🤩 de la Paulina Rubio... queda genial....,
Irma Rocha Cruz
😍😍😍😭😭😭😍😍😍❤️❤️❤️😭😭😭..
Irma Rocha Cruz
jajajaja 😜..... qué divertido!!!! jajaja....
Irma Rocha Cruz
😱😍 qué bien que llegó a tiempo 😍😍😍.
....
Maria Gudiño
hermosa novela felicitaciones para la escritora 👍👌👏👏
mary
😂😂😂😂😂 así se hace
Cira Flores
muy hermosa historia 🥰🥰🥰, igual no era muy cariñoso y ella le estaba enseñando
Irma Rocha Cruz
😱😱😱❤️❤️❤️😍😍 exactamente....le atrae sobremanera e irremediablemente.... jejeje.....
Cuquy De Cristofano
hermosa historia y lo ideal completa
Rose Mary Arcos Gutierrez
excelente, muy buena novela/Smile/
Rose Mary Arcos Gutierrez
me encantó gracias por publicarla y felicitaciones al escritor 👏
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