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Prisionera Del Capo

Prisionera Del Capo

Status: Terminada
Genre:Síndrome de Estocolmo / Mafia / Secuestro y encarcelamiento / Completas
Popularitas:68.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Yesenia Stefany Bello González

Alessia Castelli nació para obedecer. Hija de una de las familias mafiosas más poderosas de Italia, jamás ha podido decidir sobre su propia vida. Ni a quién amar. Ni con quién casarse. Ni siquiera qué sueños perseguir.
El día de su boda arreglada, todo cambia cuando es secuestrada por Fabiano Conti, el temido líder de la organización rival. Para él, Alessia no es más que la única pieza capaz de devolverle a la persona que más ama.
Mientras una guerra entre familias amenaza con desatarse, ambos descubren que existen prisiones mucho peores que una habitación cerrada. Ella jamás ha conocido la libertad. Él hace mucho tiempo que olvidó cómo se siente vivir sin culpa.
Entre amaneceres frente al Mediterráneo, pequeños actos de rebeldía y decisiones que nunca antes les permitieron tomar, Alessia y Fabiano comenzarán a cuestionar todo aquello para lo que fueron criados.
Porque, a veces, el enemigo no es quien te roba la libertad... Sino quien te enseña, por primera vez, cómo se siente tenerla.

NovelToon tiene autorización de Yesenia Stefany Bello González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Lo correcto

Fabiano

—Si uno solo de tus barcos vuelve a transportar mercancía para Lucio Castelli, no tendrás barcos que administrar mañana —digo antes de colgar.

Dejo el teléfono sobre el escritorio y tomo el siguiente.

Mattheo continúa hablando por el suyo mientras camina frente al enorme mapa de Italia que ocupa una de las paredes de mi despacho.

—No me interesa cuánto te debe —dice con una calma que conozco demasiado bien—. Cancela el contrato o mañana tu esposa recibirá fotografías de cada mujer con la que la has engañado durante los últimos siete años. —Levanta una ceja cuando alguien responde al otro lado—. Sí, también sabemos de la de Génova. —Cuelga y se deja caer en el sillón frente a mí—. Listo. Perdió otro operador.

Marco el siguiente número de la lista.

—Todavía le quedan tres.

—Dos —me corrige—. El de Nápoles dejó de responder esta mañana.

—Eso no significa que haya cedido.

—Significa que está escondido debajo de su cama.

—Mientras no trabaje para Lucio, puede vivir ahí el resto de su vida —digo.

Mattheo sonríe mientras revisa las carpetas esparcidas sobre mi escritorio.

Llevamos horas trabajando.

Llamadas.

Amenazas.

Cuentas congeladas.

Contratos rotos.

Rutas bloqueadas.

Cada hombre que todavía trabaja con Lucio pierde algo antes de que termine la conversación con nosotros.

Mattheo está moviendo sus contactos en los puertos.

Yo cierro sus rutas terrestres.

Si no podemos entrar a San Fruttuoso sin poner en peligro a Cloe, obligaremos a Lucio a salir.

Lo dejaremos sin dinero.

Sin aliados.

Sin aire.

Aprieto el teléfono cuando recuerdo la voz de mi hermana suplicando.

—Fabiano.

Levanto la mirada. Mattheo me observa.

—Estoy bien.

—No te pregunté.

—Lo estabas pensando.

—Estaba pensando que vas a romper otro teléfono.

Miro mis dedos apretados alrededor del aparato. Lo dejo sobre el escritorio.

Mattheo vuelve a concentrarse en los informes.

Yo intento hacer lo mismo, pero no funciona.

Mis ojos se deslizan hacia los ventanales. Alessia camina por el jardín. Lleva unos jeans claros, un top rojo y mi sweater negro encima.

Mi sweater.

El que se niega a devolverme.

Tiene un libro abierto entre sus manos, aunque no parece leer una sola palabra.

Camina unos pasos. Se detiene y mira hacia la casa. Hacia esta ventana.

Bajo la vista antes de que pueda verme.

—¿Qué? —pregunta Mattheo.

—Nada.

—Llevas cinco minutos mirando por la ventana.

—No llevo cinco minutos.

—Tres, entonces.

Tomo otro documento.

—Tenemos trabajo.

—Lo sé. Yo lo estoy haciendo —devuelve.

Lo fulmino con la mirada.

Mattheo sonríe sin una gota de humor.

—Solo estoy diciendo los hechos —dice.

Vuelvo a mirar los informes.

Una empresa de transporte.

Dos bodegas.

Tres sociedades pantalla.

Leo las mismas líneas una y otra vez, pero mi cabeza sigue afuera. En el jardín. Con una chica que lleva mi ropa y finge leer mientras espera que yo salga.

No lo haré.

No puedo.

Esta mañana intentó hablar conmigo.

La encontré fuera de mi despacho con un plato cubierto entre sus manos.

—Fabiano —dijo con una sonrisa—. Viola me dejó hacer pan. Esta vez no incendié nada.

Me detuve solo un segundo.

El suficiente para ver cómo sus ojos brillaban. El suficiente para querer quedarme.

—Ahora no, Less. Estoy ocupado.

La sonrisa desapareció. No respondió. Solo bajó la vista hacia el plato y se hizo a un lado para que pudiera pasar.

Seguí caminando y no miré atrás.

No lo hice porque sabía que, si veía su rostro, volvería.

Ahora ese recuerdo vuelve una y otra vez.

El modo en que sus dedos apretaron el borde del plato.

La forma en que dejó de sonreír.

El pequeño silencio que quedó a mi espalda.

—Vas a perforar la hoja —dice Mattheo.

Miro el lápiz que atraviesa el papel. Maldigo y lo dejo a un lado.

—Llama a De Santis —ordeno.

—Ya lo hice.

—Vuelve a llamarlo.

—No responderá.

—Entonces llama a su padre.

—Murió hace cuatro años.

Lo miro.

—A su madre —ordeno.

—Fabiano.

—¿Qué?

Mattheo cierra la carpeta.

—No puedes trabajar si tienes la cabeza en otro lugar.

—Mi cabeza está aquí.

—Sí, claro.

Sus ojos se dirigen hacia la ventana. No necesito seguir esa mirada para saber que Alessia continúa en el jardín.

—No empieces —advierto.

—No he dicho nada.

—Tu cara lo dice todo.

—Mi cara es perfecta. No la culpes por tus problemas —replica.

Respiro profundamente.

—Haz la llamada.

Mattheo me estudia durante unos segundos antes de volver a tomar su teléfono.

Seguimos trabajando.

Una hora… Dos.

El sol comienza a bajar y Alessia desaparece del jardín.

Debería sentir alivio. En cambio, el despacho parece más silencioso. Más frío. Más vacío.

Mierda. No debería sentirse así

*****

Cuando salgo para buscar otro informe, la encuentro en el pasillo.

Lleva el cabello recogido en una trenza desordenada y tiene una pequeña mancha de harina en la mejilla.

Se detiene al verme.

Yo también.

—Hola —dice.

—Hola.

Sus dedos se entrelazan frente a su cuerpo.

—¿Sigues ocupado?

Sí.

No.

No importa.

—Sí.

El brillo de sus ojos vuelve a apagarse.

—Ah.

Da un paso hacia un lado y paso junto a ella.

Cada músculo de mi cuerpo me exige detenerme. Preguntarle qué quería. Limpiarle la harina del rostro. Decirle que el pan olía bien.

Pero no lo hago. Sigo caminando.

—Fabiano.

Cierro los ojos un instante antes de volverme.

—¿Qué?

Mi tono sale más duro de lo que pretendía.

Alessia se encoge apenas.

—Nada.

—Less…

—No importa —dice rápidamente—. Puedes seguir trabajando.

Se gira y se aleja antes de que pueda responder.

Aprieto la mandíbula hasta que duele.

Esto es lo correcto. Tiene que serlo.

Mientras menos dependa de mí, menos sufrirá cuando tenga que volver.

Mientras menos momentos compartamos, menos tendrá que extrañar.

Mientras menos me acerque… Más fácil será dejarla ir.

Entonces, ¿por qué se siente como si estuviera destrozándola?

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JANET GARZÓN
me encantan estos mafiosos , porque en mi país los disque mafiosos son todos horribles 🤭🤭
Noemi Jacquet
Que bello capitulo!!!Fabiano no puede ser mas tierno xs🥰🔥🔥❤️
Noemi Jacquet
🤣🤣🤣👏👏
Noemi Jacquet
Amooo a tus mafiosos❤️👏👏🔥
Yoki Romero
una historia muyyy bien escrita 😍🍫🌹👌❗️
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
alejandra
magistral como cada una de tus obras escritora, felicitaciones. empecé a leer la historia de Mateo sin darme cuenta que estaba está antes, así que la retomaré 👏👏👏👏👏👏
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛 😊
total 1 replies
alejandra
diablos señorita, pero que aguante 🤣🤣🤣🤣🤣🤣 sin pepitas en la lengua, te la soltó sin anestesia jajajajajaja
alejandra
ábrele los ojos🤣🤣🤣🤣🤣
alejandra
salió candela esta niña
alejandra
que asco de hombre
alejandra
diablos señorita 🤭🤭🤭🤭
alejandra
muchacha andas buscando lo que no se te ha perdido 🤣🤣🤣🤣
alejandra
🤣🤣🤣🤣 jajajajaja que mente
Karla
Cada vez compruebo más que eres mi autora favorita
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
Lisbeth Torres
que bonita!!! cómo todas tus historias!! me encantó, felicidades!!!
Lisbeth Torres
que bonita!!! cómo todas tus historias!! me encantó, felicidades!!!
Lizbeth Rivera
muy hermosa y divertida
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
Kary Monte
ahhh el hijo de renji 😙😙😙😙
Edith Villamizar
Me encantó la foto familiar
los niños iguales a Fabiano 🥰
Edith Villamizar
Que hermosura de final
construyeron una familia antes de casarse
Yesenia te felicito por otra historia excelente
Gracias 🌷
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