NovelToon NovelToon
PESADOS POR EL DESTINO

PESADOS POR EL DESTINO

Status: En proceso
Genre:CEO / Posesivo / Grandes Curvas
Popularitas:35.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Kyoko...

Ella tiene curvas que esconde y un promedio impecable. Él es el hombre perfecto que la observa en secreto. Una noche, un plan macabro los une. ¿El resultado? Una mentira, un bebé y un amor que lo arriesgará todo.

NovelToon tiene autorización de Kyoko... para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 16

Romina

La luz del sol golpeando mis párpados me sacó del sueño más placentero que había tenido en mi vida.

Parpadeé, confundida, intentando ubicarme. La habitación del hotel. El viaje. La cena con Geovanny. Las copas con los inversionistas. Todo volvió a mi mente en fragmentos dispersos, como piezas de un rompecabezas que no terminaban de encajar.

Pero lo que encajaba perfectamente, lo que aún vibraba en cada fibra de mi cuerpo, era él.

Había vuelto.

En mi sueño, había vuelto a sentir sus manos recorriendo mi cuerpo, sus labios besando cada centímetro de mi piel, su voz grave susurrándome que era hermosa, que era perfecta, que era suya. Había sentido su peso sobre mí, su calor, su deseo. Había gemido su nombre, ya tenía un nombre para mi. Me había entregado por completo, una vez más, a ese amante fantasmal que solo aparecía en mis noches más húmedas y que ahora no se por que, veia a Geovanny.

Pero esto había sido diferente. Más real. Más intenso.

Me incorporé en la cama, llevándome una mano a la cabeza que latía con fuerza. Demasiado vino anoche. Demasiado champán. Demasiado todo.

Y entonces, cuando la sábana cayó, vi mi cuerpo.

Mi piel estaba marcada.

Besos. Mordidas suaves. Rojeces en mis pechos, en mi cuello, en mis caderas. Y al moverme, un dolor punzante entre las piernas me confirmó lo que mi mente se negaba a procesar.

No había sido un sueño.

Había sido real.

El corazón se me paralizó. Miré a mi alrededor con desesperación, buscando señales, buscando pruebas. La habitación estaba vacía. Mi ropa interior, en el suelo. Mi vestido, sobre una silla. Todo en orden. Todo como si nada hubiera pasado.

Pero mi cuerpo... mi cuerpo gritaba que sí había pasado.

Me levanté con piernas temblorosas y caminé hacia el espejo del baño. Lo que vi me dejó sin aliento.

Mi cabello revuelto. Mis ojos hinchados. Mis labios más rojos de lo normal, ligeramente inflamados. Y mi cuello... mi cuello estaba lleno de marcas. Pequeñas, algunas apenas visibles, otras más oscuras. Huellas de una boca que había recorrido mi piel sin prisa, sin pudor.

Pasé los dedos sobre ellas, y el recuerdo volvió con una claridad absoluta.

Sus labios en mi cuello. Su voz susurrando ese Eres mía. Sus manos sujetando mis caderas mientras me empujaba contra el colchón una y otra vez. Sus palabras, Tan hermosa, Perfecta, Solo mía.

No fue un sueño.

Fue él.

El hombre de la noche de graduación había vuelto.

Pero ¿cómo, Cuándo, Dónde estaba ahora?

Salí del baño y revisé la habitación frenéticamente. La puerta... la puerta estaba cerrada con pestillo. Pero yo recordaba haberla cerrado anoche. ¿O no? Las copas habían nublado mi memoria. Tal vez... tal vez no la cerré del todo.

Me vestí con manos temblorosas, sintiendo cada músculo de mi cuerpo quejarse. Estaba dolorida. Usada. Pero también... también había algo más. Una calma extraña. Una satisfacción profunda que no podía explicar.

Porque en esos brazos, en esa oscuridad, me había sentido deseada. Amada. Valiosa.

Pero ahora, a la luz del día, las dudas volvían a corroerme.

¿Quién era, Por qué se había ido, Por qué siempre se iba sin dejar rastro?

Y lo más importante ¿volvería a verlo?

––––

El viaje de regreso fue un ejercicio de tortura.

Nos encontramos en el lobby del hotel, como habíamos acordado. Geovanny ya estaba allí, impecable con su traje oscuro, el cabello perfectamente peinado, los ojos grises más penetrantes que nunca.

Cuando lo vi, todo mi cuerpo se estremeció.

Fue una reacción física, incontrolable. Un escalofrío que recorrió mi espalda y se instaló en mi vientre. Mis pechos se endurecieron bajo la blusa. Mis mejillas ardieron.

Él me miró, y por un instante, sus ojos recorrieron mi cuerpo de arriba abajo. Se detuvieron en mi cuello, donde las marcas aún eran visibles a pesar de mis intentos por cubrirlas con el cabello. Algo brilló en su mirada. Algo oscuro. Algo posesivo.

—¿Dormiste bien?

preguntó, con esa voz grave que me desarmaba.

—Sí

mentí, con la voz más firme de lo que me sentía

— Muy bien.

—¿Segura?

insistió, acercándose un paso.

— Te noto... diferente.

Diferente. Si él supiera.

—Solo dolor de cabeza

dije, apartando la mirada.

— No estoy acostumbrada a tomar tanto.

Él asintió, pero no dijo nada más. Caminamos juntos hacia el coche que nos llevaría al aeropuerto. Durante todo el trayecto, sentí su mirada sobre mí. Una mirada intensa, escrutadora, que parecía saber algo que yo no sabía.

En el avión, nos sentamos juntos, como a la ida. Pero ahora el espacio reducido no era incómodo, era eléctrico. Cada roce de su hombro contra el mío, cada vez que nuestras manos coincidían al buscar algo en los asientos, enviaba descargas por todo mi cuerpo.

Cerré los ojos, apoyando la cabeza contra el respaldo, e intenté ordenar mis pensamientos.

¿Había sido él?

La pregunta martilleaba mi cabeza sin descanso. La voz del hombre de anoche... era grave, profunda, como la de Geovanny. Pero también como la de muchos hombres. Sus manos... grandes, firmes, cálidas... como las de Geovanny cuando me sujetó del brazo anoche, cuando me ayudó a subir al coche. Pero no podía ser.

Geovanny tenía una prometida. ¿Por qué iba a arriesgarlo todo por mí, Por qué iba a querer pasar la noche conmigo cuando podía tener a esa diosa rubia en su cama? No. No tenía sentido.

Pero entonces, ¿por qué me miraba así, Por qué cuando nuestros ojos se encontraban, el aire se volvía espeso, Por qué sentía que, de alguna manera, él sabía algo que yo no sabía?

––––

Aterrizamos a media tarde. Un coche de la empresa nos esperaba para llevarnos de vuelta. Durante el trayecto, apenas hablamos. Los dos parecíamos perdidos en nuestros propios pensamientos, atrapados en esa burbuja de tensión que nos había acompañado todo el viaje.

Cuando llegamos al edificio de Corporaciones Valverde, Geovanny se volvió hacia mí.

—Descansa

 dijo, con una suavidad que no le había escuchado antes.

— Mañana te espero en la oficina. Y... Romina?

—¿Sí?

—Cuídate.

Dos palabras. Solo dos palabras. Pero dichas con esa voz, con esa mirada, pesaban más que cualquier discurso.

Asentí, sin fiarme de mi voz, y bajé del coche.

––––

El departamento estaba vacío cuando llegué. Laura no estaba, seguramente trabajando aún. Eran apenas las cinco de la tarde, y su horario solía alargarse hasta las siete.

Cerré la puerta tras de mí y me apoyé contra ella, respirando hondo. El silencio me envolvía, pero no era un silencio pacífico. Era un silencio cargado de preguntas, de dudas, de recuerdos que se negaban a desvanecerse.

Me dejé caer en el sofá y cerré los ojos.

Inmediatamente, las imágenes volvieron.

Sus manos en mis caderas. Su boca en mis pechos. Su voz susurrando. El peso de su cuerpo sobre el mío. El ritmo de sus embestidas, lento al principio, luego más rápido, más profundo. El momento en que me rompí en mil pedazos, gritando, temblando, mientras él se derramaba dentro de mí.

Abrí los ojos de golpe, jadeando.

No era un sueño. No podía serlo.

Me levanté y fui al baño. Frente al espejo, me desnudé lentamente. Quería verlo todo. Quería enfrentar la realidad.

Mi cuerpo estaba lleno de marcas. En el cuello, en los hombros, en los pechos. Moretones pequeños en mis caderas, justo donde sus dedos se habían clavado mientras me sujetaba. Y entre mis piernas, esa sensación de haber sido usada, de haber sido llenada, que ningún sueño podía recrear.

Pasé los dedos por cada marca, reviviendo cada momento. Y por primera vez, en lugar de odiar lo que veía, sentí algo diferente.

Sentí orgullo.

Porque esas marcas significaban que alguien me había deseado. Que alguien había encontrado mi cuerpo digno de ser besado, tocado, poseído. Que alguien, en la oscuridad, me había hecho sentir la mujer más hermosa del mundo.

Pero también sentí miedo.

Miedo de no saber quién era. Miedo de que nunca volviera. Miedo de que todo hubiera sido un error, un accidente, algo que él ya habría olvidado mientras yo me deshacía en preguntas.

Me vestí de nuevo, con ropa cómoda, y me tumbé en mi cama. El techo, testigo mudo de mis insomnios, me observaba sin piedad.

Geovanny.

Su nombre apareció en mi mente sin invitación.

¿Por qué pensaba en él, Por qué, después de haber pasado la noche con otro hombre, era a él a quien recordaba, Por qué su mirada, su voz, su presencia, llenaban mis pensamientos de una manera que no podía controlar?

No tenía sentido. Nada tenía sentido. Y sin embargo, mientras cerraba los ojos, mientras el sueño comenzaba a vencerme, una certeza se instaló en mi pecho.

El hombre de anoche, el hombre sin rostro, el que me había hecho suya una vez más, había sido real.

Y de alguna manera, de alguna forma que no podía explicar, estaba conectado con Geovanny.

Lo sentía en los huesos. Lo sentía en el corazón.

Y por más miedo que me diera, sabía que no descansaría hasta descubrir la verdad.

Continuara...

1
Sofia Vermel
cometió estupideces 🤭
Paula Perez
empieza el romanceeeeeee
Paula Perez
unos golpes te vendrían bien 🤣
HILDA BENÍTEZ ALFONSO
Buena trama ágil sin tanto contratiempo
Gaga⊂⁠(⁠´⁠・⁠◡⁠・⁠⊂⁠ ⁠)⁠∘⁠˚⁠˳⁠°
desde el primer capítulo quede encantada y cada capítulo es mejor gracias autora por la novela
HILDA BENÍTEZ ALFONSO
Ellos empezaron al revés primero el bebé después el romance jjjj
Lulu(⁠つ⁠≧⁠▽⁠≦⁠)⁠つ
de las novelas que he leído de este género, esta me encanta la recomiendo
Xary Fernández ☆
me gustó bastante la trama quede prendada desde el principio
Reyna Matos ☆
espectacular la novela
Coly Perez
ahora vendrán mi parte favorita el romance 🥰
Yul Barrero☆
yo creo que ya la convenció jajajaja
Coly Perez
Romina y todas las que somos de kiliyos de más debemos amarnos tal como somos
Ely Carvajal ☆
simplemente excelente
Yul Barrero☆
cada capítulo está mejor con el misterio de los primeros y la lucha por amor de los demás está muy buena
Anto Miranda ☆
este tipo de novela que te hace vivir las es increíble es como cuando lees te trasportas a ese mundo
Ella Marino☆
al principio odie a geovanny luego lo amé jaja buena historia
Blanca Moran k
excelente me encanta
ঔGala Gomez
amé a Romina identifica a muchas mujeres con esos kilos se más y no por eso merecen menos que nadie
Jay fuentes k
me encanta la novela es muy interesante
ঔCami Luces k
desde el primer capítulo quede enganchada muy buena novela y buen desarrollo
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play