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El Secreto De La Novia Silenciosa

El Secreto De La Novia Silenciosa

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Matrimonio arreglado / Amor de la infancia / Completas
Popularitas:13.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Renata,es solo una empleada en la mansión de los Morana, una mujer que parece no tener pasado y que soporta las humillaciones más amargas por una sola razón: el amor que siente por el hijo del dueño. Por él, es capaz de cualquier sacrificio, incluso de aceptar un matrimonio forzado con un hombre despiadado que jura hacer de su vida un infierno.
Todos la ven como una mujer débil, una "nadie" sin recursos que se deja pisotear. Pero, ¿por qué Renata nunca llora? ¿Por qué sus ojos brillan con una determinación que no pertenece a una sirvienta?
Mientras el mundo intenta quebrarla, Renata guarda un secreto que podría destruir imperios. Ella ha puesto una fecha límite para su silencio... y cuando el reloj marque la hora, todos los que la humillaron descubrirán que la "pobre empleada" era la única persona a la que nunca debieron traicionar.
¿Quién es realmente Renata y qué poder oculta tras su uniforme de trabajo?

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Capitulo 4

El aire en el salón principal se sentía pesado, cargado con el olor a tabaco caro y una tensión que hacía que a Renata le doliera la nuca. Marcus había llegado sin avisar, irrumpiendo en la rutina de la tarde como un dueño que viene a inspeccionar una propiedad recién adquirida.

—¡Traigan el mejor whisky! ¡Y que Renata venga ahora mismo! —la voz de Eduardo Morana resonaba con una alegría servil que revolvía el estómago.

Renata entró al salón con las manos entrelazadas al frente, ocultando el temblor de sus dedos. Al verla, Marcus, que estaba repantingado en el sofá de cuero, dejó escapar una sonrisa ladeada. No era una sonrisa de admiración; era la sonrisa de un cazador frente a una presa acorralada.

—Acércate, pequeña —ordenó Marcus, dándole un largo trago a su vaso.

Renata caminó con paso lento. David estaba de pie junto a la chimenea, observando la escena con una expresión de fingida indiferencia. Cuando ella pasó a su lado, buscó su mirada, un último ruego silencioso para que él detuviera lo que fuera que estaba a punto de suceder. Pero David simplemente miró hacia las llamas, esquivándola.

—Mañana firmaremos los papeles legales, pero hoy... hoy quiero algo más personal —dijo Marcus, sacando una caja de terciopelo negro de su bolsillo. La abrió con un clic seco que sonó como un disparo en el silencio del salón.

Dentro no había un anillo de compromiso delicado. Era una gargantilla de oro macizo, ancha y pesada, con un diamante incrustado que parecía un ojo frío vigilándolo todo. No era una joya; parecía un collar para un animal de pedigrí.

—Es una pieza única —presumió Marcus, poniéndose de pie y caminando hacia ella—. Como tú, Renata. Una empleada con pretensiones de señora. Me pareció apropiado que llevaras algo que le recordara a todos a quién perteneces.

Marcus se colocó detrás de ella. Renata sintió su aliento caliente y amargo en la nuca. Sus manos, grandes y ásperas, apartaron su cabello con una brusquedad innecesaria. El metal frío de la gargantilla rodeó su cuello, apretando más de lo debido.

—Está un poco ajustado, ¿no crees? —murmuró Marcus, riendo entre dientes mientras cerraba el broche—. Pero así me aseguro de que no te escapes. Además, a las gatas hay que llevarlas con correa corta para que no se pierdan en tejados ajenos.

Eduardo soltó una carcajada ruidosa, celebrando el "ingenio" de su socio.

—¡Es usted un poeta, Marcus! —exclamó el patriarca de los Morana—. Renata tiene suerte. Ese diamante vale más que toda su genealogía junta.

Renata sintió que la gargantilla la asfixiaba. Miró a David. Esperaba verlo indignado, esperaba que el hombre que le había jurado amor eterno pusiera fin a esa humillación. Pero David estaba sonriendo. Una sonrisa pequeña, nerviosa, pero una sonrisa al fin.

—Es un detalle generoso, Marcus —dijo David, alzando su copa hacia él—. Renata sabe que el valor de las cosas a veces se mide por el peso de su dueño. Además, le queda bien... resalta su "humildad".

El comentario de David fue como un puñal oxidado hundiéndose en el pecho de Renata. Ya no era solo el silencio de él lo que dolía; era su complicidad. David se estaba burlando de ella, de su origen, de su situación, solo para alimentar el ego del hombre que le estaba prestando el dinero para salvar su pellejo.

—Ven aquí, gata —dijo Marcus, tironeando levemente de la joya hacia abajo, obligando a Renata a inclinar la cabeza—. ¿Qué se dice cuando te dan un regalo así?

Renata apretó los dientes. Sus ojos ardían, pero no permitiría que una sola lágrima cayera. El odio, una corriente eléctrica y pura, empezó a sustituir la desesperación.

—Gracias... señor Marcus —logró decir, con una voz que ya no sonaba a sumisión, sino a algo mucho más oscuro, algo que ninguno de ellos supo interpretar.

—¡Eso es! —exclamó Marcus, dándole una palmada humillante en la mejilla—. Me gusta que seas obediente. Eduardo, creo que hice una gran inversión. Esta noche me la llevaré a cenar fuera, quiero lucir mi nueva adquisición.

—Por supuesto, por supuesto —asintió Eduardo—. Renata, ve a arreglarte. Y asegúrate de que ese collar brille.

Renata salió del salón con la espalda recta, sintiendo el peso del oro en su garganta como una soga. Caminó por el pasillo de servicio, y esta vez, cuando David intentó interceptarla en la penumbra de la cocina, ella no se detuvo.

—Renata, espera —susurró él, intentando tomarle el brazo—. Fue solo una broma de Marcus, tienes que entender que no puedo contradecirlo ahora. El collar es... bueno, es caro. Tómalo como un seguro.

Renata se detuvo en seco y se giró. Por primera vez en todos esos años, David vio a la verdadera mujer tras el uniforme. Su mirada era tan gélida que él retrocedió instintivamente.

—No te preocupes, David —dijo ella, y su voz era un susurro letal—. Entiendo perfectamente la situación. Entiendo que me has vendido por un fajo de billetes y una risa compartida con un monstruo.

—No digas eso, lo hago por nosotros... —intentó él, con su tono manipulador de siempre.

—No vuelvas a decir esa palabra —lo cortó ella—. Ya no hay un "nosotros". Nunca lo hubo. Solo hubo un cobarde usando a una mujer que creía que valías la pena.

Renata se llevó la mano a la gargantilla de oro. El metal parecía quemarle la piel, pero no se lo quitó.

—Dile a Marcus que estaré lista en diez minutos —añadió ella, con una calma que asustó a David—. Y dile que disfrute de la cena. Porque después de esta noche, el precio de su "inversión" va a subir tanto que ninguno de ustedes podrá pagarlo.

Renata entró en su habitación y cerró la puerta con llave. Se miró al espejo. El diamante brillaba en su cuello, un recordatorio constante de su supuesta esclavitud. Pero ella ya no veía a una víctima.

Abrió el cajón secreto y sacó un pequeño frasco de tinta roja y una pluma antigua. En un pedazo de papel, escribió una sola frase en un idioma que David jamás entendería.

"El cordero ha aceptado el collar. Es hora de que los lobos se reúnan."

Mientras se retocaba el rostro para la cena con Marcus, Renata sintió que el peso en su pecho desaparecía. El amor por David Morana había muerto oficialmente en ese salón, bajo la risa de los hombres que creían poseerla.

Ahora, Renata Vane solo tenía un objetivo: asegurarse de que, cuando este "matrimonio" colapsara, no quedara ni una sola piedra en pie de la mansión Morana. Y Marcus Sterling sería el primero en descubrir que algunas joyas, por muy caras que sean, terminan cortando la yugular de quien las impone.

1
Anonymus
Otro a este Marcus, no lo tenían pues , bajo tierra amarrado, no entiendo.
Anonymus
No entiendo do si David sabía que ella visitaba la casa de los Vane, porque no sabía quién era ella realmente y como David obtuvo acceso alosnplanos de la mansión Vane .
Thibizay Garcia
Excelente
Thibizay Garcia
Me ha encantado leerte y mucho /Proud//Proud//Proud/
Carolina Arrieta
muy interesante tu historia. me gustan mucho las historias de intriga y suspenso.
Nellys Bericote
No entiendo Escritora creo que te confundiste Renata no está en la casa de los Morana esta en la Super Mansión de los Vane como es que David conoce los túneles
valeska garay campos
me gustó la historia
Nellys Bericote
Un Excelente inicio más original muy interesante tienes buena narración mantienes al lector queriendo más felicitaciones vamos a ver como se desarrolla la historia 👏👏👏👏👏
Nairobis Cardozo Portillo
Buenísima historia muy emocionante e interesante 👏👏👏
Nairobis Cardozo Portillo
🔥🔥🔥🔥💪💪
Nairobis Cardozo Portillo
🔥🔥❤️❤️🔥🔥
Nairobis Cardozo Portillo
🔥🔥🔥🔥
Nairobis Cardozo Portillo
💪💪💪💪💪
Nairobis Cardozo Portillo
💪💪💪💪💪
Lupita Carmen
muy buena historia mas capítulos por favor
Moraima Eglee Castillo vargas: si muy buena la historia me gusta 👏
total 1 replies
Maria Mongelos
Está muy buena. Gracias
Maria Mongelos
Damian es demasiado celoso, posesivo
Maria Mongelos
Ni siquiera Arturo se salvo
Vamos a ver qué pasa con el Presi
Maria Mongelos
Marcos pensó que iba a poder con Renata y Damian pero ni siquiera se imaginó qué ellos dos juntos son imparables
Nairobis Cardozo Portillo
Todos van a caer
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