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LOS GEMELOS SECRETOS DEL CEO OSCURO

LOS GEMELOS SECRETOS DEL CEO OSCURO

Status: Terminada
Genre:Hijo/a genio / Reencuentro / Madre soltera / CEO / Completas
Popularitas:392.9k
Nilai: 4.6
nombre de autor: Denis Peinado

Hace siete años, una noche de tormenta cambió su destino.

Isabella Rossi es una mujer brillante con múltiples identidades ocultas. Genio en tecnología, medicina y negocios, vive en las sombras protegiendo a sus dos gemelos prodigio… y ocultando un secreto que podría destruir su mundo.

Nunca creyó en el amor.
Nunca necesitó a un hombre.
Y mucho menos a un CEO arrogante.

Pero cuando Alexander De Luca —el empresario más poderoso y temido de la ciudad— reaparece en su vida, su pasado vuelve para reclamarla.

Él no sabe que es padre.
Ella no sabe si puede confiar.
Y los gemelos… ya empiezan a sospechar la verdad.

Entre secretos, traiciones, enemigos ocultos y una pasión imposible de ignorar, dos genios deberán decidir:

¿Proteger su corazón…
o rendirse al amor?

NovelToon tiene autorización de Denis Peinado para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 3 — Sombras que empiezan a acercarse

La lluvia comenzó a caer apenas el auto de Isabella entró al estacionamiento privado de su edificio.

Gotas finas, constantes, como si la noche susurrara advertencias que solo unos pocos podían entender.

Isabella apagó el motor, pero no salió de inmediato.

Sus manos permanecieron firmes sobre el volante.

Su mente… no.

Algo estaba fuera de lugar.

No era miedo.

Era intuición.

Y su intuición rara vez se equivocaba.

Desde el asiento trasero, Ethan hablaba en voz baja con Elena.

—Su forma de observar era analítica —decía el niño—. No miraba por cortesía social.

—Miraba como tú cuando resuelves rompecabezas —añadió Elena.

Isabella cerró los ojos un segundo.

Demasiado perceptivos.

Demasiado brillantes.

Demasiado parecidos a…

No.

Aún no.

—Vamos arriba —dijo finalmente.

Subieron en el ascensor privado.

Piso 38.

Al entrar al apartamento, el sistema de seguridad se activó automáticamente.

Reconocimiento facial.

Cerraduras inteligentes.

Sensores térmicos.

Nadie entraba sin permiso.

O al menos… nadie común.

Isabella dejó a los niños en la sala.

—Hora de dormir.

—Son solo las nueve —protestó Elena.

—Mañana hay clases.

Ethan la miró fijamente.

—Vas a trabajar.

No era pregunta.

Era afirmación.

—Sí.

—Entonces algo pasa.

Isabella se inclinó frente a él.

—Solo precaución.

El niño asintió lentamente.

—Está bien.

Ambos fueron a su habitación sin insistir.

Eso la preocupaba más.

Cuando estuvo sola, Isabella caminó hacia su estudio.

Cerró la puerta.

Activó el modo insonorizado.

Encendió su laptop.

Pantalla negra.

Logo de Nyx.

Ingresó.

De inmediato aparecieron alertas.

INTENTOS DE ACCESO A REDES PRIVADAS

BÚSQUEDAS SOBRE: ISABELLA ROSSI

Su mirada se volvió helada.

—Rápido… —murmuró.

Alguien poderoso estaba moviéndose.

Rastreó el origen.

Cortafuegos.

Desvíos.

Máscaras digitales.

Hasta que encontró un patrón.

Corporativo.

Seguro.

Costoso.

Nivel élite.

No era mafia.

No era gobierno.

Era…

Sector empresarial de alto nivel.

Su mente conectó piezas.

Alexander De Luca.

—Qué curioso… —susurró.

No era coincidencia.

Había empezado justo después de la gala.

Pero la pregunta era:

¿La buscaba a ella…

o a Nyx?

Mientras tanto…

En el penthouse de Alexander…

—Quiero todo lo que tengan sobre Isabella Rossi —ordenó él.

Su equipo de seguridad dudaba.

—Señor, es como si no existiera antes de hace siete años.

Alexander levantó la mirada.

Interés genuino.

—¿Nada de universidad? ¿Registros médicos? ¿Redes sociales antiguas?

—Nada verificable.

Silencio.

Eso era imposible en la era digital.

A menos que…

—Alguien borró su pasado —dijo Alexander.

—O ella misma lo hizo.

Sus ojos azules se afilaron.

Eso lo hacía más interesante.

Mucho más.

Se levantó y caminó hacia el ventanal.

La lluvia caía sobre la ciudad.

Y de pronto…

Un recuerdo lo golpeó.

Suiza.

Hotel Alpen Crown.

Tormenta eléctrica.

Sistema de seguridad colapsado.

Y ella.

Una mujer usando una laptop en medio del caos, manipulando sistemas con una facilidad impresionante.

Ojos verdes.

Mente brillante.

Lengua afilada.

—Si dependiera de ustedes, este hotel ya estaría en llamas —le había dicho ella al equipo de seguridad.

Alexander había intervenido.

—¿Puede arreglarlo?

Ella lo miró de arriba abajo.

—¿Puede dejar de estorbar?

Sonrió al recordarlo.

Era la única mujer que le habló así.

Sacudió el pensamiento.

Imposible que fuera la misma.

¿O no?

Regresó a su escritorio.

—Quiero vigilancia discreta —ordenó—. Nada agresivo.

—¿Sobre ella?

—Sí.

Mientras tanto…

En el apartamento de Isabella…

Ella también recordaba.

La misma noche.

El mismo hotel.

El mismo hombre.

No recordaba su nombre.

Pero sí su presencia.

Dominante.

Observador.

Inteligente.

Esa noche había sido un cruce de dos mentes brillantes.

Y luego…

Un error emocional.

Uno que jamás repitió.

Cerró la laptop.

No podía permitir distracciones.

Pero justo entonces…

Su sistema de seguridad emitió un pitido.

MOVIMIENTO DETECTADO EN EL PISO 37

Isabella se tensó.

Su apartamento ocupaba dos niveles.

El piso inferior casi nunca se usaba.

Abrió las cámaras.

Nada.

Pero el sensor no fallaba.

Tomó un pequeño dispositivo de su cajón.

Un arma eléctrica compacta.

Caminó en silencio hacia las escaleras internas.

Cada paso medido.

Cada respiración controlada.

Oscuridad.

Silencio.

Llegó al último escalón.

Entonces lo sintió.

No vio.

Sintió.

Alguien había estado ahí.

Pero ya no.

Revisó cada habitación.

Nada.

Sin señales de entrada forzada.

Regresó arriba.

Frunció el ceño.

Eso no era casual.

Alguien probaba sus defensas.

Alguien la medía.

Y eso la molestaba.

Miró hacia la habitación de los niños.

Su expresión se suavizó.

—No permitiré que se acerquen… —susurró.

Mientras tanto…

Ethan no dormía.

Su tablet iluminaba tenuemente su rostro.

Estaba revisando bases de datos públicas.

Comparaciones genéticas.

Probabilidades.

Algoritmos.

Elena susurró desde su cama:

—¿Lo encontraste?

—Aún no.

—Pero es él, ¿verdad?

Ethan no respondió de inmediato.

Luego dijo:

—Probabilidad del 87%.

Elena sonrió.

—Entonces papá es guapo.

Ethan rodó los ojos.

—Eso no es un dato científico.

En ese momento, el sistema del apartamento volvió a emitir un leve sonido.

Isabella giró de inmediato.

Nueva alerta.

Pero esta vez digital.

Un mensaje apareció en su pantalla principal.

Sin remitente.

Sin firma.

Solo texto.

“Los genios siempre cometen un error: creer que nadie está a su nivel.”

Los ojos de Isabella brillaron con frialdad.

Desafío.

Alguien la provocaba.

Alguien que sabía demasiado.

Tecleó rápido.

Intentó rastrear el origen.

Nada.

Ni rastro.

Eso era preocupante.

Muy preocupante.

Porque solo alguien con recursos extremos podía hacer eso.

Y solo alguien con interés real la provocaría así.

Se levantó.

Miró la ciudad nocturna.

La sensación era clara.

Su mundo tranquilo estaba terminando.

Y el caos… apenas comenzaba.

En su penthouse, Alexander recibió una notificación.

Un intento de intrusión en su red privada.

Sonrió.

—Así que muerdes… —murmuró.

No estaba enojado.

Estaba intrigado.

—Definitivamente eres tú… Nyx.

Se recostó en su silla.

Y por primera vez en mucho tiempo…

Se sentía emocionado.

La cacería intelectual había comenzado.

Y en algún lugar de la ciudad…

Dos mentes brillantes avanzaban una hacia la otra sin saberlo.

Con secretos.

Con pasado.

Con dos pequeños genios que ya veían la verdad.

Pero el mayor peligro…

Aún no había mostrado su rostro.

1
geo
muy interesante 🥰🥰
Cósmica
en Venezuela decimos: que ladilla
Cósmica
con honestidad aquí hay más ego que acción...dicen cada estupidez ofendiendo la inteligencia del.lectir
Cósmica
10 pasos adelante? y los tienen acorralados 🤭🤭🤭🤭
Cósmica
, siempre lo hacen? y porque coño si sabes tanto no previenen...
Sandra Robles
tanta gente brillante que ataquen ellos así los dejan en paz
Erletis Oquendo
si la novela es en referencia a los gemelos! porque solo actúa el niño y la niña no hace gran cosa... Deberían actuar los dos contra el villano...
Erletis Oquendo
ya me estoy cansado de lo mismo...
Ada Villalba
perdón escritora Pero, muy larga para no tener un fanal definido,
Rosalina Vega Palazuelos
me gustó aunque a veces no le entendía tenía que volver a leer pero aún así está bien gracias escritora por regalarnos tu tiempo escribiendo para nosotras
Sandra Robles
ya tengo los nervios de punta y eso que no estoy ahí con ellos ,excelente !!
Rosalina Vega Palazuelos
ahora Ethan va a ser como un robot o una súper computadora
Rosalina Vega Palazuelos
se me hace que Kael está ahí
Marta Bettucci
leí los 7 primeros capítulos. después algunos salteados y los 2 últimos. malisima. la novela
valeska garay campos
empezó bien pero siempre fue lo mismo y decían que los gemelos eran genios pero la niña no vi que lo fuera 🤷
valeska garay campos
Elena es una niña genio porque no ayuda 🤔
Maria Riquelme
Me pregunto a qué hora y dónde comen? O andan trayendo comida en las camionetas? Y a qué hora por lo menos los niños duermen?
valeska garay campos
elena también era genio 🤔
Rosalina Vega Palazuelos
ese Kael es un loco obsesionado con el poder pero no cualquier poder lo quiere absoluto quiere ser Dios
Maria Riquelme
Esta súper esta novela, pero por hoy dejaré de leer, ya son la 4 de la madrugada
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