Ella es Hanna bianco tiene 20 Años de edad estudia diseño de modas, es hermosa, dulce y valiente, vive con su madre Ana Bianco que está muy enferma, razón por la cual Hanna a tenido que dejar los estudios de lado para trabajar. Ella tiene dos trabajos en el día en una cafetería y en la noche es mesera en un antro y así comprarle las medicinas a su mamá ya que su padrastro que se encargaba de los gastos lo mataron hace un año, era policía y se metió en negocios turbios.
ella lo quería mucho.
Su vida cambiará cuando a su vida llegue Luciano Santini un poderoso jefe de la mafia, el tiene 26 Años , es Arrogante, frío y mujeriego también está acostumbrado a que ninguna mujer le diga que no, por eso cuando Hanna lo aga será capaz de secuestrarla. Acompañame en esta historia.
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Desesperación
Hanna.
Luciano me deja suavemente en la cama y empieza a besarme poco a poco cada parte de mi cuerpo, no hay lugar que no me haya besado, baja hasta mi botón. Y empieza a chuparlo y a lamerlo, me embiste con su lengua mientras sus ágiles manos juegan con mis senos.
Con cada toque tengo Miles de sensaciones y gimo con fuerza, grito su nombre mientras le halo el cabello, sigue jugando con su lengua en mi intimidad hasta que exploto de placer.
Me voltea dejándome apoyada en mis piernas y manos, me penetra mientras besa mi espalda, se mueve de manera desenfrenada, jadeando mi nombre y yo pidiéndole cada vez más y más, entierro mis uñas en su piel, hasta que ambos llegas al máximo placer.
Repetimos una y otra vez hasta quedar exhaustos y agotados.
Me despierto en la madrugada, no puedo dormir, me levanto y voy por un vaso de agua, luego me acerco a la piscina y me siento en una de las sillas que está junto a ella.
Tengo puesta sola mi camisola de dormir, que es bastante pequeña y transparente, debajo no traigo nada más.
Me pongo a pensar en todo lo que ha pasado, en lo de Daniels y en quien querrá mi cabeza.
Luego me tiro a la piscina, me sumerjo por unos minutos y luego vuelvo a salir por aire, me echo hacia atrás tratando de que la tranquilidad del agua calme mis pensamientos.
Escucho gritos, autos muy débilmente, porque tengo mis oídos dentro del agua. De pronto siento esa sensación de que me están observando, alzo mi cabeza, abro los ojos y delante de mí está un hombre alto, cabello castaño, ojos color gris, un cuerpo como tallado a mano y una sonrisa muy sensual, por la sorpresa y el sobresalto trago agua y empiezo a toser.
Sujeto: ¿Estás bien? Me pregunta el desconocido frente a mí.
Hanna: Quién es usted. Le pregunto.
Desconocido: Vaya el mundo incendiándose por buscarte y tú aquí toda hermosa relajada en la piscina, Soy Thomas Santini Primo de Luciano. Y esta es la segunda vez que me topo con tan majestuoso paisaje.
Una vez hasta te tomé una foto, sabías que todavía la tengo.
Hanna: ¿Entonces fuiste tú el que le envío aquella vez la foto a Luciano?
Thomas: Sí fui yo. Y cuéntame qué haces a esta hora de la madrugada aquí sola, Luciano casi enloquece buscándote.
Hanna: Oh, por Dios que hice Luciano.
Me salgo rápidamente de la piscina, mi transparente camisola parece otra piel más, está pegada a mi cuerpo por el agua, el hombre no deja de verme y dice.
Thomas: Ya veo por qué tanto alboroto por ti.
Corro a la casa a buscar a Luciano y está entrando a la casa con la cabeza agachada y sus manos jalando sus cabellos. Le grito. ¡Mi Amor!.
Levanta la cabeza y corre hacía a mí.
Luciano: Por Dios Mi princesa Dónde estabas, mi amor te amo, pensé que te habían llevado.
Dice abrazándome con sus ojos rojos y llorosos.
Hanna: Amor tranquilo, estoy aquí, mírame, también te amo, lo siento, no quise asustarte, estaba en la piscina...
Thomas: Sí, primo el mundo hecho cenizas y la princesa tomando la luz de la luna.
Luciano mira a Thomas y luego mira lo casi desnuda que estoy y sus ojos se oscurecen, vamos a la habitación mi amor, para que te cambies. Me dice...
Me carga y entramos, me doy una ducha, me visto y él solamente me ve.
Hanna: Amor lo siento, no quise preocuparte, no podía dormir y no te quise despertar. No estés molesto sí.
Luciano: No estoy molesto amor, como crees, solo te estoy observando lo hermosa que estás y no me quiero separar de ti ni un solo segundo. Tengo que ir a la empresa, pero irás conmigo y si no quieres ir cancelo la reunión y nos quedamos.
Hanna: No amor tranquilo, vamos, yo también tengo unos pendientes... Amor, el hombre que está haya dice ser tu primo, pensé que solo era Daniels.
Luciano: No princesa, no solo es ese bastardo, hay más. Por cierto que te estaba diciendo Thomas.
Hanna: Solo que no era la primera vez que me veía así y que ya me había tomado una foto Antes. Que por cierto todavía conservaba...
Luciano: Ese hijo de puta pensé que ya no la tenía, sí, él fue el que me envió la foto hace dos años…
Hanna: Amor vamos a desayunar y nos vamos a la empresa, hay que preparar lo del nuevo producto y mis nuevos diseños. Le digo a Luciano.
Hanna: Sí, mi reina tú mandas.
Pero en fin tuvo buen final