Leonardo Torricelli es un mafioso, casado con una señorita de sociedad ya que su padre hizo convenio, sin embargo él conoce a Ayla, una muchacha que lo cautivó y solo la quiere para el.
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VIVIENDO CON ÉL
Ayla llegó a su casa y comenzó a juntar sus cosas, la acompañó Sabina a arreglarlas, mientras le contaba lo que había pasado con Enzo...
— No entiendo como una persona se puede enamorar sin haberla besado, o tocado... Enzo no creo que te ame, tal vez solo le gustes...
— Si, yo también creo eso, pero suficiente lo he herido como para todavía cuestionarlo con eso...
Después Ayla fue con su papá...
— Padre, me iré de la casa... Leonardo me ha pedido vivir con el...
— Entiendo y está bien...
Ayla sentía feo que su padre no dijera nada ni la defendiera, ella sabía que clase de hombre era Leonardo, era un buen hombre, pero si no era el caso, su padre solamente la dejaba ir y no hacía nada por ella...
— Bien ... ¿Y Fiorella?...
— Tu sabes cómo es tu hermana... seguramente buscando algo de alguien...
Ayla no sabía que vida era peor, si la de Fiorella, o la de ella...
Ella regreso a su cuarto y le escribió a Leonardo...
📱 Puede alguien recogerme, estoy lista...
Leonardo sonrió al ver el msj de Ayla...
📱 Esta bien, en 10 minutos estarán contigo...
Leonardo mando a un chófer y mientras eso pasaba Ayla se despidió de Sabina...
— Ahora en donde podré verte...
Dijo Sabina triste
— Hablaré de eso con el... te lo prometo...
Ambas sonrieron y se abrazaron
Leonardo estaba con Franco...
— Señor, ¿Por qué ha sacado a la señorita Ayla de ahí?... ¿De verdad cree que ella no es hija de Donato?...
— Si, al rato que la vea, trataré de ver cómo consigo algo para poder tomar la prueba... De él me será más difícil, pero no imposible... tengo un plan...
— Bien señor....
— También la saqué de ahí, por qué no quiero que esté en ese mal ambiente...
— De acuerdo...
Leonardo fue a su casa, y cuando llegó Alessandra se paro de inmediato...
— Es un milagro que estés aquí...
— Tengo mucho trabajo, y la próxima semana iré a Turquía con tu padre...
— Si, algo me dijo de eso... pero tenemos un compromiso tu y yo, el amigo de mi padre, Emiliano, nos ha invitado los dos a su cumpleaños, también asistirá mi padre y todos nuestros miembros...
— ¿Cuando es?
— Cuando regresen de Turquía...
— Pues vamos... no te preocupes...
Leonardo solo entro por unas cosas y salió nuevamente, le dio un beso a Alessandra en la frente y ella se quedó con recelo mirándolo...
Mientras tanto Donato salió por unas cosas del bar, y de regreso unos tipos lo toparon, ellos comenzaron a querer golpearlo y comenzaron a hacerlo, Donato cayó al suelo, y cuando lo hizo un tipo se subió arriba de el y Donato quedó inconsciente, uno de los tipos le abrió la boca y comenzó a sacar saliva de su boca, frotando la parte interna de la mejilla, y lo metió en una bolsa de plástico, al hacerlo él y los tipos huyeron del lugar, dejando a Donato ahí tirado...
Leonardo llegó al departamento y Ayla ya estaba ahí...
— Ya estás aquí...
Dijo él...
— Si, pero me gustaría tratar un tema con usted...
— ¿Cuál?...
— Mi amiga Sabina siempre iba a mi casa a buscarme, pero yo no sé en donde estoy localizada si quiera y me gustaría que viniera a verme...
El departamento que Leonardo le compro a Ayla, era uno de lujo, que estaba en las afueras de Italia, por eso Ayla no sabía en donde estaba ubicado...
Leonardo no quería exponerla, y que todos sus enemigos se dieran cuenta de que ella era su mujer, por eso Ayla tampoco sabía la ubicación...
— Está bien, te pondré un chófer a tu disposición, para cuando quieras salir o ella venir, puedan ir a recogerla... no te tengo encerrada para que no veas a nadie, si no por tu seguridad Lala...
— Si, yo entiendo y le agradezco...
Viviendo juntos todo era diferente, toda la semana Leonardo estuvo ahí...
El llegaba por las noches y se dormía con Ayla, a ella le parecía extraño dormir con él y vivir lujosamente, pues Leonardo le contrato a una mujer para la limpieza y otra para la comida, el chófer y estaba rodeada de guardias en el jardín, todas eran personas de confianza de Leonardo, no le podía encargar a cualquiera su mujer...
En esa semana, Leonardo solo tuvo sexo con Ayla una vez y no por qué no quisiera más, si no por qué llegaba bastante tarde, y Ayla ya estaba dormida...
Solo una vez no pudo resistirse y la despertó y eso también fue por qué no llegó tan tarde...
Siempre estaba rodeado de compromisos y aunque Ayla debería acompañarlo, a veces no era apropiado llevarla...
En esa semana Leonardo noto lo cálida que era Ayla con la gente, la señora mayor de la cocina se llamaba María... y Ayla tenía muy buena relación con ella, incluso cocinaban juntas, Ayla siempre estaba limpiando las cosas que Leonardo dejaba en la habitación por qué sabía que para el era importante la privacidad en el, y no permitía que la señora de la limpieza lo hiciera, así que Ayla se encargaba...
Mientras que Alessandra era hija consentida que no metía un dedo en la limpieza y mucho menos en la cocina, las cosas de Leonardo no las llevaba a cabo, siempre lo hacía una señorita de la servidumbre, al contrario era muy floja, se paraba bastante tarde, y aveces era muy grosera con la servidumbre, eso a Leonardo no le gustaba pues el jamás había tratado mal a alguien...
Todas las mañanas, Ayla le preguntaba que quería desayunar y ella lo hacía, María la ayudaba pero a Ayla le gustaba hacerlo sola, claro que para Leonardo todo eso no pasaba desapercibido...
El sábado en la tarde Leonardo hablo con Ayla...
— Tengo que ir a Turquía, regresaré en una semana...
— Está bien... ¿Cuándo se irá?...
— Hoy...
— Muy bien... puede venir Sabina conmigo estos días, no quiero estar sola...
— Si, claro, haz todo con cuidado por favor Lala...
— Si... le ayudare a hacer su maleta...
Ayla se paro a preparar la maleta de Leonardo, y el solo la miraba sorprendido...
— Te daré una tarjeta de crédito, toma...
Leonardo le dio una tarjeta de color negro a Ayla...
— La tarjeta esta a tu nombre y es sin límite de gasto...
— Pero... no es necesario...
Dijo Ayla con recelo
— Claro que si, ve de compras con tu amiga o haz lo que desees...
— Lo pensaré... ¿Entonces regresa en una semana?...
— Si, pero después tengo un evento con mi esposa y me quedaré en mi casa...
Dijo Leonardo, él y Ayla se voltearon a ver rápidamente y cruzaron miradas...
Leonardo sintió que no debió mencionar eso, pues la mirada de Ayla no fue muy buena...
— Ah, ya veo... entiendo...
— Es un cumpleaños de alguien de nuestra asociación y yo...
— No, no se preocupe!, no tiene por qué explicarme nada, ya está su maleta lista, lo dejo, me iré a bañar, buen viaje!
— Ayla!, Ayla!!!
Ayla salió muy molesta para el baño, no sabía por qué se sentía así, y cuando Leonardo le hablo no regreso ante su llamado, el se quedó unos minutos y después se fue...
Ayla salió con cuidado del baño y escuchó la puerta principal abrirse, Leonardo se había ido y ella estaba muy rara dentro de su corazón...