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Apocalipsis: El Juicio Del Agua

Apocalipsis: El Juicio Del Agua

Status: En proceso
Genre:Apocalipsis / Terror
Popularitas:1.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Crystal Suárez

El agua no solo está subiendo… está “vivo” de alguna forma.
A veces no ataca directamente, pero se comporta de manera antinatural, como si siguiera a las personas, como si eligiera y empezará a crear consciencia.
Nadie sabe si es un fenómeno natural… o algo más, algo que se esconde en lo más profundo.

NovelToon tiene autorización de Crystal Suárez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Lucha interna

La mañana llegó con una calma engañosa, como si el mundo quisiera darles una última tregua antes de recordarles dónde estaban. Dentro de la cabaña, el aire era distinto, más cálido, más humano, y por un instante breve, casi olvidaron lo que había afuera. Pero nadie lo dijo en voz alta, porque todos sabían que ese lugar no era un refugio, solo una pausa.

Mateo fue el primero en levantarse y comenzar a organizar todo. No necesitaba decirlo, pero el mensaje era claro: debían irse antes de que quedarse demasiado tiempo se convirtiera en un error. Gabriel lo ayudó a revisar el agua, llenando cada recipiente disponible, mientras Luis y Raúl se encargaban de repartir la comida en las mochilas de la forma más eficiente posible.

Valeria despertó a Tomás con suavidad, y Luna ya estaba sentada, despierta, mirando hacia la puerta como si hubiera estado esperando ese momento.

—¿Dormiste? —le preguntó Valeria.

Luna asintió apenas.

—Sí… pero soñé.

Tomás la miró.

—Yo también.

Valeria frunció el ceño.

—¿Con qué?

Los niños se miraron entre ellos.

—Con el agua —respondió Tomás—. Pero no como antes.

—¿Cómo entonces? —insistió ella.

Luna dudó.

—Más cerca.

Esa respuesta no tranquilizó a nadie. Así que Mateo se acercó.

—Nos vamos en diez minutos.

Nadie discutió.

Salieron de la cabaña con lo necesario y un poco más, cargando provisiones que, en otro contexto, habrían sido un lujo, pero que ahora eran una necesidad calculada. El camino continuaba hacia zonas más elevadas, pero también más inciertas, con terrenos más cerrados y menos visibles.

Durante la primera hora, el grupo avanzó en silencio, concentrado en mantener el ritmo. El aire era más fresco, pero había algo en él que comenzaba a sentirse diferente, algo que no era visible, pero sí perceptible, especialmente para los niños.

Tomás caminaba más atento que antes y Luna también. Ambos parecían escuchar algo que los demás no podían.

Fue Marta quien notó el primer cambio.

—Elena…? —murmuró.

Todos se detuvieron.

Elena, la mujer del segundo grupo que apenas hablaba desde que la habían encontrado, caminaba unos pasos más atrás, con la mirada perdida, fija en un punto que no parecía existir.

—¿Estás bien? —preguntó Marta, acercándose.

Elena no respondió, al contrario ni siquiera parpadeó. Valeria sintió el cuerpo tensarse.

—Elena…

Nada.

Luis dio un paso adelante.

—Oye, reacciona.

Pero entonces… Elena respiró hondo. Muy hondo. Y soltó el aire lentamente. Demasiado lentamente.

Tomás dio un paso atrás.

—Ya empezó.

El grupo lo miró de inmediato.

—¿Qué cosa? —preguntó Mateo.

Luna respondió esta vez.

—El cambio.

El silencio se volvió denso. Gabriel observó con atención.

—No ha estado en contacto directo con el agua dañada —dijo—. Esto no es normal.

—Nada es normal —respondió Raúl.

Elena finalmente parpadeó. Pero su mirada… no era la misma.

—Está cerca… —murmuró.

Marta retrocedió un poco.

—¿Qué cosa?

Elena giró la cabeza lentamente.

—Nos está viendo.

Valeria sintió un escalofrío recorrerle la espalda. Mateo se mantuvo firme.

—Tenemos que movernos de aquí.

Pero Tomás negó.

—No.—Todos lo miraron.—Si nos movemos ahora… la perdemos.

—¿Perderla? —preguntó Luis.

Luna asintió.

—Todavía está ahí.

Gabriel frunció el ceño.

—Eso no debería ser posible.

—Pero lo es —respondió Tomás—. Porque no es como antes.

Valeria se acercó más a Elena, con cautela.

—¿Puedes oírme?

Elena no respondió de inmediato, Pero sus labios se movieron.

—No me dejen…

La voz era débil. Humana. Marta sintió que se le quebraba algo por dentro.

—Estamos aquí.

Elena cerró los ojos con fuerza. Y entonces… su cuerpo se tensó de golpe. Como si algo tirara de ella desde dentro.

—No… —susurró.

Tomás reaccionó.

—Está luchando.

Luna dio un paso adelante.

—No la toquen.

Valeria se detuvo.

—¿Por qué?

—Porque si dudamos… gana.

Esa frase se sintió demasiado familiar.

Gabriel los observaba con creciente inquietud.

—Esto no estaba en ningún informe…

Tomás miró a Luna.

—Está aprendiendo más rápido.

Luna asintió.

—Y ahora… no necesita el agua cerca.

El grupo sintió el impacto de esa idea. Mateo apretó la mandíbula.

—Entonces tenemos que decidir ahora.

Valeria no respondió de inmediato, su mirada estaba fija en Elena, a su lucha interna, a su respiración irregular.

—No —dijo finalmente—. No todavía.

Gabriel dio un paso adelante.

—Si el proceso avanza, puede volverse peligrosa para todos.

—O puede resistir —respondió Valeria.

Silencio.

Tomás habló de nuevo.

—Podemos ayudarla.

Todos lo miraron.

—¿Cómo? —preguntó Mateo.

El niño dudó.

—No sé… pero no es solo física la conexión.

Luna lo entendió.

—Es mental.

Gabriel frunció el ceño.

—Eso implicaría que…

—Que si ella quiere quedarse —interrumpió Tomás—, puede resistir más tiempo.

Elena volvió a hablar.

—No… lo… escuchen…

Su voz se rompía.

—¿A quién? —preguntó Marta.

Elena abrió los ojos de golpe. Y por un instante… fue completamente ella.

—A mí.

El silencio fue absoluto. Y en ese momento… todos entendieron algo nuevo. El cambio no era inmediato. No era absoluto. Había una etapa intermedia. Una lucha. Una conciencia atrapada. Y eso… lo cambiaba todo.

Mateo miró a Gabriel.

—¿Cuánto tiempo?

Gabriel negó lentamente.

—No lo sé.

Valeria apretó los puños.

—Entonces caminamos.—Todos la miraron.—Pero juntos.

Nadie discutió, porque ahora no solo estaban huyendo, estaban aprendiendo. Y lo que los niños habían descubierto… podía ser la única ventaja real que tenían.

1
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Lo que voy entendiendo, es que era que Nerea era uno solo, se dividió para aprender, pero quiero saber, exactamente porque quiere destruir la raza humana?
Luna de Cristal
me gusta mucho esa historia
Sr. Look “El Arte del Barbero”
hace que cada vez se sienta el terror al agua 😂😂😂
Sr. Look “El Arte del Barbero”
me encanta la manera de sumergirse en la historia hace que mi sentimiento se conecten con ella
Sr. Look “El Arte del Barbero”
me encanta la manera de sumergirse en la historia hace que mi sentimiento se conecten con ella
Sr. Look “El Arte del Barbero”
cada historia lo sumerge a uno 👏
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
He leido lo suficiente para decir que es un increíble libro, te atrapa desde el primer capítulo y te deja con intrigas, felicidades a la autora
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Que tan rota dejaron a la pobre niña
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
ay nooo
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Mira como la dejaron, que seres tan despreciables, que bueno que ya están en el más allá
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
¿cómo qué lo necesario?
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Ay 😭 hasta se me salió una lágrima
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
no puedo con esto
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
ay
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
pobre señor, que pecado /Scowl/
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
El ser humano será quien acabe con la misma humanidad
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
que escena tan intensa
Sr. Look “El Arte del Barbero”: cada vez se pone mejor
total 1 replies
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Se lo tenía merecido
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Que ser tan despreciable
Karo (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
jajajaja 🤣 esa sería yo
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