Ella renace en una novela que escuchaba antes de morir. Decidida a cambiar su destino y a no sufrir por un mal amor.
* Esta novela es parte de un mundo mágico*
** Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Base Real de Registros 2
Cada dia Eric enviaba a alguien a la Base Real de Registros a averiguar por alguna información sobre los negocios Thompson, se habia calmado un poco o al menos eso pensaban sus padres, pero en realidad, por las noches a veces solo podía dormir en la habitación de Valery.
La Base Real de Registros ya sabia que los Field estaban interesados en los terrenos de los Johnson y uno de los empleados conocía la historia de los padres de Valery que habían muerto en un accidente de carruajes y que ellos habían adoptado a Valery como su hija, muchos de ellos reconocían la bondad de los Field, porque podrían haberse quedado con la herencia, pero siempre respetaron la decisión de Valery y ahora buscaban comprar por lo que ningun de los empleados de la Base Real de Registros pensó en los planes oscuros Eric.
Al otro lado del reino, la tarde era tranquila en el pequeño pueblo costero.
El aire traía el olor salado del mar mezclado con el aroma dulce de la panadería. El sol descendía lentamente, pintando el cielo con tonos dorados que entraban por las ventanas abiertas del local.
Valery y Christian estaban sentados en una pequeña mesa junto a la ventana.
Frente a ellos había dos platos con pasteles recién hechos, cubiertos con frutas brillantes y crema suave.
Valery tomó un pequeño bocado y cerró los ojos un segundo.
—Esto es delicioso.
Christian sonrió con tranquilidad mientras bebía un poco de té.
—Se lo dije.
Valery asintió, disfrutando el sabor. Luego miró alrededor del local con curiosidad.
Había varias personas conversando.
Un par de pescadores en una mesa.
Una mujer con dos niños cerca del mostrador.
Todo parecía simple y agradable.
Pero entonces… Valery notó algo que ya había ocurrido varias veces.
Frunció ligeramente el ceño.
Miró a Christian.
Luego miró hacia el mostrador.
Y volvió a mirarlo.
Christian levantó una ceja.
—¿Qué pasa?
Valery apoyó el codo en la mesa y lo observó con expresión sospechosa.
—Christian…
—¿Sí?
—Otra vez.
Él parpadeó.
—¿Otra vez qué?
Valery inclinó la cabeza.
—No pagaste.
Christian la miró un segundo.
Luego… se rió.
Una risa suave, completamente despreocupada.
Valery cruzó los brazos.
—Estoy hablando en serio.
Christian todavía sonreía.
—Lo sé.
Valery señaló los platos.
—Entonces… ¿por qué nadie vino a cobrarnos?
Christian apoyó el brazo en la mesa con calma.
—Porque no pago en algunos lugares.
Valery lo miró con incredulidad.
—¿Cómo que no pagas?
Christian respondió con absoluta naturalidad.
—Porque son míos.
Valery parpadeó.
Una vez.
Dos veces.
—¿Qué?
Christian soltó otra pequeña risa.
—El local.
Valery abrió ligeramente la boca.
—¿Este lugar?
Christian asintió.
—Sí.
Valery se reclinó en la silla mirándolo con ojos grandes.
—No.
Christian levantó las manos como si no fuera gran cosa.
—Bueno… técnicamente pertenece a mi familia.
Valery se inclinó hacia adelante.
—Christian.
—¿Sí?
—Explícate.
Él sonrió.
—Mi familia tiene algunas cosas en el pueblo.
Valery lo miró con sospecha.
—¿Qué cosas?
Christian comenzó a enumerar con tranquilidad, como si estuviera mencionando cosas insignificantes.
—Algunas tiendas.
Valery levantó una ceja.
—Algunos restaurantes.
Ella entrecerró los ojos.
—Tiendas de ropa.
Valery comenzó a reírse.
Pero Christian siguió hablando con la misma calma.
—Algunos barcos.
Valery dejó escapar una carcajada.
—¿Algunos?
Christian asintió.
—También participamos en la administración del puerto.
Valery lo miró fijamente.
—¿La administración del puerto?
Christian se encogió de hombros.
—Cosas así.
Valery lo observó unos segundos en silencio.
Luego apoyó la espalda en la silla.
Y comenzó a reír de verdad.
—Nada especial, ¿verdad?
Christian sonrió con esos pequeños hoyuelos que a Valery le parecían tan curiosos.
—Exacto.
Valery negó con la cabeza.
—Christian… tú eres increíble.
Él la miró con calma.
—¿Por qué?
Valery señaló el local.
—Porque me llevas a comer, me compras ropa, me ayudas a buscar casa…
lo miró con diversión.
—Y resulta que todo es tuyo.
Christian volvió a reír.
—No todo.
Valery sonrió.
Luego apoyó el mentón sobre la mano y lo miró con una expresión juguetona.
—Entonces deberías darme trabajo.
Christian parpadeó.
—¿Trabajo?
Valery asintió.
—Claro.
Tomó otro bocado de pastel antes de continuar.
—Las herencias no duran para siempre.
Christian la observó con interés.
—Eso es bastante prudente.
Valery levantó ligeramente los hombros.
—Prefiero no depender solo del dinero.
Christian inclinó la cabeza.
—Entonces…
su voz fue tranquila.
—¿Qué te gustaría hacer?
La pregunta parecía simple.
Muy simple.
Pero para Valery… fue como si el tiempo se detuviera un momento.
Porque nadie… nunca… le había hecho esa pregunta.
En la mansión Field, Eric siempre había decidido por ella.
Qué debía hacer.
Qué debía decir.
A dónde debía ir.
Incluso cómo debía comportarse.
En su primera vida… tampoco había tenido muchas opciones.
Las decisiones siempre habían sido tomadas por otros.
Su familia.
Las circunstancias.
La sociedad.
Pero ahora… Christian estaba sentado frente a ella.
Mirándola con calma.
Esperando una respuesta.
Como si su elección realmente importara.
Valery bajó la mirada hacia la mesa unos segundos.
Pensó.
Pensó de verdad.
Por primera vez en mucho tiempo.
No en lo que debía hacer.
Sino en lo que quería hacer.
Cuando levantó la mirada nuevamente, había una pequeña luz diferente en sus ojos.
Una mezcla de curiosidad… y libertad.
—No lo sé aún.
Dijo con sinceridad.
Christian sonrió suavemente.
—Eso está bien.
Valery inclinó ligeramente la cabeza.
—Pero quiero descubrirlo.
Christian apoyó el codo en la mesa.
—Entonces tienes tiempo.
Valery lo miró con curiosidad.
—¿Tiempo?
Christian asintió.
—Todo el que quieras.
Valery sintió algo cálido en el pecho.
No era presión.
No era expectativa.
No era una orden.
Era simplemente… una posibilidad.
Y para alguien que nunca había tenido muchas opciones… la simple idea de poder elegir su propio camino se sentía como el comienzo de una vida completamente nueva.
🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔
algo debe estar planeando no se confíen ⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️
No habrá sitio en el mundo
Donde te escondan te hallaré
Yo te encontraré🎶🎶🎶 lastima que esté loco