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Despreciada por su Hermana, Desposada por un Millonario

Despreciada por su Hermana, Desposada por un Millonario

Status: Terminada
Genre:CEO / Maltrato Emocional / Sustituto/a / Juego de roles / Amor eterno / Completas
Popularitas:91.3k
Nilai: 5
nombre de autor: uutami

Valentina nunca fue suficiente.

Coja desde un accidente que nadie quiere explicar, vive como sirvienta en la casa de su propio padre, humillada a diario por su media hermana Diana y su madrastra. Cuando un joven conductor de mototaxi llamado Mateo llega a pedir la mano de Diana y es rechazado con desprecio, la familia decide deshacerse de dos problemas a la vez: obligan a Vale a casarse con él.

Lo que nadie sabe —ni siquiera Vale— es que Mateo esconde un secreto que lo cambiará todo.

Detrás de la moto destartalada y la chaqueta de conductor se oculta el heredero de una de las fortunas más poderosas del país. Y detrás del matrimonio apresurado, una promesa que Mateo juró cumplir a cualquier precio.

A medida que Vale descubre que su marido no es quien dice ser, una red de mentiras comienza a derrumbarse: el hombre que la amaba en secreto pierde la memoria, su hermana finge un embarazo para atrapar al novio equivocado, y un padre biológico que Vale creía inexistente aparece con una prueba de ADN y una fortuna que le pertenece.
Pero la verdad más devastadora aún no ha salido a la luz. Porque la persona responsable de que Vale camine con muleta lleva años en coma... y acaba de despertar.

NovelToon tiene autorización de uutami para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 24

«¿Quién eres en realidad...?»

Ricardo volvió a guardar la foto en el cajón con cuidado; las yemas de los dedos todavía le temblaban ligeramente por la fascinación y la confusión que no lograba poner en palabras. En su mente, poco a poco emergían recuerdos borrosos: como si alguna vez hubiera visto a esa mujer en algún lugar rodeado de árboles con flores rojas llamativas, y la sonrisa suave de ella le resultara tan familiar que bastaba para apaciguarle el corazón. Sin embargo, decidió no contarle nada a Diana. Como esposo recién casado, sabía que pensar en otra persona no estaba bien.

Esa noche, la casa nueva recién renovada irradiaba calidez bajo la luz tenue de las lámparas. Diana estaba sentada en el sofá mirando la pantalla de su teléfono; luego se volvió hacia Ricardo con una mirada cargada de intención.

—Cariño... llevamos mucho sin tener tiempo el uno para el otro —dijo mientras le tomaba la mano y le acariciaba el brazo con suavidad—. Ya estás completamente bien, ¿verdad? Solo cansado por el trabajo.

Ricardo asintió despacio. Aunque las imágenes de la mujer de la foto le seguían rondando la cabeza, era consciente de que, como esposo, tenía un deber que cumplir. El instinto también se hizo presente, y al final se dejó llevar por el deseo de Diana. Compartieron un momento de intimidad con ternura, aunque en el fondo de su pecho Ricardo percibía un vacío inexplicable, como si una parte esencial de sí mismo siguiera perdida, esperando ser hallada.

A la mañana siguiente, Ricardo abrió una vez más el cajón de su escritorio para mirar la foto. Ya llevaba tres días pensando en lo mismo: ¿por qué estaba ahí? ¿Cómo era posible que él mismo la hubiera guardado y no lo recordara? Él no era de los que conservan pertenencias ajenas a la ligera.

—¿Qué tanto miras, Ricardo? —preguntó Toni, su compañero del escritorio de al lado, observándolo desde lejos.

—Ah, solo una foto vieja —respondió Ricardo con rapidez, algo incómodo por la impresión de estar ocultando algo—. Oye, Toni, ¿no sabes quién es la chica de esta foto? No parece ser de nuestra oficina.

Toni se acercó para ver mejor; su expresión también reflejó desconcierto. —Ni idea. Llevo tres años aquí y nunca vi a esa persona. Tampoco parece ser una exempleada, porque si hubiera habido una chica así de bonita, ¡me acordaría seguro! —dijo entre risas.

Ricardo se resignó. Tal vez la foto simplemente había ido a parar a su escritorio por error. Pero entonces, ¿por qué sentía que conocía a esa mujer?

El domingo siguiente, Diana llevó a Ricardo a visitar a sus padres. Al llegar a la puerta, don Ernesto salió de inmediato a recibirlos con una gran sonrisa.

—Assalamu'alaikum, señor, señora.

—Wa'alaikum salam. ¿Cómo estás, Ricardo? ¿Bien de salud? —dijo don Ernesto, dándole una palmada cálida en el hombro.

—Alhamdulillah, señor. Muy bien. Muchas gracias por cuidarme cuando estuve enfermo —respondió Ricardo con cortesía.

Marta también salió de la casa, con un plato de fruta en la mano derecha.

—A ti te gustan los mangos, ¿verdad, Ricardo? Anda, pasen. Ya preparé muchas de tus comidas favoritas —dijo Marta con un tono extraordinariamente amable.

Era muy extraño estar en esa casa. Como si nunca le hubiera sido ajena, Ricardo supo exactamente dónde estaba el baño.

—Diana, ¿por qué siento que conozco este lugar? —preguntó mientras caminaban juntos hacia el interior.

—Ah, seguro es porque antes venías todo el tiempo a visitarme —respondió Diana, cuando en realidad solo quería encubrir y borrar cualquier recuerdo de Vale en la mente de Ricardo.

—Diana.

—¿Qué pasa? —preguntó ella mientras le abría la puerta de la habitación.

—¿Cómo nos conocimos y empezamos a salir?

—Pues trabajábamos en el mismo departamento de la oficina. Hace apenas seis meses me transfirieron a producción. ¿No te acuerdas?

—Ah, ¿así fue?

La cena transcurrió con alegría, entre bromas e historias de la familia de Diana. Al terminar, Ricardo se ofreció a lavar los platos. Mientras los enjuagaba en el fregadero, sus ojos se posaron en una puerta pequeña cubierta solo por una cortina delgada.

—¿De quién es esa habitación? —le preguntó a Diana, que estaba limpiando la mesa.

—Ah, eso es solo una bodeguita. Para guardar cosas viejas que ya no se usan —contestó Diana con presteza, como si quisiera zanjar el tema de inmediato—. Ya, descansa. Luego mamá se encarga de lo demás.

Ricardo asintió y aceptó la explicación de su esposa. Esa noche durmieron en la habitación de Diana. A la mitad de la madrugada, Ricardo sintió sed y salió del cuarto en busca de agua al refrigerador del comedor.

De camino a la cocina, escuchó voces. La luz seguía encendida. Eran don Ernesto y Marta.

—¡Estoy agotada, Ernesto! ¿Cuándo se va a acabar esto?

—¿No fuiste tú la que lo quiso así? —replicó don Ernesto en voz baja.

Marta chasqueó la lengua y dejó caer con fuerza un sartén que estaba lavando.

—Antes había alguien que se encargaba de todo: desde el desayuno hasta mantener los cuartos limpios. ¡Pero ustedes la echaron de esta casa!

Ricardo se quedó petrificado detrás de la puerta.

«¿De quién hablan? ¿De verdad hubo alguien más viviendo aquí, alguien a quien expulsaron? ¿Por qué Diana nunca me contó nada? ¿Qué me están ocultando?»

Su mente voló hacia la foto de la joven con jilbab.

«¿Será posible que esa mujer sea la persona de la que están hablando?»

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Liliana Ester Doretto
Si le hubieran dicho desde un principio que era su cuñada él no se habría ilusionado ni enamorado de ella....la están usando todos,eso no está bien....
Liliana Ester Doretto
Acaso el hermano de Mateo es el que la chocó??
Silvana Menéndez
EXCELENTE HISTORIA espero poder leer otra historia así como esta.
Sandra Sarmiento
me gustó mucho
sivamel
bueno y nunca un embarazo 🤣🤣🤣🔥
sivamel
/Facepalm//Facepalm/ metiche sal de aqui🤣🤣
sivamel
tu no la conociste primero tu la tropezaste y la dejaste tirada en la calle como basura/Awkward//Awkward//Awkward/
sivamel
entonces tu quieres a tu hermano, pero quiere el poder de la empresa y no puede construir tu propia empresa y comenzar desde cero.
Dios esta novela me a hecho llorar,eh sufrido con la protagonista y eh reído también.
donde quedo Patricio,que pasa con su herencia, creo que si Patricio de verdad va a morir Mateo puede manejar la empresa de Vale.
sivamel
espero que le dé una cachetada,imbecil.
sivamel
por fin,ya lo descubriste, Bobo no te diste cuenta además no tienes derecho a enamorarte de ella la atropellaste y luego te fugaste y encima la pobre tiene que cuidarte,demasiado siniestro.
sivamel
ayMateo solo ustedes tienen la culpa, así que esos celos no te quedan,porque tu madre bien podría haber estado en las terapias ayudando y no dejando sola a Vale,que a pesar de todo fue Renato quien la choco,y ahora tiene que hacerse cargo de el como si ella fuera culpable, espero que cuando Vale se de cuenta de todo,se aleje y les haga sufrir a todos con silencio.
sivamel
que sinico Dios y ella no puede decirle a Renato que esta casada con Mateo,y hablarle de cuñado o hermano que se yo poner límite no está todo el tiempo de risueña,más seria amiga usted dese a respectar.
no te queda callada, sospecha 👀niña espabilate.
sivamel
ay,ay,ay! porque le piensa dejar que le quite la mujer 😥qué intrigante son🙄🙄
sivamel
ahora estoy intrigada,se que es hermano de Mateo,pero cual es el misterio?
sivamel
espero que Patricio no se deje engañar de esas arpías, que sea más hombre que en el pasado.
sivamel
yo espero que no se te haga tarde Mateo tiene demasiado secretos,aunque eres bueno los secretos no son saludable al corazón de la persona involucrada.
sivamel
me gustó mucho gracias autora, espero que Ricardo encuentre la felicidad. /Proud/
sivamel
si porque no la descargo usted.
sivamel
😢 me da pena por Ricardo,espero que la autora lo haga dejar la ciudad y encuentre una buena y bella relación que se case y tenga hijo que sea feliz.
Carina Arredondo
me encanta,es diferente,al principio IVA dejar de leer pero me fue atrapa ando exelente historia gracias.felix felicidades
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