Alexis Serfaty es un omega dominante, heredero del grupo "Zeus" y esposa del Alfa Francis D'angeli un piloto de F1.
Debido al plan de sus padres ambos fueron obligados a marcarse entre sí, debido a este incidente se casaron, su relación no es cercana y el resentimiento del omega hacia el alfa evita que puedan siquiera acercarse.
Un día Alexis vuelve a ser forzado por su Alfa a lo cual queda embarazado, sin embargo con ayuda de su personal escapa para después reaparecer bajo un nuevo nombre con un solo objeto recuperar el mando de Zeus y hacer que sus padres se arrepientan de la manipulación a la cual lo sometieron.
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Deseo de libertad....
—PORQUE NO ME DEJAS EN PAZ!!!!.... —alejé el cuerpo de Francis de mí de un golpe en su rostro.
Luego de lo ocurrido horas antes dejé de pelear mas y me quedé dormido sin embargo en plena madrugada sentí la presencia de alguien a mi lado, apenas abrí los ojos vi como Francis estaba recostado a mi lado abrazándome.
—Alexis basta!!!..... — presióno mi muñeca a tiempo de detener mis golpes— Eres mi esposa.... Acostumbrate a esta cercanía....— sus ojos me veían fijamente.
—James!!!.... Maldita sea... JAMES!!! — De un momento a otro cuando comenze a llamarle Francis me tomó del cuello para presionarme de espaldas contra la almohada— que... Que haces... Sueltame.... — intenté luchar.
Francis parecía bastante molesto en lo poco que pude ver su rostro ante los débiles rayos de luz que ingresaban en la habitación.
—Estas llamando a ese maldito beta otra vez?..... Alexis.... Porque lo llamas a él... De todos los que pudieses mencionar.... Es que acaso el te gusta?.... Es eso mi príncipe de hielo?... — de repente sentí su aliento cerca de mi nuca, mi cuerpo completo se estremeció en ese momento, no puedo evitar el miedo que me provoca.
El lugar esta siendo inundado de las feromonas alfa de Francis, la fragancia que este emana se asemeja al de la recién cortada, es tranquilizador y desprecio esa sensación que me causa en es este mismo momento.
—Detente..... No.... No quiero esto— mis manos estaban débiles debido a la cantidad de feromonas a mi alrededor, necesito alejarme de él.
Sus manos me estrechan de la cintura mientras deposita su mentón sobre mi hombro, debido a la marca el infeliz alfa ahora puede permitirse controlarme y mantenerme bajo sus garras.
—Alexis... Mi Alexis.... — Su aliento en mi cuello me causa demasiado temor, odio que sus dientes se incrusten en ese lugar — Sé que esto es imposible de creer.... Pero en verdad quiero ganarme tu cariño... Mi corazón te pertenece.... Por favor déjame mostrarte que podemos ser una familia.....— su mano tomó mi rostro para hacerme verle sin embargo me negué de inmediato.
—Te dije que dejaras de soñar..... bájate de la cama... Y déjame tranquilo...... Si te atreves a forzarme nuevamente con tus feromonas voy a cortarte la garganta mientras estes durmiendo...... — aparté su mano de mi rostro.
Pero lo que iba a pasar, nadie podría saberlo, así de la nada sentí un dolor indescriptible que me estremeció por completo, Francis estaba marcandome nuevamente, él inyectaba sus feromonas en mis glándulas mientras tomaba con fuerza mi cuerpo para no escapar de él.
La noche es una pesadilla indescriptible para mí, en medio de la oscuridad mi ser era nuevamente víctima del ultraje de un alfa, el aroma de ambos en el aire llenando la habitación, me estaba asfixiando en medio de todo eso, mi mente estaba por ceder cuando de repente recordé que tenía cerca mío uno de los potenciadores.
—Alexis?..... — Francis se detuvo— pero que...... — no sabía como reacciónar a lo que veía frente a sus ojos.
El omega que tanto le había rechazado aún en pleno embarazo estaba jadeando, su rostro colorido era una provocación letal para aquel alfa.
—Qui... Quiero más.... — Me aferré al cuerpo de Francis de repente esta vez siendo yo quien atacó sus labios.
No sé si aquel alfa era fácil de manejar si hacía este tipo de cosas, pero no podía permitirme soportar todo esto, mientras Francis cerraba los ojos ocupando cada aliento suyo para apegarme a él.
—Fra.. Francis.... Me perteneces no es así?..... — quedé sobre él mientras desabonaba mi pijama mostrando parte de mi cuerpo semidesnudo —Mi alfa..... Te... Te necesito.... Por favor— me aferraba aun más a él como si mi vida dependiera de ello.
Francis me apegada mucho mas a él, pero el filo de un puñal en su cuello lo hizo reacciónar.
—Qué.... Tú.... Alexis.... — su rostro perdió todo ápice de valentía al verme con uno de mis potenciadores en la mano.
—Estúpido gran Danés.... Creíste por un segundo ser capaz de dominarme?..... — antes de que pudiera detenerme sin medir conciencias me inyecte la solución.
Así nuevamente pude sentir quien era yo, no bajaba la cabeza ante nadie y este alfa aprovecho mi estado gestativo para arrinconarme, quizo hablar pero mis puños lo mandaron a callar.
"Joven Alexis!!!"
Un millón de veces oí mi nombre ser pronunciado por esa persona, era imposible de que pudiera verme, entendí por algunos memorándum que todo mi equipo de seguridad se vieron obligados a dejar él país.
—Alexis..... — él alfa temblaba mientras trataba de sujetar mi ropa, las feromonas de un omega dominante pueden sofocar a un alfa débil como mi esposo— no.... No lo pienses..... No... — su rostro estaba tan lleno de ira y al mismo tiempo parecía a punto de llorar.
Verle asi de lamentable me hizo pensar en tomar el látigo y volver a castigarle, pero no podía permitirme hacerlo pues no iba perder una oportunidad así, escuché nuevamente mi nombre ser llamado.
—James!!!..... Estoy encerrado en mi habitación!!!! Abre la puerta!!! — mire nuevamente frente a mi, Francis no dejaba de balbucear palabras ahogadas debido a mis feromonas.
—No.... Por favor Alexis... No....no me dejes.... No te vayas de mi..... Por favor.... — la voz del alfa parecia estar quebrandose en mil pedazos, esos ojos llorosos buscando en mi un ápice de piedad, un poco de misericordia que me hiciera apiadarme de él y no escapar.
La puerta se abrió y efectivamente era James acompañado por Oliver, el Sr. Wayne y Peter... Mi equipo de seguridad personal, mi médico actual, mi asistente y mi mayordomo, quien iba a pensar que Alexis Serfaty tendría personas que un día irían a su rescate.
—Joven Alexis.... — James se acercó para tomarme en sus brazos apartando a Francis de mí— debemos irnos.... No tendremos mucho tiempo para abandonar el país..... No se preocupe cada uno de nosotros ya lo resolvió todo.... Nadie volverá a tocarle sin su consentimiento nunca más... — Sin decir más James dio la vuelta mientras yo me apoyaba en su pecho para salir de aquella casa, escuché los gritos de Francis llamándome una y otra vez pidiendome no irme.... Pero en verdad yo, no podía estar en ese lugar un segundo más de mi vida.... Esta era mi oportunidad de escapar y un niño no nacido o su padre no iban a detenerme de obtener mi libertad.