NovelToon NovelToon
Entre Destinos Y Tentaciones

Entre Destinos Y Tentaciones

Status: Terminada
Genre:CEO / Mujeriego enamorado / Romance / Completas
Popularitas:27.7k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Yance

Isabella sabe convertir cualquier viaje en una experiencia inolvidable.
Alessandro Moretti sabe conseguir todo lo que desea.

Entre destinos de lujo, miradas que dicen demasiado y una atracción imposible de ignorar, ambos descubrirán que hay encuentros que no estaban en ningún itinerario.
Porque algunas tentaciones llegan para cambiarte el destino.

NovelToon tiene autorización de Yance para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Una Ventana

Después de la medianoche, ese primero de enero, Isabella acostó a Emma.

La pequeña estaba agotada después de la celebración.

—Buenas noches, mi princesa.

—Buenas noches, Pecas.

Emma le dio un beso.

—Te quelo.

Isabella cerró los ojos.

—Yo también te quiero.

Esperó hasta que su hija se quedó dormida.

Entonces salió de la habitación.

Isabella llevaba horas intentando comunicarse con Alessandro.

Una llamada, Otra, Otra más, Nada.

Su teléfono estaba bloqueado.

Alessandro había cortado cualquier posibilidad de contacto.

Isabella entró al baño. Cerró la puerta, Abrió la ducha Y finalmente se derrumbó.

Lloró como una niña, Lloró por Alessandro, Por la mentira, Por el miedo, Por todo lo que había perdido.

Recordó sus padres, aquella Navidad que, tantos años después, todavía seguía doliendo.

Lloró hasta quedarse sin fuerzas, Pero su llanto era tan fuerte que Daniel terminó entrando.

—Pecas...

Isabella no respondió.

Daniel la encontró completamente desnuda, sentada bajo el agua, abrazándose a sí misma.

Se acercó inmediatamente.

—Pecas.

La abrazó.

Ella se aferró a él con desesperación.

—No puedo más, yo no soy una buena mujer...

Daniel cerró los ojos.

No sabía exactamente qué estaba ocurriendo, Pensó que quizás era otra Navidad sin sus padres.

Otro año que comenzaba recordándole que ellos ya no estaban.

—Todo estará bien y no digas eso, para mi eres la mejor.

Le acarició el cabello.

—Te amo Pecas.

Isabella lloró contra su pecho.

El traje de Daniel comenzó a humedecerse bajo el agua.

—Te amo con toda mi vida —susurró él—. No importa lo que pase.

Isabella cerró los ojos.

Aquellas palabras hicieron que llorara todavía más. Daniel no preguntó, no esa noche.

Simplemente permaneció allí abrazándola.

Cuando finalmente consiguió sacarla de la ducha, la ayudó a ponerse algo cómodo.

La vio temblando.

—Necesitas dormir.

Isabella negó con la cabeza.

—No puedo.

Daniel fue hasta el lugar donde guardaba sus medicamentos.

Había un calmante que le habían recetado tiempo atrás, cuando Isabella había atravesado una de sus peores crisis emocionales.

—Tómalo.

Ella obedeció.

Poco después, el cansancio venció al dolor.

Isabella se quedó dormida.

A la mañana siguiente, Daniel preparó el desayuno.

Emma entró corriendo al dormitorio.

—¡Pecas!

Isabella apenas abrió los ojos.

Emma se subió a la cama y comenzó a llenarle el rostro de besos.

—¡Despelta! ¡Despelta!

Isabella sonrió por primera vez desde la noche anterior.

—Buenos días, mi amor.

Emma volvió a besarla.

—Papi hisho deshayuno.

—¿Sí?

—Shi. Y tengo hamble.

Isabella soltó una pequeña risa.

—Entonces vamos.

Se levantó.

Desayunó con Daniel y Emma, Ayudó a su hija a comer.

Sonrió cuando Emma le contó alguna de sus ocurrencias.

Intentó comportarse como si todo estuviera bien, Pero por dentro se sentía completamente perdida.

Después del desayuno, tomó su bolso.

—Voy a salir.

Daniel la miró.

—Está bien.

No preguntó a dónde.

Quizás pensó que necesitaba despejarse.

Isabella salió, pero no fue a despejarse, fue a buscar a Alessandro.

Cuando llegó a la empresa, caminó hasta la entrada principal.

El hombre de seguridad la reconoció inmediatamente.

—Señorita Laurent...

—Necesito hablar con Alessandro.

—Lo siento.

—Solo necesito cinco minutos.

—Tengo órdenes de no permitirle la entrada.

Isabella sintió que el corazón se le hundía.

—¿Órdenes de quién?

El hombre bajó la mirada.

—Del señor Moretti.

Isabella sintio arder sus ojos.

—Por favor.

—Lo siento.

Isabella permaneció allí.

—Entonces esperaré afuera.

—Tampoco puedo permitirlo.

Ella lo miró sorprendida.

—¿Ni siquiera puedo esperarlo en el parqueadero?

—No, señora.

La vergüenza comenzó a mezclarse con la desesperación.

Isabella tomó su bolso.

—Está bien.

Se marchó.

Al día siguiente volvió, La sacaron.

El tercer día volvió nuevamente Y volvieron a sacarla.

Ya no le hablaban como a una antigua empleada, La miraban como si fuera una amenaza, Como si hubiera cometido un crimen.

El cuarto día no fue, Pero encontró un correo esperándola.

Lo abrió.

Era una carta de despido, También estaban los documentos correspondientes a su liquidación.

Isabella leyó cada línea, No lloró, Guardó los documentos dentro de su bolso.

Daniel había salido con Emma.

Isabella estaba sola en casa.

Miró alrededor.

Por primera vez, aquella casa que había sentido como refugio durante tantos años le pareció demasiado pequeña.

Tomó su bolso Y se fue.

Después de aquella noche, todo había cambiado Y ella no sabía cómo detener la caída.

Necesitaba a Camila.

Cuando Camila abrió la puerta, Isabella no dijo una palabra.

Solo se lanzó sobre ella.

La abrazó con tanta fuerza que Camila sintió que le rompería los huesos.

—Isa...

Isabella lloraba.

Camila la sostuvo Y aquel abrazo le recordó otro.

Muchos años atrás, Una niña asustada, Una adolescente perdida.

Una muchacha que había sido encontrada en China después de perderlo todo.

Camila cerró los ojos, Era el mismo abrazo, Solo que ahora Isabella era una mujer adulta.

—Estoy aquí —susurró Camila—. Estoy aquí.

Isabella lloró contra su hombro.

—Me despidió.

Camila la llevó hasta el sofá.

—¿Alessandro?

Isabella asintió.

—No puedo hablar con él. Me bloqueó. No puedo entrar a la empresa.

Se cubrió el rostro.

—Fui tres días y me sacaron como si fuera una delincuente.

Camila permaneció en silencio.

—Y hoy me llegó un correo, con documentos.

Le entregó el teléfono.

—Estoy despedida.

Camila tomó el móvil de Isabella.

Lo leyó.

Después miró a su amiga.

—¿Y qué vas a hacer?

Isabella soltó una risa triste.

—No lo sé.

—Sí sabes.

—Camila...

—Sabes perfectamente qué hacer.

Isabella negó con la cabeza.

—No puedo ni mirarle la cara a Daniel.

Camila frunció el ceño.

—Eso es algo que tendrás que resolver tú. Pero ahora mismo hay algo más importante.

—¿Qué?

—Tú.

Isabella la miró.

—Tienes que reiniciarte.

—¿Reiniciarme?

—Sí.

Camila se sentó frente a ella.

—Has sobrevivido a cosas que hubieran destruido a muchas personas.

—Esto es diferente.

—No.

Camila tomó sus manos.

—Esto también va a pasar.

Isabella comenzó a llorar nuevamente.

—Tengo a Emma. Tengo a Dani... pero hace mucho que no siento amor por Dani.

Camila guardó silencio.

—Y no fue Alessandro —continuó Isabella—. Ni aquellas otras personas. Simplemente algo se fue apagando. Pero no estoy dispuesta a dejarlo.

—Deberías hablar con Daniel.

Isabella negó sollozando.

—No quiero estar sola.

—Daniel te ama y siempre ha sido muy comprensivo. Dudo que te abandone.

—Tengo miedo.

—Isa, eres independiente, tienes una profesión y no estás sola.

Camila sonrió.

—Eres una de las mejores profesionales de tu área. No vas a permitir que un hombre, por poderoso que sea, decida quién eres.

Hizo una pausa.

—Sé que se siente traicionado, pero no te conoce.

Isabella respiró profundamente.

—Tienes razón. Pero... ¿y si Alessandro logra cerrarme todas las puertas?

—Encontrarás una ventana.

Isabella soltó una pequeña sonrisa entre lágrimas.

—Siempre tienes una respuesta.

—Soy psicóloga, tu amiga, tu hermana.

Isabella la abrazó.

—Gracias, Cam.

Los siguientes días fueron agotadores. Isabella actualizó su hoja de vida.

Envió solicitudes, contactó antiguos compañeros, Escribió a empresas, Aceptó entrevistas.

La primera fue en una reconocida compañía de turismo.

El gerente revisó su currículum.

—Su experiencia es impresionante.

—Gracias.

—Realmente es exactamente lo que buscamos.

Isabella sonrió.

—Me alegra escucharlo.

El hombre recibió una llamada.

Su expresión cambió.

—Disculpe.

Se levantó, Salió de la oficina.

Cuando regresó, ya no sonreía.

—Señora Laurent, lamentablemente hemos decidido continuar con otro candidato.

Isabella entendió.

—Comprendo.

La segunda entrevista fue en una empresa más pequeña.

Allí ni siquiera llegaron a entrevistarla formalmente.

—Su perfil es excelente —le dijeron—, pero no podemos asumir ciertos riesgos.

—¿Qué riesgos?

Silencio, Isabella entendió.

La tercera empresa dijo que el puesto había sido congelado.

La cuarta decidió contratar a otra persona.

La quinta dejó de responder.

La sexta canceló la entrevista.

La séptima ni siquiera la recibió.

Y así fueron pasando los días.

Un mes después, Isabella estaba frente a la mesa de su casa revisando sus cuentas.

La matrícula y mensualidad de Emma, Los medicamentos de Daniel.

Los servicios, la comida, los gastos diarios, Su ahorro comenzaba a desaparecer.

Había trabajado durante años para tener aquella seguridad Y ahora estaba utilizando todo lo que había construido para sobrevivir.

Abrió una cuenta de ahorros.

Miró el saldo, Cerró los ojos.

—No... No puedo.

Era dinero que había guardado durante años, su último respaldo, Su tranquilidad, Su futuro.

Pero comenzó a utilizarlo.

Porque Emma necesitaba estudiar, Daniel necesitaba sus medicamentos Y la vida no esperaba a que Isabella reconstruyera su corazón.

Pasaron dos meses, Luego tres.

Tres meses sin trabajo, Tres meses de entrevistas fallidas, Tres meses viendo cómo sus ahorros desaparecían.

El empleo de Daniel apenas suplía la alimentación.

Isabella tenía que pagar la mensualidad de Emma o terminarían retirándola de la escuela.

Finalmente llegó el día en que Isabella abrió su cuenta bancaria y comprendió que prácticamente no quedaba nada.

Se quedó mirando la pantalla, Ya había llorado demasiado.

Respiró, Pensó en Emma, en Daniel, en su casa y después pensó en Alessandro.

No quería volver a verlo, Había pasado tiempo y él la odiaba, Se había dedicado a cerrarle todas las puertas.

Pero necesitaba hablar con él, Necesitaba encontrar una solución. Entonces recordó a Elena.

La madre de Alessandro, La mujer que la había recibido con cariño, ella la había abrazado, siempre había dicho que la quería como parte de su familia.

Isabella sabía que Alessandro podía cerrar las puertas de una empresa, Podía influir sobre otras empresas, Podía bloquear llamada, Podía convertirla en una persona incómoda para muchos, Pero había algo que Alessandro no podía controlar.

El corazón de su madre.

Isabella se levantó, Tomó su bolso, Se miró en el espejo, Había perdido peso, Sus ojos ya no tenían el mismo brillo, Pero no podia detenerse, sentía débil, pero también fuerte.

Pero seguía siendo Isabella Laurent.

La mujer que había sobrevivido a China,había aprendido a vivir sin sus padres, había construido una carrera desde cero, había sido esposa, Madre, Amante, Amiga Y ahora estaba empezando nuevamente.

—No voy a rendirme —susurró.

Tomó las llaves, Emma estaba en casa, La arregló y salió con ella.

La casa de los Moretti apareció frente a ella. Isabella llegó en un taxi.

Durante unos segundos permaneció dentro del automóvil.

Tenía miedo, Mucho miedo. Tal vez Elena la echaría como un perro también.

Pero finalmente abrió la puerta, Bajó, Caminó hasta la entrada, Levantó la mano Y tocó el timbre.

Esperó, Volvió a tocar, La puerta finalmente se abrió.

Una empleada la saludó con mucho cariño.

—Señora Isabella, qué gusto verla.

—Hola.

—Pase, por favor.

La empleada la guio hasta la sala Y entonces, frente a ella, apareció Elena Moretti.

La mujer que había sido tan cariñosa con ella, que no sabía absolutamente nada de lo que había ocurrido.

Elena abrió los ojos sorprendida.

—¿Isa?

Isabella tragó saliva.

—Señora Moretti...

Elena la observó detenidamente, Notó sus ojos cansados, Su rostro demacrado, La tristeza que intentaba esconder.

—¿Qué te pasó, cariño?

Isabella sintió que las lágrimas amenaZaban con volver, Pero esta vez las contuvo.

—Necesito hablar con usted.

Isabella dio un paso despues de tres meses sintió que quizás todavía quedaba una puerta que Alessandro no había podido cerrar.

No sabía que, al cruzarla, estaba a punto de decirle una verdad que cambiaría para siempre la manera en que Elena la veía.

Entonces Emma habló.

—Pecas... ¿dónde estamos?

Elena bajó la mirada.

Vio a la hermosa niña rubia de tres años. Sonrió y acarició suavemente sus cabellos.

Después miró a Isabella.

—¿Quién es ella?

Isabella se quedó inmóvil.

Emma tomó su mano Y Elena esperó una respuesta.

Una respuesta que estaba a punto de cambiarlo todo.

1
Marshaan Sanchez
hay fue madre que hombre tan impertinente no saber que el caballero no tiene memoria😏
Marshaan Sanchez
jajajaja esa estuvo más que buena multiplique por cero jajajaja 😱🤩🤣🤭
Marshaan Sanchez
oh mi madre isa es un poco tremenda 🤭🤩se junto el hambre y la nedecida 🤭
Marshaan Sanchez
ajá esa misma pregunta nos estamos haciendo que esconde en pocas palabras de que pie coges ,😏😱
Marshaan Sanchez
es ando como una gallina no sé dónde voy a poner el huevo 🤣
Marshaan Sanchez
estos dos el binomio perfecto 😏🤩
Marshaan Sanchez
jajajaja 🤭se cumplió lo que dijo la sra madre del hacerlo en el escritorio es exitante 🥰 delicioso
Marshaan Sanchez
jajajaja hasta yo sentí esa emoción 🤣🤣 de ese beso 🤩
Marshaan Sanchez
🤭 jajajaja 🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Marshaan Sanchez
/Ok//Heart/🥰😏💋💋💋💋💋💋
Marshaan Sanchez
/Angry//Angry//Angry//Angry//Angry//Angry//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
Marshaan Sanchez
más que excelente ,apasionante y lo mejor que cada conversación con respeto estaba casadas al tema que la escrictora se tomó el tiempo de hacer sus investigaciones mil gracias por impecable trabajo y regalarnos tu tiempo libres y de familia mil éxitos
Marshaan Sanchez
es que su anaconda es excelente jajajaja
Marshaan Sanchez
mi madre que narcisista salió esa mujer pero lastima ya perdiste el año jajajaja con una peliroja que llegara a ponerlo en cintura
Marshaan Sanchez
jajajaja sin 🫢 vergüenza malandrin
Marshaan Sanchez
jajajaja será una espinita que se le clavara en el corazón y tiene fuego jajajaja 💋
Adriana Vargas
el destino le tiene preparado una historia de amor 💘❤️‍🔥❤️‍🔥♥️♥️♥️♥️♥️
Adriana Vargas
💘❤️‍🔥💔😱, por ahora como tú sobrina 😜😜😜😜
Adriana Vargas
cupido lanzó la flecha 💘 jajaja 🤣🤣🤣🤣
Adriana Vargas
ahora como que si va a entender 😱😱😱😱, hasta yo quedé inmóvil 🤣🤣🤣
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play