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Me Enamoré Del Padre De Mi Prometido

Me Enamoré Del Padre De Mi Prometido

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Romance / Amor prohibido / Completas
Popularitas:2.3k
Nilai: 5
nombre de autor: patricia sinisterra

Jessica estaba a punto de casarse con el hombre que creía amar… hasta que descubrió que Cedric la engañaba con su propia hermana.
Destrozada por la traición, Jessica se cruza con Cristóbal, el padre de Cedric, un poderoso empresario que guarda sus propios secretos. Cuando la madre de Jessica muere inesperadamente, una serie de misterios familiares salen a la luz.
Mientras Cedric, Julieta y la exesposa de Cristóbal conspiran para destruirla y quedarse con una fortuna, Jessica descubre que la persona que menos esperaba podría convertirse en su mayor aliado… y en el amor que jamás imaginó.
Una traición. Una familia llena de secretos. Una fortuna en peligro. Y un amor prohibido que nadie vio venir.
¿Jessica descubrirá la verdad antes de perderlo todo

NovelToon tiene autorización de patricia sinisterra para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23 — La reconstrucción

Pasaron los días. Nos instalamos en una pequeña ciudad costera, lejos de todo lo que conocíamos, donde nadie nos conocía y donde el mar, con su incesante vaivén, parecía la única cosa que no cambiaba. El primer mes fue duro. Cada mañana me despertaba con el recuerdo de Julieta, sola en la mansión, arriesgándose por nosotros. Cada noche, antes de dormir, repasábamos una y otra vez los documentos que Gutiérrez nos había entregado, buscando la pieza que faltaba, la prueba definitiva que nos daría la victoria.

Pero poco a poco, el dolor empezó a mezclarse con la determinación. No estábamos escondiéndonos. Estábamos reconstruyéndonos.

—Debemos separar lo personal de lo legal —dijo Cristóbal una tarde, mientras revisábamos registros sentados en la mesa de nuestro pequeño comedor, con el sol entrando por la ventana—. Cedric y Valeria nos ven como enemigos personales. Pero si los enfrentamos desde la ley, desde los números, desde las pruebas irrefutables… no podrán atacarnos con mentiras. Los hechos no se pueden inventar.

—Y Julieta —añadí, mirando el teléfono sobre la mesa—, ella nos mandará lo que falte. Lo sé. Pero necesitamos tener todo listo para el día en que ella nos dé la señal final. No podemos llegar sin nada. Necesitamos un caso sólido. Imparable.

Día tras día, trabajamos. Cristóbal contactó a un abogado de confianza, un hombre joven, honesto, ajeno a la red de influencias de la familia Alarcón. Le enviamos copias anonimizadas de los documentos, y su respuesta nos dio el primer rayo de esperanza: «Esto es suficiente para abrir una investigación. Si conseguimos corroborar cada punto, la ley estará de su lado.»

Yo, por mi parte, empecé a recopilar todo lo que mi madre me había contado. Fechas, nombres, lugares. Cosas que yo había escuchado sin entender. Una cena donde mi padre y el abuelo de Cedric discutieron. Un viaje del que Leonardo nunca regresó. Una mirada de miedo que mi madre le dirigía a Valeria cuando la veía. Todo lo anoté, todo lo ordené, todo lo convertí en un testimonio coherente, en la voz de mi madre que finalmente sería escuchada.

—Estás haciendo un trabajo increíble —me dijo Cristóbal una noche, tomándome de la mano mientras cerraba el cuaderno donde llevaba todo el registro—. María Elena estaría orgullosa. No solo de tu valentía… sino de que estás honrándola con la verdad, no con venganza.

—Es lo que ella hubiera querido —respondí, apretando su mano—. Y tú también estás haciendo lo correcto. Limpiando el nombre de tu familia, aunque duela.

—Me duele —admitió él—. Me duele saber de dónde venimos. Pero me da paz saber que no venimos de eso. Que lo que construimos nosotros… lo que tú y yo construimos… no tiene cimientos de mentira. Es real. Y eso vale más que todo el dinero del mundo.

En esos meses, también aprendimos a vivir. A cocinar juntos, a caminar por la playa al atardecer, a hablar sin miedo a que nos escuchen. El amor que nos había unido en medio de la tormenta ahora crecía tranquilo, firme, sin necesidad de esconderse, aunque supiéramos que aún no podíamos hacerlo público. Era nuestro secreto, nuestra fuerza, el refugio al que volvíamos cada vez que la duda nos asaltaba.

—Un día —me dijo una tarde, mirando el mar—, no tendremos que escondernos. No tendremos que esperar. Podremos caminar de la mano por cualquier lugar. Y nadie podrá decirnos nada. Nadie podrá separarnos.

—Lo sé —respondí, apoyando la cabeza en su hombro—. Y ese día, no solo seremos libres nosotros. También lo serán ellos. Mi madre. Leonardo. Tu conciencia. Y Julieta. Sobre todo, Julieta.

Y hablando de ella, la señal llegó. Tres meses después de nuestra huida, el teléfono vibró una madrugada. Un mensaje corto, sin firma, con el código que nosotras habíamos acordado:

«El reloj avanza. Tienen todo lo necesario. Yo estoy bien, pero ellos están a punto de cerrar un trato ilegal que los destruirá si se revela. Será en dos semanas. Es el momento. Prepárense. Los espero.»

Leí el mensaje en la penumbra, con el corazón latiéndome fuerte de emoción y de miedo. Cristóbal se despertó y leyó por encima de mi hombro. Su expresión se volvió seria, pero brillante, como el soldado que ve el amanecer antes de la batalla.

—Es el momento —dijo—. No nos pide que entremos a luchar con las manos vacías. Nos pide que entremos con la verdad. Y la tenemos.

—¿Estamos listos? —pregunté, aunque en el fondo ya sabía la respuesta.

—Estamos listos —confirmó él—. No para destruirlos. Sino para detenerlos. Para que la verdad salga a la luz y limpie todo. No será fácil. Habrá peligro. Habrá dolor. Pero no estaremos solos. El abogado nos respalda, las pruebas nos respaldan… y Julieta está ahí, esperando.

Me levanté y miré por la ventana, hacia el mar oscuro que empezaba a clarear con las primeras luces del día. El exilio había terminado. El tiempo de reconstrucción había dado sus frutos. Y ahora, el regreso estaba cerca. No como víctimas que huyen, sino como personas que han encontrado su voz y su fuerza.

—Entonces volvemos —dije, con firmeza—. Volvemos por todo. Por la verdad, por la justicia… y por ella.

Cristóbal se levantó, me rodeó con sus brazos y me abrazó con fuerza, como si quisiera grabar este momento en su memoria.

—Volvemos. Pero recuerda: no luchamos por lo que nos quitaron. Luchamos por lo que hemos construido. Esto que hay entre nosotros. Esto que es real. Y eso… eso nadie lo puede tocar. Ni ellos, ni el tiempo, ni nada.

Esa noche, preparamos todo. Los documentos, las copias, el testimonio, el plan. Cada paso calculado, cada riesgo medido. Sabíamos que el enfrentamiento final estaba cerca, que sería el más difícil de todos, que podríamos perderlo todo… pero también sabíamos que ya no podíamos detenernos. La verdad nos empujaba hacia adelante, y Julieta nos esperaba del otro lado.

La guerra no había terminado. Pero ahora, por primera vez, teníamos las armas correctas. Y la más poderosa de todas no era el dinero ni la influencia… era la verdad misma. Y esa, nadie la podía comprar, nadie la podía destruir, y nadie la podía callar para siempre.

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Mirla Loyo
va pues, la mansión era la de Cristóbal, la mamá vivía en otra casa más humilde y ahora sale la autora que era de la madre donde se criaron las hermanas 🤣🤣y entonces xq vivía Cristóbal ahí? porque Jessica se salió y dejó a ésa gente que no es na' de ella en su casa?🤷‍♀️
Mirla Loyo
descubrieron las cláusulas del testamento?🤷‍♀️..si ya la sabían! 🤦‍♀️
Mirla Loyo
el mayordomo?.. según fué empleado del papá de Cristóbal hace más de 30 años 🤔
Mirla Loyo
no entiendo, saben que tienen espías dentro de la casa y se quedan igual, dónde se a visto que en la lectura de un testamento estraños que no aparecen en el documento estén presentes?🤷‍♀️.. cuando lo leyó la única heredera era Jessica, puesto que es el dinero de su verdadero padre, que tiene que ver la otra?🤦‍♀️
Mirla Loyo
para. entender, será que el papá de Cristóbal le contó al nieto y le dejó a cargo la empresa?.. solo así se justifica que sea el y no Cristóbal quién se está haciendo cargo de la empresa 🤔
Ruth Stella Osorio
gracias muy bonita su novela
🥀 NovelasQueAtrapan: muchas gracias por tu apoyo y tu puntuación ☺️
total 2 replies
Ruth Stella Osorio
Muy bien 💯
Mirla Loyo
no estoy entendiendo es nada 🤣me parece una historia ilógica y descabellada, .. porque el que está dirigiendo la empresa es un mocoso y no Cristóbal, porque el nieto sabe una historia del pasado y el hijo no 🤔
Mirla Loyo
no entiendo..en un caso así se supone que quién dirige la empresa es el padre, el que sabría ésa historia pasada sería el padre..acá no dicen las edades, pero el hijo debe estar por los 20 años de edad 🤔🤷‍♀️
Mirla Loyo
si esa no era la casa de la madre, que hacía ahí?🤔
Ruth Stella Osorio
A luchar por lo. q dejó la mamá
Ruth Stella Osorio
Muy interesante gracias
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