Que estarías dispuesto a hacer, para obtener lo que deseas.
Ir en contra de la moralidad, faltar a los votos más sagrados con tal de tener hijos. Aún si eso significa traicionar a la mujer que juraste amar y proteger.
Renunciar a lo que por derecho te pertenece, incluso a tener descendencia por un amor que por fin está al alcance de tus manos.
A darte una oportunidad más, a recoger los pedasos de tu corazón, a volver a luchar para obtener el amor que siempre deseaste. estarias dispuesto a arrastrar a la persona que te ama aún sabiendo que podría perder todo incluso su descendencia.
En la vida hay decisiones que podrían llevarnos al amor puro y sincero, o a la más absoluta oscuridad.
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23. Recibiendo una golpiza.
El vizconde Rousseau se unió a la diversión pensando en pasar un buen rato.
Por lo tanto, fue tomado por sorpresa cuando vio que la que estaba en la habitación era su propia hija haciendo y diciendo cosas que no debería escuchar un padre como él.
De inmediato se sintió humillado su buen nombre estaba siendo arrastrado por el lodo.
No podía creer que una hija que ha sido educada con todo lujo y dedicación se está comportando como una prostituta.
Y lo peor no es que se esté comportando como una cualquiera porque eso todavía se puede arreglar siempre y cuando el hombre estuviera soltero con obligarlo a cumplir y a pagar la honra de su hija sería suficiente.
Lo peor es que su hija se atrevió a meterse con un hombre casado cómo podrían exigir un matrimonio o que cumpliera.
Lo único que podían hacer, sería conseguir otro marido pero para eso, necesitarían gastar mucho dinero y en este caso estarían comprándole un marido.
El vizconde con un rostro rojo por la vergüenza sentía que su corazón latía dolorosamente.
Por qué no sabía qué solución podría darle este problema.
Porque a pesar de que esa niña malcriada hubiera cometido un error, seguía siendo su hija y tendría que cargar con las consecuencias de sus actos. Lo peor de todo es que esto afecta a toda la familia
Sin embargo sus esperanzas se renovaron cuando escucho que la esposa estaba pidiendo el divorcio y pensó que eso estaba mejor ya que si ella se divorciaba, fácilmente su hija podría pasar a ser la esposa.
Lo sentía mucho por esa mujer, pero cada quien veía por sus propios beneficios y en este caso él no podía cargar con esta deshonra, al menos no hasta el caso que su hija nos pudiera casarse con el hombre que la dejó embarazada.
Cuando escucho que lo estaban señalando despertó de sus pensamientos.
No quería que la gente lo señalara; sin embargo, ya no podía hacer nada así que dio un paso para enfrentar a la desvergonzada de su hija y a ese desgraciado.
Sin embargo, incluso antes de dar el segundo paso fue hecho a un lado.
Charles y Adelaide junto con sus hijas estaban platicando, después de que la menor terminara de bailar con el anfitrión Carlos Wellesley.
Cuando escucharon que alguien estaba mencionando que en barón Egerton estaba peleando con una joven por qué le estaba reclamando.
En cuanto escucharon el nombre de Archival los Pembroke salieron corriendo.
Carlos Wellesley estaba entregando a su compañera baile a sus padres cuando también escuchó este mismo grito.
Y al ver que la familia completa se echaba a correr no lo pensó mucho y también los siguió.
Nunca imagino, lo que estaba por ver, no era el único que se dirigió al lugar, su madre también iba para allá.
Antonieta Wellesley estaba intrigada pero también estaba enojada porque quería que esta noche saliera a la perfección.
Porque siempre se empeñan en manchar sus eventos eso es algo que aún en estos días nadie le ha dicho.
Antonieta vio a su hijo llegar con lo que al parecer era una familia entera.
Estaba abriendo la boca porque quería hablar o preguntar que estaba sucediendo.
Sin embargo no logró decir nada, por que vio como una muchacha que venía con su hijo se abrió paso en medio de la gente y se paraba justo donde estaba la puerta abierta y de repente se quedó callada y quieta cuando escucho lo que se estaba diciendo adentro.
Era imposible que la muchacha no escuchara después de todo, eso no era una plática pues prácticamente estaba gritando como si tuvieran miedo de que no los escucharan.
Y después todo posiblemente era exactamente lo que alguien buscaba.
La joven que estaba en la puerta resultó ser la esposa del hombre que estaba dentro con la muchacha que se supone que estaba embarazada de él.
Lo que siguió fue simplemente una ridiculez, Se preguntaban si ese hombre tenía cerebro o por el contrario se lo comieron los gusanos, lo más seguro se lo dio de comer a esa mujer que estaba embarazada.
Vio como la joven se defendía y pedía el divorcio y también vio como por último señaló al vizconde Rousseau como padre de la chica embarazada.
Y luego como si fuera la mismísima reina salía con la espalda recta.
Luego vio algo que jamás imaginó, pues los nobles no solían actuar violentamente y ni que decir de las damitas casaderas pues estás tratando de dar la mejor impresión durante su temporada porque quieren aparentar ser dóciles mujercitas.
Charles: Mi hija ya me había dicho cuál era la actitud de su esposo pero nunca pensé que realmente fuera cierto.
o al menos no imaginé que tuviera la desfachatez de repetir tan asquerosas palabras.
Por eso cuando mi hija paso a mi lado me adelanté, para golpear a mi disque yerno unas cuantas veces.
Y sin pensar, hice aún lado al sujeto que estaba acercándose a este desgraciado no me fije quién era porque no me interesaba.
Maldito desgraciado dije y le solté un puñetazo en la nariz no sentí que el golpe fuera muy fuerte supongo que estaba tan enojado que ni siquiera sentí dolor al golpearlo.
Pero como no quería perder de vista a mi hija, decidí que uno sería suficiente y luego me apuré a alcanzarla.
Adelaide: Vi como mi esposo lo golpeaba pero solo le dio un golpe, cosa que no me dejó satisfecha entonces me adelanté y también le di una patada y seguía a mi marido.
Clara: Vi a ese estúpido y también escuché la sarta de sandeces que dijo.
Ay. No puedo creer que mi hermana se haya casado con esa basura.
Tuve deseos de golpearlo y no soy de las que se aguantan las ganas sin importarme si me veía delicada o si era poco elegante lo pateé también. Sin embargo, yo sí me aseguré de darle en donde más le doliera para ver si así recuerda no meterlo en cualquier lado.
Y no solo pensé en estás palabras también las dije para recalcar el punto por si hay alguien que no lo entienda y luego seguí el ejemplo del resto de la familia.
Carlos Wellesley: No sabía si seguir el ejemplo de mi acompañante aunque ganas no me faltaron tal vez Si fuera más joven o si no tuviera responsabilidades como duque lo haría.
Es decir golpear al hombre en el suelo.
Pero no me interesaba enredarme en estos asuntos.
Pero sí había algo interesante y creo que a partir de ahora este bastante ocupado tratando de descubrir que tan interesante puede llegar a ser.
Y con estos pensamientos de haber encontrado una novedad Carlos Wellesley se alejó del lugar porque sabía que su madre lo iba a arreglar, ya no necesitaba meterse en estos asuntos.
Vizconde Rousseau: Había planeado golpear al nombre para restaurar algo de honor, pero al parecer ya no necesito hacerlo, no creo que se viera bien golpearlo cuando ya está en el suelo.
Lo único que dije de manera tajante es que esperaba que firmara lo antes posible los papeles de divorcio, porque si hacia esperar a mi hija se aseguraria de que se arrepintiera.
Y luego arrastrando a su hija dejo una última frase al aire.
" Porque si no lo hace el niño en el vientre será el que pague, pero eso solo sería el inicio"