Cynthia fue una extra cuya muerte fue injusta. Pero ahora, otra alma ha reencarnado en ella y esta decidida a no repetir el final de la verdadera Cynthia, por lo que hará lo posible para alejarse de la trama, escapando al campo, donde planea una vida tranquila. ¿o no?,
Su camino se cruza con Luna Von Kleist, el tercer hijo del ducado Von Kleist, quien viaja junto a su ejército, y de alguna manera ha terminado fijándose en Cynthia, ya que su personalidad es fuera de lo común.
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Capitulo 20.
Los duques fueron llamados al palacio, y esta vez ya no podían seguirse negando a asistir. Al estar en una sala privada con los reyes. La reina se disculpa personalmente por lo que hijo había hecha la noche de compromiso, y que ese error no volverá a pasar.
Por eso, piden reanudar el compromiso entre Lorenzo y Cynthia, tal y como se había acordado.
—majestad, mi hija ha estado muy dolida por lo sucedido. Ella le tenía cariño a su alteza, pero la ha decepcionado profundamente.— se excusa al duque.
—es verdad, además, nada nos garantiza que no volverá a pasar. No quiero que mi hija sufra de nuevo.— habla el duque con seriedad.
—Duque, entiendo que como padre quiere lo mejor para su hija, y este matrimonio es lo que garantiza un futuro para ella.— asegura la reina.
—y también es el futuro de su familia Duque Rosenthal.— agrega el rey.
—pero...mi hija tendrá que ver como su esposo trae concubinas...y ella ha crecido con la idea de que un matrimonio es solo de dos personas.— explica la duquesa.
—su hija tendrá que comprender la vida no es como un cuento de hadas. Las concubinas aseguran el linaje de la familia, pero no le quita el puesto de esposa principal.— responde la reina.
—es verdad, hablamos de algo importante, el futuro del ducado Rosenthal, y eso, no se mide en si la señorita Rosenthal quiere o no, aceptar concubinas y este matrimonio. Ella debe de recordar que su familia necesita de una buena relación entre los Rosenthal y la familia real.— interviene el rey.
Los duques se miran entre si, ya saben que eso último es una sutil amenaza hacía ellos. Pero, no quieren entregar a Cynthia solo por algo así, sería injusto para su hija tener que soportarnos un matrimonio donde su esposo se acuesta con otras mujeres y quien sabe que clase de enfermedades podría traerle a ella debido a eso. Pero, es obvió que los reyes no piensan en eso y solo buscan mantener el poder.
—majestad, mi hija no esta en el reino. Tras lo sucedido con su alteza...ella ha decidido irse lejos y mantener una vida dedicada al campo.— responde la duquesa.
—¿que?, entonces traiganla de regreso, y que sea su alteza quien hable con ella. Dejemos que sean ellos quienes decidan.— sugiere la reina.
Este es su segundo plan, ya que la presión no parece estar funcionando del todo con los duques. Si Lorenzo convence a Cynthia, no habrá negación de parte de los duques.
—majestad, le pido comprensión si mi hija decide no volver...— pide el duque.
—que vuelva, como sugiere la reina, que los jóvenes arreglen sus problemas.— ordena el rey.
—entiendo majestad...— responde finalmente el duque.
Ambos salen sintiéndose asustados por el futuro de su hija, ya que es muy claro que si Cynthia regresa, harán hasta lo imposible para casarla con el príncipe.
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Otra carta había llegado del ducado, sus padres le informaban que, el rey esta presionando para que Cynthia regrese al palacio, con la excusa de que, son ella y Lorenzo quienes deben de hablar respecto al compromiso.
—¡ha!, ¿piensan que me convencerá ese tarado?, pues claro que no.— se queja.
—es claro que, la convenza o no, ellos quieren ese matrimonio.— comenta Nadia.
— por supuesto, necesitan de los Rosenthal en la facción del príncipe heredero.— menciona Josh.
—¿por qué mi familia?, hay otras más poderosas, y con hijas ansiosas de casarse con el Lomenso.— responde molesta.
—porque su familia no solo posee las minas de diamantes, y un amplio tratado de comercio en distintoa reinos, la familia de parte de su madre proviene de un linaje de magos poderosos, y su hermana tiene la influencia de la academia de magia.— explica Josh.
—¿ah?, bueno...si lo pones así...pero, ¿por qué yo?, ni siquiera puedo usar bien la magia, ¿que beneficios les doy?— pregunta.
—el tener atada a su familia a la corona, y con eso es más que suficiente.— responde Nadia.
—entonces si, esos reyes, ya están presionando, es hora de preparar una boda, pequeña Hada.— interviene Luna.
Cynthia desvía la mirada, hace poco tomo la decisión más apresurada, pero, quizás por ahora, sea la única solución.
—bien...llego el momento...— Cynthia deja escapar un largo suspiro.
........
En el pueblo, hay un pequeño templo, así que, Luna se encargo de hablar con el sacerdote encargado para que oficie su boda, y se encargo de dar una buena donación como agradecimiento.
Así que ahora, ahí están, ante el altar, Cynthia luce un vestido de novia, sencillo y elegante. Los asistentes a la ceremonia, son Nadia y Josh, y de parte de Luna, algunos soldados, entre ellos el capitán David.
Cuando el sacerdote pide el intercambio de anillos, Luna abre una pequeña caja donde hay un par de anillos con un pequeño diamante rosa.
—Lunita...esto...
—no subestimes mis influencias.— comenta.
Luna le coloca el anillo a Cynthia, repitiendo el juramento que el sacerdote le dicta. Cynthia agarra el anillo que le corresponde a Luna y se lo coloca, recitando las mismas palabras.
—y por el poder que se me concede en nombre de la diosa, yo los declaro unidos en matrimonio. Que la diosa les bendiga para un matrimonio prospero, leal y lleno de amor.— termina el sacerdote.— joven duque, puede besar a su esposa.
Cynthia apretó un poco los labios escuchar aquello, pero, levanto la cabeza y Luna al inclinarse, dejo un beso en sus labios, siendo este un pequeño roce de labios.
Los soldados pasan a felicitar a la pareja recién casada. Mientras que Nadia se limpia las lagrimas.
—los duques me van a matar por esto...— chilla.
—eso te pasa por darle esa idea.— le reprende Josh.
—no creí que se lo tomará en serio.— se queja.
Josh gira los ojos con fastidio, como si Nadia no conociera a su señorita, que primero actua y luego llora por las consecuencias.
Luna levanta a Cynthia sosteniendola de los muslos mientras ella se aferra al hombro del albino para lo caer.
—querida, esta es nuestra noche de bodas.— le susurra.
—¿eh?, n-no...espera...en eso no quedamos...— la sacude.
—el matrimonio incluye la consumación, mi pequeña Hada.— guiño.
Luna la lleva hasta su caballo y la sube, seguido de él.
—quédense en el pueblo, regresen hasta mañana.— les ordena a todos Luna.
Dicho esto, tira de las riendas del caballo y sale corriendo a toda velocidad.
—¡NO! Nadia...— grita.
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