Después de dejar atrás las mentiras, Alessandro Moretti y Valentina Visconti descubren que el amor no basta cuando el poder, la mafia y los secretos familiares reclaman su lugar. Viejos enemigos regresan, nuevas alianzas nacen y el apellido Moretti demostrará que la felicidad siempre tiene un precio. Porque algunas guerras no se eligen... pero sí obligan a decidir hasta dónde estás dispuesto a llegar por la persona que amas.
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21- secreto de muerte
El salón quedó completamente en silencio.
Marcus mantenía el arma apuntando hacia Dante.
Alessandro permanecía frente a él.
Valentina estaba a su lado.
Ninguno de los hombres presentes se atrevía a moverse.
Dante respiraba lentamente.
Sabía que cualquier palabra equivocada podía terminar con su vida.
Alessandro dio un paso hacia Marcus.
—Baja el arma.
Marcus no se movió.
—No.
—Marcus...
—Te dije que lo escucharía.
Su mirada permaneció fija sobre Dante.
—Pero no me ha dado ninguna explicación.
Alessandro apretó la mandíbula.
—Dante no te ha traicionado.
Marcus arqueó una ceja.
—¿Y cómo puedes estar tan seguro?
—Porque lo conozco.
—Eso no es una prueba.
Alessandro guardó silencio.
Marcus tenía razón. Todo estaba en contra de Dante. Había desaparecido.
No respondió llamadas.
No estaba presente cuando el cargamento fue atacado.
Y ahora se negaba a explicar dónde había estado.
Desde cualquier perspectiva...
Parecía culpable.
Valentina observaba la escena en silencio. Su mirada pasó de Marcus a Dante. Después volvió hacia Alessandro. Podía ver el conflicto en los ojos de su gran amor.
Alessandro no solo estaba intentando proteger a un hombre.
Estaba intentando proteger a su hermano.
—Marcus...
Alessandro habló nuevamente.
—Dame unos minutos.
—¿Para qué?
—Para hablar con él.
Marcus negó.
—No.
Alessandro miró directamente a Dante.
Dante levantó lentamente la cabeza.
Sus ojos se encontraron con los de Alessandro.
Había culpa en ellos.
Pero no la culpa de un traidor. Era algo diferente.
Algo que Alessandro todavía no lograba comprender.
—Dante.
Su voz se suavizó.
—Mírame.
Dante obedeció.
—¿Traicionaste a los Greco?
Dante negó inmediatamente.
—No.
—¿Traicionaste a los Moretti?
—Jamás.
Alessandro sostuvo su mirada.
—Entonces dime dónde estabas.
Dante cerró los ojos.
—No puedo.
Marcus dio un paso hacia adelante.
—¿Lo ves?
Levantó ligeramente el arma.
—Eso es exactamente lo que dicen los traidores cuando saben que ya no tienen salida.
Dante abrió los ojos.
—No soy un traidor.
Marcus respondió con frialdad.
—Entonces demuestra que no lo eres.
Dante permaneció en silencio. Alessandro lo observó durante unos segundos.
Y entonces comprendió algo.
Dante no estaba intentando protegerse.
Estaba protegiendo a alguien.
Pero... ¿A quién?
Valentina permaneció en silencio unos segundos. Después, discretamente, sacó su teléfono y escribió un breve mensaje.
Ven. Es urgente. Dante te necesita.
Lo envió y guardó rápidamente el teléfono.
Amelia había observado el movimiento.
Sus ojos se encontraron con los de Valentina.
Valentina hizo una pequeña inclinación de cabeza.
Amelia comprendió inmediatamente.
No hizo preguntas. Solo asintió.
De pronto las puertas volvieron a abrirse, Sophia avanzó poco a poco, dentro del salón. Sus ojos recorrieron la sala hasta detenerse en una que estaba de rodillas frente a su hermano.
Sus ojos permanecieron fijos en Dante.
Durante un instante...
Pareció olvidar que todos estaban observándola.
Dante levantó lentamente la mirada. Al verla...
Su expresión cambió.
—Sophia...
Marcus giró inmediatamente hacia ella.
—¿Qué haces aquí?
Ella no respondió. Siguió caminando.
—Sophia, te he dicho que te vayas.
—No.
La respuesta salió con una firmeza que sorprendió incluso a Alessandro.
Marcus frunció el ceño.
—Este no es lugar para ti.
Sophia continuó avanzando.
—Entonces debiste pensarlo antes de apuntarle con un arma.
Alessandro intercambió una mirada con Valentina.
Aquella no era la joven tímida que habían conocido durante las reuniones de té.
Había algo diferente en su voz. Algo decidido.
Marcus bajó ligeramente el arma.
—Sophia...
—No.
Ella volvió a interrumpirlo.
—No voy a irme.
Caminó hasta quedar frente a Dante.
Se agachó lentamente. Dante la miró con preocupación.
—¿Qué haces aquí?
Sophia ignoró la pregunta.
Sus ojos recorrieron el rostro de Dante.
La herida en su ceja. El labio partido.
La sangre seca sobre su piel.
Su expresión se quebró durante un instante.
Con delicadeza...
Le limpió con el pulgar la sangre que permanecía en la comisura de su labio.
Dante cerró los ojos brevemente.
Marcus observaba la escena sin comprender.
Alessandro tampoco dijo nada.
Sophia se puso lentamente de pie.
Entonces se colocó frente a Dante.
Protegiéndolo con su propio cuerpo.
Marcus levantó nuevamente el arma.
—Apártate.
Sophia negó con la cabeza.
—No.
—Sophia.
—No pienso hacerlo.
Marcus apretó la mandíbula.
—Te estoy ordenando que te apartes.
Ella sostuvo su mirada.
Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.
Pero no retrocedió.
—Si piensas matarlo...
Hizo una breve pausa.
—Entonces tendrás que matarme a mí primero.
Marcus mantuvo el arma apuntando hacia Dante.
Sophia permanecía frente a él. No se movía.
—Apártate, Sophia.
Ella negó lentamente con la cabeza.
—No le hagas daño...
Marcus frunció el ceño.
—¿Por qué te preocupas tanto por un desconocido?
Sophia levantó la mirada. Sus ojos estaban llenos de lágrimas.
—No es un desconocido.
Hizo una breve pausa.
—No para mí.
Marcus quedó inmóvil.
—¿Qué quieres decir con eso?
Sophia respiró profundamente.
Miró a Dante durante unos segundos.
Después volvió la mirada hacia su hermano.
Y finalmente... Dijo la verdad.
—Dante es el hombre del que me he enamorado.
El silencio que siguió fue absoluto.
Dante cerró los ojos. Como si hubiera sabido que aquel momento llegaría...
Pero jamás hubiera querido que fuera así.
Marcus bajó lentamente el arma.
Su rostro había perdido toda expresión.
—¿Qué...?
Sophia no retrocedió.
—Lo amo.
Marcus miró a Dante. Después a su hermana.
Y nuevamente a Dante.
La furia regresó lentamente a sus ojos.
—Tú...
Dante se incorporó apenas.
—Marcus, yo...
—¡Cállate!
La voz de Marcus retumbó por todo el salón.
Sophia se sobresaltó.
Pero volvió a colocarse frente a Dante.
—No le hables así.
Marcus la miró incrédulo.
—¿Tienes idea de lo que estás diciendo?
—Sí.
—¡Es un Moretti!
Sophia apretó los labios.
—Es Dante.
Marcus quedó completamente inmóvil.
Aquellas dos palabras... Parecieron golpearlo más fuerte que cualquier argumento.
Aunque habían firmado un tratado de paz, el seguía siendo un Moretti y ellos Greco.
pero... Su hermana no estaba viendo al hombre que pertenecía a la familia que hasta hace poco había sido su enemiga.
Ella, Estaba viendo al hombre que amaba.
Y ahora Marcus debía decidir qué hacer con esa verdad.
Mathias Greco otro resentido más que jugará a ser padre de Sophia veremos qué pasará con Dante 🤔🤔🤔❓❓❓
Ahora aparece Mathias el hermano gemelo de Samuel y "supuestamente padre de Sophia" que papel jugará en esta guerra.
Una pregunta si Mathias sobrevivió la madre de Marcus y Sophia que se llama Elena si murió 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Que decisión tomará Marcus Greco con su hermana y con Dante Moretti porque no los quiere juntos.
Puede ser Matteo 🤔🤔🤔❓❓❓
Puede ser Dante 🤔🤔🤔❓❓❓
Alessandro no creo su padre Alexander y su madre lo estaban criando para ser el futuro heredero Moretti igual no me asombraría si Liose cambia ese panorama sería feo enfrentar a dos medios hermanos.