Él fue su primer amor. Ella fue quien arruinó su sueño. Años después, se reencuentran en la universidad y la guerra entre ellos está lejos de haber terminado. Lo que ninguno esperaba era que detrás del odio siguieran existiendo sentimientos imposibles de olvidar.
NovelToon tiene autorización de maleramram para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
lo que el corazón recuerda
Esa noche, Bella se quedó despierta más tiempo del que debería.
Acostada en su cama.
Mirando el techo.
Intentando ignorar los pensamientos que insistían en aparecer.
La conversación con Scott.
La sonrisa.
La cercanía.
La forma en que durante unos segundos habían vuelto a parecer dos personas normales.
No enemigos.
No rivales.
Simplemente Bella y Scott.
Y eso era exactamente lo que la asustaba.
Porque era mucho más fácil odiarlo.
Muchísimo más fácil.
Con ese pensamiento terminó quedándose dormida.
Y soñó.
Soñó con el pasado.
Con uno que había olvidado.
O quizá uno que había intentado olvidar.
Tenía quince años otra vez.
Era verano.
El aire olía a césped recién cortado.
Y Scott estaba acostado junto a ella sobre una manta en el parque.
Los dos observaban las nubes.
Sin preocupaciones.
Sin heridas.
Sin odio.
—Esa parece una tortuga.
Dijo Bella.
—Eso es claramente un dinosaurio.
—Scott.
—¿Qué?
—Necesitas lentes.
—Y tú imaginación.
Ella comenzó a reír.
Y él también.
En el sueño todo se sentía real.
Demasiado real.
Como si realmente hubiera vuelto allí.
A aquella época.
Cuando enamorarse parecía sencillo.
Cuando el futuro parecía enorme.
Y cuando estaba convencida de que Scott formaría parte de él.
Entonces el sueño cambió.
Como suelen hacerlo.
Ya no estaban en el parque.
Ahora estaban sentados en una cafetería.
Compartiendo una dona.
Discutiendo por quién se había comido la mayor parte.
Scott sostenía una servilleta.
Ella intentaba quitársela.
Y ambos reían.
Era una felicidad simple.
Pequeña.
Pero suficiente.
Y justo cuando Bella soñó que él tomaba su mano…
Despertó.
Abrió los ojos de golpe.
El corazón acelerado.
La habitación estaba oscura.
Silenciosa.
Y vacía.
Bella se quedó inmóvil.
Mirando el techo.
Intentando ignorar la tristeza inesperada que le apretaba el pecho.
Porque el sueño no había sido inventado.
Había ocurrido de verdad.
Cada detalle.
Cada conversación.
Cada risa.
Y por primera vez en años…
No recordó el final.
Recordó lo feliz que había sido al principio.
Mientras tanto.
Al otro lado del campus.
Scott también dormía.
O al menos lo intentaba.
Porque su mente había decidido traicionarlo.
En su sueño estaba en un partido de hockey.
Uno importante.
Las gradas estaban llenas.
El ruido era ensordecedor.
Y él estaba nervioso.
Mucho más nervioso de lo que admitiría jamás.
Entonces la vio.
Bella.
Sentada en la primera fila.
Con una bufanda enorme.
Y un cartel ridículamente decorado.
—¡VAMOS SCOTT!
Él soltó una carcajada.
Exactamente igual que aquella vez.
Porque sí.
Eso también había ocurrido de verdad.
En el sueño la vio sonreír.
Levantar el pulgar.
Y hacer aquella expresión exagerada que utilizaba cuando intentaba animarlo.
La misma expresión que siempre lograba calmarlo.
El sueño avanzó.
Ahora caminaban juntos después del partido.
Bella sostenía un chocolate caliente.
Scott tenía un brazo alrededor de sus hombros.
Y ambos hablaban de cualquier cosa.
Nada importante.
Nada especial.
Solo estaban juntos.
Y por alguna razón…
Aquello fue lo que más dolió.
Porque despertó justo cuando Bella apoyaba la cabeza contra su hombro.
Scott abrió los ojos lentamente.
La oscuridad llenaba la habitación.
Y durante unos segundos permaneció inmóvil.
Recordando.
No la fiesta.
No la pelea.
No la traición.
Recordando las cosas buenas.
Las que habían existido antes de que todo se rompiera.
Y por primera vez en mucho tiempo…
Comprendió algo.
Algo que llevaba años intentando negar.
Nunca había olvidado a Bella.
Ni siquiera un poco.
En habitaciones separadas.
Sin saberlo.
Ambos permanecieron despiertos observando el techo.
Pensando exactamente en la misma persona.
Y preguntándose cuándo había comenzado a ser tan difícil seguir adelante.