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LA NOVICIA DEL PECADO

LA NOVICIA DEL PECADO

Status: Terminada
Genre:Amor prohibido / Posesivo / Amor a primera vista / Completas
Popularitas:4.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Betsy Gómez

Isabella Dalmavere eligió una vida de fe, convencida de que su corazón había encontrado por fin un lugar al que pertenecer. Entre los muros de un antiguo convento, las oraciones y el silencio, creyó que podría mantenerse alejada de todas aquellas emociones que alguna vez despertaron su curiosidad por el mundo.

Hasta que conoció a Dorian Virelli.

Rico, elegante y acostumbrado a conseguir cuanto desea, Dorian nunca había encontrado una mujer capaz de despertar tanto su interés como aquella novicia de mirada dulce y voluntad inquebrantable. Isabella no se impresiona con su fortuna, no se deja seducir por sus palabras y, sobre todo, no está dispuesta a renunciar a sus convicciones por un hombre al que apenas conoce.

Pero Dorian no sabe aceptar una negativa.

Sus visitas se vuelven cada vez más frecuentes. Sus conversaciones, más personales. Y lo que comienza como una atracción inesperada se transforma en una obsesión que amenaza con derribar las barreras que Isabella ha construido alrededor de su corazón.

Él le pedirá una oportunidad una y otra vez. Ella se la negará, decidida a proteger la vida que ha elegido.

Hasta que Dorian tome una decisión que cambiará sus destinos para siempre: llevársela por la fuerza, arrancándola del único mundo que conoce y enfrentándola a una realidad que jamás imaginó.


Volumen 1 de la saga Virelli.

NovelToon tiene autorización de Betsy Gómez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Un lugar al que pertenecer

La lluvia comenzó poco después del desayuno, obligando a los niños a permanecer dentro de la casa. Luca fue el primero en protestar. Había planeado pasar la mañana en el jardín y ahora caminaba por el salón con una expresión tan ofendida que Isabella tuvo que contener la risa.

—El cielo lo hace a propósito —declaró, mirando por la ventana—. Siempre llueve cuando quiero jugar.

—Quizá el cielo necesita que descanses un poco —respondió Isabella mientras acomodaba varios libros sobre una mesa.

—Yo no necesito descansar.

—Eso mismo dijiste ayer antes de quedarte dormido sobre el plato durante la cena.

Dos niños comenzaron a reírse y Luca se cruzó de brazos, fingiendo indignación. Sin embargo, unos segundos después se acercó a Isabella para ayudarla a preparar una actividad de dibujo.

Aquella mañana terminaron llenando varias hojas con casas, animales, árboles y personas. Luca dibujó nuevamente una casa con un jardín enorme. Esta vez añadió un perro, una mesa bajo un árbol y varias figuras tomadas de la mano.

Isabella se inclinó para observarlo.

—Parece que alguien está construyendo una casa muy bonita.

—Es una casa donde nadie tiene que irse —contestó él, concentrado en colorear una ventana.

La sonrisa de Isabella se desvaneció ligeramente.

—¿Eso es lo que te gustaría?

Luca asintió sin levantar la cabeza.

—Quiero que las personas se queden.

Ella sintió una ternura profunda. Conocía aquella necesidad de estabilidad, aunque desde una perspectiva diferente. Luca no pedía grandes regalos ni promesas extraordinarias. Solo deseaba tener la certeza de que alguien lo elegiría y que no tendría que acostumbrarse continuamente a las despedidas.

—Mereces tener personas que te quieran y te cuiden —le dijo.

El niño levantó finalmente la mirada.

—¿Tú te vas a quedar?

La pregunta tomó a Isabella por sorpresa. Podría haberle respondido que sí para tranquilizarlo, pero no quería ofrecer una promesa que todavía no sabía si podría cumplir.

—No sé cuánto tiempo estaré aquí, Luca. Pero mientras esté contigo, quiero que sepas que puedes contar conmigo.

Él pareció meditar su respuesta y luego volvió a pintar. Isabella permaneció a su lado, preguntándose por qué aquella conversación le había provocado una emoción tan intensa.

Quizá porque ella también estaba buscando un lugar al que pertenecer.

Durante las semanas anteriores había empezado a imaginar una vida dedicada a los niños, lejos de las obligaciones que alguna vez consideró definitivas. No había dejado de valorar su fe, pero comprendía que su camino podía cambiar. Quería tomar esa decisión sin precipitarse y, sobre todo, sin permitir que lo ocurrido con Dorian determinara su futuro.

Aquella tarde, Teresa la invitó a conversar en la pequeña oficina de la casa.

—Los niños se han encariñado contigo —comentó—. Y yo también he comenzado a confiar en ti. Si deseas quedarte, podemos hablar sobre una colaboración más estable.

Isabella sintió que el corazón le latía con fuerza.

—Me gustaría mucho. Pero necesito tiempo para comprender qué quiero hacer con mi vida.

—Tómate ese tiempo. Aquí no tienes que demostrar nada.

Al salir de la oficina, encontró a Luca esperándola en el pasillo. Llevaba el dibujo de la casa entre las manos.

—Te guardé un lugar —anunció, señalando una figura que había añadido junto a las demás.

Isabella miró el dibujo y sintió que los ojos se le humedecían. Se agachó para abrazarlo, y el niño correspondió con una confianza que todavía parecía sorprenderlo a él mismo.

No sabía qué ocurriría en los meses siguientes. No podía prometerle que nunca tendría que marcharse ni asegurarle que todas las cosas saldrían como deseaba. Pero sí sabía que aquel pequeño comenzaba a ocupar un lugar importante en su corazón.

Y, aunque todavía no podía imaginarlo, algún día Luca dejaría de dibujar familias que solo existían en el papel.

Muy lejos de allí, Dorian terminaba una reunión cuando Matteo le entregó unos documentos.

—Los asuntos de la empresa están resueltos por esta semana. Deberías descansar.

—Tengo trabajo pendiente.

—Tienes trabajo pendiente desde hace tres semanas. Y también llevas tres semanas sin dormir bien.

Dorian lo miró con impaciencia, pero no discutió. Desde que Isabella desapareció, había intentado llenar cada hora con obligaciones. No había funcionado. En los momentos de silencio, volvía a recordar su voz y aquella manera tan particular de contradecirlo.

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Suleima Dominguez Guzman
te felicito autora excelente novela gracias por compartirla
mariela
Isabella ahora con la visita de de Dorian al convento es la prueba que le mando Dios para saber si su vocación es genuina para resistir a la tentación del amor terrenal.
ana luisa: hola Mariela te recomiendo la novela la mujer que no supiste amar leerla por favor muy buena
total 2 replies
Maya
Cuantos años tiene lucas
Suleima Dominguez Guzman
excelente novela me encanta cada capítulo te felicito autora
🇻🇪Mary Arrietas🇻🇪
me encantó la novela tiene un contenido que enseña y entretiene muy diferente a otras novelas exelente historia
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