NovelToon NovelToon
Nica Y Los Cinco Destinos

Nica Y Los Cinco Destinos

Status: En proceso
Genre:Romance / Mujer poderosa / CEO
Popularitas:1.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Giulian Ocampo

Huyó para escapar de un matrimonio arreglado, pero el destino tenía preparados cinco caminos que cambiarían su vida para siempre.

NovelToon tiene autorización de Giulian Ocampo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 3: Empezar desde cero

Las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer justo cuando Nica salió de la terminal de Puerto Azul.

Miró a su alrededor y sonrió con cierta nostalgia. No había edificios de cristal, helicópteros privados ni camionetas negras esperándola. Solo personas caminando con paraguas, niños corriendo por la plaza y el sonido de las olas rompiendo contra el muelle.

Era un mundo completamente distinto al suyo.

Y eso era exactamente lo que buscaba.

Apretó con fuerza la mochila contra su espalda y comenzó a caminar sin rumbo fijo.

Después de varios minutos encontró una pequeña cafetería en una esquina. El cartel de madera decía:

"Café del Puerto".

Desde afuera podía verse un ambiente cálido. Algunas personas desayunaban mientras una mujer mayor atendía detrás del mostrador.

Nica respiró hondo y entró.

El aroma a café recién hecho y pan caliente la envolvió de inmediato.

—Buenos días, querida —saludó la dueña con una sonrisa—. ¿Qué vas a pedir?

Nica miró el menú.

Por primera vez en su vida observó los precios antes de ordenar.

Ahora cada moneda importaba.

—Un café con leche... y dos medialunas, por favor.

La mujer asintió.

—Tomá asiento. Ya te lo llevo.

Nica eligió una mesa junto a la ventana.

Mientras desayunaba, sacó un pequeño cuaderno de la mochila.

En una hoja escribió una lista.

Buscar alojamiento.

Conseguir trabajo.

No decirle a nadie quién soy.

Miró aquellas tres frases durante varios segundos.

Sería más difícil de lo que imaginaba.

Nunca había trabajado.

Nunca había cocinado.

Nunca había limpiado una casa.

Siempre hubo alguien que hacía todo por ella.

Pero estaba decidida a aprender.

Cuando terminó de desayunar se acercó al mostrador para pagar.

—¿Buscás trabajo? —preguntó la dueña al notar que Nica observaba un pequeño cartel pegado en la pared.

Ella levantó la vista.

—¿Cómo lo supo?

La mujer soltó una risa.

—Porque llevás diez minutos mirando ese anuncio.

Nica sonrió por primera vez desde que había llegado.

—Sí... la verdad es que sí.

—Mi nombre es Marta.

—Mucho gusto... soy Nica.

Por un instante estuvo a punto de decir "Beaumont".

Se detuvo a tiempo.

Solo Nica.

Eso era todo.

Marta la observó con atención.

Había algo extraño en aquella joven.

Su forma de hablar era educada.

Su postura era impecable.

Sus manos no mostraban señales de haber trabajado nunca.

Sin embargo, también veía miedo en sus ojos.

—Necesito una camarera. El sueldo no es muy alto, pero incluye el almuerzo.

Nica abrió los ojos con sorpresa.

—¿Habla en serio?

—Claro.

—¿Y no va a hacerme una entrevista?

—Mi experiencia me dice que las personas se conocen trabajando, no hablando.

Nica sintió un nudo en la garganta.

Era la primera persona que confiaba en ella sin pedirle su apellido.

—Acepto.

—Empezás mañana.

Las dos estrecharon sus manos.

En ese instante, Nica sintió que, por primera vez, alguien la estaba viendo como una persona común y no como la heredera de un imperio.

Esa misma tarde encontró una pequeña pensión a pocas cuadras del puerto.

La habitación era sencilla.

Una cama individual.

Un escritorio viejo.

Un pequeño placard.

Y una ventana desde donde podía verse el mar.

No tenía lujos.

Pero era suya.

Dejó la mochila sobre la cama y se dejó caer mirando el techo.

Jamás imaginó que un lugar tan pequeño pudiera hacerla sentir tan libre.

Mientras acomodaba sus pocas pertenencias, tomó el collar que su abuela le había regalado años atrás.

Era la única joya que había decidido conservar.

Lo sostuvo entre sus dedos.

—Prometo que voy a salir adelante... sola.

Lo guardó nuevamente.

No necesitaba más.

A cientos de kilómetros de allí...

Richard Beaumont permanecía sentado en su oficina.

Llevaba dos noches sin dormir.

Alexander revisaba informes.

Gabriel hablaba por teléfono con investigadores privados.

Lucas caminaba de un lado a otro.

El silencio era insoportable.

Entonces alguien golpeó la puerta.

—Señor Beaumont...

—¿La encontraron?

—Todavía no.

Richard bajó la cabeza.

—Pero encontramos un movimiento en una de sus cuentas.

Todos levantaron la vista.

—Compró un pasaje de autobús usando dinero en efectivo. Después no volvió a utilizar ninguna tarjeta.

Alexander suspiró.

—Está evitando dejar rastros.

Gabriel sonrió con amargura.

—Nos conoce demasiado bien.

Lucas permaneció en silencio.

En el fondo, una parte de él se sentía orgullosa.

Su hermana estaba luchando por la vida que había elegido.

Esa noche, Nica salió a caminar por la playa.

Las olas acariciaban la arena mientras el viento movía su cabello.

Se quitó las zapatillas y caminó descalza.

Por primera vez en mucho tiempo no tenía horarios.

No tenía escoltas siguiéndola.

No tenía reuniones.

No tenía obligaciones.

Solo tenía el sonido del mar.

Cerró los ojos y respiró profundamente.

—Este es mi nuevo comienzo.

Sin embargo, desde el estacionamiento cercano, un automóvil negro permanecía detenido.

Alguien observaba la playa desde el interior del vehículo.

No podía distinguirse su rostro.

Solo una silueta.

Después de unos segundos, el motor se encendió lentamente.

El automóvil se alejó sin hacer ruido.

Nica jamás llegó a verlo.

Pero alguien ya sabía exactamente dónde estaba.

Y aquel era solo el comienzo de una historia que cambiaría su destino para siempre.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play