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La Bella y la Bestia de la Mafia

La Bella y la Bestia de la Mafia

Status: Terminada
Genre:CEO / Mujer poderosa / Matrimonio arreglado / Amor eterno / Completas
Popularitas:591.9k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Edina Gonçalves

Isabella, una joven dulce marcada por años de sufrimiento familiar, se ve obligada a casarse con Leonardo Ferrari, un poderoso y temido líder de la mafia italiana. Lo que empieza como un sacrificio se transforma en algo inesperado cuando Leonardo, conocido como «la Bestia», revela un lado gentil y protector.

Mientras surgen sentimientos verdaderos entre ellos, salen a la luz secretos del pasado, traiciones amenazan sus vidas y enemigos peligrosos se acercan. En medio del caos, Isabella descubre que detrás del monstruo hay un hombre capaz de amarla intensamente… y Leonardo se da cuenta de que, por primera vez, tiene algo que vale más que el poder: alguien por quien luchar.

NovelToon tiene autorización de Edina Gonçalves para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17

Narrado por Alessandra...

Odiar a Isabella nunca fue una elección.

Fue… inevitable.

Desde que tengo uso de razón, el nombre de ella siempre ha estado presente.

Siempre.

Incluso cuando ella no estaba.

Incluso cuando yo aún era demasiado pequeña para entender lo que aquello significaba.

Pero yo lo sentía.

Lo sentía en la forma en que mi madre hablaba.

Lo sentía en el silencio pesado siempre que el nombre “Ana Cristina” era mencionado.

Lo sentía… en el vacío.

Porque, mientras Isabella tenía un padre…

Yo tenía solo promesas.

Francesco Esposito.

El gran hombre.

El hombre respetado.

El hombre que era padre de ella.

Pero nunca fue… mío.

Mi madre siempre me contó la verdad.

Sin filtros.

Sin suavizar.

Ella nunca fue del tipo que escondía las cosas.

—Tu padre me usó, Alessandra —decía, con aquella mirada llena de amargura—. Y después volvió corriendo a su esposa perfecta.

Yo crecí escuchando eso.

Repetidamente.

Como un mantra.

Como una verdad que necesitaba ser recordada todos los días.

Francesco tuvo una aventura con mi madre.

Una única noche.

Un error, como él mismo dijo.

Pero de aquel “error”… yo nací.

Y mi madre nunca aceptó ser solo eso.

Un error.

Ella quería más.

Ella lo quería a él.

Siempre lo quiso.

Incluso antes de que yo naciera.

Incluso antes de que Ana Cristina apareciera en su vida.

Pero él eligió.

Y no fue a ella.

Cuando mi madre descubrió que estaba embarazada… ella creyó que todo cambiaría.

Que él dejaría a su esposa.

Que finalmente elegiría la familia que ellos podrían tener.

Pero no.

Él no eligió.

Él nunca eligió.

—Amo a mi esposa —fue lo que él dijo.

Mi madre nunca olvidó esas palabras.

Y ni yo.

Él prometió pagarlo todo.

Prometió asumir los gastos.

Pero eso no hace que un hombre sea padre.

El dinero no sustituye la presencia.

No sustituye el cariño.

No sustituye el amor.

Yo crecí viendo a otros niños con padres.

Padres que iban a las presentaciones de la escuela.

Padres que tomaban sus manos.

Padres que las llamaban “hija” con orgullo.

¿Y yo?

Yo tenía un nombre… que nadie conocía.

Yo era un secreto.

Una sombra.

Y, mientras tanto…

Isabella crecía.

Amada.

Protegida.

Querida.

La hija perfecta.

La niña dulce.

La niña que todos admiraban.

Y yo odiaba eso.

Odiaba la forma en que ella era… buena.

Odiaba la forma en que ella sonreía.

Odiaba la forma en que el mundo parecía girar alrededor de ella.

Pero lo que más odiaba…

Era la forma en que él la miraba.

Porque, incluso cuando finalmente fui llevada a aquella casa…

Incluso cuando mi madre consiguió lo que siempre quiso…

Nada cambió.

Yo tenía casi nueve años cuando todo sucedió.

Cuando mi madre decidió que ya era hora de actuar.

Y ella actuó.

Sin dudar.

Sin culpa.

Ella planeó todo.

Cada detalle.

Cada paso.

Pagó a su propio primo…

Para sacar a Ana Cristina del camino.

Un atropello.

Simple.

Rápido.

Y eficaz.

Fue así como Isabella perdió a su madre.

Y fue así como mi madre finalmente entró en aquella casa.

Como esposa.

Como dueña.

Como vencedora.

O al menos… eso era lo que ella creía.

Pero ¿la verdad?

Ella nunca venció.

Porque, incluso después de todo…

Incluso después de la muerte…

Francesco nunca olvidó a Ana Cristina.

Y nunca amó a mi madre.

Él se casó.

Sí.

Pero no por amor.

Por chantaje.

Mi madre sabía demasiado.

Tenía pruebas.

Tenía secretos.

Y él cedió.

Pero un matrimonio sin amor…

Es solo una prisión bonita.

Y yo crecí dentro de esa prisión.

Viendo todo.

Sintiendo todo.

Y odiando cada vez más.

Porque Isabella seguía allí.

Con aquellos ojos tristes.

Con aquella forma de ser callada.

Pero aun así…

Ella todavía tenía algo que yo nunca tuve.

Un lugar en su corazón.

Aunque pequeño.

Aunque escondido.

Aún era más que yo.

Y eso me destruía.

Entonces empecé a hacer lo que sabía hacer mejor.

Provocar.

Humillar.

Quitarle todo lo que pudiera.

Si ella tenía paz… yo se la quitaba.

Si ella tenía alegría… yo la destruía.

Si ella tenía algo bueno…

Yo lo quería para mí.

Siempre.

Porque, en el fondo…

Yo creía que aquello era mío por derecho.

Que todo lo que era de ella… debía ser mío.

Y entonces llegó Aldo.

El novio perfecto.

El amorcito de su vida.

Y yo vi.

Vi la forma en que él me miraba.

Vi el deseo.

Vi la debilidad.

Y yo supe.

Sería fácil.

Y lo fue.

No necesité hacer mucho.

Una sonrisa.

Algunas palabras.

Y él ya estaba en mi cama.

Ridículo.

Los hombres son tan predecibles.

Pero, más que eso…

Aquello era una victoria.

Una cosa más de ella… que yo quité.

Y entonces llegó la boda.

Cuando mi padre dijo que yo tendría que casarme…

Entré en pánico.

Porque yo sabía quién era Leonardo Ferrari.

Todos lo sabían.

La Bestia de la Mafia.

El hombre desfigurado.

Peligroso.

Impredecible.

Yo no iba a prenderme a aquello.

Nunca.

Entonces mi madre y yo hicimos lo que siempre hicimos.

Planeamos.

Y ejecutamos.

Atraer a Isabella a la casa fue fácil.

Ella siempre fue obediente.

Siempre fue… ingenua.

Y entonces llamé a Aldo.

Dije que quería una despedida.

Un último momento antes de casarme.

Él vino corriendo.

Claro que vino.

Y nosotros nos encargamos de ser vistos.

De ser descubiertos.

Mi madre garantizó eso.

Mandó a Isabella subir.

Mandó que ella viera.

Mandó que ella se rompiera.

Y funcionó.

Perfectamente.

El escándalo.

La confusión.

La furia de mi padre.

Y entonces…

La solución perfecta.

—Casa a Isabella.

Nunca voy a olvidar la mirada de ella en aquel momento.

El shock.

El dolor.

La traición.

Fue… lindo.

Porque, finalmente…

Ella perdió todo.

Todo.

O al menos… eso era lo que yo pensaba.

Pero ahora…

Ahora yo veo.

Veo la forma en que él la mira.

Veo la forma en que ella anda.

Cómo sonríe.

Cómo vive.

Y eso…

Eso me da asco.

Porque, de alguna forma…

Ella venció.

De nuevo.

¿Y yo?

Yo no acepto perder.

Nunca acepté.

Y no va a ser ahora…

Que voy a empezar.

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maria fernanda ortega ruiz
preciosa novela 🥰🥰👏👏👏
maria fernanda ortega ruiz
acaba con las lagartija 👏👏👏👏👏
deldel
Hermoso capitulo ❤️❤️❤️❤️
deldel
Autora se que es su obra, pero no deberían los protagonistas de repetir los los mismos hechos.
deldel
Pero que estupidez de Isabela, si ya es rica para que quedarse a vivir en la misma ciudad, que esa familia nefasta que le tocó, y todavía regresa como sirvienta, por dios !!
Cristina Alvarado
ABANDONE ME HARTO LEER PUROS PENSAMIENTOS , RELLENASTE LS NOVELA REPITIENDO LOS DISCURSOS 🤬🤔
Cristina Alvarado
MALA
Cristina Alvarado
sostengo lo mismo se basa en pensamientos está novela. 🤬🤦
Cristina Alvarado
a mí tampoco lo q pienso uno después lo a piensa el otro y los amigos y también sus pensamientos 😱q manera rara de escribir una novela para cuando la acción 🤔
Hilda Estrada
sii, que aprenda a cambiar pañales 🥰
Hilda Estrada
me encantó este episodio: la boda, puro amor🥰🥰
Hilda Estrada
Las hermanas hablaron y se reconciliaron 🥰
Hilda Estrada
guauu un bebé 🥰🥰🥰 gran noticia
Hilda Estrada
Alessandra esta enferma de odio, le tiene envidia 😡😡
Hilda Estrada
que bárbara, pareces alacrán
Hilda Estrada
hermosa entrega de ambos 🥰
Hilda Estrada
que bueno, ya saliste de esa casa dónde no te querían 😡
Edith Zenteno
a que se dedica Vitorio? vive en un hotel y va a almorzar y cenar todos los días a un restaurante
Edith Zenteno
no esta claro la edad de ellos Isabella se fue a los 21 pero no dice cuanto tiempo pasó desde que se fue y la mandaron llamar? y el tal vez 30 ho menos
Edith Zenteno
que fome esa parte parece que la leí en otra novela y nunca había leído eso de la cosa nera solo la cosa nostra
deldel: Si yo también ya leí otra novela donde pasa lo mismo, que el padre cambia a la novia (la hijastra por la hija biológica)
total 1 replies
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