Una abogada brillante, a punto de casarse, descubre la traición de su prometido y su mejor amiga… y decide convertir su propia boda en el escenario perfecto para revelar la verdad.
NovelToon tiene autorización de Julissa Pitti para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 18
Valeria no volvió a sentarse después de la llamada, permaneció de pie frente al ventanal, observando la ciudad con una calma que ya no era incertidumbre,
sino decisión,
sus pensamientos no eran caóticos como antes,
ahora estaban alineados,
precisos,
como piezas que comenzaban a encajar,
tomó aire lentamente,
y por primera vez en mucho tiempo,
no dudó,
Narrador omnisciente,
porque cuando alguien deja de dudar,
empieza a actuar con consecuencias,
y Valeria ya no estaba observando,
estaba moviendo el tablero,
En la empresa,
Santiago revisaba documentos cuando Isabela entró sin anunciarse,
con esa presencia silenciosa que no necesitaba presentación,
—¿Interrumpo?,
preguntó con suavidad,
Santiago levantó la vista,
—Depende de lo que traigas,
Isabela cerró la puerta con calma,
se acercó y dejó una carpeta sobre el escritorio,
pero no se alejó,
se quedó cerca,
—No traigo problemas,
—traigo soluciones,
Santiago la observó en silencio,
había algo en ella que imponía control sin necesidad de levantar la voz,
—Estás tomando demasiadas libertades,
dijo él,
Isabela sonrió apenas,
—Solo las necesarias,
El teléfono de Santiago vibró,
Camila,
no respondió,
solo lo dejó a un lado,
Isabela lo notó,
pero no comentó nada,
—A veces, ignorar lo que insiste en llamar…
solo lo hace más persistente,
Santiago la miró,
—Tienes una forma interesante de ver las cosas,
—No es ver,
respondió ella,
—es entender,
El ambiente cambió sutilmente,
no era evidente,
pero sí presente,
no había prisa,
no había urgencia,
solo una tensión que se sostenía en silencio,
En otro lugar,
Camila sostenía su teléfono con fuerza,
—Otra vez…
murmuró,
los mensajes sin respuesta,
las llamadas ignoradas,
todo comenzaba a encajar en una imagen que no quería aceptar,
algo había cambiado,
y no estaba a su favor,
más tarde,
Camila se dirigió a la salida de la empresa,
no pensó demasiado,
solo actuó,
Isabela salió con calma,
como si ya supiera que la estaban esperando,
Camila dio un paso al frente,
—Tenemos que hablar,
Isabela la miró con serenidad, y por un instante, Camila se quedó sin palabras,
La luz del atardecer se filtraba por los ventanales, iluminando a Isabela de una manera que parecía ensayada,
Llevaba una blusa blanca de seda, tan fina que se adivinaba el contorno de su sostén debajo, con el escote justo en el límite de lo profesional,
La falda de lana negra se ajustaba a sus caderas como un guante, terminando justo encima de las rodillas, revelando la curva perfecta de sus piernas cubiertas por medias finas,
Los tacones de agaja no solo la hacían más alta, sino que forzaban su postura, arqueando su espalda de una manera casi provocativa,
Camila sintió cómo su mirada descendía sola, recorriendo cada centímetro de esa figura,
—Siempre tenemos que hablar,
dijo Isabela, y su voz sacó a Camila de su trance,
Camila no perdió el tiempo,
—Estás interfiriendo en mi relación con Santiago,
Isabela inclinó ligeramente la cabeza,
acercándose apenas,
sin invadir, pero reduciendo la distancia,
El perfume de Isabela llenó el espacio entre ellas,
—¿Estás segura de que es tu relación?,
Camila frunció el ceño,
—No juegues conmigo,
Isabela la observó con calma,
y luego, con una suavidad controlada,
preguntó:
—Dime algo…
—¿estás celosa de mí…
o de él?,
Camila se tensó,
—No digas tonterías,
Isabela sostuvo la mirada,
más cerca ahora,
—No es una tontería,
—es una pregunta importante,
—porque si es de él…
—es miedo,
pero si es de mí…
—entonces es algo más,
Camila dio un paso atrás,
incómoda,
pero también afectada,
—No tienes derecho a analizarme,
dijo,
Isabela sonrió apenas,
—No te estoy analizando,
—te estoy viendo,
El silencio entre ambas fue más denso que cualquier palabra,
Camila apretó los puños,
—Te advierto algo,
—Santiago es mío,
Isabela no reaccionó de inmediato,
solo la observó,
y luego, con una calma absoluta, respondió:
—No, mi amor…
—Santiago no es tuyo,
una pausa,
—Santiago es de su esposa…
Valeria,
Las palabras cayeron con precisión,
sin elevar la voz,
pero con un peso que desestabilizó a Camila,
—No te atrevas a…
comenzó ella,
—No es lo que yo diga,
interrumpió Isabela suavemente,
—es lo que ya es,
Camila la miró con rabia contenida,
pero también con duda,
—Y tú…
añadió Isabela,
—solo estás intentando sostener algo que ya se está cayendo,
El golpe fue silencioso,
pero certero,
Camila no respondió,
porque por primera vez,
no estaba segura de su lugar,
Isabela dio un paso adelante,
invadiendo ahora deliberadamente el espacio personal de Camila,
—No confundas lo que sientes con lo que es,
dijo con suavidad,
—porque eso…
es lo que termina rompiéndolo todo,
Y antes de que Camila pudiera responder,
Isabela inclinó su cabeza y sus labios encontraron los de Camila,
El beso fue inesperado, apasionado,
Isabela dominó el momento, su lengua explorando con una confianza que dejó a Camila sin aliento,
Camila no se opuso,
pero tampoco correspondió del todo,
Se quedó inmóvil,
Hipnotizada,
Sintiendo cómo el mundo daba vueltas,
Cuando Isabela se separó, sus labios brillaban,
—Piénsalo,
dijo con una sonrisa leve,
Y se giró, caminando hacia la salida,
Camila la observó alejarse,
Sus dedos tocaron sus labios,
Aún sintiendo el beso,
Aún oliendo su perfume,
Y por primera vez en mucho tiempo,
Santiago era lo último en su mente.
En ese mismo mundo,
Valeria revisaba los documentos,
y cada conexión empezaba a tener sentido,
Daniel ya estaba moviendo piezas,
y el caso dejaba de ser una sospecha,
para convertirse en una estructura clara,
Narrador omnisciente,
porque cuando las piezas comienzan a encajar,
ya no hay forma de detener lo que viene,
y en ese punto,
nadie estaba realmente a salvo,