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Regresé y Mi Lugar Ya Era de Otra

Regresé y Mi Lugar Ya Era de Otra

Status: Terminada
Genre:Completas
Popularitas:172.1k
Nilai: 4.8
nombre de autor: lulu

Valeria Salcedo se fue de México sin explicar la verdad: estaba enferma, sola y convencida de que dejar a Alejandro Alcázar era la única forma de no arruinarle la vida.

Tres años después, vuelve decidida a empezar de cero con su papá y un nuevo trabajo. Pero el primer proyecto que recibe la pone frente a Camila Rivas, la nueva novia de Alejandro. Una mujer dulce frente a todos, venenosa cuando nadie mira.

Alejandro ya no es el hombre que la amaba. Ahora la humilla, la duda, la acusa y protege a otra con la misma ternura que antes era solo para ella.

Valeria intenta mantenerse lejos, pero cada encuentro abre una herida vieja. Entre mentiras, escándalos, accidentes y nuevas oportunidades, tendrá que decidir si sigue atada al amor que la destruyó o si por fin se elige a sí misma.

NovelToon tiene autorización de lulu para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 3

Capítulo 3

Me quedé quieta.

—No funcionó. No hay más.

Santiago me sostuvo la mirada.

—Marcela me pidió que te atendiera en Estados Unidos. Dijo que eras hija de una amiga. Ahora entiendo. ¿Por qué no le dices la verdad a Alejandro?

—¿Para qué? Es heredero del Grupo Alcázar. Su familia jamás aceptaría a una mujer común y enferma.

—Te extirparon la lesión. Si pasas los cinco años, estarás bien.

—También puede volver. Mi mamá murió cuando yo tenía diez años. Sé lo que es perder a alguien. No quiero que él pase por eso.

Santiago me miró largo rato.

—Marcela todavía puede molestarte. Si necesitas ayuda, dime.

—No hay nada que molestar. El primer amor ya se volvió una mancha vieja. Alejandro solo quiere borrarla.

Santiago soltó una risa seca.

—Si esa señora vuelve a ofrecerte dinero, acéptalo. Las mujeres buenas y las tontas suelen terminar mal.

—Claro. Compraré casa, coche, me iré de viaje y tendré hombres por todos lados.

—No aprendes.

Pagó aunque yo insistí.

Después me llevó a casa. En el trayecto hizo chistes malos para hacerme reír. Me reí por educación.

En la entrada de mi calle, mi papá nos vio.

—¿Con quién hablas, Val?

Santiago bajó del coche y saludó como niño de colegio.

—Buenas noches, don Ernesto. Soy Santiago, amigo de Valeria. La traje porque me quedaba de paso.

Mi papá lo invitó a pasar.

Yo intenté impedirlo.

—Papá, seguro tiene cosas que hacer.

—Acepto un vaso de agua, si no es molestia —dijo Santiago.

Lo miré.

Descarado.

Entró, jugó ajedrez con mi papá, tomó té como si estuviera en su casa y en menos de una hora ya lo tenía encantado.

Al despedirlo, lo acompañé a la calle.

—Tu papá te quiere mucho —dijo de pronto—. Yo no me llevo bien con el mío.

Intenté cambiar de tema.

—Juegas muy bien ajedrez para haber crecido fuera.

—Mis abuelos me criaron. Mi abuelo jugaba. Aprendí mirándolo.

—Seguro te querían mucho.

Se detuvo.

Me miró directo.

—¿Y tú, Valeria? ¿Tú me quieres? ¿Quieres intentar salir conmigo?

Me quedé en blanco.

Santiago ya no estaba bromeando. La luz de la calle le caía en la cara y por primera vez no vi al médico relajado que siempre tenía una respuesta lista.

Vi a un hombre esperando.

Di un paso atrás.

—Santiago, ese chiste no da risa.

—¿Por qué crees que es chiste? Eres inteligente, Valeria. Me gustas. No tengo el dinero de Alejandro, pero en lo demás no estoy tan mal. Piénsalo.

Me puse nerviosa.

—Ahora no quiero una relación. Quiero trabajar, ganar dinero y cuidar a mi papá.

Él fingió que le habían disparado.

—Entonces no tengo oportunidad.

—Eres una gran persona. Seguro encontrarás a alguien mejor.

Santiago guardó silencio unos segundos. Luego soltó una carcajada.

—Te lo creíste. Te dije que eras demasiado seria.

Me ardió la cara de coraje.

—Ya es tarde. Me voy.

—Valeria, no te enojes. Te dejo pegarme. Bueno, dos patadas también.

Me tapé los oídos y caminé más rápido.

En casa, mi papá me esperaba en la sala.

—Papá, Santiago y yo somos amigos. Nada más.

Apagó la televisión.

—A mí me cayó bien. Es educado, guapo. Podrías considerarlo.

—Lo viste una vez. ¿Y si solo está actuando? Los hombres saben fingir.

Mi tono salió más duro de lo que quería.

Mi papá no insistió.

—No te presiono.

Me senté a su lado y le abracé el brazo.

—¿Tanta prisa tienes por casarme? Yo quiero quedarme contigo.

Él me acarició la cabeza.

—En dos días es tu cumpleaños. ¿Qué quieres comer?

Mi cumpleaños.

El último que había celebrado fue con Alejandro, antes de irme. Él organizó una fiesta y esa noche me pidió matrimonio.

En Estados Unidos solo mi papá llamaba para felicitarme.

—Lo que tú cocines está bien. Ese día brindamos.

Al día siguiente trabajé toda la mañana en la propuesta para Camila. Revisé cada dato, cada fecha, cada cláusula. Llamé a Julia para confirmar detalles y quedamos en firmar el contrato formal dos días después.

En la hora de comida recibí una llamada.

Marcela Ibarra.

Me citó en una cafetería de lujo a unos minutos del Grupo Fuentes.

Cuando llegué, estaba sentada en un privado. Llevaba seda color lavanda, perlas y esa calma de las mujeres que siempre han tenido el mundo de su lado.

—Siéntate. Pide lo que quieras.

—No hace falta. Tengo que volver al trabajo. Dígame qué necesita.

Sacó un folder de su bolsa Hermès y lo empujó hacia mí.

—Te conseguí un puesto en AWE, filial del Grupo Alcázar en Estados Unidos. Directora de operaciones. Sueldo anual de siete cifras. Firma y entra de inmediato.

Era una oferta que cualquier profesional mataría por tener.

Yo empujé el folder de regreso.

—Gracias, pero acabo de volver. No pienso irme.

Su mirada se enfrió.

Sacó una tarjeta bancaria.

—La primera vez te ofrecí dos millones y los devolviste. No tengo tiempo para tus juegos. Aquí hay cinco. Sal del país y deja de aparecer cerca de Alejandro.

Respiré hondo.

—Señora Ibarra, agradezco lo que hizo por mi tratamiento. Cumplí mi palabra. No busqué a Alejandro. Él tiene novia. Yo solo quiero trabajar y cuidar a mi papá.

—Puedes llevarte a tu padre. Yo arreglo casa, papeles, lo que quieras.

Miré sus joyas, su bolsa, su ropa. En una tarde llevaba encima lo que mi papá y yo quizá no ganaríamos en toda la vida.

—No quiero su dinero. Y le prometo de nuevo que no tendré nada que ver con Alejandro.

Me levanté.

Su voz me alcanzó en la puerta.

—Si no fuera por él, ¿crees que una recién llegada sin trayectoria tendría un puesto de subgerente en Grupo Fuentes? No seas hipócrita, señorita Salcedo.

Me giré.

—Ese puesto lo conseguí con mi currículum.

—Emiliano Fuentes es amigo de Alejandro. ¿De verdad no lo sabías?

Me quedé quieta.

Era cierto que el puesto había llegado demasiado fácil. Era cierto que me habían dado un proyecto enorme apenas entré.

—Si ese trabajo vino de Alejandro, terminaré el proyecto y renunciaré.

Volví a la oficina con la cabeza hecha ruido.

No entendía por qué Alejandro me ayudaría si cada vez que me veía parecía querer destrozarme.

Decidí concentrarme en lo urgente.

Primero terminaría el proyecto.

Después vería cómo devolverle a la familia Alcázar todo lo que debía.

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Nerida Navas
EXCELENTE, ES UNA LINDA HISTORIA, ME ENCANTÓ DE PRINCIPIO A FIN... FELICITACIONES Y BENDICIONES PARA TI... SIENTO QUE YA LA HABÍA LEÍDO, PERO IGUAL LA DISFRUTÉ MUCHO... QUÉ DIOS TE BENDIGA Y PROTEJA Y AYUDE A TENER MUCHOS ÉXITOS EN TU VIDA 🙏💐🌹
Guiomar Elena
Hermosa historia. Gracias por compartir. Éxitos y muchas bendiciones para ti.
Encarnación Sañudo Barrientos
Por fin algo bonito y diferente en el último capítulo. Que novela tan llena de tragedia
Mary Cabrera
un fin un poco no se natural, fácil, sin golpes o humillación, sin sobresaltos, por qué esa mujer era de nunca morir por qué si que recibió golpes, enferma y rechazada, el hombre la amo mucho pero también la destruyó, y el dolor de un hijo perdido no lo cura nada
Ada Luque
final muy flojo
Mary Cabrera
junnn otra bruja 🤨
Mildred Maiz
de verdad le deseo toda la suerte a caminar que te destruya hasta el polvo
Mildred Maiz
perdón por nuestro gremio, pero en estos momentos me alegra loquera lentamente porque nonouwdo entender como una mujer tan inteligente según lo que narran, se comporte como una cosa por no decir el nombre, le pagan, la manosean, casilla violín, la venden como prostituta barata y aun sigue
a y como midiera emiliano que como hombre acepta este tipo de cosas y aun asi sigue detrás de ella
esta esceitora pone a la mujer peor que una botella vacía de agua en l alcalde pateada hasta por el perro callejero
Mary Cabrera
la escritora la odia, por qué a cada rato le pegan la maltratan humillan, cuánto más? 🤨
Mary Cabrera
😭😭😭😭no injusto, Santiago no debería haber muerto 🥹🥹
Mary Cabrera
pues tenia que salvarla después de enterarse de todo lo que hizo la bruja y el le hizo caso, así que ojalá no se quede con él
Mary Cabrera
y vuelve la burra al trigo🤨 es más bruta sabiendo la calaña y todavía vuelve a qué la sigan maltratando más estúpida no puede ser😏
Mary Cabrera
haber si con esto abre los ojos
Mary Cabrera
la bruja hizo eso por qué el hijo no era de el y ahora moto al propio🤨 y la idiota todavía hay😏
Encarnación Sañudo Barrientos
No, no, no, siento que voy a explotar por dentro
Mary Cabrera
🤨 no entiendo que quiere, investigar bien, pero acaso no entiende que ese tipo aunque sea tan estúpido y manipulable y según no sepa la verdad es un idiota y que ya le a echo mucho daño😏
Mary Cabrera
drogada🤨
Mary Cabrera
no pero está todavía sigue viva con todo lo que le pasa 🤨
Mary Cabrera
hay no pero como hace eso si quería protección era con emiliano y no con este baboso, de verdad que es más bruta que cualquiera 🤨
Mary Cabrera
por favor 😏 es que es bruta y no sabe hacer nada bien, hay me cansa eso 🤨
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