NovelToon NovelToon
Cenizas De Seda: El Rostro De La Venganza

Cenizas De Seda: El Rostro De La Venganza

Status: En proceso
Genre:Venganza / CEO / Mujer poderosa
Popularitas:9.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

​Elena San Román es la esposa abnegada de Julián Ferrara, el heredero de un imperio hotelero. Ella lo dio todo: dejó su carrera como arquitecta para apoyarlo y cuidó de su madre enferma. Sin embargo, el día de su tercer aniversario, Elena descubre que Julián nunca la amó. Él solo se casó con ella para cumplir una cláusula del testamento de su abuelo y así obtener la presidencia.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La muerte de Elena San Román

Punto de vista de Elena

​Me encontraba sola en aquella habitación de hospital, atrapada en un silencio que solo era interrumpido por el pitido rítmico y monótono de los monitores. No sabía dónde estaba, ni quién me había arrebatado de los brazos de la muerte cuando el agua helada del lago ya reclamaba mis pulmones. Estaba confundida, enojada y, por encima de todo, profundamente triste.

​Sin embargo, a medida que los minutos pasaban, el dolor físico que recorría cada centímetro de mi cuerpo empezaba a ser eclipsado por algo mucho más poderoso. El recuerdo del impacto, la risa de Sofía y la mirada de asco de Julián se repetían en mi mente como una película de terror. El dolor de haber perdido a mi hijo, esa pequeña luz que apenas empezaba a brillar en mi interior, estaba envenenando mi sangre. Sentí cómo un odio indescriptible invadía mis entrañas, una ponzoña negra que borraba, con una eficacia aterradora, cualquier rastro del amor que alguna vez había sentido por Julián Ferrara. Elena, la esposa abnegada, había muerto en ese barranco.

​La puerta de la habitación se abrió, rompiendo el hilo de mis pensamientos. En el umbral, la figura de un hombre alto y fornido me deslumbró. Su presencia llenaba el espacio de inmediato; vestía un traje oscuro impecable que contrastaba con la palidez de las paredes. Pero lo que más me impactó fueron sus ojos: estaban cargados de una oscuridad tan inmensa que parecían querer consumir el mundo mismo.

​—¿Quién eres? —pregunté, tratando de incorporarme impulsivamente.

​Pero las heridas de mi rostro, cubierto casi por completo por vendas rígidas, me hicieron gemir de dolor ante el movimiento brusco. Sentí como si mil agujas se enterraran en mi piel.

​—No te muevas, Elena. Te lastimarás —su voz, profunda y vibrante, activó un resorte en mi memoria.

​Era la misma voz que había escuchado entre la niebla del dolor aquella noche: "Resiste, Elena... Tu venganza apenas comienza". Fue entonces cuando lo supe: ese hombre era mi salvador, el mismo que me había sacado del infierno líquido.

​El desconocido se acercó a la cama con una mezcla de elegancia y frialdad que me hizo estremecer. Su sola presencia gritaba peligro, una autoridad que no pedía permiso, pero lo que más me desconcertaba era que no sentía miedo. Después de haber sido traicionada por el hombre que juró amarme, un extraño con ojos de tormenta me parecía el refugio más seguro del mundo.

​—Le pregunté quién es. ¿Qué hago aquí? —insistí, ignorando el ardor de las heridas.

​Él sonrió de medio lado, un gesto cínico, como si hubiera descubierto en mí algo que yo misma ignoraba.

​—Soy Adrián Valenzuela. ¿Te dice algo ese nombre?

​Lo miré con desconfianza. Escudriñé mi memoria, repasando los apellidos de los socios, rivales y conocidos de los Ferrara. Nada.

​—Lo siento, pero nunca he escuchado ese nombre —respondí con sinceridad.

​Su mirada se oscureció aún más, acercándose lentamente a mí, inclinándose hasta que su rostro quedó a pocos centímetros del mío. Parecía tratar de leer mi alma, buscando una grieta, una mentira.

​—No me mientas, Elena. Eres la esposa del maldito de Julián, por lo que debes conocer todos sus secretos —dijo con la voz cargada de un odio tan antiguo y puro como el mío.

​Una risa burlona, casi histérica, se escapó de mi boca, aunque el gesto me dolió bajo las vendas.

​—¿De qué te ríes? —preguntó él, perdiendo la paciencia, sus dedos apretando la barandilla de la cama.

​—De mi propia estupidez —escupí, sintiendo cómo mi odio seguía creciendo—. Yo solo fui una transacción para él, Adrián. Solo una esposa de papel, un adorno que desechó e intentó sacar del camino cuando ya no le servía para escalar. No sé sus secretos porque él nunca me consideró digna de conocer al hombre real.

​Adrián apretó la mandíbula con tanta fuerza que sus músculos se tensaron. Su mirada se quedó fija en mí, escaneando la verdad en mis ojos con una intensidad insoportable, hasta que finalmente, algo en él se suavizó.

​—Entonces lo que suponía era verdad. Ese infeliz intentó matarte.

​Escuchar la confirmación de lo que hizo Julián de boca de un desconocido fue como un golpe físico. Me obligó a cerrar los puños con fuerza, encajando mis uñas en las palmas de mis manos hasta sentir que la piel cedía. La última pizca de duda se evaporó. No había sido un accidente. No había sido una mala jugada del destino. Había sido un asesinato planeado por el hombre que dormía a mi lado cada noche.

​—Así es. Fui la estúpida que Julián utilizó para llegar a la presidencia y obtener el dinero de los Ferrara —mi voz sonó con una furia que no reconocí.

​—Él piensa que estás muerta —continuó Adrián, recuperando su tono gélido—. Justo después de sacarte del auto, este se incendió, calcinando todo en su interior y destruyendo cualquier rastro de ti. Para el mundo, Elena San Román es ceniza en el fondo del lago. Llevas dos meses en este lugar, bajo mi protección. Los médicos no querían despertarte hasta que las heridas estuvieran más sanas.

​Llevé mis manos temblorosas a mi rostro. El contacto con las vendas me produjo un escalofrío. Sentía la piel tirante, caliente.

​—¿Qué me pasó en el rostro? —pregunté, con el miedo taladrando mis huesos.

​—Una vez fuera del auto, las llamas alcanzaron parte de tu cara. Estaba destrozada, Elena. Decidí por ti porque no había tiempo que perder. Autoricé varias intervenciones para recuperarte, sin embargo, el daño era muy profundo. Tuvieron que modificar tus facciones. Reconstruirte desde cero.

​Algo dentro de mí se rompió ante la noticia de haber perdido mi identidad física, pero al mismo tiempo, una extraña sensación de alivio me inundó. El rostro que Julián había besado, el rostro que Sofía había envidiado, ya no existía. Si no tenía rostro, no tenía pasado. Si no tenía pasado, no tenía límites.

​—Quiero verme —exigí, mi voz ahora firme.

​Adrián dudó un segundo, pero finalmente asintió. Caminó hacia el tocador de la habitación y trajo un espejo de mano. Me lo entregó con una advertencia silenciosa en su mirada.

​Con manos torpes, empecé a desatar el nudo de las vendas. Gasa tras gasa, el mundo parecía volverse más nítido. Cuando la última capa cayó, me quedé sin aliento.

​La mujer que me miraba desde el cristal era una desconocida de una belleza gélida y perturbadora. Mis ojos parecían más grandes, mis pómulos más altos y mi nariz más fina. Había una cicatriz casi imperceptible cerca de mi oreja, un recordatorio del fuego, pero el resto era perfecto. Una máscara impecable.

​—Elena murió en ese lago —dije, mirando a Adrián a través del espejo—. Ella era débil. Ella amaba.

​—¿Y quién eres ahora? —preguntó él, cruzándose de brazos.

​—Soy el error que Julián no terminó de cometer —dejé el espejo a un lado y lo miré con la misma oscuridad que él poseía—. Soy quien le quitará todo, empezando por su cordura. Pero necesito tu ayuda, Adrián. Tú no me salvaste por caridad. ¿Qué quieres a cambio?

​Adrián sonrió, esta vez con una satisfacción genuina.

—Quiero ver su imperio arder. Y tú eres la cerilla perfecta.

​En aquella habitación de hospital, mientras el sol se ponía, se firmó un pacto de sangre. El amor había muerto, pero en su lugar, la venganza acababa de nacer con un rostro nuevo y una voluntad de hierro.

1
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Esa bruja también debe pagar. o se puede salir con la suya tan fácilmente
Rocio Raymundo
esto no me lo esperaba en verdad que giro
Rocio Raymundo
después de todo lo que viviste Elena es hora que vuelvas a ser feliz
Ana Maria Paz Ramirez
maldito perro de porquería por fin vas saber lo que sé siente ser pateado y umillado hasta lamentar haber nacido 😤😤😤
Ana Maria Paz Ramirez
que bien se describe tal cual una llena o buitre carroñero resa por ahí un dicho que las llenas eridas o ambrientas se atacan entre sí 🐍🐍🐍🐍
Ana Maria Paz Ramirez
eso es lo que tú crees pero lo que viene para ti es tú infierno 😤😤😤 rata de alcantarilla 😤😤😤
Ana Maria Paz Ramirez
tú historia me tiene atrapada gracias gracias 😃😃😃🥰
Ana Maria Paz Ramirez
está historia es maravillosa me encanta cada capítulo me absorbe más y me tiene en suspenso Dios te bendiga y te siga dando esa talento para escribir gracias por compartirnos tus historias 🥰🥰🥰😃😃
Ana Maria Paz Ramirez
jajajaja sólo él sé cree irresistible lo que hizo con la hermana de Adrian fue engañó con promesa de responderle con pareja y lo que hizo con su ex fue engañó premeditado para poder escalar a la presidencia de las empresas de su abuelo y despojarla de sus propiedades maldito macho menos 🤬🤬🤬🤬
Ana Maria Paz Ramirez
hay caramba son como témpanos glaciales en público pero son lava ardiente en la intimidad 🤭🤭🥰🥰
Ana Maria Paz Ramirez
ya empieza su pesadilla insectos por lo pronto está noche no duermen ésas culebras 🐍🐍🐍🐍🐍
Ana Maria Paz Ramirez
esté hombre llegó justo a tiempo para salvarla y mira lo que es el destino él pensó en utilizarla para destruir a su enemigo y lo que consiguió fue una aliada para destruir a ese perro 🤭🤭🤭🤭
Carmen Mena
gracias por los capítulos autora
Isidra Marta Sánchez Ortiz
Sufre malvado 👏👏👏👏👏👏👏
Miriam Colín
Por fin el desgraciado de Julián va pagar, ahora Alix tiene un nuevo comienzo con alguien que la ama de verdad.
Rocio Raymundo
amado estás seguro que sabes amar , si así amas como será cuando odies desgraciado
Isidra Marta Sánchez Ortiz
Me encanta tu historia, y gracias 👏👏👏👏👏👏👏
Ysabel Correa: Gracias a ti por el apoyo 🥰
total 1 replies
Maria Mongelos
Esta Elena no es la que Julian conocía, está con el hombre correcto
Maria Mongelos
Exelente
Maria Mongelos
Elena resurgir de las cenizas y va ir con todo tras ellos
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play