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Heredero Del Pecado

Heredero Del Pecado

Status: Terminada
Genre:Mafia / Mujer poderosa / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:262.8k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Yamila22

Saga de
_ Mis hijos hackearon al CEO

"Me entregué a un monstruo y me devolvió el desprecio. Ahora, que no se atreva a tocar a mi hijo."
Hace tres años, Damián me juró amor y me dejó hundida en la deshonra, sola y con un hijo en el vientre. Mi familia rica me echó a la calle, pero aprendí a ser una leona para proteger a mi pequeño Eithan. Ya no soy la niña ingenua que él rompió; ahora soy una guerrera que no se deja humillar por nadie.
Pero el pasado ha vuelto. El mafioso que me abandonó aparece reclamando lo que es suyo, sin saber que este Heredero del Pecado solo tiene una dueña.
Él quiere poder. Yo solo quiero que se mantenga lejos de mi sangre. ¿Podrá el deseo ganarle al odio o terminaremos destruyéndolo todo?

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 7: El precio de la libertad

Desperté con el peso del brazo de Damián Smirnov rodeándome la cintura, una cadena de carne y tatuajes que me mantenía anclada a su cama. Por un segundo, entre las sábanas de seda revueltas y el olor a sexo y sándalo que impregnaba la habitación, me permití creer que el mundo exterior no existía. Me sentía plena, con los músculos todavía vibrando por la intensidad de la noche anterior, pero la paz me duró lo que tarda un rayo en cruzar el cielo.

​Mi celular, tirado en el suelo junto a mi vestido verde esmeralda ahora arrugado y humillado, empezó a vibrar con una insistencia violenta.

​Damián gruñó contra mi nuca, apretándome más contra él.

—Ignóralo —masculló con la voz ronca por el sueño—. Si es tu padre, mis hombres ya se encargaron de que sepa que no estás disponible.

​—Tengo que atender, Damián. Si no lo hago, va a ser peor —susurré, zafándome de su agarre.

​Me envolví en la sábana negra, sintiendo el aire frío del loft golpeando mi piel todavía caliente. Recogí el teléfono. "PAPÁ". Tres llamadas perdidas y un mensaje que hacía que la pantalla pareciera quemar. Antes de que pudiera leerlo, el aparato volvió a sonar. Atendí con las manos temblando.

​—¿Hola?

​—Espero que el sucio de Smirnov haya valido la pena, Alessandra —la voz de mi padre no era de enojo, era algo peor: era una sentencia fría—. Porque es lo último que vas a tener de esta familia.

​—Papá, escuchame... —el nudo en mi garganta casi no me dejaba hablar.

​—No. Escuchame vos a mí, pedazo de estúpida. Bianca está encerrada en su cuarto llorando porque la deshonraste frente a todos los invitados. Tu madre no quiere ni mencionar tu nombre. Para nosotros, estás muerta. He dado la orden de cancelar todas tus tarjetas, de cerrar el fondo de tu universidad y de vaciar el departamento que te compré.

​Sentí un vacío en el estómago, como si el suelo se hubiera abierto bajo mis pies.

—¿Me estás echando a la calle por una noche? ¡Bianca me pegó primero! ¡Ella me humilló frente a todos por mi cuerpo!

​—Bianca es una Valente de verdad. Vos solo sos una decepción con curvas que no sabe controlarse —el desprecio en su voz me dolió más que cualquier bofetada—. Si no estás en la puerta de casa en diez minutos para pedirle perdón de rodillas a tu hermana y aceptar el compromiso que yo elija, olvidate de que existimos. No vas a tener ni para un pedazo de pan, Alessandra. Vamos a ver cuánto tiempo te dura el "amor" por ese mafioso cuando te des cuenta de que no tenés dónde caerte muerta.

​El clic del teléfono cortó la comunicación. Me quedé mirando la pared de ladrillos, con el celular en la mano y las lágrimas empezando a nublarme la vista. De princesa a indigente en menos de doce horas.

​—¿Qué te dijo? —la voz de Damián estaba ahora justo detrás de mí.

​Me giré. Él estaba de pie, desnudo y sin ninguna vergüenza, mirándome con una intensidad que me dio miedo. No por él, sino por lo que yo sentía.

​—Me quitaron todo —dije, y la primera lágrima rodó por mi mejilla—. No tengo tarjetas, no tengo casa, no tengo familia. Me borraron de su vida porque elegí quedarme con vos.

​Damián dio un paso hacia mí y me tomó del rostro con ambas manos. Su pulgar secó mi lágrima con una rudeza que pretendía ser consuelo.

​—No te quitaron nada que valiera la pena, nena —dijo, sus ojos negros brillando con un fuego posesivo—. Ellos te tenían en una jaula. Yo te doy un imperio. No necesitás sus tarjetas ni su apellido podrido. Ahora sos una Smirnov, y en mi mundo, nadie te va a volver a decir que no sos suficiente o que tenés que pedir perdón por ser como sos.

​—Damián, esto no es un juego. No tengo nada...

​—Lo tenés todo —me cortó, pegando su frente a la mía—. Me tenés a mí. Y te juro por mi sangre que tu padre y tu hermana van a terminar suplicándote que los mires. Pero ahora, vas a demostrarles que no te quebraste.

​Me besó con una pasión que sabía a promesa y a peligro. En ese momento, sentada en el borde de una cama que no era mía, desheredada y sola, me sentí más poderosa que nunca. No sabía que el "imperio" que Damián me ofrecía venía con un contrato de sangre que yo todavía no terminaba de entender.

​Esa mañana, mientras el sol entraba por los ventanales del loft, Alessandra Valente murió. Y entre las sábanas de Damián Smirnov, nació la mujer que, años después, enfrentaría al diablo para proteger a su hijo

Desperté con el peso del brazo de Damián Smirnov rodeándome la cintura, una cadena de carne y tatuajes que me mantenía anclada a su cama. Por un segundo, entre las sábanas de seda revueltas y el olor a sexo y sándalo que impregnaba la habitación, me permití creer que el mundo exterior no existía. Me sentía plena, con los músculos todavía vibrando por la intensidad de la noche anterior, pero la paz me duró lo que tarda un rayo en cruzar el cielo.

​Mi celular, tirado en el suelo junto a mi vestido verde esmeralda ahora arrugado y humillado, empezó a vibrar con una insistencia violenta.

​Damián gruñó contra mi nuca, apretándome más contra él.

—Ignóralo —masculló con la voz ronca por el sueño—. Si es tu padre, mis hombres ya se encargaron de que sepa que no estás disponible.

​—Tengo que atender, Damián. Si no lo hago, va a ser peor —susurré, zafándome de su agarre.

​Me envolví en la sábana negra, sintiendo el aire frío del loft golpeando mi piel todavía caliente. Recogí el teléfono. "PAPÁ". Tres llamadas perdidas y un mensaje que hacía que la pantalla pareciera quemar. Antes de que pudiera leerlo, el aparato volvió a sonar. Atendí con las manos temblando.

​—¿Hola?

​—Espero que el sucio de Smirnov haya valido la pena, Alessandra —la voz de mi padre no era de enojo, era algo peor: era una sentencia fría—. Porque es lo último que vas a tener de esta familia.

​—Papá, escuchame... —el nudo en mi garganta casi no me dejaba hablar.

​—No. Escuchame vos a mí, pedazo de estúpida. Bianca está encerrada en su cuarto llorando porque la deshonraste frente a todos los invitados. Tu madre no quiere ni mencionar tu nombre. Para nosotros, estás muerta. He dado la orden de cancelar todas tus tarjetas, de cerrar el fondo de tu universidad y de vaciar el departamento que te compré.

​Sentí un vacío en el estómago, como si el suelo se hubiera abierto bajo mis pies.

—¿Me estás echando a la calle por una noche? ¡Bianca me pegó primero! ¡Ella me humilló frente a todos por mi cuerpo!

​—Bianca es una Valente de verdad. Vos solo sos una decepción con curvas que no sabe controlarse —el desprecio en su voz me dolió más que cualquier bofetada—. Si no estás en la puerta de casa en diez minutos para pedirle perdón de rodillas a tu hermana y aceptar el compromiso que yo elija, olvidate de que existimos. No vas a tener ni para un pedazo de pan, Alessandra. Vamos a ver cuánto tiempo te dura el "amor" por ese mafioso cuando te des cuenta de que no tenés dónde caerte muerta.

​El clic del teléfono cortó la comunicación. Me quedé mirando la pared de ladrillos, con el celular en la mano y las lágrimas empezando a nublarme la vista. De princesa a indigente en menos de doce horas.

​—¿Qué te dijo? —la voz de Damián estaba ahora justo detrás de mí.

​Me giré. Él estaba de pie, desnudo y sin ninguna vergüenza, mirándome con una intensidad que me dio miedo. No por él, sino por lo que yo sentía.

​—Me quitaron todo —dije, y la primera lágrima rodó por mi mejilla—. No tengo tarjetas, no tengo casa, no tengo familia. Me borraron de su vida porque elegí quedarme con vos.

​Damián dio un paso hacia mí y me tomó del rostro con ambas manos. Su pulgar secó mi lágrima con una rudeza que pretendía ser consuelo.

​—No te quitaron nada que valiera la pena, nena —dijo, sus ojos negros brillando con un fuego posesivo—. Ellos te tenían en una jaula. Yo te doy un imperio. No necesitás sus tarjetas ni su apellido podrido. Ahora sos una Smirnov, y en mi mundo, nadie te va a volver a decir que no sos suficiente o que tenés que pedir perdón por ser como sos.

​—Damián, esto no es un juego. No tengo nada...

​—Lo tenés todo —me cortó, pegando su frente a la mía—. Me tenés a mí. Y te juro por mi sangre que tu padre y tu hermana van a terminar suplicándote que los mires. Pero ahora, vas a demostrarles que no te quebraste.

​Me besó con una pasión que sabía a promesa y a peligro. En ese momento, sentada en el borde de una cama que no era mía, desheredada y sola, me sentí más poderosa que nunca. No sabía que el "imperio" que Damián me ofrecía venía con un contrato de sangre que yo todavía no terminaba de entender.

​Esa mañana, mientras el sol entraba por los ventanales del loft, Alessandra Valente murió. Y entre las sábanas de Damián Smirnov, nació la mujer que, años después, enfrentaría al diablo para proteger a su hijo

1
Maritza Pérez
Excelente
Maritza Pérez
Me gusta mucho aunque cometió un error por orgullo merece una oportunidad
Wendy TZ
muy bien Damián ya te has humillado y ella sigue con un orgullo estúpido sin aceptar que te sigue amando
Wendy TZ
ayyy ya Alessandra, lo estás destruyendo y cuando te des cuenta habrá mucha distancia entre ustedes, ya supera ..... si sufriste, luchaste y sobreviviste pero lo sigues amando y el orgullo te está echando 🥰
Wendy TZ
vamos Alessandra ... a defender lo que es tuyo por derecho y x amor 🥰🥰
MAIRA SOTO
me encantó mucho tu historia demasiado hermosa muchas bendiciones 🙏 sigue escribiendo lo haces excelente 🥰❤️🙏
Wendy TZ
Alessandra te me caes del pedestal,, no controlas tus emociones y haces daño con cada pelea ,,,,, aparte mamita reacciona llamar padre al hombre que te quiere muerta a ti y a tu hijo?? osea ya deja de pensar que es tu familia, pelea así como lo haces con Damián 😡😡
Daisa Diaz
hola yo creo q está es la primero parte de la saga. cómo fue q se conocieron Damián y alexandra
Wendy TZ
eso es Alessandra a defender lo que tanto te ha costado sacar adelante 🥰
Wendy TZ
muy bien Alessandra,.pero si creo que el no envío el mensaje aunque para ser de la mafia y todo como que no hizo mucho por encontrarte ya que usaste sus propios recursos para hacerlo 🤔🤔
Wendy TZ
pero que esperabas al ir Alessandra ?? que te dejara llevarte tus cosas, allí si te pasaste de ilusa también 😡
Zory Mejia
excelente me gustó mucho
RINA DEL CARMEN ROJAS
👏👏👏👏Excelente novela, gracias autora
Janet Salas
excelente continuación de la historia anterior... sencillamente espectacular... bendiciones 🙏 para la escritora.../Drool//Heart//Good/
RINA DEL CARMEN ROJAS
Elessandra tiene los huevos que a él le falto en un principio, no cabe duda qué Damián eligió a la mujer perfecta para estar a su lado....bien !!👏👏👏
Reyes Sánchez
esta muy padre la novela. Excelente trabajo autora
Zory Mejia
me encantó el final.
gabriela uliarte
💖 💖 💖
Lucy Gisela Cisneros Inga
Divertida y dramática historia..me encantó 🥰🥰🥰
Zory Mejia
creo ella tiene derecho a rechazar cada palabra cada acto de Damian el la destrozo sabiendo que la familia de ella la había destrado así que se merece todo lo que ella le hace
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