NovelToon NovelToon
El Heredero Del Imperio

El Heredero Del Imperio

Status: Terminada
Genre:Mafia / Amor-odio / Completas
Popularitas:6.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Polania

Han pasado 20 años.
El hijo de Frank y Valery ya no es un bebé.
Es el heredero del imperio Morello
Él no quiere el trono.
No quiere ser rey. No quiere sangre. No quiere alianzas forzadas.
Quiere una vida normal.
Y eso, en una familia como la suya… es traición.

NovelToon tiene autorización de Polania para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La grieta en el imperio

CAPÍTULO 3

—Interceptamos un movimiento extraño en una de nuestras rutas. Alguien pagó información interna.

El silencio que siguió fue más pesado que cualquier disparo.

Matías no se movió. Seguía mirando la ciudad desde el ventanal, las luces extendiéndose como un tablero infinito bajo sus pies.

—¿Cuánta información? —preguntó finalmente.

Frank dejó una carpeta sobre el escritorio.

—Horarios. Cambios de escolta. Puntos de entrega. No es un rumor, Matías… es alguien que está adentro.

Eso sí lo hizo girarse.

Sus ojos oscuros ya no mostraban simple alerta.

Mostraban cálculo.

—¿Cuántos saben esos detalles?

—Cinco.

Demasiados.

Matías caminó lentamente hacia el escritorio y abrió la carpeta. Fotografías, transacciones, capturas de mensajes cifrados.

Uno de los nombres estaba subrayado.

—Álvaro —leyó en voz baja.

Frank asintió.

—Trabaja con nosotros desde Italia. Tu padre confía en él.

Una chispa fría cruzó la mirada de Matías.

—Mi padre confía demasiado en la lealtad heredada.

Cerró la carpeta.

—La lealtad no se hereda. Se prueba.

Esa misma noche citaron a los cinco hombres en el sótano de la residencia.

No era un sótano común.

Era insonorizado.

De concreto pulido.

Con una sola mesa metálica al centro y cinco sillas alineadas frente a ella.

Matías entró sin prisa.

Traje negro.

Camisa sin corbata.

Arma visible en la cintura.

No necesitaba gritar para imponer autoridad.

Su presencia bastaba.

—Gracias por venir tan rápido —dijo con voz tranquila.

Nadie respondió.

Podían oler la tensión.

—Alguien vendió información —continuó—. Y no me gustan las filtraciones.

Álvaro evitó su mirada.

Error.

Matías caminó alrededor de la mesa, observándolos como si estuviera eligiendo una pieza defectuosa.

—Lo curioso —añadió— es que no me molesta que intenten traicionarme.

Se detuvo detrás de Álvaro.

—Me molesta que crean que no voy a descubrirlo.

Un disparo rompió el aire.

Seco.

Preciso.

El cuerpo de Álvaro cayó hacia adelante sobre la mesa.

Los otros cuatro se paralizaron.

Matías guardó el arma con la misma calma con la que la había sacado.

—Ahora sí podemos seguir trabajando.

El mensaje quedó claro.

No necesitaba interrogatorios largos.

Ya sabía lo suficiente.

Y necesitaba que los demás entendieran algo: él no dudaba.

Más tarde, solo en su despacho, Matías se sirvió otro whisky.

No sentía culpa.

Sentía confirmación.

El juego había comenzado oficialmente.

Su teléfono vibró otra vez.

Número oculto.

Contestó sin hablar.

—Rápido aprendiste a limpiar tu casa —dijo la misma voz de la llamada anterior.

Matías sonrió levemente.

—Y tú rápido confirmaste que estás observando.

Una pausa.

—Te advertí que México funciona distinto.

—México funciona igual que cualquier lugar —respondió Matías—. Con poder.

La voz soltó una risa baja.

—El poder no es lo mismo que el control.

Y la llamada terminó.

Esta vez Matías no se quedó pensativo.

Se quedó inquieto.

Porque aquella voz no sonaba improvisada.

Sonaba… paciente.

Al día siguiente, decidió hacer algo inesperado.

Salir sin anunciarlo.

Sin caravana.

Sin escolta visible.

Frank protestó.

—Es imprudente.

—Es necesario —respondió Matías mientras se colocaba gafas oscuras—. Si quieren estudiarme, que lo hagan de cerca.

Condujo solo por la ciudad.

Necesitaba verla sin filtros.

El tráfico. Los vendedores. El caos organizado.

México no era territorio conquistado.

Era territorio por conquistar.

Se detuvo frente a una universidad.

No sabía exactamente por qué.

Quizás por el contraste.

Jóvenes riendo.

Libros bajo el brazo.

Un mundo completamente ajeno al suyo.

Observó durante unos segundos.

Sin saber que en ese mismo lugar, en unas semanas, su vida iba a cambiar para siempre.

Porque ahí estudiaba alguien que no sabía que el destino ya había comenzado a escribir su nombre junto al suyo.

Isabella Duarte.

Pero todavía no era el momento.

Todavía no.

Matías arrancó el auto y se alejó.

Sin notar que, desde una motocicleta estacionada a media cuadra, alguien le tomaba fotografías.

Y enviaba una sola frase por mensaje:

“Confirmado. Tiene puntos ciegos.”

Esa noche el ataque llegó sin advertencia.

No fue un disparo.

No fue una bomba.

Fue algo más sutil.

Uno de los cargamentos desapareció.

Sin rastro.

Sin enfrentamiento.

Sin cuerpos.

Eso era peor.

Frank entró al despacho con el rostro tenso.

—Nos acaban de quitar tres millones de dólares en mercancía.

Matías apoyó ambas manos sobre el escritorio.

—No es por dinero.

—No.

—Es por desgaste.

Frank asintió.

—Quieren que reaccionemos mal.

Matías respiró profundo.

No podía permitir impulsos.

Eso sería exactamente lo que buscaban.

—Prepárame una reunión —ordenó—. Con todos los líderes que operan en la ciudad.

Frank levantó la mirada.

—¿Una mesa abierta?

—No.

Una leve sonrisa apareció en el rostro de Matías.

—Una advertencia elegante.

Porque si algo estaba claro…

Era que ya no estaban probándolo.

Estaban provocándolo.

Y él jamás huía de una provocación.

En otro punto de la ciudad, el hombre de las llamadas recibió el informe.

Observó las fotos de Matías frente a la universidad.

—Interesante… —murmuró.

Se inclinó hacia atrás en su silla.

—Todos los reyes jóvenes creen que el amor es una distracción que pueden controlar.

Dejó el celular sobre el escritorio.

—Vamos a comprobar qué tan fuerte es este.

Y por primera vez desde que llegó a México…

Matías Morello estaba más cerca del peligro de lo que imaginaba.

No por las balas.

No por el dinero.

Sino por algo mucho más frágil.

Algo que todavía no conocía.

Pero que pronto…

Lo obligaría a elegir entre el imperio y su corazón.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play