Fernanda, de 17 años, vive en Cajazeirinhas, un pueblo pequeño, sencillo y humilde situado en la región del sertão de Paraíba. Convive con su madre y un hombre que se hace llamar su padre, pero que no merece tal título.
Fernanda, o Nanda, como todos la llaman, se quedará embarazada de un novio que le promete el paraíso, pero que en realidad le hace vivir un auténtico infierno. Será madre soltera y muy joven, y afrontará innumerables dificultades y dolores para criar a su hija, contando únicamente con el apoyo de su madre.
Jardel, un reconocido médico pediatra, considerado el mejor del país por su profesionalismo y prestigio, será víctima de una trampa del destino y tendrá un hijo con una mujer de dudosa reputación, convirtiéndose también en padre soltero.
Pero Dios escribe recto con renglones torcidos, y ambos pasarán por grandes pruebas para cumplir un hermoso propósito de amor.
Fernanda se traslada a la gran ciudad en busca de trabajo y una mejor calidad de vida. Jardel, por su parte, necesita una niñera para su hijo.
NovelToon tiene autorización de dantasamor para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 3
— A la mañana siguiente, Nanda se levanta temprano para ir a trabajar, y su madre igualmente; Bruno durmió en la sala.
Nanda: ¡buenos días, madre!
Adriana: ¡buenos días, hija!
Nanda: ¿Vas a recoger frijoles hoy? ¿O vas a recoger acerolas?
Adriana: "Voy a recoger acerolas, Dios bendiga que hoy pueda recoger unos 10 cajones, al menos gano R$200, para que compremos comida mañana, ya que el individuo no dio ni un real."
Nanda: hoy doña Sara me paga, debo recibir unos R$300 reales, nosotras juntamos y vamos a comprar comida, madrecita, ¡todo saldrá bien!
Adriana: Quería un día ver a mi hija estudiar, hacer la universidad, tener una profesión. Sufro viéndote posponer sueños, hija mía.
Nanda: Los estoy posponiendo y no matándolos, madrecita, un día voy a vencer, nosotras vamos a vencer, tenemos que empezar a juntar un dinero sin que el padre lo sepa, para un día irnos lejos de aquí, quién sabe hasta Porto Alegre, donde Rhaila vive.
Adriana: Oh, hija, quién sabe, ¿no? Soñar es gratis y no pagamos impuestos jajaja.
Nanda: y quién sabe si usted se casa con un hombre de verdad.
Adriana: ¡Qué historia, Fernanda!
Nanda: estoy hablando en serio, madrecita, quién sabe si encuentra al príncipe de su vida.
Adriana: Quien necesita un príncipe eres tú, muchacha, que eres joven, iniciando la vida, no sé cómo consigues llevar este noviazgo, nunca veo que Caio te trate con cariño, romanticismo, no quieras vivir el mismo infierno que yo no, hija mía.
Nanda: no lo haré, madre, cuando vea que no da para seguir, termino, hasta entonces al menos no es violento, me gusta él, madre, solo no puedo decirle que es amor, ¡creo que eso mi corazón nunca lo sintió!
Adriana: ni yo misma sé, hija, qué es amor entre hombre y mujer. El único amor que conozco y puedo afirmar es el que siento por ti, amor de madre para hija.
Nanda: "Te amo, mi reina." – abraza a la madre. –
Adriana: Voy a hacer un cuscús para nosotras.
Nanda: "Está bien, madre, voy a freír estos huevos que doña Maria trajo."
– Las dos preparan el desayuno con lo que tienen y comen felices y agradeciendo a Dios por tener aquello, mientras Bruno todavía está acostado, durmiendo en el sofá.
— Después de terminar el desayuno, las dos salen para la batalla de la vida. Fernanda va a la ciudad para hacer limpieza. Ella pide aventón con don José, marido de doña Maria que la lleva a la ciudad todos los días. Adriana se dirige al lugar donde irá a recoger acerolas para un grupo que posee una gran plantación de esta fruta y paga a las mujeres para llenar cajones. Ellas ganan 20 reales por cada cajón retirado. La vida de Nanda y Adriana es difícil y llena de sufrimiento, pero aun así, ellas sonríen y agradecen a Dios. Deberíamos todas ser así, alegrarnos y agradecer aun teniendo tan poco. El pobre agradecido es más rico que el millonario ingrato. Por lo tanto, lo poco que se tiene con Dios es mucho, mientras que lo mucho que se tiene sin Dios es nada.
Al final del día, Nanda regresa a casa exhausta, pero agradecida. Adriana también llega, y Bruno está allí, en el auge de su tranquilidad, viendo televisión como si fuera un rey.
Bruno: hasta que al fin llegaron, tengo hambre, está la hora de hacer la cena.
Adriana: voy a bañarme, si no aguantas esperar, ve a la cocina y hazla. – dice muy irritada con esa manía de Bruno de siempre tratarla como empleada o mejor, esclava. –
— Nanda pasa de largo y ni dice nada, va directo al cuarto y se queda allí hasta que la madre salga del baño para que ella vaya a bañarse, mientras tanto llama a su amiga Rhaila.
Nanda: hola, amiga. 📱
Rhaila: hola, mi bombón. 📱
Nanda: jaja, ¿todo bien contigo? 📱
Rhaila: sí, amiga, ¿y tú? 📱
Nanda: muerta de cansada, llegué ahora del trabajo. 📱
— Nanda todavía no ha tenido coraje de contarle a Rhaila su verdadera situación familiar.
Rhaila: va a noviar que pasa jajaja recibir un cariño sabroso, al final del día es la mejor cosa. 📱
Nanda: eso para quien tiene novio romántico y que se importa en dar cariño. 📱
Rhaila: ¿y el tuyo, no? 📱
Nanda: el mío jajaja para ser así tendría que ser un príncipe, y el mío está más para sapo 🐸jajajaja. 📱
Rhaila: ¡Entonces, dale una patada a ese idiota! Un hombre que no trata a una mujer con cariño ni merece ser llamado de hombre. Mujer no es frágil como una rosa, pero es delicada como una flor y merece cariño, cuidado y amor. 📱
Nanda: nuestra, está toda poética jajajaja. 📱
Rhaila: jajaja, ¡creo que el corazón está queriendo amar! Jajajaja, solo no sé quién. El bichito está en la pista para negocio, cualquier boy lindo, sabroso, soltero, oloroso y siendo hombre con H mayúscula que me trate bien y me haga feliz, mi corazón se enamora en la hora jajajajaja 📱
Nanda: jajajajaja eres una gracia, Rhai, jajaja. 📱
Rhaila: ¡Me gusta sonreír y ser feliz, Nandinha! Podrías venir a visitarme, ¿no? Jajajaja, yo ayudo con el pasaje. 📱
Nanda: quién sabe un día, amiga. 📱
Rhaila: espero que ese día un día llegue jajaja ¿y leíste más algunos libros de Thay? 📱
Nanda: estoy leyendo uno que ella acabó de concluir, está divino, bien quería tener una familia linda y bendecida como la de Dariana del libro. 📱
Rhaila: ¿Me escondes algo, no, Nandinha? 📱
Nanda: un día te cuento, mi vida como realmente es, Rhai. 📱
Rhaila: estaré aquí para oír mi dulzura, eres una hermana para mí, la hermana que Thay me dio, jaja, pues fue por medio de los libros que te conocí. 📱
Nanda: jaja, es verdad, voy a apagar, amiga, voy a bañarme para cenar. 📱
— Las dos se despiden y Nanda va a tomar su baño; Adriana va a preparar qué comer.
— Están todos en la mesa cenando un macarrones con salsa de ajo y aceite y un jugo de acerola.
Bruno: ¿dónde está la carne?
Adriana: ¿tú compraste? Quien recibe salario aquí eres tú.
Bruno: ¿y ustedes trabajan para qué? ¿No es para comprar comida, no? Yo ya tengo mis compromisos con mi salario.
Adriana: entonces come callado.
Bruno: "Coman esta lavada, que yo iré a cenar de verdad."
Adriana: ¿con las putas?
Bruno: no le debo satisfacción.
Nanda: Eres un inútil, mi madre debería abandonarte.
Bruno: manda ella dejar, y ahí las dos irán a ver con quién están jugando – dice en tono amenazador y sale.
Adriana: nunca tendré paz en mi vida, mi Dios – dice y deja lágrimas descender –.
Nanda: tendrá sí, madre, nosotras vamos a triunfar. Tal vez sea ese el camino que Dios desea que perdamos, para solo entonces permitirnos vivir el propósito que está preparando.
Adriana: ¡Que así sea!
– Las dos comen lo que poseen, con lágrimas cayendo, pero el corazón agradece aun así.