NovelToon NovelToon
Azúcar Amargo

Azúcar Amargo

Status: En proceso
Genre:Romance / CEO / Reencuentro
Popularitas:2.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Sarita King

Samantha Torres solo quería salvar su pastelería y cuidar de su hermana menor; jamás imaginó que una bandeja de crema pastelera la llevaría directamente a los brazos del hombre más peligroso, arrogante y fascinante de la ciudad: Viktor D'Angelo.

NovelToon tiene autorización de Sarita King para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Primer beso accidental

Viktor D'Angelo

Hay momentos que dividen tu vida en dos partes.

Un antes.

Y un después.

A veces son grandes acontecimientos.

Accidentes.

Pérdidas.

Decisiones importantes.

Y otras veces...

Es un beso.

Uno completamente accidental.

Uno que jamás debería haber ocurrido.

Y que termina cambiándolo todo.

...----------------...

Tres días después de la tormenta seguía pensando en Samantha.

Lo cual ya era ridículo.

Porque tenía reuniones.

Contratos.

Problemas familiares.

Investigaciones pendientes.

Y aun así mi cerebro parecía incapaz de concentrarse en algo que no tuviera ojos marrones y una peligrosa adicción a discutir conmigo.

—Esto ya no tiene remedio.

Ian estaba sentado frente a mi escritorio.

Comiendo algo.

Otra vez.

—¿Qué no tiene remedio?

—Tú.

—Qué sorpresa.

—Estás enamorado.

—No.

—Sí.

—Ian.

—Viktor.

—Vete.

—No.

Por supuesto.

...----------------...

Aquel día terminé el trabajo antes de lo habitual.

Algo extremadamente raro.

Y por motivos que me negaba a analizar terminé conduciendo hacia la pastelería.

Otra vez.

Porque aparentemente había perdido toda capacidad de aprender de mis errores.

Cuando llegué, Crema Chantilly estaba llena.

Clientes.

Niños.

Parejas.

Caos.

Lo habitual.

Y en medio de todo aquello estaba Samantha.

Corriendo de una mesa a otra.

Tomando pedidos.

Sonriendo.

Haciendo veinte cosas al mismo tiempo.

Como siempre.

Y por alguna razón me descubrí observándola.

Simplemente observándola.

—Eso ya es preocupante.

Ian apareció detrás de mí.

¿Cómo?

No tenía idea.

Comenzaba a sospechar que aquel hombre poseía habilidades sobrenaturales.

—¿Me sigues?

—Sí.

—Eso es inquietante.

—Lo sé.

—Necesitas ayuda profesional.

—Probablemente.

Tomó asiento.

Y me señaló discretamente.

—Mírala.

—La estoy viendo.

—Exactamente.

—¿Qué significa eso?

—Que pareces un cachorro perdido.

Lo odiaba.

Profundamente.

...----------------...

Media hora después el local comenzó a vaciarse.

Y finalmente Samantha tuvo tiempo de respirar.

O algo parecido.

Porque seguía moviéndose más que cualquier persona normal.

—Te ves cansada.

Comenté.

—Estoy cansada.

—Eso explica muchas cosas.

—Gracias.

—De nada.

Me entregó una taza de café.

Y luego se apoyó sobre el mostrador.

Por primera vez en todo el día parecía tranquila.

Relajada.

Solo un poco.

—¿Cómo va la investigación?

La pregunta me sorprendió.

Porque llevaba días evitando hablar de eso frente a ella.

—Avanzando.

—Eso no responde nada.

—Lo sé.

—Odio cuando haces eso.

—También lo sé.

Sonrió.

Y sentí aquel extraño calor otra vez.

Cada vez más frecuente.

Cada vez más difícil de ignorar.

...----------------...

—Sam.

La voz de Evelyn resonó desde la parte trasera del local.

—¿Qué pasa?

—¡Ven rápido!

Inmediatamente ambas nos pusimos alerta.

Porque la combinación Evelyn + urgencia rara vez terminaba bien.

—¿Qué ocurrió?

Preguntó Samantha.

—¡Solo vengan!

Perfecto.

Simplemente perfecto.

...----------------...

Seguimos a Evelyn hasta la pequeña cocina trasera.

Y encontramos exactamente lo que esperaba.

Caos.

Muchísimo caos.

Harina por todas partes.

Una bandeja caída.

Y Tiramisú sentado en medio del desastre.

Con expresión completamente inocente.

Lo cual significaba que definitivamente era culpable.

—Oh no.

Murmuró Samantha.

—Oh sí.

Respondió Evelyn.

El gato maulló.

Como si estuviera orgulloso de sí mismo.

Lo cual probablemente era cierto.

...----------------...

Durante los siguientes minutos intentamos limpiar el desastre.

Intentamos.

Porque Tiramisú tenía otros planes.

Saltó sobre una mesa.

Después sobre una silla.

Luego directamente hacia Samantha.

—¡Tiramisú!

Demasiado tarde.

Ella intentó atraparlo.

Tropezó.

Yo reaccioné por instinto.

Y la sujeté antes de que cayera.

Lo que normalmente habría sido una situación perfectamente controlable.

Si no fuera porque el suelo seguía cubierto de harina.

Y porque yo también perdí el equilibrio.

Y porque el universo claramente se divertía a nuestra costa.

Todo ocurrió muy rápido.

Un movimiento.

Otro.

Un resbalón.

Y de repente...

Terminamos cayendo juntos.

...----------------...

Silencio.

Completo.

Absoluto.

Porque Samantha estaba sobre mí.

Y nuestras caras estaban peligrosamente cerca.

Demasiado cerca.

Muchísimo demasiado cerca.

Podía sentir su respiración.

Ver cada detalle de sus ojos.

Escuchar los latidos acelerados de ambos.

Ninguno se movió.

Ninguno habló.

Ninguno parecía recordar cómo hacerlo.

Y entonces ocurrió.

Algo mínimo.

Insignificante.

Suficiente.

Ella intentó incorporarse.

Yo también.

Y nuestras bocas se rozaron.

Solo un instante.

Una fracción de segundo.

Un accidente.

Nada más.

Y aun así...

El mundo entero pareció detenerse.

...----------------...

Mi corazón dejó de funcionar.

Literalmente.

Bueno.

No literalmente.

Pero bastante cerca.

Porque aquello había sido un accidente.

Un simple accidente.

Entonces...

¿Por qué sentía que acababa de ocurrir algo enorme?

¿Por qué era incapaz de apartar la mirada?

¿Por qué Samantha parecía tan inmóvil como yo?

—Oh.

La voz de Evelyn rompió el silencio.

Perfecto.

Absolutamente perfecto.

—OH.

Peor.

Mucho peor.

—¡OLIVIA!

—¡NO LA LLAMES!

Gritamos Samantha y yo al mismo tiempo.

Demasiado tarde.

...----------------...

Cinco segundos después apareció Olivia.

Y contempló la escena.

Yo en el suelo.

Samantha prácticamente encima de mí.

Harina por todas partes.

Y dos personas claramente incapaces de comportarse con normalidad.

—Oh.

Silencio.

—OH.

Más silencio.

—¡OH POR DIOS!

—Olivia.

La voz de Samantha sonó mortal.

—No digas nada.

—No puedo prometer eso.

—Olivia.

—Estoy intentando ser fuerte.

—No lo estás logrando.

—Definitivamente no.

Traidores.

Todos.

Absolutamente todos.

...----------------...

Finalmente conseguimos levantarnos.

Lo cual resultó mucho más difícil de lo necesario.

Principalmente porque ninguno sabía dónde mirar.

O qué decir.

O cómo actuar normalmente después de aquello.

—Bueno.

Dijo Olivia.

—No.

Respondimos ambos.

—Ni siquiera dije nada.

—No importa.

—Lo sé.

Evelyn parecía a segundos de explotar de felicidad.

Lo cual tampoco ayudaba.

...----------------...

Más tarde, cuando Olivia y Evelyn desaparecieron misteriosamente para "darnos privacidad", permanecimos solos junto al mostrador.

Y el silencio volvió.

Uno diferente.

Cargado.

Extraño.

Peligroso.

—Fue un accidente.

Dijo Samantha finalmente.

—Sí.

—Totalmente accidental.

—Completamente.

—Absolutamente accidental.

—Definitivamente.

Silencio.

Otra vez.

Porque ambos sabíamos la verdad.

El accidente había sido real.

Pero nuestras reacciones...

No tanto.

Porque ninguno parecía arrepentido.

Y eso complicaba las cosas.

Muchísimo.

...----------------...

Cuando finalmente me marché aquella noche, seguía sintiendo el recuerdo de aquel roce.

Ridículo.

Completamente ridículo.

Y aun así imposible de olvidar.

Porque había sido breve.

Accidental.

Insignificante.

Y aun así había cambiado algo.

Algo importante.

Algo irreversible.

Mientras conducía hacia casa, mi teléfono vibró.

Un mensaje de Samantha.

Lo abrí.

Y sonreí inmediatamente.

"Si le cuentas algo a Ian, te demandaré."

Una carcajada escapó de mis labios.

Respondí sin pensarlo.

"Si tú le cuentas algo a Olivia, haré lo mismo."

La respuesta llegó segundos después.

"Trato hecho."

Observé la pantalla.

Y por primera vez en mucho tiempo sentí algo parecido a la esperanza.

Porque aquel beso había sido accidental.

Sí.

Pero las emociones que despertó...

Definitivamente no lo fueron.

Y ambos acabábamos de descubrirlo.

Fin del Capítulo 20...☕

1
Dany 🇨🇱🥰
jajajaja 🤣🤣
Náyade
pobre Samantha 😅
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play