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Prometida Al Poder

Prometida Al Poder

Status: Terminada
Genre:Romance / Mafia / Completas
Popularitas:27k
Nilai: 5
nombre de autor: N. Garzón

Alina Rinaldi siempre ha sabido cuál es su lugar: obedecer, callar y sobrevivir dentro de un clan que nunca ha sido realmente suyo.

Adriano Vassari nació para mandar. Como heredero de una de las dinastías más poderosas, su futuro ya está escrito… incluso si eso significa casarse con una desconocida.
Cuando sus caminos se cruzan lejos de las reglas y los nombres que los atan, lo que comienza como un encuentro casual se convierte en algo imposible de ignorar.

Pero en un mundo donde la sangre lo define todo, hay verdades que no pueden ocultarse para siempre.

Y cuando salgan a la luz, no solo destruirán el acuerdo que los une…
podrían destruirlos a ellos también.

NovelToon tiene autorización de N. Garzón para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 4

Adriano

Estar con ella… era liberador.

No eran solo los besos —que ya empezaban a convertirse en una costumbre peligrosa—, ni las caminatas por el parque o por esas calles estrechas donde nadie hacía preguntas.

Era todo.

El silencio compartido.

Las miradas sin juicio.

La sensación de no tener que ser… Adriano Vassari.

Cada vez pasaba menos tiempo en mi casa.

Y en algún momento, sin darme cuenta exactamente cuándo… le di el código de acceso a mi departamento.

Demasiada confianza.

Para alguien de quien ni siquiera sabía el nombre completo.

---

Como todos los días, llegué a casa a las ocho de la mañana.

Apenas bajé del auto, supe que algo no estaba bien.

Mi padre estaba allí.

Esperándome.

Caminé hacia él sin prisa.

—Se te da muy bien entrar a casas ajenas, papá.

No sonrió.

—No estoy para bromas.

Suspiré.

—Qué sorpresa.

Me miró fijamente.

—¿Por qué no fuiste a disculparte?

Fruncí el ceño.

—¿Disculparme por qué?

—La reunión, Adriano. La reunión donde conocerías a Alina Rinaldi.

Ah.

Eso.

Me encogí de hombros.

—No voy a disculparme por no ir a conocer a la mujer con la que quieren obligarme a casarme.

Su expresión se endureció.

—La boda será en dos semanas.

Solté una risa sin humor.

—¿Qué le debes a Rinaldi para aceptar algo así?

Hubo un segundo de silencio.

—En su momento lo sabrás.

Rodé los ojos.

—No organices más encuentros con ella. No me interesa.

Me observó, evaluando.

—¿Dónde estás quedándote?

—En varias partes.

No era mentira.

Pero tampoco era verdad.

Iba a decir algo más cuando Lucio, uno de mis hombres, entró apresurado.

—Disculpen. El señor Alessandro está aquí.

Intercambié una mirada rápida con mi padre.

—Hazlo pasar.

—No sabía que tenías reunión con él —murmuró Enzo.

—Yo tampoco.

---

Alessandro Vassari entró con la presencia que siempre lo acompañaba.

Saludó a mi padre… y luego a mí.

—Disculpa la interrupción.

—No hay problema.

Me observó un segundo más.

—Necesito que me acompañes, Adriano.

Asentí sin dudar.

Tomé mi chaqueta y salí con él.

---

Durante el trayecto, el silencio se sintió distinto.

Más denso.

—Me enteré de que vas a casarte —dijo finalmente.

—Eso parece.

—No te ves muy contento.

Miré por la ventana.

—No la conozco.

—Eso es un problema.

Hizo una pausa.

—Pero Alina Rinaldi es una mujer muy atractiva.

Solté una exhalación.

—Todos dicen lo mismo.

—Te acostumbrarás —añadió—. Es mejor ella que Úrsula.

Sonreí apenas.

Tenía razón.

El silencio volvió a instalarse hasta que habló de nuevo.

—Eres el heredero. Tu sangre es la más pura… después de la mía.

Negué ligeramente.

—Primero está Enzo Vassari.

—Tu padre —corrigió—. Pero siendo realistas… todo recaerá sobre ti.

Giré la cabeza hacia él.

—Tus ideas no son malas, Adriano.

—Gracias.

---

La camioneta se detuvo en un lugar apartado.

Abandonado.

Bajé sin preguntar.

Entramos a una estructura que parecía una vieja pesebrera.

El olor a heno, a metal caliente y a animales impregnaba el aire.

Algo no me gustaba.

—Quítate la camisa.

Me giré, confundido.

—¿Disculpe?

Alessandro ya se estaba desabotonando la suya.

—Todos los líderes la tienen.

Cuando se la quitó, lo vi.

En su pecho, marcado en la piel como una cicatriz imborrable, estaba el emblema del clan:

Una V elegante, alargada, coronada en la parte superior por una corona de líneas finas y detalles precisos.

Alrededor de la letra, una serpiente se enroscaba con el cuerpo detallado, sus escamas definidas, rodeando la inicial como si la protegiera… o la reclamara.

El diseño estaba rodeado por ornamentos sutiles, como ramas estilizadas que le daban un aire casi real.

Poder.

Dominio.

Sangre.

Respiré hondo.

Y me quité la camisa.

Un hombre detrás tomó el hierro al rojo vivo.

El mismo símbolo.

No pregunté.

No lo necesitaba.

Alessandro lo tomó.

Y sin previo aviso…

lo presionó contra mi piel.

El dolor fue inmediato.

Brutal.

El olor a carne quemada llenó el espacio.

Mis músculos se tensaron, la respiración se cortó… pero no dije nada.

No grité.

No me moví.

Cuando lo retiró, el ardor seguía vivo, latiendo bajo mi piel.

—Tu padre tenía razón —dijo—. Tienes buena resistencia al dolor.

Un enfermero se acercó a limpiar y cubrir la herida.

Cada movimiento era una punzada.

Pero lo soporté.

Porque eso era lo que se esperaba de mí.

---

Volví a casa horas después.

Mi padre ya no estaba.

Lucca se había encargado de mis responsabilidades.

Eso no era normal.

Pero tampoco pregunté.

Tomé las llaves del auto.

Y conduje.

A donde realmente quería estar.

---

La ciudad neutral.

Mi departamento.

Ella.

---

Cuando entré, ya estaba allí.

Se giró al verme y sonrió.

Y todo lo demás… dejó de importar.

—Pensé que no ibas a venir.

Cerré la puerta detrás de mí.

—Tuve un percance con mi jefe.

Se acercó.

—¿Pudiste solucionarlo?

—Sí… eso creo.

Sus labios rozaron los míos en un beso suave.

Sus manos se apoyaron en mi pecho.

Y el dolor me atravesó como un golpe seco.

Mi cuerpo se tensó.

—¿Qué pasa?

Negué de inmediato.

—Nada. Solo… un pequeño incidente.

Me miró, preocupada.

—No es nada —insistí.

Aunque la herida seguía ardiendo.

Y probablemente… sangrando.

---

Salimos a la terraza.

El atardecer caía sobre la ciudad.

Todo parecía en calma.

Demasiado.

La miré de reojo.

Y lo supe.

Ella no pertenecía a mi mundo.

No merecía las mentiras.

Ni el peso de lo que yo era.

Ni mucho menos…

lo que iba a pasar en dos semanas.

Cerré los ojos un segundo.

Tenía que decírselo.

Pero no quería arruinar ese momento.

Tomé su mano.

La besé con suavidad.

Ella sonrió.

Se acercó.

Y sin decir nada, se sentó sobre mis piernas con cuidado, como si supiera que algo no estaba bien.

La abracé.

Y la besé de nuevo.

Una vez.

Y otra.

Y otra más.

Lento.

Como si el tiempo pudiera detenerse.

Como si ese instante pudiera durar lo suficiente para olvidar todo lo demás.

El dolor seguía ahí.

Pero ya no importaba.

Porque por primera vez…

no quería ser fuerte.

Solo quería quedarme ahí.

Con ella.

Aunque supiera…

que no iba a durar.

Emblema de la familia Vassari

1
Mar Sol
Sin planearlo, todo se dió espontáneo, Alina y Adriano se están enamorando.
Liliana Torres
Hermosa 👏👏👏👏
Mar Sol
Pues si Adriano no va, jamás se va enterar que la chica que conoció en el parque donde está la fuente y la mujer que le buscaron como futura esposa es Alina.
Mar Sol
Bonita Alina, muy interesante comienzo; estoy segura que está novela será interesante.
Ynocencia Perales
Muy linda la historia,muchas felicidades y abundantes bendiciones.
N. Garzón: Gracias por leerla ❤️ Bendiciones
total 1 replies
Viviana Ranieri
Excelente trabajo!!! Una historia dura, como todas dónde aparece el abuso y el maltrato, lo diferente fue que está vez, la víctima era un hombre, tratando de sobrevivir a sus heridas y de construir su lugar seguro dónde pudiera sanar y estar a salvo. Lo maravilloso es cómo con paciencia y el apoyo de ella logra salir del agujero y construir entre los dos una familia amorosa. Gracias por compartir tus historias.
N. Garzón: Gracias a ti por leerlas ❤️valoro mucho tus palabras ❤️ Bendiciones
total 1 replies
lauritha
excelente
H. Parra
felicidades, excelente Autora. una hermosa historia
N. Garzón: Gracias por leerla ❤️
total 1 replies
H. Parra
hermosísimo capítulo 👏👏👏👏👏
Carmen
Cuándo él era el líder, ella quería formar una familia que tener un hijo y tanto estuvo hasta que hizo que él dejara las pastillas para quedar embarazada. Ahora resulta que la quieren poner a descansar un año y medio y ella le parece mucho porque tiene responsabilidades entonces para que quería ser mamá porque la mayor responsabilidad es ser mamá y más si tú tiene quien te mantenga en qué quedamos dónde está su responsabilidad como mamá
mariana arreola
Excelente Novela muy linda historia
N. Garzón: Gracias por leerla ❤️
total 1 replies
Carmen
Todavía en el capítulo 34 y yo no entiendo hablan de poder a principio pensé que era mafia, pero ahí no hay mafia pero hablan como tal y pues no sé a qué territorio se re se refiere porque tienen que actuar como los mafiosos cuando yo ni igual no tienes ni guardaespalda, tienen porque yo van y van y vienen y no les pasa nada. Sigoperdida
H. Parra
ufff se pone muy entretenida
H. Parra
va buenísima y muy entretenida tu historia. felicidades
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
Bella historia. 👏👏👏👏👏👏🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
Ay madre mía, ese hijo es ella y no creo que ella se deje marcar. 🤭🤔🧐🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
Esa duda de Adriano, significa que Alina podría ser familia ? 🤔🧐🤨🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Monica Liliana Broudiscou
muy bonita historia, me gustó mucho felicitaciones
LISSETH BUITRAGO
Hermosa Historia. Gracias
N. Garzón: Gracias a ti por leerla ❤️
total 1 replies
Jeannette Francisca
x que tanta indiferencia 🤔 pensé que al reecontrarse estarían felices.... no era tanto el amor parece
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