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Atrapada con el hombre equivocado

Atrapada con el hombre equivocado

Status: Terminada
Genre:Matrimonio contratado / Dominación / Embarazo no planeado
Popularitas:177k
Nilai: 4.9
nombre de autor: yana_vern

Camila Fernández se despertó en la cama de un hotel con un hombre que intentaba matarla, acusándola de haberle tendido una trampa. Pero la realidad era peor de lo ella esperaba.
Su propio hermano había organizado todo con la intención de sacarle dinero a Mateo Vázquez, el hombre con quien paso la noche y cuando obtuvo lo que quería, desapareció.
Dos meses después Camila estaba sola con su abuela, sus padres se habían quitado la vida al irse a la ruina, su hermano estaba desaparecido y ahora ella, estaba embarazada de Mateo.
Cuando su hermano Nicolás regresa y descubre el embarazo, corre con la familia Vázquez para sacar provecho y ahora, Camila está atrapada en un matrimonio con un hombre que la desprecia.

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Capítulo 20

Mateo salió de la casa y escuchó un grito débil, casi ahogado. Se detuvo en seco y miró alrededor. No vio a nadie, pero el ruido del agua era claro.

Sin pensarlo, caminó rápido hacia el sonido. Cuando llegó al borde de la pileta, vio la figura de Camila tambaleándose en el fondo vacío, rodeada de chorros de agua helada que caían desde todos lados.

---¡Camila!

Gritó su nombre y corrió. No dio la vuelta: saltó directamente desde el cantero de flores y se lanzó dentro de la pileta.

El agua fría le golpeó el cuerpo, pero no se detuvo. La alcanzó, la tomó por la cintura y la sacó en brazos.

---¡Alguien! ¡Rápido!

Corrió hacia la casa principal con ella pegada al pecho. Los empleados salieron al oír los gritos.

La señora Marta fue la primera en llegar.

---Señor\, ¿qué le pasó a la señora?

---Prepará un baño caliente. Ya.

La señora Marta corrió sin perder tiempo.

Mateo entró directo al baño con ella en brazos. El agua del jacuzzi todavía no estaba llena, pero la sentó sobre sus piernas y le pidió a la señora Marta que le quitara la ropa mojada.

Camila temblaba violentamente, como si el frío le hubiera congelado hasta los huesos. No reaccionaba mientras le sacaban la ropa empapada. Su cuerpo pequeño y helado se acurrucaba contra él, frágil como un corderito perdido.

Mateo tomó una toalla limpia y la cubrió con cuidado, sin mirar más de lo necesario. Aun así, su garganta se movió con fuerza.

La metió en el agua tibia. Apenas la soltó, ella empezó a deslizarse hacia abajo. Mateo se quitó la ropa mojada y entró al jacuzzi con ella, sosteniéndola desde atrás para que no se hundiera.

Poco a poco, el calor del agua le devolvió algo de color a la piel. Camila dejó de temblar y se durmió contra su pecho.

La señora Marta salió en silencio.

Media hora después, Mateo la sacó del baño, la secó con cuidado y la metió en la cama. Le pidió a la señora Marta que le pusiera el pijama.

Él no participó en eso. Prefirió evitar el agua fría para calmarse.

---Señor\, aquí tiene sopa de jengibre. Bébalo para sacarse el frío. Y trate de que la señora tome un poco también ---dijo la señora Marta\, trayendo un tazón humeante.

Mateo miró la sopa y luego a Camila, que dormía profundamente.

---Dejala por ahora. Traé el secador.

Cuando la señora Marta se lo dio, Mateo lo tomó y empezó a secarle el pelo con movimientos cuidadosos, hasta que quedó completamente seco y suave.

La señora Marta lo miraba sin poder creerlo. Ese no parecía el mismo hombre frío y distante de siempre.

Mateo dejó el secador y tomó la sopa. Bebió unos sorbos.

---¿Por qué estaba en la pileta? ---preguntó de pronto\, con voz grave.

La señora Marta dudó. Sofía la había amenazado antes y no quería meterse en más problemas.

---Señora Marta\, sos de la casa desde hace años. Sabés muy bien qué se puede decir y qué no.

Ella tragó saliva. Sabía que Mateo estaba realmente enojado.

---Fue la señorita Julieta. Quería nadar\, pero dijo que la pileta estaba sucia. Entonces la señorita Sofía le pidió a la señora que bajara a limpiarla.

Mateo no dijo nada más, pero su expresión se volvió aún más oscura.

Camila durmió hasta la tarde. Se despertó por la sed.

---Señora\, ¿está despierta? ---la señora Marta estaba sentada al lado de la cama---. ¿Cómo se siente? ¿Le duele algo?

---Tengo mucha sed.

---Ahora mismo le traigo agua.

La señora Marta la ayudó a incorporarse y, al tocarla, frunció el ceño.

---Señora\, está caliente. Creo que tiene fiebre.

Camila se sentía débil y con la cabeza pesada.

---Voy a avisarle al señor.

---No... ---Camila la detuvo---. No lo molestes. Solo estoy un poco mal. No es nada.

---Cuando la sacó de la pileta\, el señor estaba muy preocupado. Nunca lo había visto así. Llevo años trabajando para él y jamás lo vi tan alterado.

Camila no contestó. Recordaba vagamente cómo Mateo la había cargado, cómo la había sostenido en el agua caliente. Sabía que esa preocupación no era realmente por ella.

La señora Marta le tomó la temperatura. Treinta y ocho con dos.

---No puedo quedarme callada. Voy a avisarle.

Salió rápido. Menos de un minuto después, la puerta se abrió y Mateo entró con el ceño fruncido.

Camila acababa de volver del baño y se estaba metiendo otra vez en la cama. Al verlo, recordó que él la había desnudado y la había sostenido en el jacuzzi. Se le calentó la cara y apartó la mirada.

Mateo se acercó y le puso la mano en la frente. La dejó allí unos segundos y luego la retiró.

---¿Qué síntomas tenés?

---Tengo mucho frío.

Le dolía la cabeza, pero solo era una pesadez.

Mateo no dijo nada más. Salió del dormitorio.

Volvió media hora después con varios paquetes de medicamentos.

---Una bolsa cada vez\, tres veces al día. Dejá de tomarlo cuando baje la fiebre ---dijo\, dejando los medicamentos sobre la cama\, y se fue sin esperar respuesta.

Camila miró los envases. Estaban en otro idioma, pero alcanzó a entender las palabras "fiebre" y "detener". Tomó la medicina que la señora Marta le preparó y se volvió a meter bajo las mantas.

Por la noche la fiebre bajó un poco. La señora Marta le trajo un plato de arroz blanco. Comió un poco y se sintió algo mejor.

1
Celia Chavez Chavez
terminé de leerla pero fue demasiado aburrida para mí gusto
Clayas Pao
se supone que Valentina ya la conocia en el hospital
Clayas Pao
se contradice, primero dijo que murio, luego dijo que no sabia de su existencia y que nunca la conocio y ajora hasta se acuerda de ella
Clayas Pao
me cae ya mal Camils
Clayas Pao
que patética el no tiene la culpa de las estupideces de su hermana, ya cayó gordo
Clayas Pao
Que mujer patetica🙄
Clayas Pao
Que mujer patetica
Ines Micaela
ya ni ganas de seguir la novela vueltas y vueltas y ningún desenlace que aburrido.
Melissa Tapia
Es enserio tanta vuelta y no termina la historia, q inmadura es la protagonista y el embarazo quedó relegado a este paso será una gestación de más de 10 meses... yo resumo la trama.. llegará la tan ansiada prometida q le salvó la vida al prota, que casualmente no fue ella sino la histérica de Camila xq más me suena a eso, la han de secuestrar oh Mateo pierde la memoria le dan por muerto y darán mil vueltas para q al final tiunfe su amor predestinado
Ines Micaela
más capítulos muy largo y nada
Celia Chavez Chavez
una historia muy bonita pero es una pena que la escritora no concluya.
Jesús Márquez Téllez
Escritora, falta el final
Karina
hasta ahorita me gusta es algo fuera
Tata Perez
Termine de leer...me cansr
Tata Perez
Ya está monótona la narración y fuera de contexto
Elianeth Pacheco
que pasó porque no siguieron con los capitulos
Celia Chavez Chavez
seguimos esperando la continuación.
Celia Chavez Chavez
seguimos esperando la continuación.
Norma Beatriz Lopetegui
ufff cuánto debemos esperar para continuar y tener un final?? ya se convierte en una falta de respeto
Esperanza Hernandez
No entiendo nada, se supone que fue un amigo del círculo que la llamo y ahora resulta un misterio???
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