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LA ELEGANCIA DE LAS CENIZAS

LA ELEGANCIA DE LAS CENIZAS

Status: Terminada
Genre:Venganza / Traiciones y engaños / Romance / Completas
Popularitas:7.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Naibelys Perez

Traicionada por la sangre que la vio nacer y despojada de todo lo que amaba en una sola noche de infamia, Cataleya Mendoza pensó que había tocado fondo al perder su hogar, su hijo y su dignidad bajo los golpes de un amor ciego. Creyó que el exilio y el silencio serían su único destino. Pero el destino, caprichoso y sediento de justicia, la colocó frente al imperio intocable de los Moretti y frente al hombre más temido del país: un titán arrogante al que nadie se atreve a retar. Lo que no sabían ni su exprometido, ni su familia, ni el implacable Gael Moretti, es que una reina destruida no regresa a pedir clemencia... regresa a reclamar su trono.

NovelToon tiene autorización de Naibelys Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 8: El Pacto con el Titán, la Revelación y el Arribo a la Otra Ciudad

​La suave luz de la mañana se filtraba por los amplios ventanales de la habitación privada del hospital, iluminando la expresión pétrea de Cataleya Mendoza. A los pies de la cama, Don Gabriel Moretti se apoyaba firmemente en su bastón de caoba, observándola con una mezcla de profundo respeto y asombro ante la inquebrantable fortaleza que irradiaba la joven cirujana a pesar de las cicatrices recientes en su abdomen.

​—Doctora Mendoza —rompió el silencio Don Gabriel con su voz grave y pausada, inclinando ligeramente la cabeza en señal de deferencia—. Mis médicos me han informado que su recuperación ha avanzado a un ritmo milagroso. Es evidente que la fuerza de su espíritu supera con creces cualquier daño físico.

​Cataleya giró lentamente la cabeza hacia el patriarca. Sus ojos ámbar, fríos y calculadores, se clavaron en los del anciano. A su lado, Brenda Moretti Ferrer observaba a ambos con expectativa, sabiendo que el destino de su amiga estaba a punto de dar un giro definitivo.

​—Le agradezco infinitamente que me haya salvado la vida, Don Gabriel —respondió Cataleya con voz firme, aunque todavía con un leve matiz de cansancio—. Me devolvió la oportunidad de respirar, pero las deudas de honor y sangre no se quedan en el olvido. Sé perfectamente quiénes intentaron borrarme del mapa, y sé también que la justicia ordinaria a veces es demasiado lenta para los monstruos que se disfrazan de elegancia.

​Don Gabriel soltó una risa ronca, una mueca de aprobación cruzando su rostro curtido por los años y el poder.

​—La justicia de los hombres corrientes es para los débiles, muchacha —afirmó el patriarca con severidad, dando un paso al frente—. En el mundo en el que nos movemos, las cuentas se pagan con la misma moneda con la que se quebraron. Mi nieta Brenda me ha contado todo con lujo de detalles: la traición mezquina de su familia, la infamia repugnante de su exprometido, la crueldad despiadada de su hermana menor y la pérdida irreparable de la vida que llevaba en su vientre. Usted es una eminencia médica, una mujer brillante a la que intentaron destruir por simple envidia y codicia.

​Cataleya apretó los puños sobre las sábanas blancas, sintiendo cómo el recuerdo de su hijo arrebatado y las palabras de burla de Carol resonaban en su memoria como un tambor de guerra.

​—No vine a este mundo a ser una víctima, Don Gabriel —sentenció Cataleya con una frialdad que heló el aire de la estancia—. Me quitaron mi hogar, mi dignidad, el fruto de mi esfuerzo y la vida que crecía dentro de mí. Pero me dejaron lo único que verdaderamente importa: my mente, mis manos y una cuenta oculta que jamás descubrieron. Voy a reconstruirme, y cuando regrese, no habrá poder humano ni apellido ilustre que los salve de la ruina.

​Brenda dio un paso al frente, tomando la mano de su amiga con una sonrisa de absoluta complicidad.

​—Y no lo harás sola, Cataleya. Mi abuelo y yo hemos preparado todo. En cuanto te den el alta definitiva, te irás conmigo a nuestra ciudad principal. Allá nadie te conoce bajo la farsa que montaron tus padres. Te daré un departamento de lujo, y las puertas de la red de clínicas, hospitales y laboratorios de los Moretti —los número uno del país— estarán abiertas de par en par para ti. Podrás trabajar con la protección de nuestra familia.

​Cataleya miró a su amiga con profunda gratitud, un destello de luz fría brillando en su mirada.

​—Acepto, Brenda. Pero con una sola condición —advirtió Cataleya con firmeza, mirando directamente a Don Gabriel—. No quiero privilegios ni puestos de honor regalados desde el primer día. Quiero empezar desde cero, ganarme cada espacio por mérito propio y demostrarles de qué estoy hecha antes de cobrar cada una de las deudas pendientes.

​Don Gabriel sonrió ampliamente, visiblemente impresionado por la determinación de la cirujana.

​—Hecho. Tendrá su anonimato profesional y su espacio para escalar por derecho propio, pero tendrá también el blindaje absoluto de la familia Moretti. Nadie se atrevió jamás a tocar a los míos sin pagar las consecuencias, y quien se atreva a cruzarla a usted, se enfrentará al imperio entero.

​Dos semanas después, el jet privado de la familia Moretti aterrizaba en la imponente y moderna metrópolis del norte, una ciudad donde los rascacielos de cristal competían con el cielo y donde el apellido Moretti era sinónimo de ley, dinero y poder absoluto.

​Tras una rápida y cómoda instalación en el exclusivo departamento de lujo que Brenda le había preparado, Cataleya se dispuso a dar su primer paso hacia la recuperación total y la ejecución de su plan. Acompañada por Brenda, acudió a las oficinas centrales de selección médica del principal complejo hospitalario de la región, dispuesta a postularse por una plaza en el departamento de oncología que se encontraba vacante.

​Sin embargo, lo que ninguna de las dos imaginaba es que el destino, implacable y retorcido, tenía preparado un encuentro fortuito que sacudiría los cimientos del hospital antes siquiera de cruzar las puertas del despacho de recursos humanos.

​Mientras tanto, en el piso superior del complejo médico, en su despacho privado de tonos sobrios y minimalistas, Gael Moretti Ferrer se encontraba sentado frente a su escritorio. Con el ceño fruncido y una concentración férrea, revisaba unos documentos financieros y reportes de investigación biológica cuando el tono estridente de su teléfono privado interrumpió el silencio. Al descolgar, la voz alterada de su jefe de seguridad resonó al otro lado de la línea.

​—¡Señor Gael, por favor escuche! Estamos en el vestíbulo principal acompañando a Don Gabriel, y de repente sufrió un desmayo fulminante. ¡Ha perdido el conocimiento! ¡Venga rápido, por favor!

​Un frío helado recorrió la espalda de Gael. Sin mediar palabra, colgó el aparato con violencia, se puso de pie de un salto derribando ligeramente la silla y salió disparado de su despacho, recorriendo los pasillos a zancadas largas y furiosas con el rostro endurecido por el pánico y la rabia.

​Abajo, en el amplio y lujoso vestíbulo de mármol blanco, el caos ya se había desatado. Don Gabriel yacía desplomado sobre el suelo pulido, mientras los enfermeros corrían de un lado a otro pidiendo camillas y la confusión atenazaba a los médicos de guardia, incapaces de coordinar una respuesta rápida.

​En medio de los gritos y la desesperación generalizada, Cataleya mantuvo la cabeza fría. Con una rapidez felina, se arrodilló junto al cuerpo inconsciente de Don Gabriel, tomó el pulso carotídeo con precisión quirúrgica, examinó la rigidez de sus pupilas y evaluó los síntomas visibles. Su mente experta conectó los puntos en milisegundos: una presión intracraneal desbocada por el tumor que el patriarca ocultaba.

​—¡Tráiganme un kit de estabilización neurológica de emergencia y despejen el área inmediatamente! —ordenó Cataleya con una voz de mando tan potente, autoritaria y gélida que hizo que todo el personal a su alrededor se quedara congelado en el acto, obedeciendo sin cuestionar.

​En ese preciso instante, Gael Moretti irrumpió en el vestíbulo como un vendaval, con los músculos de los antebrazos tensos bajo las mangas de su camisa y los ojos grises centelleando de furia al ver a su abuelo tirado en el suelo. Al ver a una desconocida dándole órdenes al personal, su arrogancia estalló.

​—¡Oigan, ¿quién se cree esa mujer para dar órdenes aquí?! ¡Saquen a esa civil de encima de mi abuelo! —bramó Gael con una voz dominante y terrorífica que hizo temblar a los presentes.

​Cataleya levantó la vista con lentitud, encontrándose frente a frente con aquel imponente titán de 1.90 metros, y sin parpadear ni un solo segundo, le espetó con la mirada más letal y decidida del mundo:

​—Cierre la boca y no estorbe si no sabe lo que hace, ¡idiota! Su abuelo se está muriendo en este preciso instante por una presión intracraneal crítica, y si sigue gritando como un salvaje en lugar de dejarme trabajar, usted mismo habrá firmado su sentencia de muerte.

​El silencio sepulcral que cayó sobre el vestíbulo fue absoluto. Nadie, absolutamente nadie en todo el territorio nacional, se había atrevido jamás a hablarle en ese tono al temible Gael Moretti.

1
Cliente anónimo
Excelente
keila arias
Como puedes tu permitir que vengan a tu casa a molestar insultar y humillar y de paso tu misma familia??? Loa agarro y los despacho de una qué se vayan para el carajo vergacion
Diana Quintero
Espectacular novela ♥♥♥♥👏👏👏👏👏👏
Diana Quintero
Serán padres de gemelos, Fael atino muy bien 🤣🤣🤣♥♥♥
Diana Quintero
Cataleya va a resultar embarazada 🤰 Gael no ka deja respirar 🤣🤣🤣
Diana Quintero
Cataleya nunca les dijo del bebé que perdió a causa de los disparos 🤔🤔
Diana Quintero
Al fin Cataleya logró su venganza, gracias a su tóxico esposo 👏👏😉🤣🤣 todos quedaron en prisión
Diana Quintero
Todos son unos seres miserables y repugnantes 🤬🤬🤬 pero a cualquier detenido les hacen un juicio, porque los llevaron directamente a la cárcel? 🤔
Diana Quintero
Los hermanos cayeron 👏👏👏 ahora faltan los padres y Carol 🤬🤬🤬
Diana Quintero
Al fin esa basura Dennis esta en la cárcel 👏👏 ahora faltan todos esos engendros de la familia 🤬🤬
Diana Quintero
Gael y Cataleya son venganza y Amor al mismo tiempo, ellos no pierden el tiempo 🤭😉
Diana Quintero
El abuelo casi los encuentra en plena faena 🤣🤣🤣😉
Diana Quintero
Eso si fue un amor a primera vista ♥♥♥
Diana Quintero
La familia Alvarez no tendrá una mañana calida 🤬🤬🤬 ya deben saber la noticia 🤣🤣🤣
Diana Quintero
Al fin empezó la venganza de Cataleya, encontra de esos miserables 👏👏🤬🤬🤬
Diana Quintero
waaaaooooo impresionante ♥♥♥♥
Diana Quintero
Serán la pareja perfecta, ambos son implacables 👏♥
Diana Quintero
Cataleya deje que Gael la ayude, sola no puede contra esos miserables 😔😔🤬🤬🤬
Diana Quintero
Brenda le advirtió que no fuera sola, pero no le hizo caso y la golpiza que esos infelices le propinaron fue grande 😔😔🤬🤬🤬🤬
Diana Quintero
Gael se topo con una Eminencia y termina babeando por ella 🤗🤣😉
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