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BAJO EL HECHIZO DEL PRÍNCIPE ELFO

BAJO EL HECHIZO DEL PRÍNCIPE ELFO

Status: En proceso
Genre:Mundo de fantasía / Amor eterno / Mujer poderosa
Popularitas:5.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Celeste A. Godoy

En el reino de Aethelgard, el príncipe Aelion es un guerrero élfico invicto, de alma pura y de magia indomable. Pero cuando una traición lo expone a un afrodisíaco, su cordura se desmorona en las profundidades del bosque. Allí se cruza con Mia, una mestiza de ardientes ojos ámbar que, para salvarlo del fuego que lo consume, accede a entregarse a él.
En medio del calor de la pasión, Aelion descubre lo impensable: ¡ELLA ES SU ALMA GEMELA!
Sin embargo, cuando Mia acepta su dinero por desesperación para salvar la vida de su tío enfermo, el orgullo del príncipe se rompe al creer que la mujer de su vida no tiene honor. Obligados a reencontrarse bajo la mirada de la realeza y aplastados por malentendidos, celos e impulsos incontrolables, ambos descubrirán que la peor cicatriz no es la que se lleva en la piel... sino la que se queda grabada en el alma.

NovelToon tiene autorización de Celeste A. Godoy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 18 LA LLEGADA DE LA COMITIVA ÉLFICA

Mia

El ambiente dentro de la Cámara del Magma, el recinto subterráneo reservado para las artes elementales más devoradoras, resultaba francamente sofocante.

Las paredes eran de basalto rugoso y negro, surcadas por grietas naturales a través de las cuales corría un resplandor cobrizo y vibrante. El aire pesaba en los pulmones con una densidad que exigía concentración absoluta a cada segundo.

—¡Mantengan la postura! ¡El fuego no es un ciervo asustado al que puedan acorralar con dudas! ¡El fuego es una fiera que solo respeta la convicción! —retumbó la voz del instructor Ignis-Magister Ignatius, un hombre maduro de la Casa de Fuego, con la piel curtida por años de exposición al calor abrasador.

A mi lado, Serena se movía con una gracia salvaje e hipnotizante. La bruja pelirroja estaba en su elemento absoluto. Sus manos trazaban arcos precisos en el aire, y con cada movimiento firme de sus brazos, una serpiente de fuego puro brotaba de sus palmas, enroscándose alrededor de las columnas de piedra.

Yo, en cambio, luchaba contra mi propia naturaleza. La magia de fuego me resultaba incómoda, casi violenta. Cuando apretaba los dientes e intentaba moldear el calor de la sala, las pequeñas brasas a mi alrededor se sofocaban o se transformaban en un humo espeso.

—No luches contra la temperatura del entorno, Mia —me musitó Serena sin romper el ritmo de sus manos—. Deja que el calor entre por tus poros antes de devolverlo.

Respiré hondo, tragando el aire caliente. Volví a cerrar los ojos un segundo, buscando ese remanso de serenidad interna que Theron me había enseñado a encontrar.

Dejé que la temperatura del recinto se asentara en mi piel, y cuando extendí la palma de mi mano derecha, una diminuta llama azulina y estable brotó del centro de mi mano.

—Bien, señorita Fisher. Aceptable para una principiante de afinidad telúrica —admitió Ignatius, caminando entre las filas de estudiantes—. Aunque sugiero que no se confíe. Van a necesitar mucho más que una vela encendida para las jornadas que se aproximan.

El profesor se detuvo en el centro de la pista circular de entrenamiento, dando un taconazo firme contra la piedra. El eco apagó de golpe las pequeñas llamaradas que el resto de los alumnos intentaba mantener flotando en el aire. Un silencio inquisitivo cayó sobre la cámara.

—Antes de dar por concluida la sesión de hoy —continuó Ignatius, cruzando sus gruesos brazos sobre el pecho—, debo transmitirles un anuncio oficial por orden directa del Consejo de Archimagos y la Rectoría.

Los estudiantes se tensaron.

—En tres días —proclamó el instructor, y su voz resonó con una solemnidad inusitada en las bóvedas de basalto—, la Academia Celestial tendrá el inmenso honor de recibir a la Comitiva Real del Reino Élfico de Aethelgard.

Un murmullo sordo y electrizante recorrió la estancia al instante. Serena se giró hacia mí con los ojos muy abiertos, pero yo me quedé petrificada en mi lugar, sintiendo cómo el aire se escapaba bruscamente de mis pulmones.

—La visita no es mero protocolo —prosiguió Ignatius—. La mismísima Reina Elora presidirá la delegación imperial, acompañada por el Consejo de Nobles de la Corte Alta, Isolda de la Casa de los Lirios y, por supuesto, el Príncipe Heredero, Su Alteza Real él Príncipe Aelion.

El nombre retumbó en mi mente como el golpe sordo de un martillo contra la madera. Aelion.

El suelo pareció balancearse bajo mis pies. Un sudor frío me cubrió la nuca a pesar del calor sofocante de la cámara de magma.

—La Comitiva Real —explicaba Ignatius— viene con el propósito de evaluar la preparación de los nuevos talentos de la institución y presenciar los torneos de exhibición elemental. Quedan descartados los permisos de salida hasta nuevo aviso. Retírense a sus aposentos.

Los alumnos comenzaron a dispersarse de inmediato, envueltos en un torbellino de murmullos excitados. Yo no podía moverme. Tenía los dedos de las manos agarrotados y la mirada fija en las grietas del suelo. "Aelion viene hacia aquí."

—¿Mia? —la voz de Serena me devolvió bruscamente a la realidad.

Sentí la mano de mi amiga sobre mi hombro. Cuando levanté la cabeza, me encontré con la mirada verde y penetrante de la bruja. Serena me observaba con una ceja levantada y una expresión de sospecha absoluta.

—Estás más pálida que un fantasma de nieve —dijo Serena, apretándome el hombro con firmeza—. Y no es por el calor de las brasas. Te has quedado de piedra en el instante exacto en que Ignatius ha mencionado al Príncipe Aelion.

—No... no es nada —balbuceé, intentando dar un paso hacia la salida del recinto—. Es solo que la idea de la reina y la corte da un poco de pavor, es todo.

—A mí no me vengas con cuentos, Mia Fisher —interrumpío Serena, poniéndose delante de mí y bloqueándome el paso con los brazos cruzados—. Llevo días viéndote suspirar cada vez que miras por la ventana. Y cada vez que Aragón o cualquiera de los idiotas de la torre intentan galantearte, pones exactamente la misma cara de sufrimiento que pusiste recién cuando nombraron al príncipe. Nos vamos a la habitación. Y de esta noche no pasa sin que me cuentes absolutamente todo.

Al entrar en la habitación trescientos cuatro, Serena cerró la puerta de roble con un portazo seco, giró la llave en la locks y agitó la mano para invocar un hechizo de sellado acústico sobre el marco.

Se giró hacia mí, se apoyó contra la madera sellada y me miró con una mezcla de impaciencia y curiosidad.

—Muy bien —dijo Serena, señalándome con un índice inquisidor—. Estamos solas. Nadie escucha. Ya no hay excusas. ¿Quién es el hombre que te tiene el alma en vilo?

Me dejé caer sobre el borde de mi cama, escondiendo el rostro entre las manos. El peso del secreto, el miedo al futuro y la sacudida emocional de la noticia sobre Aelion se desbordaron de golpe. Serena cruzó la estancia, se sentó a mi lado en la cama y me rodeó los hombros con calidez.

—Tranquila... —murmuró Serena con voz dulce—. Eres mi amiga, Mia. No estás sola aquí.

Me limpié las lágrimas y tomé un aire profundo. Miré a Serena a los ojos.

—Prométeme que lo que te voy a decir no va a salir jamás de esta habitación —dije, con la voz temblorosa—. No puedes decirlo.

—Te lo juro por la llama sagrada de mi familia —respondió Serena con solemnidad—. Mi boca es una tumba.

Tragué saliva, sintiendo que el corazón me martilleaba las costillas.

—El hombre del que te he hablado... el que me persigue en pesadillas y recuerdos... es Aelion. El Príncipe Heredero que viene en camino.

Serena se me quedó mirando con fijeza. Parpadeó una vez. Luego dos.

—¿El mismísimo Príncipe Heredero Aelion? —articuló Serena en un hilo de voz—. Mia... ¿cómo es eso posible?

—No fue para nada algo romántico, Serena —confesé, sintiendo un nudo en la garganta—. Fue un desastre caótico, humillante y confuso desde el primer segundo. Él ni siquiera sabe que yo tengo magia.

Serena me miró con los ojos abiertos de par en par, escuchando en absoluto silencio.

—Sucedió en los límites del Coto Real —comencé a relatar, mirando al vacío—. Yo había ido al bosque a recoger bayas y frutos frescos. De pronto, escuché gemidos de dolor y me acerqué entre la maleza. Vi a un hombre agonizando en el suelo, retorciéndose mientras su propia energía parecía descontrolarse por completo. Cuando me di cuenta de que era un elfo, me invadió el pánico e intenté escapar. Pero él fue más rápido. Me atrapó.

—Estaba fuera de sí, ardiendo en fiebre y me suplicó... me rogó que me acostara con él. Yo estaba aterrorizada, pero en el momento en que me tocó, una comodidad infinita y extraña se apoderó de mí, como si mi cuerpo me dijera que hacerlo era lo correcto y sí, ocurrió. Tuvimos sexo allí mismo, en mitad del bosque.

—Por los dioses... —susurró Serena, llevándose una mano a la boca.

—Pero lo peor vino después —continuó mi voz, cargada de amargura—. Cuando terminó, sacó una bolsa llena de gemas y me la arrojó, tratándome como a una simple prostituta. La humillación me quemó tanto que no pude contener la rabia: lo golpeé en la cara con todas mis fuerzas.

—¡Bien hecho! —soltó Serena entre dientes.

—El problema es que yo necesitaba desesperadamente ese dinero —admití con la voz quebrada—. Mi tío estaba gravemente enfermo y el tratamiento arcano para salvarlo era absurdamente costoso. Acepté la bolsa porque no tenía opción, pero aun así no era suficiente para cubrir la siguiente dosis. Días después, estaba en el centro del pueblo cuando la Reina Elora me interceptó. Me estaba regañando severamente, acusándome de haber sido una imprudente por tener relaciones con mi novio y por las marcas que me dejó en la piel. Y entonces... apareció él.

—No me digas... —musitó mi amiga.

—Para mi desgracia, el hombre que creí que jamás volvería a ver era el hijo de la reina. Aelion él me reconoció al instante, pero en lugar de callarse, comenzó a burlarse abiertamente de cómo ese "supuesto novio" me había dejado aquellas marcas que él me dejo. La vergüenza me superó y huí de allí.

Serena apretó los puños, escuchando atentamente.

—Desesperada por conseguir el dinero que me faltaba para el tratamiento de mi tío, busque empleo en un bar de mala muerte de la ciudad baja. No me enorgullezco de eso, Serena. Una noche, unos tipos borrachos e indeseables quisieron pasarse de listos y propagarse conmigo. Cuando pensé que todo estaba perdido, Aelion apareció de la nada. Los apartó a golpes y me sacó de allí, pero después me regañó duramente por estar trabajando en un lugar tan peligroso.

—Le dije que necesitaba el dinero sin darle explicaciones. Al notar mi desesperación, él sacó otra bolsa de gemas y me ofreció volverme a acostar con él a cambio de ella. La necesidad me hizo dudar, pero al final... no pude hacerlo. No fui capaz. Y aun así, para mi sorpresa, Aelion me entregó la bolsa de gemas de todos modos antes de marcharse, dejándome con mil preguntas en la cabeza y el corazón hecho un desastre.

—Mia... —murmuró Serena, con la mirada ablandada por la empatía.

—Gracias a ese dinero, mi tío se curó por completo —dije bajando la cabeza—. Pero después de eso, Aelion no dejó de buscarme. En cada oportunidad que tenía, aparecía, buscándome, observándome, siguiéndome el paso. Cuando llegó el momento de venir a la academia, me despedí de el diciendo que me iba para descubrir quien era yo realmente. No le dije a dónde iría por puro miedo a que me buscara. Y ahora... ahora la Comitiva Real viene hacia aquí. Y vamos a tener que reencontrarnos cara a cara.

El silencio volvió a instalarse en la habitación. Serena me miraba procesando cada palabra, combinando la sorpresa con una indignación evidente hacia la actitud inicial del príncipe, pero también reconociendo la complejidad de lo que había surgido entre nosotros.

—Menuda historia, Mia Fisher —dijo finalmente Serena, tomando mis manos y mirándome a los ojos con firmeza—. Ese príncipe empezó portándose como un descarado arrogante, pero está claro que quedó completamente descolocado contigo. Si te buscó desesperadamente después de eso y te dio el dinero sin exigir nada a cambio la segunda vez, es porque le removiste el mundo.

—Tengo miedo de lo que pase cuando él cruce esas puertas, Serena —confesé en un susurro.

—Tranquila no vas a enfrentarlo sola —sentenció Serena con una sonrisa guerrera—. Pase lo que pase cuando esa comitiva llegue, yo voy a estar pegada a tu lado. Si intenta pasarse de listo o hacerte pasar un mal rato otra vez, le recordaremos que las estudiantes de esta academia no se dejan pisotear por nadie.

Le devolví una pequeña sonrisa, sintiendo que el peso en mi pecho se alivianaba un poco. Miré por la ventana hacia el horizonte montañoso. Faltaban tres días. Tres días para que el pasado que intenté dejar atrás cruzara las puertas de la Academia Celestial, y esta vez, no tendría ningún lugar donde esconderme.

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Nery Guerrero
así me gusta q te superes y le calles la boca a la gente
Nery Guerrero
así es Mia para adelante y más nada
Nery Guerrero
q bien Mia les diste en la mera torre nadie se burla de ti
Nery Guerrero
así es demuestra lo que eres y lo q sabes q todos te respeten
Nery Guerrero
te admiro Mia supérate para q estés a la altura del Príncipe no dejes q nadie te pisotee
Nery Guerrero
Bueno Mia ese es un riesgo que tú tienes que correr
Nery Guerrero
q Rico y a la vez frustrante la interrupción pero lo disfrutaron un rato
Nery Guerrero
bien por Dorian y Mia pero los humillaran por ser pobres los defenderá la reina estará embarazada Mia
Nery Guerrero
q lindo conquista a tú chica ella es una buena niña no la hagas sufrir
Nery Guerrero
esa Mia si es boba dígale la verdad y punto deja q el Príncipe crea lo peor de ella en el fondo ellos dos se gustan
Nery Guerrero
q Mia ella sabe que el Príncipe la consigue dónde sea pero es una necia y el Príncipe la humilló muy feo
Nery Guerrero
q chimbo Mia de dijo lo del novio para no delatar al Príncipe pero el Príncipe no se lo q está pensando
Nery Guerrero
será q la reina se dará cuenta de lo q pasó entre ellos
Nery Guerrero
hay q ver q los hombres son idiotas la embarran y después se hacen los inocentes después de q la disfruta la caga
Nery Guerrero
q rico seguro q ella queda embarazada más a favor de el
Nery Guerrero
wow ese afrodisiaco si q es fuerte ojala y la chica le haga el favor y después q castigue a la princesa por mala gente
Nery Guerrero
por el pedazo que leí se ve q va ser buena
Zaida Sanchez
primera vez que la protagonista quiere el aborto 😭🤔
Zaida Sanchez
excelente historia me encanta 😍😍😍😍
Zaida Sanchez
puro fuego 😵‍💫🫨🥵
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