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La Segunda Oportunidad De Auren

La Segunda Oportunidad De Auren

Status: Terminada
Genre:Romance / Mundo mágico / Regreso a la infancia / Completas
Popularitas:412.7k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Melany. v

Su primer destino fue servir a la corona. murió por ello. Ahora, con su segunda oportunidad, Auren cumplirá su sueño y conocerá lo que es el amor

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 19

Dos días después de escuchar hablar del duque Ender Hall, Auren tomó una decisión.

Quería recuperar su magia.

No importaba cuánto tiempo tomara ni cuántas respuestas negativas recibiera antes de conseguir una oportunidad. Permanecer inmóvil esperando un milagro solo conseguiría que siguiera perdiéndose a sí misma poco a poco.

Aquella mañana desayunó temprano junto a Martin y Elena. Los tres compartían la misma mesa pequeña de siempre, aunque el ambiente era diferente al de las semanas anteriores. Todavía existía preocupación, pero también una leve ilusión que ninguno intentaba ocultar.

Martin dejó un pequeño bolso de cuero sobre la mesa.

—Lleva algo de comida. El camino hasta el ducado es largo.

Auren sonrió con gratitud.

—No hacía falta preparar tanto.

—Lo dice la muchacha que olvida comer cuando está concentrada.

Elena soltó una risa.

—Tu padre tiene razón. Si dependiera de ti, regresarías al anochecer diciendo que no encontraste tiempo para almorzar.

—Solo me distraigo un poco.

Martin arqueó una ceja.

—¿Un poco?

Los tres terminaron riendo.

Era una escena sencilla, pero Auren la disfrutó. Años atrás habría salido sola, convencida de que pedir ayuda era una muestra de debilidad. Ahora entendía que dejarse cuidar también era una forma de querer a quienes la rodeaban.

Cuando terminó de prepararse, Elena acomodó con delicadeza un mechón del cabello azul de su hija detrás de la oreja.

—Sea cual sea la respuesta que recibas, vuelve a casa antes de que oscurezca.

—Lo haré.

Martin abrió la puerta.

—Y si ese famoso duque resulta ser un hombre insoportable, no dudes en marcharte.

Auren sonrió.

—Prometido.

Se despidió de ambos y emprendió el camino hacia la residencia Hall.

El carruaje atravesó buena parte de la ciudad antes de dirigirse hacia la zona donde vivían las familias ducales. Conforme avanzaban, las calles se volvían más silenciosas y elegantes. Los jardines eran amplios, las avenidas estaban impecablemente cuidadas y los guardias patrullaban con discreción.

Auren observaba todo con tranquilidad.

Aquella riqueza no despertaba ninguna admiración dentro de ella.

En otra vida había vivido rodeada de lujos.

Sabía muy bien que las apariencias podían ocultar la peor clase de personas.

Después de casi una hora de viaje, el cochero detuvo los caballos.

—Hemos llegado.

Auren descendió lentamente.

Frente a ella se alzaba una enorme residencia de piedra clara rodeada por jardines perfectamente cuidados. Había rosales de distintos colores, senderos de grava blanca y una fuente que ocupaba el centro del patio principal.

Era un lugar imponente.

Pero no resultaba frío.

Varias personas trabajaban en el jardín mientras conversaban entre ellas con absoluta naturalidad. Un anciano alimentaba a unos patos cerca del estanque y dos niños corrían detrás de un perro enorme que parecía disfrutar más del juego que ellos.

Aquello llamó la atención de Auren.

Esperaba encontrar un ambiente rígido.

En cambio, la residencia transmitía una extraña sensación de hogar.

Se acercó hasta la entrada principal.

Uno de los mayordomos hizo una respetuosa inclinación.

—Buenos días. ¿En qué puedo ayudarla?

—Mi nombre es Auren. He venido para solicitar una audiencia con el duque Ender Hall.

El hombre mostró una expresión apenada.

—Lamento informarle que el señor duque salió esta mañana.

Auren sintió una pequeña decepción.

—Entiendo...

El mayordomo continuó hablando antes de que pudiera despedirse.

—Sin embargo, si su asunto está relacionado con magia o alguna solicitud importante, el joven maestro Evander está recibiendo a las personas mientras el señor duque regresa.

Ella parpadeó.

—¿Evander?

—El hijo mayor del señor duque.

Auren asintió lentamente.

No sabía que Ender Hall tuviera hijos.

El mayordomo hizo un gesto amable.

—Si gusta acompañarme.

Ella aceptó.

Mientras caminaban por los amplios pasillos, Auren observó numerosos retratos familiares. En ninguno predominaban las poses solemnes que solían verse entre la nobleza.

En una pintura aparecía un hombre de cabello blanco, con una venda tapando sus ojos, cargando a dos niños idénticos con la diferencia de color de cabello mientras una mujer reía a su lado.

En otra, los cuatro estaban cubiertos de barro junto a un enorme caballo.

Auren no pudo evitar detenerse unos segundos.

El mayordomo sonrió.

—La señora Oriana insiste en que los retratos reflejen recuerdos reales.

—¿La duquesa?

—Así es. Dice que ya existen demasiadas pinturas donde todos parecen estatuas.

Auren terminó sonriendo.

Continuaron avanzando hasta llegar frente a un gran despacho.

El mayordomo llamó suavemente a la puerta.

—Joven maestro, ha llegado una visitante.

Desde el interior respondió una voz tranquila.

—Adelante.

El mayordomo abrió la puerta.

Auren respiró hondo antes de entrar.

Durante todo el camino había imaginado encontrarse con un anciano de expresión severa, rodeado de libros antiguos y artefactos mágicos.

La realidad era completamente distinta.

Sentado detrás del enorme escritorio principal había un joven de poco más de veinte años. Su cabello blanco caía ordenadamente sobre la frente, sus ojos azules transmitían una serenidad poco común y llevaba varias carpetas abiertas frente a él mientras escribía con absoluta concentración.

Cuando levantó la vista y la vio entrar, dejó inmediatamente la pluma sobre la mesa.

Sonrió con naturalidad.

Una sonrisa cálida.

Lejos de la imagen intimidante que Auren esperaba encontrar.

El joven se puso de pie.

—Bienvenida. Debe de ser la señorita Auren.

Ella hizo una pequeña reverencia.

—Así es.

—Me alegra conocerla.

Le indicó una silla frente al escritorio.

—Tome asiento, por favor.

Auren obedeció.

Mientras se acomodaba, no pudo evitar mirar discretamente el despacho.

Había montones de documentos.

Libros abiertos.

Cartas selladas.

Incluso varias tazas de té vacías.

Parecía que alguien llevaba horas trabajando allí.

Ella tardó unos segundos en procesar aquella respuesta.

Él extendió una mano con educación.

—Permítame presentarme. Mi nombre es Evander Hall.

Auren estrechó su mano.

—Es un gusto.

—El gusto es mío.

Evander volvió a sentarse.

—Mi padre salió esta mañana junto con mi madre, Oriana. Debían atender un asunto fuera de la ciudad y decidieron dejarme encargado de recibir las solicitudes más urgentes.

Miró alrededor del despacho.

—Así que... aquí estoy.

En ese preciso instante la puerta volvió a abrirse sin previo aviso.

Un joven idéntico a Evander pero de cabello negro y ojos dorados entró caminando con varios libros bajo el brazo.

Su parecido era tan impresionante, la única diferencia era los colores en su cabello y ojos.

También lo evidente que era su expresión.

Mientras Evander sonreía con tranquilidad, el recién llegado parecía resignado antes incluso de hablar.

Sus ojos recorrieron el despacho.

Después miraron directamente el escritorio.

Soltó un largo suspiro.

—Evander...

—Hola, Garrett.

—Otra vez estás sentado ahí.

—Sí.

—Papá dijo claramente que dejaras de usar su despacho cuando él no estuviera.

Evander inclinó apenas la cabeza.

—Estoy administrando los asuntos importantes del ducado.

Garrett dejó los libros sobre una silla.

—Estás invadiendo el escritorio de papá.

—Prefiero decir que estoy aprovechando un espacio perfectamente funcional.

Garrett cerró los ojos unos segundos.

—Cuando regrese y descubra esto, no pienso defenderte.

Evander sonrió con absoluta calma.

—Nunca me defiendes.

—Porque siempre haces cosas como esta.

—Y aun así todo sale bien.

Garrett volvió a suspirar.

Después miró a Auren por primera vez.

Su expresión cambió de inmediato.

Hizo una leve inclinación de cabeza.

—Disculpe el espectáculo. Mi hermano tiene una habilidad extraordinaria para encontrar problemas incluso cuando está sentado.

Evander respondió sin perder la sonrisa.

—Exagera.

—Apenas.

Garrett negó con la cabeza mientras recogía nuevamente sus libros.

—Haz lo que quieras. Pero cuando papá pregunte quién ocupó su silla favorita, diré la verdad.

—Gracias por tu honestidad.

—No era un cumplido.

—Lo sé.

Garrett salió del despacho murmurando algo que Auren no alcanzó a entender.

La puerta se cerró.

Durante unos segundos reinó el silencio.

Evander carraspeó con naturalidad.

—Bien. ¿Dónde estábamos?

Auren, sin darse cuenta, dejó escapar una pequeña risa.

Evander sonrió satisfecho.

—Perfecto. Al menos conseguí que alabara mi extraordinario talento para desesperar a mi hermano.

Auren negó suavemente con la cabeza.

—Creo que es usted muy consciente de ese talento.

—Años de práctica. Ahora sí...

Evander juntó las manos sobre el escritorio y su expresión se volvió más atenta, sin perder la amabilidad.

—Cuénteme con calma. ¿Qué la ha traído hasta la residencia Hall?

1
Irene Nievecita
Vaya sorpresa acaba de encontrar a su destinado, nada menos que al primogénito de Oriana, que maravilloso
Irene Nievecita
No debería sentirse culpable ella no hizo nada malo, es ese infeliz el que les arruinó la vida a todas ellas, lo peor es que es el futuro rey de ese lugar, pobre los súbditos la bosta qué van a tener de rey. Deberían irse al reino donde ellos crecieron, y ahí lograr sus sueños
Irene Nievecita
Nada bueno se podía esperar de esa rata de cloaca, pero que le ofreciera que fuera su amante, con esa propuesta se paso 10 poblados de un viaje. espero que ella y sus padres se vayan de ese lugar maldito
Irene Nievecita
El jura que ella va a ir a suplicarle ayuda, pero no tiene idea quien es ella por que rechazo de forma tan rotunda trabajar para él.
Irene Nievecita
Ese desgraciado no se va a quedar con la humillación de ser rechazado por una plebeya, estoy segura que se vengara de una forma u otra. Se cree demasiado importante, para quedarse con humillación de ser rechazado y herido en su vanidad.
Irene Nievecita
Que pena que no pueda negarse, de lo contrario el desgraciado es capaz de confiscar el taller y a ella mandarla a las mazmorras
Irene Nievecita
Que maravillosos padre tiene Aura, ahorraron todo el dinero que ella les daba y ahora es la dueñas de todo, gracias a al amor sincero que siempre le dieron y nunca se aprovecharon de ella por ser adoptada
Irene Nievecita
Ojalá ningun comerciante inescrupuloso, quiera saber el secreto de esos vestidos,
Irene Nievecita
Su primera venta y el comienzo de su vida como diseñadora
Irene Nievecita
Hace verdaderas maravillas con sus manos mágicas, que no se acerque ni de broma a la nobleza, una palabra muy mal empleada para referirse a la aristocracia.
Irene Nievecita
Espero que tenga una buena vida, se nota que son un matrimonio que se aman y respetan, ella terminará siendo muy amada y trabajadora, espero que al crecer un buen hombre la elija por amor y no como un burro de carga para llenarla de hijos.
Irene Nievecita
Tienes razón querida, nos aferramos demasiado a las cosas, en el camino de la vida muchas veces no le damos tanta importancia a lo verdadero, que es tener una familia amorosa, unos padres que todavía están a nuestro lado sanos, hijos maravillosos y saludables, a veces lo sentimos como si fuera un derecho solamente por existir, cuando en realidad es una bendición que se nos concede solo por amor y no la valoramos lo suficiente hasta que nos llega el apretón qué nos remece de pies a cabeza
Ceecee
muy bonita
Ricardo Ramon Carrizo
excelente felicitaciones 👏 soy Maria....
MARINA SIMÓN
/Ok/
Beatriz Vargas
Buenísima. Excelente novela. Eres increíble
Rosario Zapata
ecxelente capitulo 😍😍😍😍😍😍😍😍😍
Maris Benitez
Me encantó 😍☺️☺️ hermosos los personajes 🤩🤩🤩🤩🤩
Maris Benitez
Se casaron 👰🤵🥂🍾😍😍😍
Maris Benitez
Evander pidió su mano a los padres de ella 😍😍😍❤️❤️
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