NovelToon NovelToon
“Dos Almas, Un Mismo Destino”

“Dos Almas, Un Mismo Destino”

Status: Terminada
Genre:Malentendidos / Amor de la infancia / Romance / Completas
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Marion Cecilia Coloma Aguirre

Lois y Cristopher se conocieron a los catorce años, sin imaginar que ese primer encuentro cambiaría sus vidas para siempre. Años después, cuando por fin están juntos, personas muy cercanas harán todo lo posible por separarlos. Entre el amor, las traiciones y las decisiones más difíciles, descubrirán que algunos corazones jamás dejan de elegirse.

NovelToon tiene autorización de Marion Cecilia Coloma Aguirre para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 19 El día en que todo se volvió eterno

15 de febrero.

El día amaneció demasiado silencioso.

Como si el mundo supiera que estaba a punto de presenciar algo que no se repite dos veces en la vida.

Me miré al espejo.

Y no me reconocí.

El vestido blanco me envolvía como si fuera parte de mí.

Mis manos temblaban.

No de miedo…

De emoción.

De esa emoción que aprieta el pecho y no deja respirar bien.

La puerta se abrió.

Y mi mamá se quedó congelada.

No dijo nada.

Solo me miró.

Y luego lloró.

Sin control.

—Mi niña… —susurró con la voz rota.

Y ese fue el momento en que todo dentro de mí se quebró.

Corrí hacia ella.

La abracé fuerte.

Como si quisiera detener el tiempo en ese instante.

Mi papá apareció detrás.

Y lo vi.

Hombre que siempre fue fuerte…

Con los ojos llenos de lágrimas.

—Estás hermosa… —dijo apenas.

No pude responder.

Porque si hablaba, iba a llorar más fuerte.

Nos abrazamos los tres.

Y supe que ese era uno de los últimos momentos donde todo aún era “como antes”.

El camino a la ceremonia fue un suspiro eterno.

Flores blancas.

Montañas.

El viento suave del Cajón del Maipo.

Y mi corazón golpeando tan fuerte que me dolía.

Cada metro que avanzaba me acercaba a él.

A Cristopher.

A mi vida entera.

Y entonces lo vi.

De pie.

Esperándome.

Cuando nuestros ojos se encontraron, el mundo desapareció.

Todo.

Las personas.

El ruido.

El tiempo.

Solo quedó él.

Y su forma de mirarme como si por fin el universo tuviera sentido.

Comencé a caminar.

Paso a paso.

Con el brazo de mi papá sosteniéndome.

—Respira… —me susurró él.

Pero yo no podía.

Porque cada paso era una historia.

Cada paso era volver a los catorce años.

Cuando todo comenzó sin que lo supiéramos.

Cuando él me eligió sin condiciones.

Cuando yo lo amé sin entenderlo del todo.

Llegamos.

Mi papá se detuvo.

Me miró.

Y por primera vez no dijo nada largo.

Solo una frase.

—Te amo… y confío en ti.

Me entregó.

A Cristopher.

Cuando Cristopher tomó mi mano, todo cambió.

—Llegaste… —susurró.

Y su voz estaba rota.

—Siempre llego a ti… —respondí.

Y en ese momento supe que ya no había vuelta atrás.

La ceremonia comenzó.

Pero yo solo lo veía a él.

Como si el resto del mundo no existiera.

Cristopher no soltaba mi mano.

Ni un segundo.

Como si tuviera miedo de que esto se rompiera si parpadeaba demasiado fuerte.

Hasta que llegó el momento.

Los votos.

Cristopher respiró hondo.

Y tomó el micrófono.

—Lois…

Silencio absoluto.

—Te conocí cuando éramos solo dos niños que no sabían nada del amor.

Su voz tembló.

—Y aun así… tú fuiste lo único que siempre supe que era real.

Se le quebró la voz un segundo.

—No te prometo una vida perfecta…

Pero sí te prometo una vida contigo.

Con todo lo que eso significa.

Amarte en los días fáciles…

Y también en los que duelen.

Elegirte cuando sea simple…

y cuando no lo sea.

Sus ojos brillaban.

—Porque desde los catorce años… tú eres mi hogar.

El silencio era total.

—Porque desde los catorce años… tú eres mi hogar.

El silencio era total.

Cristopher tragó saliva.

—Y si tuviera que volver a empezar… te volvería a buscar en cada vida.

Yo ya estaba llorando.

Sin poder detenerme.

Me tocó a mí.

Respiré hondo.

Pero no pude mantener la voz firme.

—Cristopher…

Lo miré.

Y todo dentro de mí se abrió.

—Contigo aprendí que el amor no es solo sentirse bien…

—Contigo aprendí que el amor no es solo sentirse bien…

Es quedarse.

Mi voz temblaba.

—No eres parte de mi vida…

Eres mi vida completa.

Tragué saliva.

—Te elegí cuando éramos niños…

Y te elegiría mil veces más, incluso sabiendo todo lo que hemos vivido.

Silencio.

—Porque contigo… todo tiene sentido.

Cristopher cerró los ojos un segundo.

Como si no pudiera con tanta emoción.

El momento llegó.

—Si alguien se opone a esta unión…

Silencio absoluto.

Ni una palabra.

Ni un movimiento.

Solo amor.

El sacerdote asintió.

—Entonces continuemos.

Cristopher apretó mi mano.

Fuerte.

Como si necesitara asegurarse de que esto fuera real.

—Cristopher… ¿Aceptas a Lois como tu esposa?

—Sí, acepto.

Su voz fue firme.

Pero estoy completamente emocionada.

—Lois… ¿Aceptas a Cristopher como tu esposo?

Respiré hondo.

Lo miré.

Y todo se volvió claro.

—Sí… acepto.

Un segundo.

Solo uno.

Y luego todo explotó.

—Los declaro marido y mujer.

Pero yo ya no escuchaba bien.

Porque Cristopher ya me estaba mirando como si el mundo hubiera desaparecido para siempre.

—Puedes besar a la novia…

Y lo hizo.

Pero este beso no fue como los otros.

Fue el beso que cerró una etapa.

Y abrió una vida.

Lento.

Profundo.

Con lágrimas entre nosotros.

Con todo lo que fuimos…

Y todo lo que seríamos.

El salón estalló en aplausos.

Mis papás lloraban abrazados.

Su familia también.

Los amigos gritaban emocionados.

Pero Yo solo lo veía a el .

Solo a él.

La fiesta fue un torbellino.

Música.

Abrazos.

Lágrimas felices.

Bailes sin orden.

Familias mezcladas.

Risas que llenaban todo el lugar.

Pero cada vez que lo miraba…

él me encontraba.

Siempre.

Como si el mundo entero no existiera si no era con nosotros dos en el centro.

Bailamos.

Reímos.

Nos abrazamos una y otra vez.

Y por primera vez…

ya no sentía que esto era un sueño.

Era real.

Cuando la noche comenzó a calmarse…

Cristopher me tomó de la mano.

Me llevó afuera.

El aire era frío.

El cielo estaba lleno de estrellas.

Se quedó mirándome en silencio.

—¿Estás lista? —preguntó suave.

Sonreí.

—¿Para qué?

Él apretó mi mano.

—Para nuestra luna de miel.

Y en ese instante…

entendí que la historia no terminaba.

Solo cambiaba de capítulo.

Porque después de decir “sí”…

venía todo lo que éramos nosotros dos, sin testigos, sin aplausos, sin mundo.

Solo amor.

Solo él.

Solo yo.

Y una vida entera por empezar.

1
Pollita Gutiérrez
¡Por favor, suba más capítulos! Esta historia atrapa desde el principio y cada actualización deja con ganas de más. Ya estoy deseando que Cris descubra que Lois está viva; ese momento promete ser emocionante. Felicitaciones por una trama tan interesante y personajes que logran enganchar al lector. ¡Espero el próximo capítulo con ansias!
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play